martes, 8 de agosto de 2023

La contaminación atmosférica provoca el aumento de resistencias a los antibióticos

 La contaminación atmosférica es un cóctel de muchos componentes tóxicos y el término PM -siglas en inglés de Particulate Matter- se usa para describir una mezcla de pequeñas partículas sólidas y líquidas que se encuentran en el aire. Estas partículas se dividen en categorías según su tamaño y las especialmente finas -como las PM2,5 y las PM0,1- son las más preocupantes en cuanto a los efectos perjudiciales para la salud.

En este estudio se analiza el papel de las PM2,5 (2,5 micrometros), provocadas por procesos industriales, transporte por carretera y combustión doméstica de carbón y madera.

7.300 millones de personas en todo el mundo están expuestas directamente a niveles medios anuales de PM2,5 que no son seguros y el 80% de ellas vive en países de renta baja y media, según datos recogidos en un comunicado de la revista.

Los autores crearon un amplio conjunto de datos para explorar si las PM2,5 son un factor clave que impulsa la resistencia global a los antibióticos, utilizando información de 116 países desde 2000 hasta 2018.

En total, incluyeron datos que abarcan nueve patógenos bacterianos y 43 tipos de antibióticos. Además, utilizaron información sobre los servicios de saneamiento, la economía, el gasto sanitario, la población, la educación, el clima y la contaminación atmosférica.

Los resultados indican que la resistencia a los antibióticos aumenta con las PM2,5, y que cada incremento del 1 % en la contaminación atmosférica está vinculado a aumentos en la resistencia a los antibióticos de entre el 0,5 y el 1,9 %, dependiendo del patógeno.

La asociación se ha reforzado con el tiempo, y los cambios en los niveles de PM2,5 han provocado mayores aumentos de la resistencia a los antibióticos en los últimos años.

Los niveles más altos -por esta causa- se registran en el norte de África, Oriente Medio y el sur de Asia, mientras que en Europa y Norteamérica son bajos. Debido a su gran población, se cree que China y la India son los países en los que los cambios en las PM2,5 tienen un mayor impacto en el número de muertes prematuras por resistencia a los antibióticos.

martes, 1 de agosto de 2023

Como los fagos persiguen a sus presas

http://www.pnas.org/content/early/2015/10/14/1508355112.abstract?sid=f29ab533-942d-441e-a367-718acf26503c

Fronteras químicas

 

El encuentro de un hongo Rhizopus (negro) con un hongo Penicillium (verde)

El hongo negro crece más rápido que el verde y lo va rodeando. El hongo verde se defiende impidiendo que el hongo negro le pase por encima.

El encuentro de un hongo Rhizopus (negro) con una colonia bacteriana (naranja)



A medida que pasan los días ambos van librando una guerra química para definir un territorio


Recomiento leer sobre Proteus, la bacteria formadora de fronteras, para saber más sobre este fenómeno

Cuando un microorganismo pelea es porque está en una relación de competencia. No hay simbiosis, no hay parasitismo. Tampoco está subyugado en una organización coercitiva. Pelea e individualidad son dos conceptos que van unidos. Sin embargo, la guerra química que establecen contra otras especies, define un "ellos y nosotros". Por ejemplo, varias especies de Aspergillus y Penicillium, producen una a micotoxina (ocratoxina A) que contamina en todo el mundo alimentos como los cereales y sus productos, los granos de café, las pasas, el vino y el jugo de uva, las especias y el regaliz. Esto lo hacen para que otras especies no crezcan sobre los alimentos que ellas van a descomponer. 

¿Qué es mejor comer almendras con cáscara que hay que partir o almendras ya peladas en bolsa? mejor las que vienen con cáscara, aunque sea menos práctico para comerlas. La razón está en que cuando abrimos una bolsa de frutos secos entran hongos que comienzan a secretar toxinas para evitar que otros hongos colonicen su comida. Por ejemplo, las aflatoxinas se sintetizan por la especie de moho Aspergillus, en concreto por A. flavus, A. parasiticus y A. nominus. Las aflatoxinas se encuentran en frutos secos como las nueces, los cacahuetes, los pistachos o los higos secos envasados. Por eso debemos de comer esos frutos recien sacados de su cáscara. La cáscara previene que tengan hongos y por tanto micotoxinas. Estas micotoxinas son tóxicas como su nombre indica y algunas de ellas altamente carcinogénicas para el ser humano.

 Selección de parentesco en una población natural de la bacteria Bacillus subtilis