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sábado, 29 de noviembre de 2014

Las bacterias ayudan a que la barrera hematoencefálica funcione correctamente

Los microbios de nuestro intestino contribuyen en el mecanismo de barrera sangre-cerebro desde antes del nacimiento.
Un nuevo estudio en ratones, realizado por investigadores de Suecia, Instituto Karolinska y publicado en Science Translational Medicine 2014, muestra que nuestros microbios intestinales pueden influir en la integridad de la barrera hematoencefálica y protegernos de las sustancias nocivas.

Según los autores, los resultados proporcionan evidencia experimental de que nuestros microbios indígenas contribuyen al mecanismo que cierra la barrera sangre-cerebro antes del nacimiento. Los resultados también apoyan observaciones previas de que la microbiota intestinal puede afectar el desarrollo del cerebro y la función.

Lacking a strong blood-brain barrier, germ-free mice (left) can't prevent a radioactive tracer (yellow) from entering the brain the way that mice with microbes (middle) can. But adding microbes to germ-free mice (right) restores the blood-brain barrier.
Miklós Tóth/Karolinkska Institutet
Los ratones que carecen de una barrera hematoencefálica eficiente por estar libres de microbios (a la izquierda) dejan entrar un marcador radioactivo (amarillo), mientras que los ratones con bacterias (en el centro) no dejan pasar el marcador al tener una barrera hematoencefálica más tupida. Si a los ratones libres de bacterias se les inocula con bacterias entonces la barrera hematoencefálica se vuelve a tupir y ya no deja entrar el marcador radioactivo.

La barrera sangre-cerebro es una barrera altamente selectiva que impide la absorción de moléculas y células no deseadas.
Los investigadores llegaron a esta conclusión mediante la comparación de la integridad y el desarrollo de la barrera sangre-cerebro entre dos grupos de ratones. El primer grupo criado en un ambiente expuesto a bacterias normales y el segundo se mantuvo en un ambiente estéril.
“Hemos demostrado que la presencia de la microbiota intestinal de la madre durante el embarazo tardío bloquea el paso de anticuerpos marcados de la circulación en el parénquima cerebral del feto en crecimiento”.”Por el contrario, en los fetos de la misma edad, con madres libres de gérmenes, estos anticuerpos marcados, fácilmente cruzan la barrera hematoencefálica y entran al parénquima cerebral”.
El equipo también demostró que el aumento de la ‘permeabilidad’ de la barrera sangre-cerebro, observada en ratones libres de gérmenes de la vida temprana, se mantuvo en la edad adulta. Los mecanismos moleculares precisos quedan aún por identificar.
Las llamadas proteínas de unión estrecha, que se sabe que son importantes para la permeabilidad de la barrera hematoencefálica, tuvieron cambios estructurales según los niveles de expresión de las bacterias.

¿Deberían tomar las embarazadas o niños pequeños antibióticos o tratarse con fagos?. Si estos resultados se confirman entonces apoyarán los tratamientos antimicrobianos de espectro reducido. Tratamientos que eliminen la bacteria causante de la enfermedad pero sin eliminar la microbiota intestinal.


Referencia:

http://news.sciencemag.org/biology/2014/11/bodys-bacteria-may-keep-our-brains-healthy

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