martes, 23 de diciembre de 2025

Cómo evalular la actividad antibacteriana de aceites esenciales

Piper aduncum. Los aceites esenciales de determinadas plantas son una fuente de compuestos con actividades antimicrobianas. 

1. Evaluación de actividad antibacteriana (MIC) por microdilución

Inóculo bacteriano

Aceite esencial a evaluar

Placa de microdilución

Resazurina (indicador colorimétrico)

Estufa a 37 °C

Micropipetas

Medio BHI

Preparación

Precalienta la estufa a 37 °C (como si fuera el horno).

Añade 100 μL del inóculo en cada pocillo de la placa (como servir la base).

Agrega 100 μL del aceite esencial en cada columna, ajustando las concentraciones finales entre 512 y 0.5 μg/mL.

Repite todo por triplicado.

Incuba la placa a 37 °C durante 24 horas.

Pasado ese tiempo, añade 20 μL de resazurina a cada pocillo.

Espera 1 hora.

Observa el color: aquí determinas la CIM (MIC) por inspección visual.

Ensayo de modulación de actividad antibiótica

Amikacina

Gentamicina

Aceite esencial (a concentración subinhibitoria: MIC/8)

Suspensión bacteriana

Medio BHI al 10%

Tubos de ensayo

Placa de microdilución

Preparación

En un tubo, mezcla:

150 μL de suspensión bacteriana

Solución con 10% de BHI

Aceite esencial a MIC/8  

Prepara un tubo control igual, pero sin aceite esencial.

Toma 100 μL de cada mezcla y pásalos a los pocillos correspondientes de la placa. 

En el primer pocillo de cada fila, añade 100 μL del antibiótico (amikacina o gentamicina).

Realiza diluciones seriadas del antibiótico a lo largo de la fila. Haz todo por triplicado.

Incuba y determina la CIM igual que en la receta anterior.

2. Método de evaluación de MICs de aceites esenciales por difusión en disco

1. Objetivo

Evaluar la actividad antibacteriana de un aceite esencial mediante el método de difusión en disco y determinar la concentración mínima inhibitoria (MIC) en microorganismos sensibles.

2. Materiales y reactivos

Aceite esencial a evaluar

Discos de papel estériles (5 mm)

Caldo BHI (Brain Heart Infusion)

Caldo Mueller–Hinton (Britaina® Ref B0213705)

Agar TSA (Tryptic Soy Agar, Sigma Aldrich)

Tween 20 (0,1% v/v)

Solución salina estéril al 0,85%

Estándar McFarland N.º 0.5

DMSO (dimetilsulfóxido)

Antibióticos de referencia:

Oxacilin® BBLTM (1 µg)

Vancomicyn® Himedia (30 µg)

Cefuroxime® Oxoid (30 µg)

Aztreonam® Oxoid (30 µg)

Imipenem® BBLTM (10 µg)

Placas de Petri estériles

Micropipetas y puntas estériles

Incubadora a 37 °C

3. Preparación del inóculo bacteriano

Mantener las cepas en caldo BHI a temperatura ambiente.

Transferir 2,5 mL del cultivo a caldo Mueller–Hinton.

Incubar a 37 °C durante 18 h.

Diluir el cultivo en solución salina estéril al 0,85% hasta obtener una turbidez equivalente al estándar McFarland 0.5 (≈ 1 × 10⁶–10⁸ UFC/mL).

4. Siembra en placas

Preparar placas con agar TSA + Tween 20 al 0,1% v/v.

Extender uniformemente el inóculo sobre la superficie de cada placa usando un hisopo estéril.

5. Preparación de los discos con aceite esencial

Colocar discos de papel estériles (5 mm) sobre la superficie de las placas inoculadas.

Pipetear 5–10 μL del aceite esencial puro sobre cada disco.

Dejar reposar las placas 30 min a temperatura ambiente para permitir la difusión inicial.

6. Incubación

Incubar las placas a 37 °C durante 24 h.

7. Lectura del halo de inhibición

Medir el diámetro del halo de inhibición alrededor de cada disco.

Expresar los resultados en milímetros (mm).

Incluir controles positivos con antibióticos de referencia para validar la sensibilidad de las cepas.

8. Determinación de la MIC

Solo para microorganismos que presentaron halos de inhibición.

Preparar diluciones del aceite esencial en DMSO dentro del rango 5–10 μg/mL.

Aplicar 10 μL de cada dilución sobre discos de papel estériles.

Colocar los discos sobre placas inoculadas con la bacteria correspondiente.

Incubar a 37 °C durante 24 h.

Definir la MIC como la concentración más baja que inhibe el crecimiento bacteriano visible.

Incluir un control negativo con discos impregnados solo con DMSO.

9. Repetibilidad

Repetir todos los experimentos tres veces para asegurar reproducibilidad.

10. Referencia: 

Este protocolo sigue una metodología similar a la descrita en estudios previos realizados con otras especies vegetales: Rojas, J., Buitrago-Díaz, A., Ramírez, H., & Fernández-Moreira, E., 2025. Chemical composition and antibacterial activity of essential oil from Baccharis nitida (Ruiz & Pav.) Pers. (Asteraceae). leaves collected in Mérida-Venezuela. J Essent Oil-Bear Plants. 28(2), 340-351. https://doi.org/10.1080/0972060X.2025.247655¿

¿Qué es mejor microdilución o difusión en disco?

Para Para publicación seria / comparar MIC con otros autores → microdilución.

Para Para cribado inicial / mostrar visualmente la actividad → discos y halos.

1. Método de difusión en disco (halos de inhibición)

Ventajas:
Muy sencillo: ideal para un primer cribado de múltiples aceites o fracciones.
Visual: los halos impresionan en fotos (docencia, posters, introducción de artículos).
Pocos recursos: discos, placas, pipeta y listo.
Problemas específicos con aceites esenciales:
Difusión irregular: los aceites son hidrofóbicos; difunden mal y de forma heterogénea en agar.
Un aceite muy activo puede dar halo pequeño solo porque difunde mal.
Difícil estandarización: el tamaño del halo depende de:
Volumen aplicado
Viscosidad del aceite
Solvente usado
Grosor del agar
No da una MIC verdadera: puedes decir “tiene actividad”, pero la concentración efectiva en el frente del halo es desconocida.

Bueno para: “¿Mi aceite hace algo contra esta bacteria?”
Malo para: “¿Cuál es la MIC exacta? ¿Puedo compararla con otros estudios?”

2. Método de microdilución (en caldo, con o sin resazurina)

Ventajas claras:
Entrega una MIC definida:
Sabes la concentración exacta que inhibe el crecimiento (ej. 64 μg/mL).
Permite comparar entre estudios y compuestos:
Puedes decir “este aceite es más potente que tal antibiótico/otro aceite”.
Se adapta bien a aceites esenciales:
Usas un solvente/emulsionante (DMSO, Tween, etc.) para dispersar el aceite.
El contacto aceite–bacteria es más homogéneo que en agar.
Permite hacer también MBC (inoculando en placas desde los pocillos).
Desventajas:
Más trabajo técnico: preparación de diluciones seriadas, controles, lectura (turbidez, resazurina, etc.).
Necesitas cuidar bien el efecto del solvente (ver controles con DMSO/Tween).
Requiere más tiempo de diseño experimental.
Ideal para: estudios serios de eficacia, tablas de MIC, comparación entre especies de Piper, benchmarking frente a antibióticos.
Menos vistoso, pero mucho más sólido científicamente.

jueves, 18 de diciembre de 2025

Ramón y Cajal en el trazo: redescubriendo las pinturas docentes de la UCM

 Video: Ramón y Cajal en el trazo: redescubriendo las pinturas docentes de la UCM

El libro Ramón y Cajal en el trazo aborda el estudio, contextualización y puesta en valor de la colección de lienzos docentes concebidos por Santiago Ramón y Cajal para la enseñanza universitaria de la histología y la anatomía del sistema nervioso; esta relevante colección, hasta ahora apenas divulgada y estudiada, forma parte de la colección de la Universidad Complutense de Madrid. La obra se estructura en varios apartados que analizan, desde perspectivas complementarias, la figura de Cajal como científico, docente y dibujante, el papel de estos cuadros en la pedagogía médica de su tiempo, y su relevancia histórica, científica y artística. 

El volumen se inscribe en el proyecto de investigación, digitalización y conservación-restauración impulsado por la Universidad Complutense de Madrid con el apoyo de la Fundación Ramón y Cajal Abogados y la colaboración de Factum Foundation. Dicho proyecto ha permitido recuperar materialmente las obras, estudiar su técnica y documentarlas mediante tecnologías digitales de alta resolución, garantizando su preservación y difusión.

Las imágenes digitalizadas a alta resolución aquí reproducidas constituyen un eje central del libro. Su análisis permite comprender el papel fundamental que la representación gráfica desempeñó en la formulación y difusión de los descubrimientos de Ramón y Cajal, evidenciando la estrecha relación entre ciencia y arte que caracteriza su legado.



miércoles, 5 de noviembre de 2025

El virus daña a los individuos pero fortalece la estructura social

Hoy un alumno preguntó, cuando les explicaba la evolución de la célula, si había pruebas de que lo que les había contado realmente fue verdad. Les hablé de los estromatolitos.  En 2021 un trabajo sobre estromatolitos ha puesto de relevancia el papel de los virus en la formación de estos biofilms gigantes. 

Lo que, según estos investigadores, ocurre es lo siguiente: los virus se infiltran en el núcleo de la cianobacteria e influyen en el metabolismo del anfitrión, insertando genes y eliminando otros. El resultado es que aumenta la supervivencia de la estera microbiana y selecciona los genes que potencialmente influyen en la precipitación de carbonatos, básicamente el proceso por el que los microbios vierten el ‘hormigón’ para construir sus ‘bloques de apartamentos’, los estromatolitos". O dicho de otra forma. El virus hace que se desintegren las membranas de las bacterias, se mueran y al mismo tiempo se libere al medio el contenido celular, resultando en la precipitación química de minerales y finalmente la formación de estromatolitos. El virus daña a los individuos pero fortalece la estructura social

Fig. 1. Estromatolitos en la bahía Shark, de Australia occidental. (Foto: UNSW Sydney / Brendan Burns)

Referencia: 

Between a Rock and a Soft Place: The Role of Viruses in Lithification of Modern Microbial Mats. https://doi.org/10.1016/j.tim.2020.06.004

sábado, 18 de octubre de 2025

Las arquitectas de la vida

 

Pag. 16. "Las células inventaron las plantas y los animales al adquirir la capacidad de utilizar los genes para cooperar y comunicarse entre si de forma permanente" Esta frase tiene varios errores como decir "inventaron" o "capacidad de utilizar los genes" Pero el error más clamoroso es el de "cooperar de forma permanente". La cooperación permanente es dependencia. Tu cooperas cuando obtienes algo a cambio, o algo en el futuro. Cuando eso que esperas obtener no se da, no vuelves a cooperar con quien te engañó. Si cooperas de manera permanente es que no estás cooperando.


Comparar una célula con una colmena es una analogía que me ha volado la cabeza. 


martes, 7 de octubre de 2025

Premio Nobel de Medicina 2025: la Escuela de Posgrado de los linfocitos

Voy a explicar en qué consiste el Premio Nobel de Medicina de 2025 con una metáfora. Se trata de la metáfora de la "Escuela de linfocitos". ¿Qué es una escuela de linfocitos? es donde, los linfocitos, antes de salir al torrente sanguíneo, entran en contacto con antígenos del propio cuerpo. Si se unen a los antígenos propios entonces se les da una señal para que se reordenen y dejen de unirse a lo propio o directamente se les da una señal para que se suiciden. Si, por lo que sea, los linfocitos que reaccionan con antígenos propios salen al torrente sanguíneo causarán enfermedades autoinmunes. 

Aunque la "escuela" principal de los linfocitos ocurre en los órganos linfoides primarios (como el timo para los linfocitos T), donde se da la tolerancia central, la tolerancia inmunitaria periférica podría compararse con una especie de “formación continua” o “escuela de posgrado” para linfocitos que ya han salido al torrente sanguíneo. Los tres investigadores que descubrieron esta "Escuela de posgrado" son los que han ganado este año el Premio Nobel.

Analogía extendida: la escuela periférica de linfocitos:

Alumnos problemáticos (linfocitos autorreactivos): Algunos linfocitos escapan del control inicial y podrían atacar tejidos propios.

 Maestros reguladores (células T reguladoras): Enseñan a los linfocitos a comportarse, suprimen respuestas inapropiadas.

 Expulsión o reeducación:

 Si el linfocito no aprende, se elimina (deleción clonal).

 Si muestra potencial, se reprograma (anergia o conversión a T reguladora).

 Zonas de silencio (órganos inmunoprivilegiados): Lugares donde los linfocitos no tienen permitido actuar libremente, como si fueran áreas restringidas del campus.


viernes, 19 de septiembre de 2025

El parásito no reina sobre tierra, sino sobre conciencias

 El competidor necesita un territorio

Hay peces pelágicos que frezan libremente. En este caso el territorio es prescindible. El pez globo, como especie, se las ha ingeniado para hacer que los machos compitan por un territorio en el que aparearse con las hembras. La  competición estriba en fabricar discos simétricos en la arena del fondo del mar. Los machos requieren un territorio cuando compiten entre si. 

Fig. 1. Disco simétrico creado por el pez globo macho. La simetría es lo que atrae a las hembras

El territorio de un macho siempre es una hembra. El pez diablo macho nace con la boca sellada y un olfato bien desarrollado. Utilizan ese olfato para rastrear las feromonas de la diabla, que se convierte en la única posibilidad de evitar la muerte. Si no encuentran pareja mueren de hambre. Cuando encuentran y se fijan a la hembra, el macho segrega una enzima que digiere la piel de la boca del macho y la del dorso de la hembra, de forma que el macho se queda fijado permanentemente a la piel de la hembra cual sanguijuela, nutriéndose directamente del torrente sanguíneo de la hembra, que es mucho más grande como se observa en la figura 2. 

Fig. 2. Pareja de  Melanocetus johnsonii

La presión selectiva sobre los machos de peijesapo selecciona a aquellos con gran capacidad olfativa. Los mosquitos  macho, las polillas macho, todos tienen tremendas antenas plumosas para barrer una mayor cantidad de aire en busca de feromonas.

Fig. 3. Macho y hembra de mosquito.

En este caso la lucha por el territorio sería la búsqueda infinitesimal de la molécula de la feromona de la hembra que los guie hace el óvulo en el interior de la hembra. 

El parásito necesita una debilidad

Las arañas bola, del género Mastophora, ciertos escarabajos carabos o algunas plantas carnívoras imitan el olor de sus presas para atraerlas. Una especie de escarabajo produce un opioide y las hormigas le permiten entrar en el hormiguero en donde este "drug dealer" se alimenta de las lasvas recien nacidas. 

Ciertos tipos de orquídea le pegan en la frente de la abeja que las polinizan su órgano reproductor. La necesidad de azúcar de las abejas las convierte en parte de la estrategia reproductiva de la planta. 

Podría estar toda la tarde recordando ejemplos similares. Lo importante, a la hora de construir mi argumento, es la relación del parásito con sus presas. No las destruye, no las devora. Genera en ellas una dependencia. Busca que la dependencia sea incondicional. Cuando lo logra trata de replicar esa dependencia en otras víctimas. El parásito no destruye, somete. 

Video 1. Extracto de "El buscavidas", dirigida por Robert Rossen, Eddie, un competidor, se encuentra con Bert que lo estudia hasta que da con su debilidad. Es en ese momento cuando le dice a su oponente: "Sigue jugando, es carne de cañón"

Al competidor le duele perder su territorio, al parásito perder la obediencia de su víctima. La orina que marca el territorio de un felino, las banderas repartidas por las plazas y edificios oficiales tienen un equivalente en el mundo del parásito. Si el territorio del depredador es el espacio físico donde caza, domina y se alimenta, es decir, una extensión que refleja su poder y control inmediato, entonces el equivalente para el parásito no sería un lugar, sino una red de vínculos. No conquista terreno, sino sistemas de dependencia. El “territorio” del parásito podría entenderse como el cuerpo del hospedador, claro, pero es algo más profundo, es la mente, la voluntad o la rutina del hospedador, donde se instala y desde donde opera, ese es su territorio. La red de relaciones del hospedador, que el parásito puede usar para expandirse. El sistema simbólico o emocional que el hospedador construye alrededor del parásito: justificaciones, lealtades, miedos. En términos más abstractos, el parásito no necesita espacio físico. Su territorio es la arquitectura de la sumisión que logra construir. Mientras el depredador impone fuerza, el parásito impone necesidad. El parásito no reina sobre tierra, sino sobre conciencias.

Fig. 4. En la película "El sirviente" de Joseph Losey, el criado convierte al amo en un rehen explotando la dependencia que le genera.

Reinar sobre las conciencias requiere permanecer en el tiempo

Asimov, en su libro sobre la historia del mundo, cuando se refería a los pueblos bárbaros y a su asimilación por los pueblos en donde se asentaron, acababa la historia con un "y de esta manera desaparecieron de la historia" -no es una cita literal, es como la recuerdo- Asimov ponía el acento en que no permanecieron en el tiempo. Algo que no es verdad del todo porque esas castas militares dieron lugar a parte de la aristocracia europea. De hecho salió un estudio que demuestra que casi todos los nobles británicos proceden de la invasión normanda de Guillermo el Conquistador.

En la National Gallery de Londres hay un par de cuadros en donde, dentro del cuadro, aparece un pequeño cuadro con la genealogía del aristócrata representada como un árbol que nace del pecho de Guillermo el Conquistador. Mientras la ascendencia de los plebeyos es un árbol exponencial, donde tenemos dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos... para los aristócratas, el antepasado relevantes es solo uno, el portador del título nobiliario.
Fig. 5. A la derecha la permanencia es fundamental, a la izquierda lo fundamental es el espacio, el territorio.



lunes, 1 de septiembre de 2025

Medicina evolutiva y la prueba de la toxoplasmosis para embarazadas


El siguiente video es el primero de una serie de 65 videos protagonizados por Stephen C. Stearns y Ruslan Medzhitov de la Universidad de Yale.


La medicina evolutiva de la prueba de toxoplasmosis para embarazadas permite entender la propuesta de Faustino Cordón de que la evolución se produce en tres niveles de integración. ¿Cómo se puede probar esta tesis?: 

Marco teórico: evolución biológica, medicina darwiniana, pedagogía médica.

Diagnóstico: ¿cómo se enseña actualmente la evolución en medicina?

Propuesta didáctica: diseño de módulos, casos clínicos evolutivos, simulaciones.

Evaluación: impacto en comprensión, pensamiento crítico y práctica clínica.

Para entender la dimensión evolutiva debemos reflexionar sobre lo siguiente: 


Bibliografía:

Fernández Aragón, C. y Fernández Arias, C. (2025) «La teoría evolutiva en la educación médica: desde Darwin hasta la tecnología educativa», Revista Tecnología, Ciencia y Educación, 30, pp. 67-90. Disponible en: https://doi.org/10.51302/TCE.2025.22213.

Natterson-Horowitz B, Aktipis A, Fox M, Gluckman PD, Low FM, Mace R, Read A, Turner PE, Blumstein DT. The future of evolutionary medicine: sparking innovation in biomedicine and public health. Front Sci. 2023;1:997136. doi: 10.3389/fsci.2023.997136. Epub 2023 Feb 28. PMID: 37869257; PMCID: PMC10590274.

Grunspan DZ, Moeller KT, Nesse RM, Brownell SE. The state of evolutionary medicine in undergraduate education. Evolution, Medicine, and Public Health, 2019. Enfocado en oferta de cursos, perfiles docentes y diferencias por tipo de institución en EE. UU.; útil para términos y autores semilla.

Labov JB. Evolutionary Medicine and the Medical School Curriculum: Meeting Students Along Their Paths to Medical School. Evolution: Education and Outreach, 2011. Argumenta integrar evolución en currículos médicos, enlazando con informes nacionales y el coloquio Sackler.

Labov J, Schwartz MD. Special EMPH compendium on education in evolutionary and medicine. Evolution, Medicine, and Public Health, 2019. Editorial que agrupa artículos de educación en medicina evolutiva e identifica competencias y principios nucleares; excelente para rastrear citas hacia experiencias internacionales.

Nesse RM, Stearns SC, et al. Making evolutionary biology a basic science for medicine. PNAS, 2010. Papel programático del coloquio Sackler que catalizó marcos y competencias para educación médica.

Grunspan DZ, et al. Core principles of evolutionary medicine (Delphi study). Evolution, Medicine, and Public Health, 2018–2019 aprox. Define principios/competencias para alinear objetivos y evaluación en grados de salud.

Schwartz MD, et al. Competencies and learning objectives for evolutionary medicine in medical education. Evolution, Medicine, and Public Health. Marco de competencias adaptable a planes de estudio.

Enam A, Hashmi N. Introducing evolutionary medicine into Pakistani medical schools: lessons and outcomes. Evolution, Medicine, and Public Health. Estudio internacional sobre adopción y resultados en Asia del Sur.

Basile AJ, et al. Interest and integration of evolutionary medicine in nutrition and dietetics education. Evolution, Medicine, and Public Health. Relevante para profesiones sanitarias y transferencia curricular.

Stearns SC. Evolutionary thinking in medical education. Academic Medicine o afín. Ensayo/perspectiva sobre integración transversal en currículos de medicina.

Gluckman PD, Beedle AS, Hanson MA. Principles of evolutionary medicine—implications for medical curricula. Revisión aplicada a educación médica.

Byars SG, et al. Evolutionary perspectives in teaching non-communicable diseases in medical schools. Caso de integración temática.

Greene JA, Loscalzo J. Putting Darwin back into the medical curriculum. Perspective con propuestas curriculares.

Antibiotic resistance as a core evolutionary module in medical education. Medical Teacher o Clinical Infectious Diseases—módulo con evaluación de aprendizaje.

Fever, cancer, and pregnancy through an evolutionary lens: a case-based medical module. Evaluación de aprendizaje con casos clínicos evolutivos.

Assessment of evolutionary reasoning skills among medical students. CBE—Life Sciences Education—instrumentos y resultados.

Curricular mapping of evolutionary content across preclinical years. BMC Medical Education—análisis de planes de estudio.

Barriers and enablers to teaching evolution in medical schools. Medical Education—estudio cualitativo internacional.

Integrating evolutionary genetics into clinical teaching of pharmacology. Advances in Physiology Education—módulo y resultados.

Evolutionary epidemiology modules in public health tracks within medical schools. Public Health Reports—experiencia curricular.

Interprofessional education using evolutionary medicine cases. Journal of Interprofessional Care—diseño y evaluación.

Problem-based learning cases in evolutionary medicine for Year 1–2 medical students. Evaluation & the Health Professions—medición pre–post.

Global survey of evolutionary medicine teaching in health professions. EMPH—análisis comparativo por región.

Embedding evolutionary concepts in OSCE/assessment blueprints. Medical Teacher—alineación con evaluación clínica.

Faculty development for teaching evolutionary medicine. Teaching and Learning in Medicine—intervención y resultados.

Open educational resources for evolutionary medicine modules. Evolution: Education and Outreach—recursos reutilizables.

Stearns, S.C. & Medzhitov, R. (2015) – Evolutionary Medicine Texto académico que conecta evolución con inmunología, genética y fisiología médica.

Gluckman, P.D., Beedle, A.S., & Hanson, M.A. (2009) – Principles of Evolutionary Medicine

Syed Faaiz Enam, Shumaila Hashmi, The importance of Evolutionary Medicine in developing countries: A case for Pakistan's medical schools, Evolution, Medicine, and Public Health, Volume 2018, Issue 1, 2018, Pages 26–33, https://doi.org/10.1093/emph/eoy004

martes, 19 de agosto de 2025

Hamilton

Reproduzco una entrada del blog de Anxo Sánchez, "Nada es gratis": 


La aparición del artículo “The evolution of altruistic behavior“, de William D. Hamilton [American Naturalist 97, 354-356 (1963)], tres breves páginas que adelantaban un trabajo fundamental de la biología teórica: “The genetical evolution of social behavior“, publicado a principios de 1964 y escrito en realidad antes de la nota de 1963 a la que me refiero. Bill Hamilton tenía entonces 27 años y acababa de consagrarse, con el trabajo de su tesis doctoral, como el teórico de la evolución más importante de la segunda mitad del siglo XX. Pero ¿de qué va esto del comportamiento altruista, y por qué es un problema?

Como ya he dicho otras veces, Darwin fue una de las mentes más brillantes de la historia de la humanidad y, con todo y eso, no fue capaz de resolver un grave problema de su teoría de la evolución: la existencia de comportamientos altruistas. Así describía sus dificultades al respecto en su libro “The Descent of Man“, de 1871 (la traducción es mía): “Aquél que está dispuesto a sacrificar su vida (…), en vez de traicionar a sus camaradas, a menudo no dejará descendencia que herede su noble naturaleza. Por tanto, parece prácticamente imposible (…) que el número de hombres dotados de tales virtudes (…) se incremente por selección natural, es decir, por la supervivencia de los más dotados.” Por decirlo mal y pronto: los buenos y generosos se extinguen debido a esas mismas características. ¿Por qué, entonces, hay una mayoría de gente que se comporta bien con los demás, incluso con los que no conoce y no volverá a ver? ¿Por qué ocurre esto en muchas especies, en particular entre los insectos, en las que hay castas enteras de individuos estériles que se limitan a defender a otros? ¿Cómo se puede explicar evolutivamente el altruismo?

La trayectoria que llevó a Hamilton a abordar este problema no es precisamente la habitual. Nacido en Egipto en 1936, de padres neozelandeses, se crió en Inglaterra, donde a los 12 años ya demostró su carácter intrépido cuando casi se mata al jugar con unas viejas latas de explosivo que había encontrado (perdió falanges de varios dedos y tuvo secuelas en los pulmones). El lugar donde se encontraba más feliz era en el campo, entre plantas e insectos, y muchas veces dormía al raso. Como por otro lado le gustaban las matemáticas, se decidió por estudiar genética en Cambridge, donde encontró a Fisher, una de las grandes influencias de su carrera, más por su libro The Genetical Theory of Natural Selection que por interacción personal. Sin embargo, Fisher y sus ideas no eran precisamente lo mejor visto en Cambridge, y como acostumbraba Hamilton emprendió su propio camino… en solitario. Los biólogos rechazaron ayudarle, porque hablar de la genética del comportamiento en los años 50 se consideraba poco menos que apología del nazismo y finalmente recaló, muy apropiadamente para este blog, en la London School of Economics, bajo la supervisión de Norman Carrier, del departamento de Demografía Humana, que parecía ignorar a partes iguales las dificultades del problema que ni Darwin ni sus discípulos habían logrado resolver, y su mala prensa entre los biólogos.

El trabajo de Hamilton es una primera explicación de la viabilidad del comportamiento altruista, restringida al caso en que los beneficiados comparten genes con su benefactor. Pero ojo con el calificativo ‘restringido’, porque el avance que suponen las ideas de Hamilton es descomunal. Después de todo, ¡en cien años no se había registrado avance alguno! Ese gran salto, la gran idea de Hamilton, fue generalizar el concepto que se venía manejando en evolución, el de fitness (no tengo traducción para esto, ni la usaría aunque la tuviera; Wikipedia propone aptitud). La fitnessde un organismo viene a ser, básicamente, el éxito reproductivo de cada ser vivo: cuántos más descendientes deja, más fitness. Así definida, está claro que realizar actos altruistas reduce lafitness, y con ello la probabilidad de que si hay un gen responsable de esos comportamientos, se pueda propagar a la siguiente generación. Lo que Hamilton hizo fue mostrar que, si se redefine la fitness para incluir a la descendencia de los parientes, es decir, de los individuos relacionados genéticamente con uno, el problema simplemente desaparece.

Es interesante, para entender estas ideas, fijarse en un problema concreto, de los que molestaban sobremanera a Darwin: la existencia de insectos estériles que ayudaban a otros de la colonia. ¿Qué sentido tienen estos individuos de fitness cero? La respuesta a esta pregunta la da la extraña estructura genética de muchos insectos del género Hymenoptera, llamada “haplodiploidía“. Las hembras nacen de huevos fecundados, y (como nosotros) son diploides, tienen un juego de cromosomas de la madre y otro del padre. Los machos, en cambio, sonhaploides: nacen de huevos no fecundados y sólo tienen un juego de cromosomas, el de la madre. Por tanto, las hembras comparten un 50% de los genes de la madre, pero el 100% de los del padre (el único cromosoma de éste pasa entero a la descendencia), por lo que entre ellas, entre las hermanas, comparten el 75% de sus genes, más que una hembra con su propia descendencia, que como ya hemos dicho es el 50%. Por tanto, y simplificando un tanto, no reproduciéndose y ayudando a sus hermanas a sobrevivir “ayudan” a más copias de sus genes. Así pues, el planteamiento del problema en términos de genes revela que el supuesto altruismo de las obreras estériles no es tal, sino que está orientado a propagar sus propios genes.

Pero Hamilton no se detuvo ahí, sino que desarrolló toda una teoría matemática en la que detallaba sus ideas sobre su nuevo concepto. En su cálculo entraba el descenso de fitness que supone a cada individuo un acto altruista y el incremento de fitness que tal acto proporciona al receptor. El resultado es que si el beneficio (B), ponderado por la relación genética entre altruista y receptor (r), es mayor que el coste del acto (C), los genes responsables de ese comportamiento pueden aumentar en las siguientes generaciones: la famosa regla de Hamilton de la selección de parentesco, rB>C. Otros grandes habían intuido la importancia de esa visión genética, como Haldane cuando dijo en 1930 “Daría mi vida por dos hermanos u ocho primos”, pero nadie había sido capaz de formalizarlo y entenderlo como Hamilton.

La publicación del trabajo de Hamilton no fue fácil, y de hecho tiene su morbo. Después de que dos evaluadores no fueran capaces de entender el artículo, el editor de Journal of Theoretical Biology envió el artículo a John Maynard-Smith, discípulo de Haldane, que sí logró entenderlo aunque con bastante esfuerzo, y recomendó aceptarlo con revisiones y dividirlo en dos partes, una más expositiva y una más “dura” matemáticamente. Maynard-Smith estaba trabajando sobre el concepto de selección de grupo, en lo más alto de la polémica por entonces, y el resultado de Hamilton acabó de inspirarle. Así, en 1964 publicó en NatureGroup selection and kin selection“, dónde mostraba que aquella solo era posible bajo condiciones muy restrictivas y exponía la viabilidad de la selección de parentesco, utilizando por primera vez el nombre “inclusive fitness“, como se ha conocido desde entonces a la fitness generalizada de Hamilton. Entretanto, Hamilton trabajaba en la revisión de su artículo, y como su beca se terminaba, y tenía que publicar, escribió una nota de tres páginas que envió a Nature y que fue rechazada, apareciendo finalmente en American Naturalist hace cincuenta años.

Las dificultades no sólo acompañaron la publicación del artículo de Hamilton, sino que ya no abandonaron a su idea central. La visión de la evolución centrada en los genes están en la base del famoso libro de Dawkins, “El gen egoísta“, en el que plantea que el gen, y no el individuo, es realmente la unidad de selección sobre la que actúa la evolución. El éxito de ventas del libro hizo muy popular el concepto, pero a la vez empezó a crear polémicas y divisiones en las que se mezclaba hasta el marxismo con la biología. Y la verdad es que el concepto de inclusive fitnesstiene sus detractores hasta hoy: en 2010, Nowak, Tarnita y Wilson publicaron un artículo en Nature en el que pretendían desmontar la teoría de Hamilton, que fue inmediatamenterespondido por más de 160 biólogos de primera línea (Nowak y Wilson vuelven esta semana a la carga y es de suponer que recibirán otra respuesta masiva). Entre discusión y discusión, en estos cincuenta años la regla de Hamilton y la selección por parentesco han contribuido a entender muchas aparentes paradojas de la evolución e incluso se han confirmado recientemente en el medio salvaje en un estudio de adopciones entre ardillas rojas.

En cuanto a Hamilton, el artículo de 1963 solo fue el principio de una larga serie de contribuciones fundamentales a la teoría evolutiva, entre las que destaca su siguiente trabajo sobre tasas de sexos extraordinarias, es decir, especies en las que el número de machos y hembras no está en relación 1:1. No sólo abrió una nueva área de investigación, sino que introdujo el concepto de “estrategia invencible”, que posteriormente Maynard-Smith y George Price (un personaje que tiene también mucho que ver con Hamilton y que merece un post por sí sólo; hay una reciente biografía aquí, de la que he tomado algunas ideas para este post y donde se cuenta, por ejemplo, que Hamilton llegó a exigir a Nature que publicaran un trabajo de Pricepara autorizarles a publicar otro suyo, ya aceptado) formalizarían como “estrategia evolutivamente estable“, que en muchas ocasiones coincide con el concepto de equilibrio de Nash. Y, como sabía que su inclusive fitness sólo explicaba el altruismo hacia los parientes, siguió estudiando el tema y de nuevo obtuvo otro resultado pionero con el politólogo Robert Axelrod, con el que publicó “The evolution of cooperation“, artículo del que, para apreciar su influencia, diré sólo que tiene casi 24000 citas, y me dejo hablar del tema para otro post.

Hamilton era un genio. Publicó poco, se prodigaba lo justo en el papel couché de la ciencia, siguió encontrándose mejor en el campo que escribiendo artículos, pero todo lo que publicaba eran ideas y líneas de investigación nuevas y fundamentales. Murió como buen altruista: para investigar el origen del virus del SIDA, y la hipótesis de que se hubiera originado en ciertas vacunas de polio, hizo una expedición al Congo para investigar poblaciones de primates, contrajo la malaria y murió en Londres en 2000, a los 64 años. Quién sabe qué más hubiera hecho si hubiera vivido; pero lo que nos dejó es ya impresionante.

miércoles, 30 de julio de 2025

Dos bacterias intestinales causan la esclerosis múltiple

Un estudio con 81 pares de gemelos idénticos identificó dos bacterias intestinales, Eisenbergiella tayi y Lachnoclostridium, como posibles desencadenantes de la esclerosis múltiple (EM). Estas bacterias, halladas en el íleon, provocaron síntomas similares a la EM en ratones al ser trasplantadas desde gemelos afectados. Ambas pueden alterar la barrera intestinal y activar células inmunes inflamatorias.

Para probar la causa más que la correlación, los investigadores avanzaron más allá de la secuenciación. Trasplantaron microbios del íleon de gemelos seleccionados en ratones libres de gérmenes para desarrollar una inflamación similar a la EM. En animales que recibieron bacterias del hermano con esclerosis múltiple, la parálisis apareció en doce semanas. Los ratones que los microbios del gemelo sano se mantuvieron en movimiento todo el estudio.

sábado, 26 de julio de 2025

 

El Efficiency of Plating (EOP) es un experimento que mide la capacidad de un bacteriófago de formar placas líticas sobre distintas cepas bacterianas, en comparación con una cepa de referencia. Es una forma de cuantificar su espectro de infectividad y eficacia biológica. Aquí te lo explico paso a paso:

¿Qué se evalúa con el EOP?

  • Cuántas unidades formadoras de placa (PFU) produce un fago sobre una cepa “alternativa” respecto a una cepa “control”.
  • Sirve para comparar sensibilidad entre cepas, eficacia de fagos en diferentes condiciones o evaluar potencial de biocontrol.

Pasos del experimento para determinar el EOP

  1. Preparación de fagos y diluciones
    • Se preparan diluciones seriadas del stock del fago para que se puedan contar placas individuales.
  2. Cultivo de cepas bacterianas
    • Se siembran varias cepas: la cepa control (sensible conocida) y las cepas de prueba sobre placas de agar con cultivo semi-confluente (soft agar overlay).
  3. Inoculación de los fagos
    • Se aplican pequeñas gotas de la dilución sobre las placas con cada cepa o se mezclan antes de verter sobre el agar.
  4. Incubación
    • Generalmente a 37 °C durante 12 a 24 horas.
  5. Conteo de PFU
    • Se cuentan las placas líticas (claras) sobre cada cepa.
  6. Cálculo del EOP

Interpretación de resultados

EOP

Significado

~1.0

Eficiencia igual a la cepa control (infección fuerte)

0.1–0.9

Infección moderada

0.001–0.099

Infección débil

<0.001

Prácticamente sin infección

Este experimento es clave en biocontrol, caracterización de host range, estudios de co-evolución y también en terapia fágica, porque permite saber qué tan específico y potente es un fago frente a distintas bacterias.

Que dos bacteriófagos compartan un 98.7% de similitud genética pero presenten diferencias en sus curvas de crecimiento "one-step" es perfectamente posible, y puede explicarse por varios factores estructurales, funcionales y de expresión que no están necesariamente capturados por la similitud global del genoma. Por ejemplo:

1. Diferencias en genes regulatorios o de expresión

  • Variaciones mínimas en promotores, operadores o secuencias reguladoras pueden alterar el tiempo de replicación, la eficiencia de ensamblaje o el momento de la lisis.
  • Cambios en el orden genético o en estructuras tipo stem-loop pueden modular la traducción diferencial de proteínas clave.

2. Mutaciones puntuales en genes funcionales críticos

  • Una mutación en la endolisina, holina o enzimas implicadas en la salida del fago puede modificar el burst size o el tiempo de lisis.
  • Cambios en la proteína de cola pueden afectar la adsorción al huésped y alterar la fase de eclipse.

 3. Epigenética o modificaciones post-traduccionales

  • Aunque menos estudiado en fagos, hay evidencia de modificaciones químicas en proteínas estructurales que alteran su eficiencia funcional.
  • Algunos fagos tienen genes que codifican antagonistas o inhibidores de defensa bacteriana, y su expresión puede influir en los resultados experimentales.

4. Diferencias en la interacción con el huésped

  • Incluso si los fagos son casi idénticos, diferencias en la cepa bacteriana utilizada (receptores superficiales, respuesta inmune, estado fisiológico) pueden hacer que cada fago se comporte distinto.
  • Sensibilidad a condiciones específicas como temperatura, pH, o disponibilidad metabólica.

5. Rearreglos genómicos o diferencias en genes no anotados

  • A veces, el 1.3% de diferencia corresponde a genes aún no identificados que cumplen funciones importantes pero silenciosas.
  • Rearreglos, inversiones o inserciones en zonas no codificantes pueden generar diferencias en la dinámica de replicación.

Linfocitosis de células B monoclonales frente a virus y su relación con la leucemia

La sucesión de variación, selección y expansión clonal es un concepto que los estudiantes de medicina tienen que conocer para entender la lógica del cuerpo humano y su interacción con virus, bacterias e incluso para entender procesos sociales en la que los humanos estamos inmersos. 


La linfocitosis de células B monoclonales (MBL) es una condición hematológica en la que se detecta un número elevado de linfocitos B clonales en la sangre periférica, pero sin síntomas clínicos ni signos de enfermedad como la leucemia linfocítica crónica (LLC)2.

 ¿Qué ocurre en la MBL?

  • Se origina cuando una célula B anormal se clona repetidamente, generando muchas copias idénticas.
  • Estas células B clonales no funcionan correctamente, aunque conviven con células B sanas.
  • No se considera cáncer, pero puede ser un precursor de LLC en algunos casos.

Tipos de MBL

Tipo de MBL

Recuento de linfocitos B

Riesgo de progresión a LLC

MBL de bajo conteo

< 5 × 10⁹/L

Muy bajo, casi nulo

MBL de alto conteo

> 5 × 10⁹/L

1–2% por año

¿Quién puede desarrollarla?

  • Más común en personas mayores de 40 años.
  • Aumenta con la edad: hasta el 70–80% de personas mayores de 90 años pueden tener MBL.
  • Más frecuente en hombres.
  • Puede estar relacionada con antecedentes familiares de LLC o ciertas infecciones previas.

Diagnóstico

  • Se detecta generalmente por análisis de sangre rutinarios.
  • Confirmación mediante citometría de flujo, que identifica si las células B son clonales y qué proteínas expresan2.

¿Se necesita tratamiento?

  • No. La mayoría de los casos no requieren intervención.
  • Se realiza seguimiento regular para vigilar si progresa a LLC.
  • Incluso si progresa, muchas personas con LLC no necesitan tratamiento inmediato.

Reproduzco esta noticia de El País escrita por el periodista Daniel Mediavilla

En un hotel de Madrid, reconoce que, cuando comenzó su carrera, todos estos avances “eran impensables”. Ahora, trabaja para adelantarse más de quince años al diagnóstico de las leucemias y, quizá en el futuro, de otros tumores, con el fin de tratarlos antes de que provoquen ningún daño. La clave la busca en la linfocitosis de células B monoclonales (MBL), una afección asintomática por la que aparecen unos niveles elevados en sangre de clones de un tipo de linfocitos. Todas las personas que acaban desarrollando leucemia comienzan con esta MBL, algunos cuando aún no han cumplido los 50, pero solo unos pocos de quienes tienen estos clones acaba desarrollando la enfermedad. Ahora el objetivo es identificar a los que están realmente en riesgo.

Pregunta. Hay muchas personas que tienen MBL, pero muy pocas desarrollan después una leucemia. ¿Cómo se puede obtener valor diagnóstico de estos marcadores?

Respuesta. Queríamos desarrollar tecnología para detectar las enfermedades en estadios muy iniciales, pero cuando llegamos a esos estadios iniciales, vemos que casi todo el mundo tiene algo. La MBL empieza a aparecer a partir de los 40. La prevalencia entre 40 y 50 años es de un 5% de los adultos. Luego va subiendo, y cuando llegas a los 90, la prevalencia es de más de un 50%.

Y no solo estamos viendo MBL de células B, también de otros tipos de células. Hay un tipo de situación parecida para los linfocitos T, que se llama T-CUS, que estamos viendo en el 99% de las personas mayores. Entonces uno empieza a pensar: sí, es verdad que esa célula puede ser precursora de una leucemia, pero también puede ser una célula que, con la edad, es necesaria para que el sistema inmune funcione bien en las etapas más avanzadas de la vida.

Porque si todos los que llegan a los 100 años tienen ese tipo de clones, está claro que no significa que todos vayan a desarrollar una leucemia, sino que justamente los que viven mucho y tienen un sistema inmune más competente, son los que tienen este tipo de células.

Hemos empezado a buscar el significado de estas células y hemos podido demostrar que, al menos algunos de estos clones, están dirigidos frente a virus que casi todos tenemos desde pequeños, y que permanecen en el organismo a lo largo de toda la vida. Estas células parecen ser capaces de controlar esos virus. Es como si el sistema inmune dijera: “Vale, tengo virus latentes dentro, en vez de responder cada vez que los veo, me fabrico una célula experta, especializada, y así no distraigo al sistema inmune con esto que ya conozco”.

P. Entonces, ¿sería como un mecanismo de adaptación?

R. Exacto. Y esto sirve para decir que toda leucemia de este tipo de células B vienen de este estadio previo, de estos clones MBL. Pero como tanta gente sana los tiene y la gran mayoría no desarrollan leucemia, pensamos que son células que deben tener un papel fisiológico, es decir normal. El organismo actúa de forma inteligente y no es tonto, por decirlo de alguna manera.

Lo que parece es que esas células, en un individuo normal, empiezan a aparecer o a expandirse especialmente a partir de los 40. Y ahora, con la tecnología, las podemos ver. Pero para que se transformen en leucemia, tienen que intervenir otros factores.

P. ¿Tienen alguna pista sobre cuáles serían esos factores?

R. Lo estamos buscando, aunque los resultados que tenemos resultan a veces contradictorios. Por ejemplo, después de la pandemia hemos analizado una cohorte que ya habíamos estudiado antes, y estamos viendo que, 15 años después, los que tenían estas células se mueren más sobre todo por infecciones y cáncer. Por el contrario, en la pandemia mucha gente mayor ha fallecido. Y lo curioso es que los que no tenían estos clones fueron los que más murieron por infecciones, justo en ese periodo. Es decir, su sistema inmune no funcionaba tan bien en esa situación fuera de lo común como fue la pandemia. Parecería que tener estas células te podría proteger en ciertos contextos poco habituales, pero no en otras situaciones en las que sí parece claro que los que tienen estos clones tienen un sistema inmune que no funciona tan fino. Aunque no sea necesariamente por progresión a leucemia. Hemos visto algún caso que sí ha progresado a leucemia, en el que detectamos clones MBL a los 60 años y que acabó desarrollando una leucemia a los 84, por ejemplo. Pero en la gran mayoría esto no ocurre.

Seguimos investigando ahora qué factores hacen que algunos progresen a leucemia. Hemos encontrado algunas características de las células que podrían reducir ese grupo de riesgo a un 10%. Nuestra hipótesis actual es que hay células que podrían encontrarse en una situación de estimulación continua mediada por señales habituales del ambiente —no infecciones graves, sino señales habituales— y eso hace que crezcan más.

También parece que en los individuos en los que estas células crecen más, su sistema de defensa a nivel de barreras (intestinal, respiratoria) podría estar más debilitado. Es decir, en vez de defenderte antes de que entre algo, lo hace después de que haya atravesado la primera barrera de defensa. Entonces tu sistema inmune se ve obligado a responder internamente a estímulos que normalmente no llegarían a entrar al organismo, y eso podría facilitar la estimulación de estos clones. Ese crecimiento va asociado claramente a la aparición de las alteraciones genéticas típicas de la leucemia. En algunos casos, ese crecimiento se dispara, quizá porque esas alteraciones se acumulan en combinaciones únicas.

Ahí es donde estamos ahora, intentando descifrar ese puzzle. Lo que sí sabemos con seguridad es que es la presencia de pequeños clones de células idénticas a las que vemos en el estadio de leucemia es muy frecuente. Tan frecuente que casi podemos decir que es normal ya que si vives mucho, vas a tener estos clones. Y si fueran normales, deben tener una función que aún desconocemos.

También estamos seguros de algo más: nadie tiene una leucemia de este tipo sin haber tenido antes estas células. Así que son el origen necesario. Si no las tienes, no vas a tener ese tipo de leucemia.

Son esas células las que se transforman en tumorales. ¡Ese salto existe! Y vemos que esa célula crece con los años, pero no a una velocidad que necesariamente no deriva en leucemia, aunque vivas 100 años. Tiene que haber factores que desencadenen un crecimiento más rápido.

P. Junto al posible valor diagnóstico, entiendo que si se llega a conocer bien este rompecabezas, ¿se plantea también la posibilidad de tener algún control sobre esa transformación? Algún mecanismo de bloqueo que pueda prevenir la enfermedad.

R. Incluso podría haber tratamientos con muy poca toxicidad, que podrían administrarse a sujetos sanos en riesgo. Pero, para eso, primero hay que identificar bien al grupo de riesgo. En los estadios iniciales, incluso de leucemia, la gente está bien. Se hacen un análisis de sangre y se detecta la enfermedad. Y como se trata de estadios tan iniciales, no se administra un tratamiento: se adopta una actitud de “esperar y ver”. Algunos progresan rápido, otros no.

En esos estadios tempranos ya de leucemia, dentro del consorcio ECRIN-M3 (Early Cancer Research Initiative Network) financiado por la Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (y Loterías), junto a sus homólogas de Italia y del Reino Unido, hemos desarrollado modelos predictivos. Te diagnostico hoy, no necesitas tratamiento, pero con esos modelos puedo establecer una probabilidad de, por ejemplo, el 90%, de que en cinco o 10 años, tampoco lo vas a necesitar.

En otros casos sí se podría establecer una estrategia preventiva, cuando la probabilidad de progresar es alta: 70% al cabo de un año, por ejemplo. En los ochenta, el diagnóstico se daba cuando alguien se sentía mal, iba al médico, y se encontraba la leucemia ya desarrollada y habitualmente avanzada. Ahora, con análisis de sangre rutinarios, se detecta antes. Pero si no hay síntomas, no se trata inmediatamente. Cada vez más queremos anticiparnos. Si sabemos quién se va a poner mal, igual podemos intervenir antes. Incluso en individuos sanos con MBL de alto recuento podríamos plantearlo. Y seguro que va a haber ensayos clínicos en ese sentido.

Donde estamos trabajando es en estadios aún anteriores: 20 años antes de que el pase a leucemia ocurra. Eso importa sobre todo para gente joven. En alguien de 80 años no tiene mucho sentido. Pero en adultos de 20 o 30 años, quizás sí. Por eso hemos empezado hace unos años estudios en adultos desde los 18.

P. ¿Esta tecnología se podría aplicar también a tumores sólidos?

R. Claro. Hoy pensamos que es el tóxico el que induce la alteración genética. Pero podría ocurrir también que la célula, como entidad inteligente, responda al tóxico creando mecanismos de protección. Células resistentes, difíciles de eliminar, que crecen, solo a veces de forma descontrolada. Esas últimas son las tumorales.

Esto cambia completamente la forma de entender el tratamiento. Si queremos frenar la progresión, hay que tener en cuenta mecanismos fisiológicos, no solo de reparación de ADN sino también de modificación del ADN.

P. ¿Qué piensa del futuro del diagnóstico, de la medicina de precisión?

R. La medicina de precisión, ha contribuido a avances notables y numerosos. No obstante, la medicina de precisión actual debería cambiar de nombre. Hoy la medicina de precisión se identifica con análisis masivos, de muchos parámetros, con la esperanza de encontrar alguno o algunos que sea, o sean, clave. Esos análisis masivos son justo lo contrario de lo que significa precisión. Tenemos que dar el salto a lo que yo llamaría medicina de ultraprecisión: identificar las células responsables de una enfermedad, aunque estas estén en un tejido muy concreto y en muy baja cantidad.

Con las herramientas actuales de la medicina de precisión, nada de esto de que hablamos se ve. Está por debajo del umbral de detección. La medicina de precisión es como mirar un mapa mundial y ver solo lo que está por encima del agua y con frecuencia con muy poca resolución. Pero la enfermedad puede estar en el fondo del océano. Necesitamos herramientas mucho más sensibles, de ultraprecisión.

Estoy seguro de que eso va a llevar a reclasificar o identificar mecanismos de enfermedades, quizás de muchas enfermedades. Es el caso reciente de la anafilaxia: ahora sabemos que muchos pacientes tienen una mutación que activa una célula concreta, y eso parece que podría explicar por qué se produce una reacción diferente por parte de esa célula que llevaría a síntomas mucho más severos que los que, por ejemplo, podemos ver en una respuesta alérgica o atópica habitual al mismo medicamento o estímulo.

P. Hay una última pregunta, que no está relacionada directamente con su investigación, pero sí con el prestigio académico de la institución en la que trabaja. Como sabe, nuestro periódico ha informado sobre el fraude académico del rector de la Universidad de Salamanca. Gente de tanto prestigio como usted, ¿cómo vive que su rector tenga 75 artículos retirados de revistas científicas?

R. Yo creo que el investigador y el profesor universitario deben tener una ética más allá de normas y leyes, que también es bueno que existan, dígase de paso. Aunque uno no busque los reconocimientos, como el premio con el que empezamos esta charla, lo más gratificante de la investigación es ver que lo que has descrito como grupo se usa y es útil. Que otros lo reproducen. La sociedad debe ser capaz de evaluar esto más allá de las personas concretas. Lo importante en estos casos concretos es, sin duda, poder conocer la verdad, y que se sepa con transparencia qué ha ocurrido y por qué. Yo estoy orgulloso de cada uno de los miembros del grupo, no solo por los resultados de la investigación, sino también por la rigurosidad de la misma y no haber tenido nunca una retractación después de más de 800 trabajos publicados.

P. Precisamente por eso. Usted, que nunca ha tenido una retracción, ¿se siente cómodo teniendo como máximo representante de tu institución a alguien en esa situación?

R. No es cómodo, claro, aunque sea un rector elegido por una mayoría absoluta y que espero dinamice la institución. Personalmente pienso que lo importante en este tipo de situaciones es que se sepa exactamente qué ha pasado, por qué y cómo. Y que todo eso salga a la luz de la forma más transparente posible, para que podamos entender realmente lo que ha ocurrido y poder sobre todo contribuir a que no se repitan ese tipo de situaciones. Sin esa explicación clara, lo lógico es que las dudas persistan más allá de lo que sería deseable. Creo que es algo que habría que aplicar de forma incluso más generalizada a otros ámbitos de la vida pública, siempre y particularmente en estos momentos en los que asistimos perplejos a tantas situaciones de dudoso comportamiento ético.