viernes, 25 de noviembre de 2016

Los desechables también existen en la ciencia

LAS SOCIEDADES EFICIENTES ELIMINAN ESPACIOS-TERRITORIOS A LAS PERSONAS QUE SE CONVIERTEN EN DESECHABLES

 En el libro "La faim, pourquoi?" del economista francés Denis Clerc se encuentra el siguiente párrafo:

"Los países del Sur para que todos coman es preciso que todos tengan un trabajo, aun si eso va en detrimento de la eficacia global. Una sociedad menos eficaz puede ser menos pobre que una sociedad más eficaz. Piensen en dos países: en uno, las herramientas y técnicas de producción modernas permiten que el diez por ciento de la población produzca un millón. El 90 por ciento restante sobrevive más o menos bien de las migajas que le reparte el estado. En el otro país, herramientas arcaicas solo permiten producir medio millón, pero esas herramientas son usadas por todos y requieren el trabajo y la colaboración de todos; les dan a todos de qué comer y vivir, pobres pero decentes. ¿Cuál de los dos países es más pobre?"

Este es un argumento potente. Hoy lo he utilizado con mis alumnos. Por ejemplo, el 40% de los japoneses entre 18 y 35 años son vírgenes, en Ecuador, afortunadamente, la cifra es mucho mucho más baja.  La obesidad mórbida o la cantidad de homeless que se ven por la calle en una ciudad como Chicago exceden de lejos a los que se pueden observar en Quito. La educación sexual es más sana en Ecuador y respecto a la alimentación y pobreza extrema se está mucho mejor en este país. Obviamente Japón y EEUU son más eficientes a nivel económico y sin embargo, Ecuador, una sociedad menos eficaz es menos pobre a nivel sexual o alimenticio. Punto para Ecuador.

LA COARTADA SANITARIA ELIMINA LA VENTA AMBULANTE, EL DESECHABLE PIERDE SU TERRITORIO DE VENTA

Estuve viviendo en los EEUU desde enero 2001 hasta julio de 2006. Bromeaba con mis amigos acerca de hacer un documental en Ann Arbor. Se trataba de comprar un cerdo, criarlo y matarlo, en una casa, en los EEUU. Para empezar creo que debía ser ilegal hacer algo así. Debe estar regulado el que no puedas realizar una actividad de ese estilo en un área urbana. Todo está regulado. Sin embargo, en Ann Arbor, una ciudad de 100.000 habitantes el 2%, 2000 personas son homeless que viven en la calle. Recuerdo que hay nevadas durante 4 meses al año.
En A Coruña, la ciudad donde viví desde 2006 hasta 2014, si tu quieres ponerte a vender algo en la calle te encuentras con infinidad de problemas... y más si quieres vender comida. En principio está bien porque se trata de garantizar una serie de normativas higiénicas. Pero imaginemos que estás en paro y tienes un pequeño huerto en casa y quieres vender el excedente. No puedes hacerlo.

Mi abuelo Antonio, cuando los falangistas le "expropiaron" su taller de zapatería, tuvo que ponerse a cultivar la tierra, después de estar escondido y de pasar por una temporada en la cárcel por el único delito de ser de "izquierdas". En la planta baja de la casa, cuando la finca generaba excedentes, vendía a las personas que pasaban. Si viviese hoy en día no tendría la posibilidad de ese ingreso. Estas prohibiciones higiénicas favorecen la concentración de la distribución de alimentos a grandes marcas: Carrefour, Gadis, Mercadona...

La venta en la calle es poco eficiente e higiénica pero permite, en el Ecuador, a un montón de gente llevar un dinero a sus casas. Los negocios de comidas callejeros son poco higiénicos pero sostienen a muchos hogares. La poca eficiencia permite que no existan los pobres extremos.

Pero hay algo más: el que lleva un dinero a su casa es alguien digno. El que tiene un oficio, aunque sea un oficio poco cualificado posee un saber. Su saber, propio de su disciplina, le permite estar al mismo nivel que otros saberes.

RENTA BÁSICA Y BUSCADORES DE BASURA: SOLUCIONES PARA DESECHABLES EN EL PRIMER Y EL TERCER MUNDO

La provincia de Ontario en Canadá ha anunciado que probará la renta básica. Cada residente cobrará 1000$ sólo por ser residente de Ontario. ¿Dónde está el truco? Elon Musk propone una renta básica para compensar la pérdida de empleos causados por la robotización. Una economía supereficiente tiene que subvencionar a sus pobres. Pobres del primer mundo que recibirán una paga de 1000$, pero pobres al fin y al cabo porque será un dinero insuficiente, porque vivirán de la beneficencia, porque no tendrán un oficio y carecerán de un saber  e ir útil a la sociedad.

En el otromundo, los campesinos desplazados por la agricultura industrial y mecanizada escaparán a las grandes ciudades. Dejan de ser campesinos, de ser personas capaces de decir "mira que pimientos he cosechado" con orgullo y de tener una cultura agrícola, a vivir en villas miseria, chabolas, para rebuscar en las montañas de basura a ver lo que encuentran.

Los campesinos de Niger que han visto como no pueden competir contra los granos subvencionados de la agricultura Norteamericana y Europea. La agricultura de Níger ha sufrido la exposición al nuevo orden mundial contra el que no pueden competir. Cuando hay malas cosechas y la red de silos del estado ha sido desmantelada por recomendación del FMI vienen las hambrunas. Las ONGs proporcionan a los hambrientos el Plumpy'Nut. Steve Collins, un nutricionista irlandés que en 2003 comenzó a trabajar en suplemenos alimenticios para eliminar el hambre ha declarado "No querría ver un nuevo orden mundial donde los pobres dependieran de un suplemento alimentario que les mandan de Europa o los EEUU" (Extraído del libro "El hambre" de Martín Caparrós).

EL DESECHABLE: CUANDO TU TRABAJO Y TU VIDA NO IMPORTAN A NADIE

El desechable es aquel que ha perdido su espacio. El campesino cuando pierde su tierra, el obrero cuando su fuerza de trabajo ya no es necesaria.
Hace 50 años nos suponíamos capaces de grandes proezas: Campesinos de O Porriño. Cuando uno de estas personas dejaba de trabajar sus cosechas se agostaban. En la sociedad moderna existen muchos trabajos inútiles uno cuya desaparición solo afectaría a la propia estructura donde ese trabajo se realiza. Sin un trabajo que nos defina como personas carecemos de horizontes y de proyectos vitales. Fotografía: José Moreira
Extracto del libro "El hambre" de Martín Caparrós: Los desechables tienen también su versión soft: los millones y millones que trabajan en trabajos perfectamente inútiles, entendido como trabajo inútiles uno cuya desaparición solo afectaría a la propia estructura donde ese trabajo se realiza. David Graeber, profesor de la London School of Economics, dice que "es como si alguien anduviera por ahí inventando trabajos inútiles con la sola intención de mantenernos a todos trabajando". Empleados -infinitos empleados- de todo tipo de empresas de servicios, empleados -infinitos empleados- de los cuerpos burocráticos estatales, gerentes de todo tipo, abogados diversos, relacionistas públicos, vendedores, recepcionistas, secretarios, periodistas y tantos más estamos ahí para que nadie se dé cuenta de que no tenemos lugar genuino en la cadena productiva, de que si ocupáramos un lugar genuino alcanzaría con que todos trabajáramos diez o quince horas por semana, de que somos tan desechables como un campesino del Bihar -solo que en ciertos países las cosas son más complicadas. Los desechables con empleo tienen la ventaja de que, en general, nadie les dice que lo son -y ellos mismos tratan de no decírselo. Y comen cuando quieren.

El párrafo me dejó la boca abierta. Tenía la sospecha de que la mayor parte del trabajo que he hecho en mi vida no valía para nada, al menos desde el trabajo científico.

TRABAJOS INÚTILES QUE SÓLO SIRVEN PARA MANTENER UNA ESTRUCTURA, UN TERRITORIO

En ciencia un territorio es una plaza fija. Cuando tienes una plaza fija en ciencia es el momento de empezar a meter nuevos investigadores en tu territorio: predoctorales, postdoctorales, luego, cuando te vuelves más importante empiezas a meter a investigadores senior sin territorio: son los "Research asistant" en EEUU, los contratados Ramón y Cajal en España, Isidro Parga en Galicia, Prometeos en el Ecuador. Para ponerlo en dibujitos, podéis leer la página www.doctorandos.com El personaje que detenta el territorio es el Dr Ácula. Todos trabajan para el Dr. Ácula.

Cierto es que poco a poco, los que vamos escalando en la carrera científica, vamos ganando algo, la licenciatura, la tesis, haber dirigido a algún estudiante, participación en proyectos financiados... no se pueden considerar territorio. Son méritos para algún día poder acceder a un territorio.

Cuando era becario predoctoral me sorprendía que cuando se juntaban los jefes a hablar NUNCA hablaban de ciencia. El tema de conversación favorito eran las plazas de investigador, plazas fijas. Eso les emocionaba. Yo no entendía... si ellos ya tienen sus plazas fijas ¿Para qué se emocionan cuando salen otras plazas fijas? ahora lo se. Para aquel que conoce la importancia de un territorio, solo la presencia de que va a ver plazas fijas lo excita. Es porno para jefes que detentan un territorio.

DEFINIR UN TERRITORIO IMPLICA DEFINIR QUIEN ESTÁ DENTRO Y QUIEN FUERA

Aquellos que son capaces de darse cuenta, desde jóvenes, de la importancia de tener un territorio suelen haberse criado en ambientes que desde siempre han hecho hincapié en la necesidad de tener un territorio. En la novela "El señor de las moscas" de William Golding, el personaje Jack lucha para tener un territorio. Para ello explota un signo, una cabeza de jabalí llena de moscas. Jack era alumno de los jesuitas.

Los jesuitas, como organización ambiciosa, siempre han estado muy atentos a este tipo de cuestiones. Es ejemplar cómo los jesuitas lograron construir su sede al lado de la sede del gobierno del Ecuador cuando ya no había espacio para ellos. Con el tiempo su iglesia de la Compañía ha eclipsado a las demás iglesias de Quito e incluso a la Catedral Metropolitana.

Tengo experiencia directa en ver como antiguos alumnos de jesuitas van copando el poder, en forma de plazas fijas, en instituciones. Por elegancia no voy a poner ejemplos porque algunos de ellos son amigos. Personas que simplemente por pertenecer a un grupo, independientemente de sus méritos, van subiendo en el organigrama como pedo de buzo. Acaban teniendo su territorio. Otros son desplazados.


LOS INVESTIGADORES QUE CARECEN DE TERRITORIO (PLAZA FIJA) SON EXPLOTADOS Y SU TRABAJO CARECE DE CONTINUIDAD EN EL TIEMPO

Una encuesta realizada por la revista científica Nature revela que dos tercios de los investigadores se han planteado dejar la ciencia. Un 15% está en proceso de dejarla.
Las razones son varias. La gran cantidad de horas dedicadas al trabajo, el poco reconocimiento, la inestabilidad laboral... Es un colectivo laboral maltratado. Para mi lo peor ha sido empezar una línea de trabajo y tener que abandonarla porque me tenía que ir a otro laboratorio, a trabajar para otro jefe. La inestabilidad laboral y la inestabilidad de línea de trabajo. Esta es una opinión pero creo que la mayoría de investigadores sin plaza detectan en algún momento de su carrera que por distintas razones no van a conseguir una plaza fija, eso los expone a la inestabilidad laboral y a que su trabajo sea poco productivo en el tiempo. Son desechables. Somos desechables. Personalmente, hasta que he empezado a trabajar de profesor, el resto de tiempo todo el trabajo científico que he realizado hasta la fecha ha sido un trabajo inútil. Mi caso encaja perfectamente en la definición del Dr. Graeber.

Se habla de la competitividad como si fuese un valor en si misma. A mi nunca se me ocurrió pensar en la carrera científica en términos de territorio o de propiedad.  Aviso a navegantes: las formas de propiedad dentro de una sociedad no son inmutables y pueden cambiar.

Para escuchar un testimonio-podcast sobre el desencanto de la ciencia de un científico, ahora profesor universitario, pincha aquí.

2 comentarios:

  1. Joder, menudo desencanto. Con el grado de medicina a la mitad, lo poco que había considerado de la investigación es que era tediosa, pero útil para combinar con la actividad clínica para evitar la rutina... Esto es un golpe al estómago, pero se agradece la info.

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