lunes, 24 de febrero de 2014
Esas mortíferas enfermedades: un libro que adorarán tus hijos
domingo, 23 de febrero de 2014
Asquerosología
http://www.iamique.com.ar/coleccionesEasqueroso.htm
lunes, 21 de noviembre de 2011
Experimento flipante de exoplanetas con Lego

Aquí podéis ver cómo se ha desarrollado el experimento. Creo que es una forma maravillosa de aprender qué es la ciencia
jueves, 15 de septiembre de 2011
La revolución higiénica pendiente en África

Una madre y su hijo en un hospital de Mogadiscio, Somalia
Cada día del año 2010 fallecieron 12.000 niños menos que hace una década, hasta lograr reducir el número de muertes anuales de niños a 7,6 millones, en comparación con los más de 12 millones en 1990, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Estas estimaciones aparecen en el informe 'Niveles y tendencias de la mortalidad infantil 2011' publicado por el Grupo Interagencial de Naciones Unidas para la Estimación de la Mortalidad Infantil (IGME, en sus siglas en inglés), dirigido por UNICEF y la OMS, y que incluye al Banco Mundial y la División de Población de las Naciones Unidas.
Entre 1990 y 2010, la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años disminuyó en más de un tercio (36%), de 88 muertes por cada 1.000 nacidos vivos a 57. No obstante, este progreso es "todavía insuficiente" para alcanzar el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, que aboga por una reducción de dos tercios de la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años para el año 2015.
Según el informe, algunas de las mejoras se han producido en países donde los niños son "más vulnerables", como en Níger, donde en 1990 la tasa de mortalidad de niños menores de cinco años era de 311 por cada 1.000 nacidos vivos.
En este país africano, para hacer frente a las grandes distancias entre donde vive la población y los centros de salud, se desplegaron por todo el país trabajadores sanitarios en miles de nuevos puestos de salud. Así, en 2010, Níger fue uno de los cinco países donde más bajaron las tasas de mortalidad infantil, junto con Malawi, Liberia, Timor-Leste y Sierra Leona.
El informe muestra que los recién nacidos y los bebés son los que tienen mayor riesgo de morir. Más del 40% de las muertes de niños menores de cinco años ocurren durante el primer mes de vida y más del 70% durante el primer año.
África y Asia concentran el 69% de las muertes
Unicef asegura que las mejoras y los avances son "alentadores", pero continúan produciéndose "importantes disparidades". Por ejemplo, el África Subsahariana sigue registrando las mayores tasas de mortalidad infantil, ya que uno de cada ocho niños muere antes de cumplir los cinco años, lo que implica más de 17 veces la media de las regiones desarrolladas (uno de cada 143). El sur de Asia es la segunda región con las tasas más altas, ya que fallece uno de cada 15 niños antes de los cinco años.
Las muertes de niños menores de cinco años se concentran cada vez más en el África Subsahariana y el sur de Asia. En 1990, el 69% de las muertes de niños de menos de cinco años ocurrió en estas dos regiones. En 2010, casi la mitad de todas las muertes de niños menores de cinco años se produjo en India, Nigeria, República Democrática del Congo, Pakistán y China.
Sin embargo, el informe también pone de relieve que en el África Subsahariana la tasa de mortalidad infantil de niños menores de cinco años ha duplicado su ritmo de descenso, pasando de una bajada del 1,2% anual en la década 1990-2000 al 2,4% en la década 2000-2010.
"La noticia de que la tasa de mortalidad infantil en África subsahariana está disminuyendo el doble de rápido que hace una década, demuestra que podemos avanzar incluso en los lugares más pobres, pero no podemos olvidar ni por un momento el escalofriante dato de que unos 21.000 niños mueren cada día por causas evitables", ha dicho Anthony Lake, Director Ejecutivo de Unicef.
martes, 21 de junio de 2011
"Hay que promover el espíritu científico"
El positivismo es la unión de dos tesis, la epistemológica y la político-moral. Esta última se basa en la conveniencia de promover el “espíritu científico” en la sociedad. Cuando empecé a hacer divulgación científica creía esta segunda tesis a pies juntillas. Hoy empiezo a tener mis dudas. El “hay que promover la ciencia en la sociedad” es una postura condescendiente y agresiva. La mayor parte de la gente no reacciona bien ante una imposición, aunque sea por su bien. Recuerda el chiste “Se ha muerto el Fary” de Faemino y Cansado. Al Fary cantante se le recuerda con cariño, al Fary científico se le hace chufla, pese a que lo ha atropellado un coche, por pedante, por dar unas opiniones que hacen que los que los rodeen parezcan estúpidos. “Hay que promover el espíritu científico en nuestra sociedad” recuerda al “no es lo que tu país puede hacer por ti, sino lo que tu puedes hacer por tu país” esta frase la he oído del tipo “no es lo que el gallego puede hacer por ti, sino lo que tu puedes hacer por el gallego”… El hay que es como una obligación, un deber. Pero, ¿nos hemos preguntado si la sociedad quiere que se le promueva el espíritu científico?. Luego resulta que Amancio Ortega no ha estudiado, como tampoco ha estudiado el Pocero, como tampoco ha estudiado el Ministro de Fomento, Bill Gates no acabó la universidad. “Oiga mire, que le quiero promover el espíritu científico; pues mire, a mi como que no”. En mi opinión se debe promover una educación de calidad, una educación que tenga en cuenta los distintos perfiles del alumnado y no sólo premiar y promover a los chapones, a los que son capaces de estarse quietos, memorizar los apuntes y vomitarlos en los exámenes. Una educación que fomente el que se resuelvan problemas, que aprendan a trabajar y ha ganar dinero. Para que promocionar la ciencia en un país donde existen becarios de 40 años, que todo el mundo conoce algún caso, peleando por enganchar una beca postdoctoral a otra. El becario no rompe esa dinámica por que no sabe hacer otra cosa. Al final la ciencia ha sido un disciplina que en vez de abrirle el mundo se lo ha estrechado.
Cuando voy a mis charlas en colegios o institutos siempre les muestro los sitios que he visitado, les hablo de la gente que he conocido. Creo que al final se quedan con el tipo de coche que conduzco. Al final todo se reduce a un sistema de incentivos. La ciencia carece de esa importancia social que debiera tener. El público lo percibe y no quiere que le cuenten milongas. Se lleva a los niños al museo de ciencia por que se lo pasan bien, y se vuelve de mayores al museo para llevar a los niños y ahí se ha acabado toda la promoción de la ciencia. Desde los periódicos se hace una buena labor, pero la sociedad sigue sin demandar el conocimiento o el espíritu científico. El día que se asocie a dinero será la sociedad la que demande de motu propio.Por último os dejo un vídeo de Leticia Sabater grabado en un puticlú con su móvil de la canción estrella de su disco, que está actualmente promocionando. El mensaje es ¿para qué estudiar?
jueves, 16 de junio de 2011
cómo detener el crecimiento de las bacterias
En un vaso agregamos una cucharada con sal. En el segundo vaso introducimos una cucharada con vinagre. En el tercer vaso no agregamos ningún otro elemento (es nuestro vaso de control).
Los tres vasos son depositados en un lugar cálido. Esperamos 2-3 días y analizamos los resultados.
¿Cuál es el vaso que más ha oscurecido su color? Observaremos que el vaso que tenía vinagre en su interior es el vaso con el contenido más claro. El vaso sin sal ni vinagre presenta el color más oscuro.
El cambio de color es ocasionado por la formación de grandes cantidades de bacterias. El vinagre y la sal actúan retardando el crecimiento de las bacterias. El vinagre no favorece, definitivamente, el crecimiento de las mismas.
miércoles, 15 de junio de 2011
videos graciosos sobre bacterias
Multiplication song. Este video es buenísimo (en inglés)
Como se diseminan los gérmenes (en inglés). No apto para aprehensivos
martes, 12 de abril de 2011
viernes, 11 de junio de 2010
"Las semillas mágicas"



Dentro de los actos de celebración del Día das Letras Galegas, un amigo, Nando Lestón y yo leímos a los niños el cuento de Mitsumasa Anno "Las Semillas Mágicas". Los niños participaron mucho en el cuento como se puede ver en las fotos. Al día siguiente cuando les pregunté si les había gustado el cuento me dijeron que no. De al menos 12, 12 dijeron que no. En clase de estadística me explicaron que para que una muestra sea significativa tiene que haber al menos 30 muestras, por lo tanto no significativa. Esto lo digo a modo de consuelo por que 12 de 12 pinta como que no les gustó. Creo que tengo algunas pistas de porqué no funcionó el cuento: No había buenos y malos, no había una trama en donde hubiese un conflicto claro, un desenlace del conflicto y un mensaje final. Al no haber elementos de cuento clásicos los niños, que son animalitos de costumbres, dijeron que no les había gustado. Sin embargo, durante la lectura del cuento, como pudieron salir al escenario, lo pasaron bien, al menos estaban atentos y la cosa fue bastante ágil.
Sinópsis del cuento:
Juan, el joven protagonista de la historia, recibe de un hechicero dos semillas y dos consejos: que horneara una de la semillas hasta que se torne roja y luego que se la comiera, así no tendría hambre por un año; y que siembre la otra semilla y la cuide, pues para el otoño le daría dos semillas mágicas. Juan hizo exactamente lo que el hechicero le indicó y vivió de esa manera varios años. Un año decide guardar las dos semillas y sembrarlas. De esa manera al año siguiente Juan tuvo cuatro semillas, se comió una y sembró las otras tres, al año siguiente, tuvo seis semillas, se comió una y sembró las cinco. Al año siguiente tuvo 10 semillas y pensó en vender algunas... de manera que Juan empezó a ser rico, al menos más rico que sus vecinos. Fueron pasando las estaciones, los años, conoce a Alicia, tienen un niño. Su fortuna crece exponencialmente… La cosecha avanza hasta que un día una tormenta cambió el destino de todos


