Mostrando entradas con la etiqueta Streptococcus pyogenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Streptococcus pyogenes. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de junio de 2015

Nunca utilices un tampón menstrual más de 4 horas

En los países con buena cobertura sanitaria hemos llegado a vivir con la sensación de que las enfermedades infecciosas es algo de lo que sólo se tienen que preocupar quienes viven en países del tercer mundo. El síndrome del tampón ocurre cuando el tampón se contamina con unas bacterias, Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes, unas bacterias que viven en nuestra piel, y que a veces, pueden ser capaces de producir toxinas. Estas toxinas producen una reacción inmunológica tan fuerte y tan agresiva que acaba destruyendo los tejidos de la persona afectada.

Enlace permanente de imagen incrustada
La modelo Lauren Wasser estuvo al borde la muerte y acabó perdiendo una pierna tras sufrir un shock tóxico causado, supuestamente y según ella alega, por un tampón. La joven, que ahora tiene 27 años, sufrió en octubre del año 2012 una grave infección bacteriana que casi le cuesta la vida y, ahora, ha decidido emprender una batalla legal contra Kotex Natural Balance, la marca fabricante de los tampones que usó ese día. A la modelo se le diagnosticó un síndrome del choque tóxico -TSS en inglés- que derivó en diversas complicaciones como una grangena, severos daños en su pie izquierdo y la amputación de su pierna derecha por debajo de la rodilla. Fuente: Vice.

Las recomendaciones son:

Cambiar el tampón regularmente cada 4-8 horas. Nunca utilizar un tampón durante más de 8 horas.

Utilizar siempre la mínima absorción adecuada a tu flujo menstrual.

Asegúrarse siempre de quitar el tampón antes de colocar otro nuevo.

Asegúrarse de retirar tu último tampón al finalizar la menstruación.

Los tampones están diseñados para absorber únicamente flujo menstrual. No utilizar un tampón como método de protección antes de la llegada de la menstruación o para absorber flujo vaginal no-menstrual.

Es aconsejable utilizar compresas en lugar de tampones al menos una vez al día durante la regla, idealmente durante la noche. Si deseas utilizar tampones durante la noche, debes asegurarte de colocar un tampón nuevo antes de ir a dormir y retirarlo inmediatamente al levantarte. Nunca utilices tampón durante la noche si duermes más de 8 horas.

martes, 4 de noviembre de 2014

PhagoBioDerm: un producto para tratar infecciones bacterianas multirresistentes en quemaduras

En el Instituto Eliava (Tiflis, República de Georgia) han desarrollado un producto denominado PhagoBioDerm para curar las infecciones bacterianas que se producen en las quemaduras. Se trata de una matriz de polímero embebida en una mezcla de bacteriófagos con actividad lítica frente a Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, Streptococcus y Proteus. Esta matriz se ha utilizado con éxito en el tratamiento de pacientes con quemaduras infectadas por cepas de S. aureus multiresistentes que no respondieron a ningún tratamiento con antibióticos. La composición es este producto es: Ciprofloxacina (un antibiótico), benzocaína (un anestésico), los fagos, α-Quimotripsina (proteasa que destruye el tejido necrótico) y por último el polímero biodegradable.

http://www.intralytix.com/images/PhagoDermLg.jpg
Bacteriofagos en PhagoBioDerm™ ayudan a limpiar la herida de S. aureus multirresistente a antibióticos. Fuente: Intl. J. Dermatology, 2002, 41: 453-458

jueves, 23 de enero de 2014

Descubierto el mecanismo de la bacteria come carne

Fuente: Universidad Hebrea.

¿Cómo una bacteria que vive en nuestra piel sin causar daño puede causar la infección llamada "comecarne"? Esta es la paradoja de Streptococcus pyogenes grupo A (GAS en sus siglas en inglés) que investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén han descubierto recientemente y que abre la puerta a futuros tratamientos.
Peluche de Streptococcus pyogenes. Si, los microbiólogos somos un poco frikis.

Al año las infecciones por S. pyogenes grupo A causa medio millón de muertes en el mundo y secuelas graves a todos los afectados. La enfermedad come carne, en particular, es una forma cruel de infección por esta bacteria que afecta a los tejidos blandos del cuerpo y que deja muy poco tiempo a los médicos para parar o detener su progreso. El tratamiento se realiza administrando antibióticos y eliminando los tejidos afectados por cirujía. A pesar de que este tipo de tratamientos se realice rápidamente la bacteria normalmente se disemina y causa la muerte de aproximadamente el 25% de los pacientes.

Pues si, han descubierto el mecanismo que ayuda a la bacteria en sus primeros pasos infectivos. El prof Emanuel Hanski del Instituto de Investigación Biomédica Israel Canada de la Universidad Hebrea, junto con el estudiante de doctorado Moshe Baruch y un equipo internacional han publicado sus resultados en la revista Cell.

Cuando GAS (Streptococcus pyogenes grupo A) se adhiere e infecta las células humanas libera dentro de las células del paciente dos toxinas. Estas toxinas desorganizan el control de calidad de la síntesis proteica, lo cual dispara un estres defensivo que entre otras cosas hace que aumente la producción del aminoácido asparagina. La bacteria cuando nota el aumento en asparagina altera su perfil de expresión génica (es decir activa nuevos genes) y aumenta su tasa de proliferación. Al aumentar el número de bacterias la respuesta inmunológica aumenta y todo ello puede llevar a un choque séptico mortal.

Los investigadores observaron también que cuando la enzima asparraginasa, que digiere la asparragina y que es usada por los médicos como agente quimioterapéutico contra la leucemia, se utiliza contra la bacteria se puede eliminar el crecimiento de la misma en el torrente sanguineo humano y en ratones (utilizados como modelo para estudiar la infección en humanos). Nunca antes se había utilizado la asparraginasa para tratar infecciones de la bacteria comecarne.

Estos hallazgos constituyen un gran paso para entender los cambios metabólicos ocurridos en la relación bacteria comecarne-humanos. Esto abre el paso a nuevas vías de tratamientos más efectivos contra la enfermedades infecciosas. Obviamente los investigadores han patentado su descubrimiento y están buscando socios comerciales para desarrollar estas nuevos medicamentos.

viernes, 22 de abril de 2011

La bacteria comecarne y el éxito del guerrero civilizado

Fig. 1 En todas las charlas científicas se utiliza el powerpoint. Son charlas de 50 minutos, en los que se pasan alrededor de 50 diapositivas. Al final de la charla se aplaude hay un turno de preguntas de entre 5 y 15 minutos. 

En el campo de la microbiología las dos primeras diapositivas siempre, y quiero decir SIEMPRE, son para demostrar al auditorio cuan mala malísima es la bacteria con la que está trabajando el que da la charla. Luego resulta que la charla versa sobre una enzima fosforilasa que controla la junta de la trócola y para nada se habla de la cura de la horrible enfermedad que provoca esa bacteria.
Es el caso de Streptococcus pyogenes, una bacteria que vive en nuestra piel y que puede causar problemas como faringitis que se pueden complicar en escarlatinas. Se le llama comecarne porque puede provocar la necrosis (muerte) de las células del tejido blando conocido como fascia, que es una capa de células que están debajo de la piel. Aunque este bacteria todavía es sensible a la penicilina cuando provoca esta fascitis necrotizante hay que eliminar el tejido dañado con cirugía. Causa entre 500 y 1000 casos al año en todo el mundo, del que el 20% son mortales. Sin embargo, ¿podemos llamarle bacteria comecarne cuando seguramente se pueda aislar Streptococcus pyogenes en la piel de cada uno de nosotros?. Está claro que lo que el investigador pretende es demostrar a la audiencia: “mirad que bacteria más mortal y cuan importante es el trabajo que yo hago”, es lo que en castizo se llama “arrimar el ascua a la sardina”.

“Arrimar el ascua a mi sardina” 

 En eso consiste gran parte del esfuerzo de los científicos. No llega con hacer tu trabajo. Imagínate. Trabajas 40 horas a la semana, concentrado, a buen ritmo. Publicas un artículo cada dos años. Hay personas de tu misma edad que en dos años publican 10 artículos. ¿Es que trabajan 400 horas? pues no. Publican más porque son más eficaces, dominan el arte de arrimar el ascua a su sardina. El trabajo no acaba en esas 40 horas. Hay que tener buena relación con los miembro de tu laboratorio y laboratorios afines, así se consiguen colaboraciones: yo trabajo un poquito en tu proyecto y tu en el mío, así yo iré en tu artículo y viceversa. Es importante trabajar en técnicas y proyectos que te permitan meterte en el trabajo de otros. Por ejemplo si yo consigo un mutante luego vendrán a pedírmelo y yo lo cederé con la promesa de ir en ese artículo. Llevarse bien con el jefe, conseguir entrar en el proyecto “sexy” o importante del laboratorio. Ir a los congresos, hablar con los capos científicos, empatizar con ellos porque serán los que al final corrijan tus artículos. Hay una amplia panoplia de movimientos que se pueden hacer para ser eficaz y hacer que tus 40 horas de trabajo cundan como 400.

El joven científico aprende desde el primer momento a “arrimar el ascua a su sardina”. Los hay más exitosos y ese éxito los va consolidando en su puesto de trabajo. Con cuarenta años tienen ya plaza propia y a partir de ahí el resto de su vida laboral es un suma y sigue. Es bastante alucinante asistir a los congresos y ver a los grandes capos de 55 y 60 años rodeados de dos o tres investigadores jóvenes que decididamente quieren ser como ellos. Ver como uno de estos capos viene a hablar con otro capo que está hablando contigo y se lo lleva del brazo para que vea su póster pasando ambos olímpicamente de ti. Te preguntas ¿pero a estas alturas, a esta gente le hace falta hacer este tipo de cosas?. La respuesta es que no saben hacer otras. Tienen 65 años y siguen haciendo aquello que saben hacer bien. Tienen 400 artículos y todavía les hace ilusión tener uno más. Es meritorio en cierto sentido.
¿Cuáles son las consecuencias de esta dinámica?: hay campos como la patogénesis microbiana en donde hay 40 laboratorios, es decir, 40 capos que publican prácticamente en todas las revistas buenas constantemente. Lo mismo ocurre con los congresos. El jefe de un laboratorio bien posicionado viaja cada 10 días a un congreso donde vuelve a exponer una y otra vez los mismos trabajos.
Fig. 2. La mejor obra de Pierre Clastres

¿Es buena para la ciencia la sobreproducción? 

Los indios Yanomami del Amazonas resolvieron este problema de la siguiente forma. Para evitar que ciertos guerreros acumularan poder los obligaban a superar en cada batalla sus gestas. Si, por ejemplo, habían matado a dos enemigos, en la siguiente batalla debían matar al menos tres. La propia tribu los rechazaba, o al menos no revalidaba su gloria si no era capaz de superarse. Esto es lo que cuenta el antropólogo francés Pierre Clástres en el capítulo “la desgracia del guerrero salvaje” de su libro “La sociedad contra el estado”. ¿Se imaginan? en vez de darles premios, reconocimientos y honores se les exigiría arriesgarse en donde nadie se había arriesgado antes. Enunciar hipótesis atrevidas con el alto riesgo consabido de fracaso. ¿Les serviría ese fracaso de algo?, ¿serviría a la ciencia como empresa?.
Fig. 3. Los yanomami son indígenas del norte de Brasil y sur de Venezuela

martes, 12 de abril de 2011

La bacteria comecarne vuelve a hacer de las suyas


El estreptococo es una bacteria totalmente normal de la faringe, y de la piel. El tipo tuvo la mala suerte de sufrir una fascitis necrosante, que es una de las complicaciones mas graves, pero mas infrecuentes de esta bacteria. Todos, y repito, TODOS hemos tenido alguna ves una lastimadura o un grano, que tenga pus... bueno, eso es seguramente por S. pyogenes. Ahora la pregunta es ¿Por qué se desarrolla este tipo de complicación en algunas personas?. La pregunta se contestará en próximas entregas...