Escribo para mí, para recordar algunas ideas que me interesan. Con el tiempo he descubierto que existe más o menos un nexo común en esas ideas. Aviso: Este blog no es un consultorio de salud.
Las enfermedades parasitarias más prevalentes en Ecuador son:
Parasitosis intestinales: Amoebiasis (causada por Entamoeba histolytica), Giardiasis (causada por Giardia lamblia), Ascariasis (causada por Ascaris lumbricoides), Trichuriasis (causada por Trichuris trichiura) y Uncinariasis (causada por Necator americanus y Ancylostoma duodenale)
Malaria: Causada por Plasmodium falciparum, Plasmodium vivax, Plasmodium malariae y Plasmodium ovale. Más prevalente en las regiones tropicales y subtropicales del país.
Enfermedad de Chagas: Causada por el parásito Trypanosoma cruzi. Más prevalente en las regiones rurales y semiurbanas.
Leishmaniasis: Cutánea, mucosa y visceral. Causada por diferentes especies de Leishmania. Más común en zonas selváticas y de bosque tropical lluvioso.
Filariasis linfática: Causada por Wuchereria bancrofti. Presente en ciertas zonas costeras y amazónicas.
Wuchereria bancrofti
La filariasis linfática es el resultado de una infección por nematodos de la familia Filarioidea. Se trata de unos gusanos filifornes, de los que hay tres tipos: Wuchereria bancrofti, causante del 90% de los casos; Brugia malayi, que provoca la mayoría de los casos restantes; Brugia timori, que también puede causar la enfermedad.
Recientemente se ha reportado un caso de verruga peruana en la vía a la costa de Guayaquil. Probablemente no se trate de un caso de verruga peruana dado que el vector se encuentra a partir de los 300 m de altitud, y la vía de la costa está a nivel del mar. Este caso ejemplifica lo poco que se sabe de esta enfermedad endémica del norte de Perú y sur de Ecuador. Si la infección no es tratada, la tasa de mortalidad puede alcanzar hasta un 85%.
La verruga peruana es una enfermedad con una mortalidad del 85%.
Se habla mucho sobre la presencia de la verruga peruana en Ecuador y del hecho de que aquí no causa una mortalidad tan alta, eso es debido a que si bien la bacteria responsable de la enfermedad de Carrión en Perú es Bartonella bacilliformis, existe una especie hermana, Bartonella ancashensis, que provoca una enfermedad similar pero mucho menos letal que reside en Ecuador, causando confusión y haciendo creer que a Ecuador la verruga peruana no le causa mortalidad, cuando la realidad es que no tenemos presencia de esa bacteria letal en nuestro país.
¿Por qué no ha llegado a Ecuador Bartonella bacilliformis?
La respuesta está en el vector, ya que esta enfermedad es transmitida por el mosquito de arena del género Lutzomyia, específicamente, Lutzomyia verracum; el cual tiene un vuelo de salto débil que no le permite desplazarse largas distancias, además de esto requiere de altitudes específicas entre 1000-3000 msnm. Estos serían los principales factores por los cuales el vector no podría desplazarse más del perímetro endémico donde se encuentra, imposibilitando la movilización de este vector a Ecuador. Si a esto le agregamos que existen fluctuaciones de altitud, cuerpos de agua y distancias largas explicaría porque este vector no ha llegado a Ecuador, y por ende no ha llegado Bartonella bacilliformis.
Figura
2. Mapa de altitudes de Ecuador y Perú. Se puede observar una brecha donde
disminuye la altitud entre ambos países que imposibilita la migración del
vector a otras zonas fuera de su perímetro actual.
Conclusión
La verruga peruana en Ecuador no tiene el mismo grado de
letalidad que en Perú debido a un diagnóstico erróneo, que nos ha hecho creer
que tenemos presencia de Bartonella
bacilliformis cuando en realidad tenemos la presencia de su hermana de Bartonella ancashensis que causa un
cuadro clínico similar pero mucho menos letal. Además, esta enfermedad se
encuentra limitada a las zonas interandinas de Perú debido a que su vector no
puede viajar largas distancias por su vuelo de salto débil y por las
diferencias de altitudes que hay entre Ecuador y Perú que no permiten que este
mosquito migre y llegue a nuestro país.
¿Por qué la verruga peruana cursa con la aparición de infecciones oportunistas?
Autores: Johami Mejía, Bruno Santillán y Krystal Vera
La verruga peruana, también conocida como fiebre de Oraya, es una enfermedad antigua que ha afectado a las personas que viven en las montañas de Perú durante años. La enfermedad es causada por una bacteria llamada Bartonella bacilliformisy se transmite por la picadura de un pequeño insecto llamado Lutzomyia, un tipo de mosca de arena. La enfermedad se originó en las aldeas incas hace muchos años, esto se sabe debido a que han encontrado verrugas similares a las de esta enfermedad en momias de este periodo de tiempo.
Primero, la persona afectada sentía fiebre y dolor intenso. Después, su piel comenzaba a llenarse de pequeñas verrugas rojizas que podían ser muy dolorosas y causar mucho malestar. La gente no entendía por qué ocurría esto, pero pensaban que podía ser obra de los dioses o espíritus de la naturaleza. Los curanderos, es decir, los médicos de esas épocas, usaban hierbas y otros remedios naturales para tratar de aliviar el dolor y la fiebre. También realizaban rituales y ofrendas a sus dioses, esperando que estas prácticas ayudaran a curar a los enfermos. Sin embargo, esto no funcionó y la causa seguía siendo un misterio.
A finales del siglo XIX, un joven estudiante de medicina peruano llamado Daniel Alcides Carrión decidió investigar esta enfermedad para entenderla mejor. En 1885, en un acto de sacrificio, se inoculó a sí mismo con la bacteria que creía que causaba la enfermedad. Lamentablemente, Carrión desarrolló la enfermedad y murió poco tiempo después. Sin embargo, su sacrificio no fue en vano. Gracias a él, se pudo confirmar que la verruga peruana y la fiebre de la Oroya, otra manifestación de la misma bacteria, eran causadas por el mismo agente infeccioso.
Figura 1.- Daniel Alcides Carrión fue un estudiante de medicina peruano valiente que se sacrificó en 1885 para estudiar la verruga peruana. Se inoculó con la bacteria para entenderla mejor, pero contrajo la enfermedad y falleció. Su sacrificio ayudó a identificar la causa de la enfermedad, convirtiéndolo en un héroe nacional y ejemplo de dedicación médica en Perú.
El trabajo de Carrión fue crucial, pero aún quedaba mucho por investigar. A principios del siglo XX, otro médico peruano llamado Alberto Barton continuó con las investigaciones. Barton logró aislar y describir al microorganismo responsable de la enfermedad, una bacteria que luego fue nombrada Bartonella bacilliformis en su honor. Estos dos médicos peruanos tuvieron gran importancia en la historia de esta enfermedad que afectaba principalmente a su país, esto nos deja de enseñanza que las personas actúan frente a las cosas que les perjudican a ellos. La verruga peruana no es una enfermedad que se encuentre en todo el mundo, se ve más en Perú y por lo tanto, sus mismos pobladores tomaron acciones al respecto.
Figura 2.- Alberto Barton fue un médico peruano que gracias a su dedicación y estudios, logró aislar y describir la bacteria Bartonella bacilliformis, responsable de la enfermedad. Alberto Barton es reconocido como uno de los pioneros en el estudio de enfermedades tropicales en Perú y su trabajo ha dejado un legado importante en la medicina.
Supresión inmunitaria mediada por Bartonella bacilliformis
La enfermedad por infección con Bartonella bacilliformis se da en dos fases, una fase aguda, que es la llamada Fiebre de Oroya, y una fase crónica denominada verruga peruana.
Durante estos periodos, existen niveles altos de una citoquina, proteínas que manda señales al sistema inmunológico, que es la interleucina-10. El papel de esa interleucina es ser un inhibidor de las respuestas inmunitarias del huésped, particularmente las respuestas en las que participan los macrófagos. Al estar inhibidos los macrofagos, no van a poder fagocitar y destruir los microbios, causando que los microorganismos oportunistas aprovechen a producir una infección en el huésped que su sistema inmune está débil.
De este modo, el paciente queda débil, y se vuelve susceptible a otras infecciones por microorganismos oportunistas, incluso con niveles bajos de bacteriemia, razón por la cual se puede observar pacientes con bartonelosis en estado de verruga peruana cursando con infecciones oportunistas.
Figura 3.-De la picadura a la verruga: ¿Cómo la Bartonella transformará tu piel? a.-La mosca introduce la Bartonella bacilliformis en el hospedero. b.- Las bacterias van a penetrar activamente los glóbulos rojos, residiendo dentro de ellos y a su vez causando su destrucción. Es la fase aguda conocida como fiebre de Oroya. c.- Luego de meses o años, se observa la fase crónica que es la verruga peruana, cuándo Bartonella bacilliformis puede colonizar los vasos sanguíneos de la piel. Se presentan erupciones o verrugas en la piel como manifestación clínica.
Manteniendo la vigilancia y el tratamiento continuo en la Verruga Peruana
En resumen, la verruga peruana es mucho más que una simple lesión cutánea; es una manifestación de la compleja batalla entre el sistema inmunológico humano y la bacteria Bartonella bacilliformis. Desde los tiempos precolombinos hasta la actualidad, esta enfermedad ha sido un desafío para las comunidades afectadas y los científicos que la estudian. La razón por la cual la verruga peruana cursa con la aparición de infecciones oportunistas radica en este estado prolongado de inmunosupresión. Los pacientes afectados no solo enfrentan la lucha contra Bartonella bacilliformis, sino que también deben lidiar con un sistema inmunológico debilitado, incapaz de defenderse adecuadamente contra otros invasores oportunistas. Esto muestra lo importante que es mantener una vigilancia constante y un tratamiento completo de la bartonellosis, no solo en la fase aguda sino también durante su fase crónica.
Bartonellas asintomáticas ¿Qué pretenden?
Se ha detectado en un 13% de los pacientes con verruga peruana, presencia de Bartonellas en sangre sin cuadro anémico severo ¿A qué puede ser debido?
Las Bartonellas asintomáticas, como cualquier otra bacteria, no tiene intenciones o “pretensiones” en el sentido humano de la palabra. Sin embargo, podemos hablar de efectos y el comportamiento de estas bacterias en el cuerpo humano. Hablamos de la Bartonella, una bacteria capaz de pasar desapercibida en nuestra sangre sin causar síntomas evidentes. Se conoce que en un 13% de los pacientes con verruga peruana, se ha encontrado la presencia de Bartonella en sangre, sin que presente un cuadro anémico severo. Esto plantea las siguientes interrogantes: ¿qué pretende esta bacteria ?, ¿cómo puede estar presente en el cuerpo sin causar un daño evidente?. Se explicarán las teorías detrás de esta presencia asintomática y lo que podría estar haciendo la Bartonella en estos casos.
La bartonelosis es una enfermedad causada por la bacteria Bartonella baciliformis, transmitida a través de la picadura de la mosca de arena Lutzomyia spp. Esta enfermedad afecta principalmente a los humanos, quienes son el único reservorio conocido. La bartonelosis se manifiesta inicialmente con fiebre de Oroya, caracterizada por fiebre alta, anemia severa y un riesgo significativo de mortalidad si no se trata adecuadamente. En su fase crónica, la enfermedad puede progresar a la verruga peruana, marcada por lesiones cutáneas verrugosas.
Ecuador y Perú han implementado diversas estrategias de vigilancia y control para combatir esta enfermedad, incluyendo la monitorización de casos, control de la población de insectos transmisores, tratamiento adecuado de los infectados, y la educación y sensibilización de la población en riesgo
¿Qué pretenden las asintomáticas ?
Las Bartonellas son un género de bacterias Gram-negativas que infectan a una variedad de mamíferos, incluyendo a los humanos. Existen varias especies dentro del género Bartonella, cada una con diferentes características y modos de transmisión. Algunas de las especies más conocidas incluyen Bartonella henselae, causante de la enfermedad del arañazo del gato, y Bartonella bacilliformis, responsable de la enfermedad de Carrión y la fiebre de Oroya.
A diferencia de las infecciones agudas que causan síntomas evidentes, las infecciones asintomáticas por Bartonella son mucho más sutiles. Estas bacterias pueden persistir en el cuerpo humano durante largos períodos sin desencadenar una respuesta inmunitaria fuerte, lo que les permite pasar desapercibidos. En pacientes con infecciones asintomáticas, las Bartonellas pueden persistir en el torrente sanguíneo manteniéndose en bajas concentraciones, lo que dificulta su detección mediante métodos diagnósticos estándar. También puede colonizar células endoteliales, infiltrándose y replicándose dentro de las células que recubren vasos sanguíneos, lo que les permite evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. Además, pueden establecer infecciones crónicas, permaneciendo en el cuerpo a largo plazo, lo que puede llevar a infecciones crónicas ya que pueden desencadenar síntomas leves o inesperados, como fatiga, dolores musculares y fiebre leve.
La Bartonella asintomática ha desarrollado una estrategia altamente efectiva para garantizar su supervivencia: la evasión del sistema inmunitario del hospedero. Esta táctica les permite evitar una respuesta inmunitaria fuerte, lo que resulta en múltiples ventajas evolutivas y adaptativas. A continuación, se analizan las principales implicaciones de esta estrategia desde diversas perspectivas.
Garantía de supervivencia
En primer lugar, al no desencadenar una respuesta inmunitaria significativa, las Bartonellas asintomáticas pueden permanecer en el hospedero durante largos periodos. Esta permanencia extendida les brinda la oportunidad de encontrar nuevas formas de propagarse a otros hospederos. La capacidad de mantenerse dentro del hospedero sin causar síntomas graves no solo prolonga su ciclo de vida, sino que también les permite maximizar sus oportunidades de transmisión.
Prevención de la erradicación
Además, al evitar ser detectadas por el sistema inmunitario del hospedero, las Bartonellas asintomáticas reducen considerablemente el riesgo de ser eliminadas. Esto no solo les permite escapar de la respuesta inmunitaria, sino también de los tratamientos antibióticos que suelen ser efectivos contra infecciones sintomáticas. La capacidad de eludir tanto la detección inmunitaria como los tratamientos médicos es una ventaja evolutiva significativa, ya que aumenta las probabilidades de supervivencia y persistencia de la bacteria.
Establecimiento de un reservorio
Finalmente, la capacidad de las Bartonellas asintomáticas para mantenerse en el hospedero sin causar síntomas graves les permite establecerse como un reservorio dentro de la población humana o animal. Este reservorio es crucial para la perpetuación del ciclo de vida de la bacteria, ya que garantiza una fuente continua de infección para nuevos hospederos. La presencia de un reservorio estable facilita la propagación de la bacteria y asegura su continuidad a largo plazo.
Vamos a examinar un caso clínico reciente que ilustra perfectamente la presencia asintomática de Bartonella. Un paciente masculino de 61 años, diabético tipo II, viajó recientemente a Zumba. Tras un cuadro de cinco días de síntomas inespecíficos, como piel y conjuntivas pálidas, adenopatías retroauriculares no dolorosas y dolor abdominal, se le diagnosticó la presencia de Bartonella en la sangre, sin un cuadro anémico severo. Este caso subraya cómo las Bartonellas pueden estar presentes sin causar los síntomas los síntomas más graves esperados, lo que complica el diagnóstico y el tratamiento.
Bacteria Bartonella henselae, agente causante de la enfermedad por arañazo de gato o bartonelosis, anteriormente conocida como bacteria Rochalimaea 3D
Descubriendo las infecciones asintomáticas: la amenaza invisible
Primero hay que saber ¿qué son las Bartonellas? bueno, hay que imaginar una fiesta a la cual todos están invitados, pero no todos son bienvenidos. Las Bartonellas son como esos invitados indeseados que se cuelan sin darte cuenta. Son bacterias que pueden infectar tanto a humanos como animales y se transmiten a través de las picaduras de insectos como pulgas, piojos y garrapatas. ¡Si, esos bichos que a veces nos molestan pueden ser portadores de estas bacterias! Así que la próxima vez que te pique una pulga, ¡piensa en la fiesta que podrías estar albergando sin saberlo!
Ahora, hay que entender lo que significa ser asintomático. Ser asintomático es como tener esos invitados no deseados escondidos en casa sin hacer algún ruido; es decir, están ahí pero no sabes que están porque no causan ningún alboroto. Es decir, una persona está infectada, pero no muestra síntomas de la enfermedad. Imagínese eso: estas viendo tu vida normal y feliz, sin saber que llevará una bacteria contigo. ¡Increíble, ¿no?!
Entonces, ¿por qué es importante conocer esto? Bueno, aunque no nos sintamos mal, podríamos estar portando la bacteria y, sin querer, transmitirla a otras personas o animales. Es como si esos invitados silenciosos empezaran a invitar a sus amigos a la fiesta sin que tú lo sepas. Esto hace que sea más difícil controlar y prevenir la propagación de la enfermedad. Además, algunas personas podrían tener una respuesta inmune más fuerte que mantiene a las bacterias bajo control sin causar mucho daño visible.
Descifrando las fases de la Bartonella: del peligro inmediato a la amenaza oculta
Se ha detectado la presencia de Bartonellas en un 13% de los pacientes con verruga peruana, pero sin que estos presenten anemia severa. ¿Por qué puede suceder esto? Bueno, hay varias razones posibles. Una posibilidad es que estos pacientes tienen un sistema inmunológico fuerte que mantiene a las bacterias bajo control sin causar mucho daño. Es como si tus defensas internas estuvieran haciendo un buen trabajo de seguridad en la fiesta, manteniendo a los alborotadores en línea.
Otra posibilidad es la carga bacteriana, donde la cantidad de bacterias en nuestro cuerpo es baja e insuficiente para causar anemia. Es como tener solo unos pocos invitados indeseados en una gran fiesta; no causan mucho problema. Además, podría ser que estemos viendo una especie de Bartonella menos agresiva. Sí, hay diferentes tipos de Bartonellas, y no todas causan los mismos problemas. Algunas son más pacíficas, por así decirlo.
Y también es posible que estos pacientes estén en una fase diferente de la infección. La verruga peruana tiene dos fases principales. En la primera fase, llamada fiebre de Oroya, los pacientes pueden tener fiebre severa y anemia hemolítica, donde los glóbulos rojos son destruidos. En la segunda fase, conocida como verruga peruana, se presentan lesiones cutáneas y la anemia no es tan común. Así que estos pacientes podrían estar en esta segunda fase.
Combatiendo a los enemigos transmisores de Bartonella
Entonces, ¿qué podemos hacer para protegernos de estos invitados no deseados?, aquí van algunos consejos prácticos:
-Usa repelente de insectos, especialmente si estás en áreas donde hay pulgas o garrapatas. Es como poner un buen sistema de seguridad en tu fiesta.
-Revisa tu cuerpo y el de tus mascotas regularmente para asegurarte de que no tengan picaduras. Así te aseguras de que no haya invitados indeseados.
-Mantén buena higiene y cuidado personal para reducir el riesgo de infecciones. Un buen anfitrión siempre mantiene su casa limpia.
Conclusión
La introducción de una infección de Bartonella asintomática a través de una picadura de insecto puede pasar desapercibida durante meses. Estas bacterias, que actúan de manera sigilosa, pueden residir en el hospedero sin causar síntomas visibles, lo que las convierte en una amenaza silenciosa pero relevante para la salud pública. La investigación continúa sobre estas infecciones asintomáticas es fundamental para comprender mejor su epidemiología, sus mecanismos de persistencia y las estrategias de control y prevención. Es esencial mantenerse alerta e informado para desarrollar medidas efectivas que minimicen el riesgo de transmisión y mejoren la vigilancia de estas infecciones. Al observar un insecto potencialmente vector, debemos considerar su papel en la transmisión de estas bacterias. La información y la protección son clave para enfrentar de manera eficaz el desafío que representan las Bartonellas asintomáticas.
Enfermedad del arañazo ¿Nos debemos preocupar de las pulgas de los gatos?
Autores: Dayanara Moreira, Gía Estupiñan, Milena García y Josué Paredes
A
muchos de nosotros nos gusta adoptar gatitos que vemos en la calle, o tener
muchos de ellos en nuestras casas (figura 1). ¿Realmente conocemos el cuidado
adecuado que deben tener? ¿Estará bien vivir con muchos gatos en nuestra casa?
Bartonellosis, también conocida como la enfermedad del
arañazo de gato, es una enfermedad zoonótica, quiere decir que es una
enfermedad infecciosa que puede pasar de un animal a humanos, que se da por una
infección de Bartonella henselae (figura 2).
Figura 2. Microfotografía de B.
henselae.
Esta bacteria está presente en las heces de las pulgas, y pueden sobrevivir
hasta 9 días; cuando los gatos se rascan, sus uñas se infectan y le transmiten
al humano esta enfermedad al exponerlos a sus arañazos. También puede alojarse
en piel, saliva y miembros del felino, permitiendo que las lamidas y mordeduras
puedan infectar, además de las picaduras de garrapatas. Es de interés mundial,
pues todos los dueños de estos felinos se encuentran expuestos.
La enfermedad empieza a manifestarse cuando se generan estas
pequeñas heridas, llamadas nódulos, en la zona de la lesión provocada por el
gato (figura 3). No suele afectar a personas que tienen un sistema inmune
competente, más afecta a pacientes
inmunocomprometidos, los cuales tienen un sistema inmune que tiene una
reducción en la capacidad para enfrentarse a infecciones y otras enfermedades,
sobre todo pasa en ancianos o personas muy jóvenes. En personas con un buen
sistema inmune solo va a causar síntomas leves como fiebre, fatiga y una
hinchazón dolorosa de los ganglios linfáticos (figura 4), pero cuando se da en
una persona inmunocomprometida, como una persona con VIH, que son aquellas que
han sido infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana y les produce
el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, mayor conocido como SIDA, el virus
ataca y debilita el sistema inmunitario. Entonces este patógeno puede infectar
órganos esenciales como el corazón y causar endocarditis, que es la infección
del revestimiento del corazón, que por lo general puede afectar a las válvulas
cardíacas; o infectar el cerebro y causar encefalopatías, que es cualquier
enfermedad cerebral que altera la función o estructura del cerebro. Conocer
más de la enfermedad.
Figura 3. Herida de inoculación
y linfadenopatía. La herida de inoculación es la introducción del material
que ocasionará una enfermedad, sea de forma accidental o voluntaria.
Linfadenopatías es una enfermedad, hinchazón o inflamación de los ganglios
linfáticos, en este caso por la infección de B. henselae.
¿Sabías que los gatos en Barcelona y Ecuador tienen algo en
común?
Sabías que han realizado varios
estudios en los que descubrieron que los gatos en Barcelona y Ecuador tienen
una alta prevalencia de Bartonella spp., una bacteria transmitida
principalmente por pulgas (figura 5). En Barcelona, entre el 20% y el 40% de
los gatos tienen B. henselae,
mientras que en Ecuador, la cifra oscila entre el 10% y el 30%. Por ejemplo, en
Quito, se reportó una seroprevalencia del 18%.
¿Por qué es tan alta la tasa de Bartonella
en estas regiones? En Barcelona, la densa población de personas y gatos,
junto con el clima mediterráneo, crea un ambiente perfecto para las pulgas. Las
áreas urbanas están llenas de gatos que interactúan entre sí, facilitando la
propagación de enfermedades. Además, el clima cálido y húmedo permite que las
pulgas se reproduzcan casi todo el año. Los gatos que pasan tiempo al aire
libre son más propensos a encontrarse con pulgas y otros gatos infectados.
En Ecuador, la situación es similar.
Las regiones cálidas y húmedas fomentan la reproducción de pulgas. En áreas urbanas
y rurales, los gatos tienen más contacto con vectores al aire libre, los
vectores son animales que van a transmitir la enfermedad; lo que aumenta el
riesgo de infección. Los gatos callejeros y aquellos que viven en condiciones
de hacinamiento sin control veterinario están especialmente en riesgo debido a
la falta de programas de esterilización y control veterinario.
Figura 4. Gatos de las calles de
Manta.
Viven en malas condiciones y, por lo tanto, son propensos a múltiples
enfermedades.
Incluso se observó un caso clínico en Quito, Ecuador, donde una niña de 9 años acudió al Hospital del Niño porque
presentó la aparición de un bulto doloroso y rojo bajo la zona de la oreja
(figura 6) que fue aumentando de tamaño durante 3 semanas. Al hablar con la
madre se supo que la niña tenía varios gatos como mascotas además de una
afinidad marcada hacia los animales callejeros, y que 4 semanas antes de la
aparición de los síntomas, la niña había estado en contacto estrecho con crías
de gato recién nacidos.
En el hospital, el personal médico
llevó a cabo varias pruebas para determinar la causa de la hinchazón. Se
realizaron exámenes de sangre que revelaron la presencia de anticuerpos contra B.
henselae, confirmando la seropositividad. El diagnóstico de la enfermedad
del arañazo de gato se basó en la historia clínica de contacto con gatos, los
síntomas presentados y los resultados serológicos.
Dado que la niña tenía un sistema
inmunitario sano, los médicos decidieron manejar la infección con tratamiento
antibiótico y monitoreo regular, donde se observó que al pasar dos meses la
niña se recuperó completamente. Es importante destacar que en este caso se dio
una infección autolimitada, cuyos síntomas fueron leves o moderados y que se
resuelve gracias a su adecuado sistema inmune.
Figura 5. Caso clínico. Paciente
femenino de 9 años con aumento de volumen en región auricular inferior de 3
semanas de evolución.
¿El problema
solo se encuentra en el gato? ¿Qué hay de las pulgas?
El gato como tal no es el único que
puede causarnos daño, no es necesario que nos arañe o nos muerda para
transmitirnos la enfermedad.
Para controlarlas y prevenir la
transmisión de dicha bacteria, es importante seguir estrategias de control de
pulgas. La principal acción será mantener medidas de prevención, dado que no existen vacunas para poder administrarles
a nuestros gatos y evitar su infección. Siendo mucho más importante el cuidado
de los gatos menores a un año, ya que el 56% de los gatos infectados tienen
menos de un año de edad.
¿Debemos preocuparnos si hay alta seropositividad para
Bartonella?
Con todo esto, la noticia de que el80% de los gatos en
Barcelona son seropositivos para Bartonella puede sonar alarmante. Ser
seropositivo significa que en la sangre de una persona o animal se han
detectado anticuerpos específicos contra un patógeno, en este caso, la bacteria
Bartonella. Sin embargo, esto no quiere decir que todos los gatos lo
tengan o que la infección sea activa. La seropositividad indica que el sistema
inmunitario ha respondido a la presencia de la bacteria en algún momento.
Figura 7. En el caso de infección por Bartonella
en una persona, no hay necesidad de entrar en pánico, la enfermedad del arañazo
de gato, rara vez provoca problemas graves en personas con sistemas
inmunitarios sanos.
Ahora, hablando de las pulgas, ahí
sí debemos poner más atención. Al ser los responsables principales, es
importante mantener a nuestras mascotas libres de pulgas, usando tratamientos
preventivos regulares y manteniendo la higiene en el hogar.
En resumen, mientras mantengamos
buenas prácticas de cuidado con nuestros gatos y estemos atentos a las pulgas,
no hay razón para preocuparse excesivamente por Bartonella. Puedes
seguir teniendo todos los gatitos que quieras.
Descubierta por primera vez hace más de 100 años, la enfermedad continúa afectando a más de siete millones de personas en todo el mundo y es uno de los problemas de salud pública más prevalentes en América Latina. Si no se trata, el Chagas puede causar daños irreversibles al #corazón y otros órganos vitales.
Enfermedad de Chagas: En la fase crónica , alrededor del 70-80% de las personas pueden no mostrar ningún síntoma. Sin embargo, en aproximadamente el 20-30% de las personas, la enfermedad progresa y afecta principalmente al corazón o los órganos gastrointestinales. Esto ocurre de 10 a 20 años después de la infección inicial.
Evitar la transmision o aportar por los antiparasitarios
¿Debemos concentrar nuestros esfuerzos en evitar la transmisión por el vector o por el contrario esforzarnos en desarrollar fármacos menos tóxicos y más eficaces?
Autoras: Lady Govea, Melany Pérez, Arianna Sarmiento y Waleska González
La
enfermedad del Chagas, aunque no hay vacuna, se puede tratar con
antiparasitario
Los antiparasitarios
utilizados para el tratamiento del Chagas
son el benznidazol
para niños de 2-12 años y el nifurtimox hasta antes de los 18 años. Son
eficaces casi al 100% en neonatos, y altamente eficaces en la etapa aguda de la
infección siendo capaces de eliminar la enfermedad. Sin embargo, en algunos casos
presentan alta frecuencia de efectos secundarios como alteraciones del sueño,
ansiedad, alteraciones neurológicas y cardiacas que obliga a los pacientes a
suspender el tratamiento.
En la etapa crónica
de la enfermedad del Chagas, la eficacia de los antiparasitarios disminuye y
aumenta el riesgo de efectos adversos. Según la Coalición
Global de la Enfermedad de Chagas las personas con cardiopatía chagásica no podrían beneficiarse
con el tratamiento.
Enfermedad del Chagas controlada mediante estrategias de prevención
El principal mecanismo
de contagio de Chagas es la transmisión vectorial por la picadura de las vinchucas. Por lo cual, es necesario las estrategias de prevenciónpara
evitar la presencia de estas en las viviendas y alrededores. Las estrategias incluyen la aplicación de
medidas como la fumigación de viviendas con insecticidas para eliminar los
rastros de su materia fecal y huevos. Además, se debe mejorar la
infraestructura de las viviendas para reducir los sitios de reproducción de
estos insectos. Suelen encontrarse en grietas y espacios oscuros dentro de las
casas, por lo cual se debe sellar agujeros y fisuras para limitar su acceso y
establecimiento en los hogares.
Fig 1. Ciclo de
transmisión vectorial del Chagas
Los programas de cribado y diagnóstico temprano
son fundamentales para identificar y tratar a las personas infectadas en las
etapas iniciales de la enfermedad. Esto es crucial, puesto que el tratamiento
temprano puede prevenir complicaciones graves como enfermedades cardíacas que
pueden surgir en etapas avanzadas. Estos programas deben estar dirigidos
especialmente a poblaciones de alto riesgo que tienen antecedentes de
exposición a las vinchucas.
Estos enfoques no solo
disminuyen la exposición de las personas al parásito, sino que también ayudan a
controlar otras enfermedades transmitidas por vectores.
Transmisión intradomiciliaria del Chagas por Rhodnius ecuadoriensis
El vector responsable
de la enfermedad ha sido localizado en los domicilios del Ecuador, siendo el
punto de infección que proporciona las condiciones adecuadas para que el
parásito cumpla su ciclo de vida, además manifiesta su amplia distribución y
baja incidencia de la infección en los seres humanos.
Se ha registrado la
presencia de R. ecuadoriensis(Fig 2.) en las zonas cálidas del país y en
los diferentes hospederos domésticos, por ende se investiga su transmisión ya
que no hay registros de la presencia del vector en estas áreas y aun así se han
detectado casos graves de tripanosomiasis.
Fig 2. Presencia de R. ecuadoriensis en la búsqueda de los
domicilios
Se presenta un caso de
transmisión intradomiciliaria que manifiesta
la enfermedad del Chagas por diversos factores como el material del que está
construida la vivienda a base de caña guadua (Fig.3), y en sus alrededores
habitaban animales domésticos y de granja que fueron reservorios del vector. A
la búsqueda del insecto en el peridomicilio se encontraron 153 ejemplares entre
adultos y larvas.
Fig 3. Domicilio de
caña guadua que facilita la transmisión del vector
Mejor opción para combatir el Chagas
Basándonos en el
artículo presentado, la mejor opción para combatir la enfermedad de Chagas es a
través de estrategias de prevención. Son una mejor opción contra la enfermedad
debido a su capacidad para abordar el problema desde su origen y evitar la propagación
del vector responsable. Localizar y eliminar el vector en los domicilios puede
prevenir que el parásito complete su ciclo de vida, reduciendo
significativamente la incidencia de la enfermedad.
Al reducir la presencia del vector en áreas residenciales, se disminuye el riesgo de transmisión de la enfermedad del Chagas a los humanos. Las estrategias de prevención pueden incluir medidas para controlar los animales domésticos y de granja que actúan como reservorios del vector, reduciendo así la posibilidad de infección. Mejorar las condiciones de las viviendas, como el material de construcción, puede eliminar los hábitats adecuados para el vector, dificultando su supervivencia y reproducción. Las estrategias preventivas suelen incluir campañas de educación que informan a la población sobre cómo prevenir la infección, promoviendo comportamientos y prácticas seguras.
En conclusión, las estrategias de prevención no sólo son más efectivas en el control de la enfermedad, sino que también ofrecen múltiples beneficios al proteger la salud pública, controlar los reservorios animales, y mejorar las condiciones ambientales, garantizando así una solución sostenible y a largo plazo contra la enfermedad del Chagas.
¿Por qué la enfermedad de Chagas es endémica?¿Lo será siempre?
Alexa Barquet, Jocelyn Cepeda, María Irene Lindao y Andrea Vaca.
Amenaza oculta de la destrucción de ecosistemas en la propagación de la enfermedad de Chagas en Ecuador
La enfermedad de chagas (EC) es una
enfermedad parasitaria transmitida por vectores con un comportamiento
epidemiológico poco comprendido. Es conocida como una enfermedad tropical
desatendida por la OPS/OMS. Esta enfermedad afecta especialmente a poblaciones
con acceso limitado a servicios básicos, como agua y vivienda. Inicialmente rural, la EC ahora se extiende por áreas
urbanas, incrementando costos de atención médica para manifestaciones crónicas
cardíacas, digestivas, neurológicas, o combinadas, que superan en un 80% los
costos de fumigación residual preventiva. Según datos del INSPI, Guayas es la segunda
provincia en casos reportados (n = 64, 14.58%) entre 2013 y 2019. Es importante
mencionar que la EC se ha documentado en 20 de las 24 provincias, destacando la
provincia de El Oro (n = 104, 23.69%), Guayas y otras.
En el año 2022 se confirmaron 99 casos,
siendo 95 crónicos y 4 agudos. Hasta la semana epidemiológica 6 de 2023, no se
han reportado nuevos casos confirmados (Figura 2). Las regiones del litoral,
zonas subtropicales de la zona interandina y la Amazonía son áreas endémicas,
donde los principales vectores son Triatoma dimidiata y Rhodnius ecuadoriensis,
conocidos localmente como chinchorros, chinches o guaros, que transmiten la
enfermedad principalmente de manera vectorial.
Figura 1. Prevalencia de casos registrados
desde el año 2019 hasta 2023.
Factores epidemiológicos como el vector,
parásito, condiciones socioeconómicas y hábitos poblacionales mantienen la
endemia de la EC. Actualmente, el diagnóstico considera incluso la residencia
en áreas endémicas, tipo de vivienda (caña, madera, techo de cade), viajes a
zonas endémicas, historial de transfusiones recientes, y riesgo de mujeres
embarazadas para llegar a un buen tratamiento y descartar otras patologías
asociadas.
Distribución de reservorios
naturales del Trypanosoma cruzi y su
impacto en la erradicación
Los parásitos pueden tener reservorios
naturales. Un reservorio natural es otra especie animal que puede ser
parasitada aparte de los humanos. En el caso de Trypanosoma cruzi, el parásito humano que causa la enfermedad de
Chagas, sus reservorios son los roedores y las zarigüellas, pero también pueden
ser perros, gatos, cerdo, etcétera. Sin embargo, lo que a menudo se pasa por
alto es la importancia de conocer la distribución geográfica de estos
reservorios. Para combatir eficazmente la enfermedad de Chagas, es necesario
comprender la distribución de este tipo de roedores silvestres y marsupiales.
Consideremos
un ejemplo: si enfrentas problemas con piratas que atacan tus barcos en el mar,
no tiene sentido solo defenderte de sus ataques si sabes que tienen una base en
una isla específica, como Isla Tortuga. Sin abordar directamente esa base para
eliminarlos desde la raíz, nunca estarás completamente a salvo de sus
incursiones. Mientras tengan un lugar seguro donde refugiarse, seguirán
representando una amenaza constante. Como se menciona, los roedores silvestres
y marsupiales complican el control de la transmisión debido a la complejidad y
extensión de los hábitats. Esto abarca desde
ambientes boscosos tropicales hasta áreas urbanas y rurales dispersas. La clave
reside en la dinámica ecológica de estos reservorios, que no solo sustentan la
persistencia del parásito en la naturaleza, sino que también mantienen la
transmisión a través de los vectores.
Figura 2.
Ciclo biológico: a)
El triatomino se alimenta e inyecta tripomastigotes, b) Los tripomastigotes se
convierten en amastigotes dentro de las células, c) Los amastigotes se
multiplican y se convierten en tripomastigotes sanguíneos, d) Los
tripomastigotes lisan células, ingresan al torrente sanguíneo y reinfectan, e)
El triatomino ingiere tripomastigotes al alimentarse, f) En el intestino del
triatomino, se transforman en epimastigotes y se multiplican, g) Los
epimastigotes migran al recto y se convierten en tripomastigotes metacíclicos,
excretados con las heces. Reservorios:
perros, gatos, roedores y armadillos.
Destrucción
de ecosistemas y propagación de triatominos a causa de la minería ilegal
La destrucción de hábitats naturales
debido a actividades como la minería ilegal no solo perjudica los ecosistemas,
sino que también facilita la propagación de los triatominos, vectores del
parásito T. cruzi. Estas actividades
alteran profundamente los ecosistemas al eliminar la vegetación y perturbar el
suelo, creando microhábitats favorables para la expansión de triatominos.
La
deforestación generada por estas prácticas ilegales promueve la acumulación de
materia orgánica en descomposición, proporcionando a los triatominos refugio y
fuentes de alimento óptimas (Figura 3).
Este cambio ambiental no solo incrementa la densidad de triatominos en
áreas afectadas, sino que también incrementa la interacción entre estos vectores
y las poblaciones humanas al expandir las actividades extractivas hacia zonas
previamente no perturbadas. Con este mismo enfoque, la perturbación de los
ecosistemas desestabiliza el equilibrio natural, facilitando la colonización de
triatominos hacia nuevas zonas habitadas por humanos y aumentando el riesgo de
transmisión de T. cruzi.
Figura 3. La deforestación como un factor predisponente para Chagas
Condiciones de vulnerabilidad en trabajadores pertenecientes a la minería ilegal frente a Chagas
Los trabajadores involucrados en la
minería ilegal enfrentan una mayor
vulnerabilidad a la enfermedad de Chagas debido a las inadecuadas condiciones
de vida en las que habitan. Esto incluye la falta de acceso adecuado a
servicios de salud, condiciones de higiene precarias y exposición constante a
entornos insalubres que favorecen el contacto con triatominos. En la mayoría de
estos casos, los trabajadores residen en campamentos con instalaciones de
saneamiento limitadas, lo cual crea un ambiente propicio para la expansión de
triatominos. La ausencia de servicios de salud adecuados dificulta el
diagnóstico temprano y el tratamiento de la enfermedad. Bajo este contexto
también se incluye a la migración temporal, donde los mineros se desplazan de
un lugar a otro para mejores oportunidades, asentándose en lugares que
facilitan la propagación del Chagas en nuevas zonas. En Ecuador, la minería
ilegal crece y a este contexto se le suma, el manejo de residuos orgánicos y la
presencia de ambientes húmedos aumentan significativamente el riesgo de exposición
al vector de chagas (Figura 4).
Figura 4. Insalubres condiciones de vida de
trabajadores de la minería ilegal
Resistencia a medicamentos y adaptación de vectores en entornos rurales: Implicaciones para el control de T. cruzi
Factores
ambientales, como el uso inadecuado de insecticidas, la discontinuidad en las
acciones de control, condiciones peridomésticas favorables y la variabilidad
genética de las poblaciones de insectos, contribuyen significativamente al
desarrollo de esta resistencia. Las personas que trabajan o residen en áreas
rurales son particularmente vulnerables debido a su mayor exposición a los
vectores y a los insecticidas utilizados en el control (Figura 5).
La falta de acceso a servicios de salud y a
medidas de control efectivas agrava el riesgo de enfermedades transmitidas por
vectores, como la enfermedad de Chagas. En estos entornos, donde las
condiciones pueden ser menos controladas y los tratamientos médicos menos
accesibles, los parásitos como T. cruzi están expuestos a una variedad de
factores ambientales que afectan su respuesta a los fármacos. La presión
selectiva de los antiparasitarios en entornos rurales es una posible pero no
única justificación, ya que los vectores pueden encontrarse con dosis subóptimas
de medicamentos debido a problemas de acceso o adherencia al tratamiento.
Figura 5. La aplicación de pesticidas elimina
insectos sensibles (blancos), dejando sobrevivir a los resistentes (rojos). Con
repetidas aplicaciones, los insectos resistentes se vuelven predominantes.
En el año 1492 llegaron
los españoles a América. Aproximadamente a inicios del siglo XVI, arribaron
embarcaciones llenas de esclavos africanos. No obstante, estas embarcaciones no
solo traían esclavos, sino también múltiples plagas que representarían un inmenso
problema no solo para América, si no para todo el mundo. Entre estas plagas
llegó Plasmodium falciparum, un
parásito que plasmó una guerra incansable para todo el mundo: la malaria.
Nadie le pudo ganar la guerra a la malaria
hasta que en 1630 un cacique indígena de Malacatos- Loja, llamado Pedro Leiva
lo logró. Pedro Leiva hizo algo que nadie pudo en 130 años, aprovechándose de
la megadiversidad del Ecuador, y aplicando el método científico, logró
encontrar la cura para una de las plagas más extendidas y mortales de la
humanidad.
Fig. 1. Representación del médico ecuatoriano Pedro Leiva
Se dice que Pedro Leiva estaba con tercianas muy debilitado por la
malaria, cuando moribundo, cayó a lado de un río y bebió su agua; días
después la fiebre desapareció, y se recuperó completamente. Intrigado sobre las
posibles propiedades curativas del río, empezó con el primer paso del método
científico, la observación. Aquí fue cuando se dió cuenta que todas las
personas enfermas que se bañaban en ese río o bebían de su agua se curaban del
paludismo. Por lo que se centró en
encontrar qué tenía ese río que no tuvieran los otros, siendo la respuesta los
árboles de Quina (“yara- chuccho o árbol para los fríos”). Consiguientemente prosiguió a estudiar cada
parte del árbol de Quina para aislar la sección específica que contenía la
sustancia con propiedades curativas. Así llegó a la corteza del árbol de Quina,
rica en quinina (“cara- chuccho o cáscara de los fríos”).
Aproximadamente 8 años después una pandemia se desató, y le llegó la
noticia corregidor de Loja que la condesa de Chinchón doña Francisca Henriques
de Ribera, esposa del Virrey de Perú, Jerónimo Fernández, estaba enferma con
tercianas, por lo que el corregidor consiguió que Pedro Leiva le entregara una gran
cantidad de “polvos” y se los llevó con urgencia. La condesa se curó del
paludismo al ser administrada estos “polvos”.
Luego de este suceso, fue revelada la procedencia de estos
“polvos mágicos”, Pedro Leiva compartió el descubrimiento con la Compañía de Jesús; quienes se encargaron de llevar la
cura para la malaria a Europa, exportando la corteza del árbol de Quina, labor
nunca hecha antes por nadie. El valor monetario de la quinina era inmenso,
tanto que 1 gramo de quinina era intercambiado por 1 gramo de oro, y así fue
como se consiguió todo el oro para construir la Iglesia de La Compañía, ubicada
en Quito.
Fig. 2. Interior de la iglesia de la Compañía de Jesús de Quito.
Desde su descubrimiento por Pedro Leiva en Ecuador, la quinina ha salvado millones de vidas: “quizá ni la penicilina ha salvado a tantos millones de pacientes como la Quina y la Quinina”. La quinina pasaría a ser por más de tres siglos la única sustancia disponible para tratar la malaria. Y todo fue por un ecuatoriano que utilizó la razón y los recursos que tenía disponibles a su alcance para encontrar una solución.
La quinina y sus
derivados: Guerreros en la lucha contra la Malaria
Fig. 3 La quinina, un alcaloide natural extraído de la corteza del árbol de la quina, ha sido fundamental en la lucha contra la malaria. Pero, ¿alguna vez se han preguntado qué hace a la quinina tan efectiva? La respuesta se encuentra en su estructura química. Esta estructura comprende varios anillos y grupos funcionales que le confieren sus propiedades únicas.
Mefloquina es un compuesto metoxiquinolina, contiene un anillo de quinolina pero la mefloquina tiene un anillo de piperidina que le permite aumentar la solubilidad y biodisponibilidad del medicamento. Primaquina es una amina, su estructura incluye el anillo de quinolina y una cadena lateral de aminoalquil que facilita la absorción en el cuerpo.
Aunque la quinina, cloroquina, mefloquina y primaquina comparten la característica del anillo de quinolina, sus diferencias estructurales significativas contribuyen a sus propiedades únicas y usos clínicos. Estas variaciones permiten que cada medicamento actúe de manera diferente contra el parásito de la malaria, lo que es crucial para manejar la resistencia a los medicamentos y tratar diferentes cepas de malaria. La investigación y el desarrollo continuo de nuevos medicamentos y la mejora en la distribución y acceso a los tratamientos existentes son fundamentales para controlar y eventualmente erradicar la malaria.
La resistencia a la quinina es nuestra culpa
La
quinina, un alcaloide natural extraído de la corteza del árbol de cinchona, ha
sido utilizada durante siglos para tratar la malaria. Su uso se remonta al
siglo XVII, cuando los colonizadores europeos la descubrieron en América del
Sur y la llevaron a Europa. La quinina se convirtió rápidamente en el
tratamiento estándar para la malaria, especialmente durante los siglos XIX y
XX. Durante la Primera Guerra
Mundial,
la demanda de quinina aumentó drásticamente debido a la prevalencia de la
malaria en regiones tropicales. Sin embargo, el suministro de cinchona se vio
comprometido por las interrupciones en las rutas comerciales, lo que llevó al
desarrollo de antimaláricos sintéticos como la cloroquina. A pesar de esto, la
quinina siguió siendo una opción vital, especialmente en casos de malaria
severa.
Video 1 Spot Kina San Clemente. El abuso de la quina se ejemplifica en este anuncio de vino quinado que se daba a los niños en España en la década de los sesenta del SXX para abrirles el apetito
El
desarrollo de la resistencia a la quinina se debe en gran medida al uso inadecuado y
excesivo del fármaco. La administración de dosis subterapéuticas, el uso de
quinina en monoterapia y la falta de cumplimiento del régimen de tratamiento
recomendado han contribuido a la selección de cepas resistentes del parásito Plasmodium falciparum. Este fenómeno ha
sido particularmente problemático en áreas con alta transmisión de malaria,
donde la presión selectiva sobre los parásitos es mayor.
La
prevención de la malaria y la resistencia a la quinina implica un enfoque
multifacético. Las medidas preventivas incluyen el uso de mosquiteros
impregnados con insecticida, la fumigación de interiores con insecticidas
residuales, y la administración de profilaxis antimalárica a personas en
riesgo. Además, la educación sobre la importancia de completar los
regímenes de tratamiento y evitar el uso indebido de medicamentos antimaláricos es crucial.
El
desarrollo de nuevos medicamentos y la combinación de terapias antimaláricas
también son estrategias importantes para combatir la resistencia. Los
tratamientos combinados, como la terapia combinada con artemisinina (ACT), han
demostrado ser efectivos para reducir la carga de malaria y prevenir la
resistencia. Además, la investigación continúa en vacunas contra la malaria
ofrece esperanza para una solución a largo plazo. Nuevos
tratamientos se están investigando actualmente, como la vacuna L9LS, que a la fecha está
en fase II de ensayos clínicos, y ha
obtenido resultados prometedores.
Capacitación del
Personal Médico en el Uso de la Quinina en Ecuador: Un Pilar Fundamental en la
Lucha contra la Malaria
La eficacia de la quinina no solo depende de su disponibilidad,
sino también de la correcta administración y manejo por parte del personal
médico, lo cual hace crucial la capacitación en su uso. La quinina es
importante porque interfiere en la capacidad del parásito de la malaria para
metabolizar la hemoglobina en los glóbulos rojos, llevándolo a la muerte. Su
uso es esencial, especialmente en casos de malaria grave y en áreas con
resistencia a otros fármacos. Sin embargo,
administrar quinina correctamente requiere conocimientos precisos de
dosificación, manejo de efectos secundarios y contraindicaciones.
Capacitar al personal
médico en el uso de la quinina es fundamental para un tratamiento seguro y
efectivo contra la malaria, dentro de estas capacitaciones se debe
tratar varios aspectos clave, entre ellos: cómo funciona la quinina,
básicamente, actúa sobre el parásito de la malaria cuando éste se encuentra
dentro de los glóbulos rojos de la sangre. El parásito necesita degradar la
hemoglobina para obtener nutrientes y sobrevivir. Durante este proceso, se
generan productos tóxicos que el parásito convierte en una sustancia menos
tóxica llamada hemozoína. La quinina interfiere con esta conversión, haciendo
que los productos tóxicos se acumulen y maten al parásito. Así, la quinina no
solo frena el crecimiento del parásito, sino que también lo elimina.
La dosificación y administración, la dosis de quinina debe
ajustarse según el peso del paciente y la gravedad de la infección. En casos
graves, la quinina se administra por vía intravenosa, mientras que en
infecciones menos graves se da por vía oral. Los profesionales deben aprender a
preparar correctamente las soluciones intravenosas y cómo monitorear a los
pacientes durante el tratamiento.
El manejo de efectos secundarios: la quinina puede causar
efectos secundarios como náuseas, vómitos y problemas de audición y visión. Los
médicos deben saber cómo manejar estos efectos y cuándo ajustar la dosis o
cambiar el tratamiento. Finalmente, la identificación de complicaciones, la
quinina no es adecuada para todos los pacientes, especialmente aquellos con
ciertas condiciones médicas como lo son: alergia a la quinina, insuficiencia
cardiaca, enfermedades renales o hepáticas ya que la quinina se metaboliza en
el hígado y se excreta por los riñones, por lo que su uso debe ser cauteloso
para evitar toxicidad. (2,4)
Para que la capacitación sea efectiva, se debe focalizar la
capacitación en áreas endémicas, tales como región amazónica costera de
Ecuador, como las provincias de Sucumbíos, Napo, Orellana, Pastaza, Morona
Santiago, Zamora Chinchipe, Esmeraldas, Manabí y Guayas, donde la malaria es
más prevalente. También es importante mantener a los profesionales actualizados
mediante talleres, seminarios y cursos en línea, realizar simulaciones clínicas
y prácticas supervisadas para desarrollar habilidades prácticas. Finalmente,
para asegurar que dichos
conocimientos adquiridos se apliquen adecuadamente, se recomienda realizar
evaluaciones y certificaciones.
En conclusión, capacitar al personal médico en el uso de la
quinina es crucial en la lucha contra la malaria en Ecuador. A través de una
formación integral y focalizada en las áreas más afectadas, se puede asegurar
el uso efectivo y seguro de la quinina, reduciendo la mortalidad y mejorando la
salud pública en el país.
Erradicación de malaria: la historia de éxito en Argentina frente al continuo combate en Ecuador
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante el 2022 se
confirmaron 249 millones de casos de malaria, y causó la muerte de 608.000
personas a nivel mundial. Sin embargo, algunos países han logrado erradicarla,
mientras que otros continúan luchando contra ella. Un caso interesante es el de
Argentina y Ecuador ¿Por qué Argentina logró erradicar la malaria y Ecuador aún
no? En el 2019 Argentina fue reconocida por la OMS como un país libre de malaria
mientras que, Ecuador sigue sin poder erradicar esta enfermedad, siendo Orellana, Pastaza y Morona Santiago con la mayor cantidad de casos
reportados de malaria durante el año 2023.
El camino para que Argentina logre alcanzar ese triunfo no
fue nada fácil y le tomó casi 50 años; para ello debieron implementar
diferentes estrategias en sus planes de acción y así lograr su objetivo; como
capacitar a trabajadores de la salud, el poder diagnosticar de forma temprana
la enfermedad utilizando diferentes métodos como la microscopía y respondiendo
a los casos que se presentaron en la comunidad.
Fig 2. Certificación de la OMS para
la erradicación de la malaria en Argentina
En Argentina, el paludismo ha sido conocido desde la época
la época del virreinato. Primero afectó a las tropas independentistas y luego
durante la guerra contra Paraguay afectó a dos tercios del ejército argentino.Desde finales del siglo XIX hasta las primeras dos décadas del
siglo XX, la lucha contra la malaria se centró principalmente en la desecación
de humedales, que eran posibles criaderos de larvas de mosquitos, para
convertirlos en tierras agrícolas, y en la administración de quinina para tratar la enfermedad.
Es así como Argentina erradicó la malaria mediante la
implementación de programas intensivos de control de vectores, diagnóstico y
tratamiento temprano, campañas educativas, colaboración internacional y
vigilancia epidemiológica efectiva. Estas estrategias combinadas llevaron al
país a alcanzar la certificación de la OMS como libre de malaria en 2019,
demostrando un compromiso firme en la salud pública y la cooperación
internacional en la eliminación de enfermedades transmitidas por vectores.
Las condiciones climáticas como la temperatura entre 17 y 24 °C, humedad relativa mayor
a 50%, pluviosidad hasta de 2000 mm/año y la altitud hasta 2500 m son
factores fundamentales en la proliferación del mosquito Anopheles, el principal vector de la malaria y Ecuador tiene extensas áreas de clima bosque tropical húmedo, con
condiciones ideales para la reproducción del mosquito Anopheles. Las regiones costeras y amazónicas son particularmente
vulnerables, debido a sus altas temperaturas y humedad elevada durante todo el
año. Además, la estación lluviosa
coincide con los meses de mayor calor de una manera predominante.
Fig 3. Zonas endémicas de malaria
(azul); zonas donde fue endémica la malaria (verde).
El ciclo de vida de un mosquito incluye las etapas
de huevo, larva, pupa y adulto. Las larvas y pupas de los mosquitos son
acuáticas, y requieren agua para desarrollarse. Según la especie, la hembra
puede depositar sus huevos de forma individual o
agrupados ya sea en la superficie del
agua, en suelos de áreas inundables, sobre plantas acuáticas o en las paredes
de recipientes abandonados, los cuales se pueden llenar con agua de lluvias.
Fig 4. Ciclo de vida de Anopheles
¿Qué ha sucedido en Ecuador?
El riesgo de malaria existe a lo largo de todo el año en áreas
situadas por debajo de los 1.500 metros de altitud, siendo más moderado en las
provincias costeras. La mayor parte de los casos se deben a Plasmodium vivax representando el 67% de
casos, mientras que Plasmodium falciparum representa el 33%.
Fig
5. Distribución de la malaria en Ecuador.
Los reportes de
casos de malaria por P. vivax está
presente en algunas provincias de la región amazónica, especialmente en Morona
Santiago, Pastaza, Orellana y Sucumbíos. Mientras que, los reportes de casos de
malaria por P. falciparum se
encuentran en algunas provincias, con predominio en la costa, especialmente en
Esmeraldas, así como en la región amazónica, destacando las provincias de
Pastaza y Morona Santiago.
Principalmente afecta a hombres en edad de trabajar y en
zonas rurales. A pesar de que se han observado brotes periódicos en regiones
endémicas y el número de casos reportados ha ido en aumento cada año desde
2015, alcanzando los 2,190 casos en 2021.
En Ecuador la situación epidemiológica ,en cuanto a las
enfermedades vectoriales, está influenciada por la distribución y densidad de
diferentes especies vectores, sobre todo de parasitosis transmitidas por
mosquitos Anopheles spp. (Malaria).
Además de encontrarse el desafío ambiental existen otras
condiciones que permiten que se siga propagando la malaria en el país como
variables socioeconómicas, así como provisión de servicios básicos en áreas
rurales del Ecuador junto con acceso a la atención de salud inmediata y
adecuada.
Acciones emprendidas sin resultados a largo plazo
El Ministerio de Salud ha emprendido
acciones para el control y erradicación de la malaria, con la ventaja de tener
identificados y localizados los puntos calientes de transmisión; la mayoría de
ellos, zonas de difícil acceso.
Entre las acciones ejecutadas está
la adquisición de pruebas de diagnóstico rápido; el abastecimiento de
medicamentos para efectuar terapias a base de fármacos; la compra de toldos
impregnados o mosquiteros tratados con insecticida de larga duración; y la
compra de insecticidas para control vectorial con rociado residual.
Los toldos, destinados en especial a
personas que permanecen en cama o embarazadas de alto riesgo, combaten al
mosquito de la malaria. Este insecto tiene la particularidad de picar durante
la madrugada o altas horas de la noche.
Fig
6. Número de personas afectadas por malaria en Ecuador desde 2014, con aumento
significativo cada año.
Desde 2002 hasta 2014, la tendencia
de casos de malaria descendió, llegando a 212 casos. En 2018 se presentaron
1.616 y en 2019 se han presentado 1.805. En resumen, entre 2014 y 2021 la
tendencia es ascendente llegando a 2.327 casos confirmados de malaria. Estas
cifras reflejan que las acciones emprendidas no están dando los resultados que se esperan.
¿Cómo la delincuencia organizada
influye en el ascenso del número de casos de malaria?
Fig 7. Presencia de principales
grupos terroristas en Ecuador
En Ecuador, el aumento de la delincuencia y la presencia de bandas
organizadas han exacerbado los problemas de salud pública. Bandas como Los
Choneros y Los Lobos colaboran con traficantes de drogas de Colombia, México y
Albania, compitiendo por el control del mercado de drogas en Ecuador. La
extorsión también sigue en aumento, con la Policía Nacional recibiendo más de
4.600 denuncias de extorsión entre enero y junio de 2023, duplicando el número
de denuncias del año anterior. La violencia de las bandas en las calles está
vinculada con la violencia en las cárceles, donde el hacinamiento y la falta de
control estatal han permitido a los miembros de las bandas llevar a cabo 14
masacres, cobrando la vida de más de 600 personas desde 2019, según el Comité
Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH).
Ante la escalada de la inseguridad, a nivel nacional, se calcula que
aproximadamente un centenar de trabajadores de la salud, incluyendo médicos y
enfermeras, han renunciado a sus puestos o se ausentan por largos periodos
debido al temor de ser víctimas de ataques, según declaró Wilson Tenorio,
presidente de la Federación Médica Ecuatoriana (FEM). Esto afecta sobre todo a centros y subcentros de salud, donde la escasez llega al 78% en
provincias como Carchi, Esmeraldas, Imbabura y Sucumbíos. En total, faltan
13.282 médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud en el primer nivel
de atención. La Zona 1 (Carchi, Esmeraldas, Imbabura y Sucumbíos) es la más
afectada, con solo 480 trabajadores de los 2.181 necesarios. En otras zonas, la
escasez es también alarmante, como en la Zona 2 (Cotopaxi, Tungurahua,
Chimborazo y Pastaza) con un 57% de déficit, y la Zona 8 (Guayaquil, Daule y
Samborondón) con un 54%. Incluso en Quito y Guayaquil, los centros y subcentros
de salud no tienen ni el 50% del personal necesario para funcionar de forma
óptima.
La sensación de inseguridad y el temor de las personas a ser
víctimas de la delincuencia al acudir a los centros de salud agravan la
situación. Muchas veces, las personas prefieren no buscar tratamiento por miedo
a lo que les pueda ocurrir en el camino o en el mismo centro de salud. Esta
inseguridad también afecta a los profesionales de la salud, quienes temen trabajar en zonas
alejadas y peligrosas, lo que contribuye aún más a la escasez de personal en
estas áreas críticas.
Los recursos que no
llegan a los grupos prioritarios y atención médica adecuada contribuye al
aumento de casos de malaria. Sin mosquiteros tratados con insecticida,
medicamentos antimaláricos y programas de prevención, la enfermedad se propaga
rápidamente.
Es así como las provincias de Morona Santiago, Pastaza y
Orellana son particularmente afectadas debido a sus condiciones geográficas y
climáticas que favorecen la reproducción del mosquito Anopheles, sumadas a la
inseguridad que limita las intervenciones de salud pública.
La incapacidad de los centros de salud para atender a los
pacientes lleva al agravamiento de enfermedades y, en muchos casos, a la
muerte. La violencia y el control de las bandas provocan desplazamientos de
población, creando condiciones de hacinamiento que facilitan la propagación de
enfermedades. Estos factores combinados explican por qué Argentina ha tenido
éxito en eliminar la malaria mientras que Ecuador aún enfrenta obstáculos en
este sentido.
Malaria gestacional en el Ecuador
Ángela Chavez, Odalis Macias, Denisse Vargas, Alex de Mora
¿Cuáles son las provincias más afectadas por la malaria
gestacional en Ecuador?
La malaria gestacional en Ecuador ha
mostrado un aumento notable entre
2015 y 2018. En 2015, se diagnosticaron 4 casos, que representaron el
8,7% del total. Este número subió a 7 casos en 2016 (15,2%), y se duplicó en
2017 con 14 casos (30,4%). En 2018, se registraron 21 casos, constituyendo el
45,7% del total, indicando un incremento significativo en la incidencia de la
enfermedad a lo largo de estos años.
Las provincias con mayor prevalencia
fueron Esmeraldas, con un 35% de los casos , seguida de Pastaza con un 24% y
Orellana con un 22%. En la figura 1 se muestra un mapa que destaca las
provincias afectadas por la malaria gestacional en Ecuador .
Figura 1: Provincias donde se detectaron casos positivos
identificados con un círculo, donde el tamaño de este, está relacionado con la
cantidad de casos de malaria gestacional.
Estas provincias se destacan por sus
climas tropicales y selvas, ideales para el mosquito Anopheles, transmisor de la malaria. Además, tienen una alta
concentración de comunidades indígenas y rurales, muchas de las cuales enfrentan
limitaciones en el acceso a servicios de salud y educación sobre la prevención
de la malaria. Estas condiciones socioeconómicas y la infraestructura sanitaria
deficiente pueden contribuir a una mayor vulnerabilidad y, por ende, a una
prevalencia más alta de malaria gestacional en estas áreas.
¿Cúal es el riesgo de la malaria
durante la gestación?
Tabla 1. Riesgos en la gestación debido a malaria gestacional
Tabla 2. Discapacidad y malaria gestacional
Tabla 3. Costos a futuro por discapacidad generada por malaria gestacional
La malaria amenaza a la madre y el feto
Las embarazadas corren un alto
riesgo de sufrir malaria si se encuentran en una de las zonas previamente
mencionadas. Según la Organización Mundial de la Salud y la
Organización Panamericana de la Salud, la malaria gestacional puede
provocar tasas elevadas de aborto y causar una mortalidad materna anual
superior al 10%; este riesgo puede aumentar al 50% en casos de enfermedad
grave. Además, se estima que anualmente fallecen 200,000 lactantes en el mundo
debido a la malaria gestacional.
La malaria durante el embarazo es
más frecuentemente ocasionada por Plasmodium
falciparum, aunque también pueden presentarse infecciones menos graves
causadas por Plasmodium vivax, Plasmodium ovale y Plasmodium malariae. A pesar de que no es tan prevalente en el
Ecuador en comparación con otros países tropicales, todavía representa un
riesgo en ciertas provincias, especialmente en selvas y zonas rurales. Esta
parasitosis constituye un peligro para dos vidas, puesto que condiciona a un
elevado riesgo de complicaciones tanto en la madre y el feto, especialmente en
el segundo y tercer trimestres de gestación. No obstante, el riesgo de dichas
complicaciones no es el mismo en todas las gestantes y varía según diversos
factores que incluyen: la especie del parásito causante, el estado de salud de
la mujer, la severidad de la infección y la calidad de atención médica que se
recibe.
Una mujer llega a un estado con
complicaciones cuando la infección no se detecta o no se trata a tiempo. El
parásito invade y destruye muchos glóbulos rojos, liberando toxinas en el
cuerpo. Si no se recibe
tratamiento adecuado, la destrucción continua de glóbulos rojos puede provocar
anemia,
que es más severa en zonas donde hay pocos casos de una enfermedad y, por ende,
el riesgo de contagiarse es bajo, como sucede en nuestro país; esto se asocia a
que en estos lugares existe una menor exposición previa al parásito, por lo que
el sistema inmune de las embarazadas no podrá combatir efectivamente la
infección. Si la anemia es moderada, produce una disminución en la capacidad
para tolerar pérdidas de sangre durante el parto y mayor riesgo de infecciones
secundarias, mientras que si es grave, puede llevar a fallo cardíaco y shock
materno.
Si el número de células de la sangre
infectadas por el parásito es muy elevado, las toxinas y los productos de
desecho liberados pueden sobrecargar y dañar órganos vitales como el hígado y
los riñones, ocasionando color amarillo en piel y mucosas, fracaso renal, edema
de pulmón, alteraciones de la coagulación y malaria cerebral, en la que se
producen alteraciones en los niveles de la conciencia que conllevan a elevada
morbimortalidad de la madre.
En el feto también se producen
repercusiones, estas asociadas a el deterioro de la salud general de la madre y
la afectación de la placenta. Pueden presentarse
abortos, nacidos muertos o los bebés pueden nacer con bajo peso. De igual manera, el niño puede
manifestar malaria congénita, producida por el paso de P. falciparum a través de la placenta, que se manifiesta con
fiebre, agrandamiento del hígado y del bazo, color amarillento en piel y ojos e
irritabilidad.
Por
todo esto, es crucial la implementación de medidas preventivas contra la
malaria durante el embarazo. Se sugiere el uso de mosquiteros y la
administración de medicamentos antimaláricos profilácticos, además de
tratamiento adecuado y seguimiento médico si la madre presenta la enfermedad.
Estrategias para prevenir y controlar la malaria
gestacional
Una de las intervenciones recomendadas por la
OMS que no es práctica estándar en Ecuador para prevenir y controlar la malaria
gestacional es el Tratamiento Preventivo
Intermitente (TPI) con sulfadoxina-pirimetamina (IPTp-SP).Este tratamiento ha demostrado reducir la cantidad de
parásitos en la sangre y en la placenta, aumentar la hemoglobina de la madre y
el peso del recién nacido, especialmente en las mujeres que están embarazadas
por primera o segunda vez, protegiendo tanto a la madre como al bebé de la
malaria, reduciendo las posibilidades de complicaciones durante el embarazo y
mejorando la salud del recién nacido.
Entonces, ¿por qué no se usa en Ecuador si es tan efectivo?
Esto
se debe a que en Ecuador la malaria gestacional no alcanza niveles tan
alarmantes como en África subsahariana,
salvo en áreas específicas de la región costera y amazónica. Es decir, si
Ecuador enfrentara los mismos desafíos que África con la malaria gestacional,
el uso de este tratamiento a nivel nacional sería una necesidad urgente. En
África, se logra implementar el tratamiento preventivo debido a que reciben
ayuda de colaboraciones internacionales, existen programas de salud pública
financiados por gobiernos y políticas de salud que priorizan la malaria
gestacional como una preocupación de salud pública grave, lo cual no sucede en
Ecuador.
Si
Ecuador decidiera aplicar el tratamiento preventivo para combatir la malaria en
embarazadas, enfrentaría varios desafíos importantes. Estos incluyen posibles
problemas con la resistencia a los medicamentos, asegurar que todas las mujeres
embarazadas en áreas remotas puedan acceder al tratamiento, capacitar al
personal de salud, manejar los costos financieros considerables, organizar
campañas efectivas para educar a la comunidad, y establecer sistemas de
monitoreo.
Sin
embargo, a pesar de todos estos desafíos que Ecuador pueda enfrentar, los
cuales son superables, tiene el potencial para erradicar la malaria siempre y
cuando mantenga una implementación constante de estas medidas y se comprometa a
seguir el plan de acción durante el tiempo necesario. Por lo tanto, la
erradicación de esta enfermedad no solo mejorará la salud materna y fetal, sino
que también generará un impacto económico favorable al disminuir los gastos
relacionados con el tratamiento de las complicaciones de la malaria y las
discapacidades en los niños.
Luchar contra la Malaria… ¿Es un desafío para el Ministerio de Salud Pública en el Ecuador?
Autores: Osmany Quevedo, Rebeca Guim, Daniela Lituma y Alejandra Ruiz
A pesar de los avances en la prevención y el tratamiento, la malaria sigue siendo una amenaza en ciertas regiones del Ecuador como la Amazonía, especialmente en las zonas rurales y selváticas donde las condiciones climáticas y la presencia de vectores como el mosquito Anopheles facilitan la transmisión de la enfermedad.
Las políticas de Salud Pública en Ecuador han disminuido un 60% las muertes por malaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado a Ecuador como uno de los 18 países con mayores probabilidades de erradicar la malaria. Para lograrlo, es vital mejorar las estrategias de prevención, control y eliminación de esta enfermedad. El Ministerio de Salud de Ecuador ha puesto en marcha varias acciones para combatir la malaria, aprovechando que ya tienen identificadas las áreas con mayor transmisión, entre ellas Orellana, Morona Santiago y Pastaza.
Fig. 1 Áreas geográficas de Ecuador con mayor transmisión de Malaria. En la tabla de la izquierda (A) se observan los números de casos positivos de malaria por provincia, mientras que en el gráfico de la derecha (B) se visualizan de color rojo las áreas más afectadas.
Entre las medidas tomadas se incluyen varias estrategias efectivas para combatir la malaria. Primero, han utilizado un kit de prueba de diagnóstico rápido de antígeno de malaria las cuales han sido aprobadas a nivel internacional por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), lo que garantiza su calidad.
Fig 2. kit de detección rápida de malaria en Ecuador. La muestra de sangre completa reacciona con el tinte conjugado, que se ha recubierto previamente en el casete de prueba. Luego, la mezcla migra hacia arriba en la membrana por acción capilar. La aparición de una línea rosa en la región de la prueba debe considerarse un resultado positivo.
Además, se ha asegurado un buen abastecimiento de medicamentos para tratar la malaria. Esto garantiza que las personas afectadas tengan acceso inmediato a los fármacos necesarios para combatir la enfermedad, reduciendo así las complicaciones y la propagación del parásito .
Por último, se han adquirido insecticidas para el control de mosquitos. Estos insecticidas se aplican rociándolos en las superficies donde los mosquitos suelen descansar, estos poseen un efecto residual, lo que significa que continúan siendo efectivos durante aproximadamente un año después de haber sido aplicados. Gracias a todas estas acciones, los casos de malaria en Ecuador disminuyeron un 37% entre 2000 y 2015, y las muertes por esta enfermedad bajaron un 60%.
Los problemas médicos también son un problema político
La ministra de Salud de Ecuador desde enero de 2017 hasta junio de 2019, Verónica Espinosa , y Gina Watson, representante de la Organización Panamericana de la Salud en Ecuador, lanzaron un nuevo Protocolo de Diagnóstico y Tratamiento de la Malaria. Este protocolo es parte de la Estrategia Nacional de Vigilancia, Control y Eliminación de la Malaria 2016-2030.
Este nuevo protocolo ayudará a que los profesionales de la salud tengan guías claras y estandarizadas para diagnosticar y tratar la malaria en todos los niveles del sistema de salud. El objetivo es brindar directrices definidas y concisas para los profesionales de la salud que se encuentran involucrados en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con malaria, desde el primer nivel de atención hasta el tercer nivel, y así prevenir las complicaciones, la mortalidad y lograr cortar la transmisión de esta enfermedad en Ecuador.
Entre otras de las medidas implementadas, el Ministerio de Salud Pública (MSP) ha recibido los primeros 130 microscopios para diagnosticar la malaria en todo el país. Esto es parte de un proyecto que busca eliminar la malaria y prevenir que vuelva a aparecer. La meta principal es detener completamente la transmisión de la malaria dentro del país.
Estos nuevos microscopios se compraron a través del Fondo Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Cabe recalcar, que este fondo se financia a través de las contribuciones de los países miembros de la OPS, donaciones de organizaciones internacionales, agencias de cooperación, y otros socios financieros. Este método de compra permitió ahorrar dinero (aproximadamente $200.000) y usar los recursos de manera más eficiente. Además, se espera realizar una compra similar de microscopios en 2024, financiada por el mismo proyecto. Avances en el Diagnóstico y Tratamiento de la Malaria en Ecuador, ¿Se está yendo por buen camino?
Las provincias donde se ha visto ya los frutos de este proyecto fueron Orellana y Pastaza, provincias amazónicas. Según datos epidemiológicos tomados en 2023, estas han tenido una disminución del 40% de casos en comparación al 2022, demostrando así un avance positivo en el manejo de la enfermedad.
El método de diagnóstico utilizado por el MSP se basa en el manejo de pruebas rápidas que detectan los antígenos de P. falciparum y P. vivax que son los agentes causantes de la malaria, estas pruebas son previamente aprobadas por la OPS, esto con el fin de acelerar el manejo de casos y cumplir con los objetivos propuestos para erradicar la malaria en el territorio nacional. Otros métodos empleados son PDR, LAMP, y Gota Gruesa. Todos los casos pasan por confirmación microscópica para identificar el ADN de la especie parasitaria y poder recetar el medicamento apropiado.
El tratamiento de la enfermedad brindado por el MSP se basa netamente en el uso de los siguientes fármacos:
● Primaquina, Artemeter : Se usa para P. falciparum
El ministerio hace un esfuerzo para abastecer a los subcentros de salud repartidos por todo el país, sin embargo, se ha incentivado también la prevención de la enfermedad, por eso se ha hecho capacitación en los centros de salud al personal médico sobre la enfermedad, también se han donado mosquiteros y toldos a la población de diferentes áreas rurales para que se puedan cuidar con el objetivo de reducir la población de mosquitos y frenar la transmisión de la enfermedad.
La eliminación de los brotes de la Malaria también forma parte del Plan Decenal de Salud 2022-2031, entre el Ministerio de Salud Pública y actores de la comunidad. Algunas de las acciones realizadas han sido: adquirir pruebas de diagnóstico rápido, abastecer de medicamentos, adquisición de mosquiteros y toldos impregnados tratados con insecticidas de larga duración y rociado de insecticidas.
Finalmente, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) implementó el Plan Nacional Estratégico de Malaria 2021-2025 con el objetivo de acelerar la eliminación de la malaria para el año 2025. Ecuador forma parte de esta iniciativa dentro de 25 países. Su estrategia consiste en mejorar el diagnóstico temprano, tratamiento, y seguimiento de los casos. Además, promover la participación en las comunidades e instituciones, y fortalecer la vigilancia epidemiológica y entomológica.
Campañas para controlar y erradicar la Malaria ¿Han funcionado tan bien como lo proponen?
Como se ha mencionado ya, el Ministerio de Salud Pública es el encargado de ofrecer las medidas necesarias para prevenir, diagnosticar y tratar de erradicar la malaria en todo el Ecuador. Una de las muchas maneras de las cuales se ha intentado alcanzar este objetivo, es incentivando campañas de control vectorial, que buscan eliminar a los mosquitos, pues estos no solo son los vectores de la malaria, sino de otras enfermedades como el dengue, zika, chikungunya… ¿nos hemos puesto a pensar en lo irónico qué es que algo tan chiquito sea capaz de causarnos tanto daño? ¡Qué locura!
Fig. 7 Mi barrio seguro sin mosquito. Esmeraldas
“Mi barrio seguro sin mosquito”, es una de las muchas campañas de control vectorial, fue creada en 2019 y ocupa todos los cantones de Esmeraldas. La campaña fue llevada a cabo por las unidades de vigilancia de salud pública junto a la dirección Zonal, y semanalmente incentivan jornadas de abatización, fumigación y destrucción de criaderos de mosquitos para evitar no solo la Malaria, sino también otras enfermedades transmitidas por estos vectores.
Otro equipo realiza promoción, prevención y vigilancia de la salud en los barrios, escuelas urbanas y rurales de la provincia. Para esto se están desarrollando programas de fumigación usando termonebulizadores, que fumigan hasta 400 m 2 para eliminar los agentes transmisores, pues como ya se sabe, el hábitat del mosquito Anopheles son los reservorios de agua dulce como estanques, charcas, ríos lentos y zonas pantanosas, donde las hembras depositan sus huevos. Por ello, es crucial controlar y eliminar estos criaderos para reducir la población de mosquitos y prevenir la propagación de la malaria. La participación y unión de diferentes sectores, instituciones y la comunidad por un objetivo en común, ha sido esencial para lograr cambios, que aunque parezcan pequeños, para las comunidades afectadas son muy significativos.
Y aunque no todo está hecho y falta mucho camino por recorrer, en especial en las comunidades rurales, estamos relativamente cerca de combatir la malaria, por increíble que esto suene. Según Tredos Adhanon, director general de la OMS desde 2017 “Ecuador está entre los 25 países que tienen el potencial de acabar con el paludismo en un plazo de cinco años”, pues Ecuador forma parte de varios planes de acción como “E2025”, este es un plan estratégico propuesto por la OMS, que busca eliminar la transmisión autóctona de malaria en 25 países para el año 2025, promoviendo e implementando de manera sistemática programas de detección, diagnóstico y respuesta, para finalmente monitorizar programáticamente los resultados. Pero… ¿Cómo se planea hacerlo?
Primero, teniendo en mente que mejorar el diagnóstico temprano y el tratamiento rápido es clave. Detectar y tratar la malaria lo más pronto posible es crucial para evitar que la enfermedad se propague, por eso es que el Ministerio de Salud del Ecuador ha hecho un gran esfuerzo para asegurar que las pruebas y los tratamientos estén disponibles para todos.
Como dato curioso ya una vez logramos vencer la Malaria, de hecho hasta ganamos un premio otorgado por La Organización Panamericana de la Salud (OPS), que nos condecoró como “Campeón de la lucha contra el paludismo de las Américas”, en 2012, logrando reducir en un 70% la tasa de morbilidad por Malaria.
Como si fuera poco, además de formar parte de E2025, Ecuador también participa en “United to beat
Malaria”, esta es una iniciativa global creada por la Fundación de las Naciones Unidas, y antes era conocida como "Nothing But Nets", en colaboración con diversas organizaciones asociadas. Su principal objetivo es eliminar la malaria en el mundo mediante la prevención, tratamiento y educación. La iniciativa busca distribuir mosquiteros tratados con insecticidas a las regiones con mayor riesgo de contraer malaria (la amazonía), asegurar el acceso a diagnósticos precisos y tratamientos eficaces, y educar a las comunidades sobre la prevención de la malaria. Además, "United to Beat Malaria" también se dedica a recaudar fondos para financiar estos esfuerzos, invitando a individuos, empresas y gobiernos a contribuir en la lucha contra esta enfermedad mortal. También tienen una página web, la cuál está diseñada para informar y movilizar a las personas en la lucha contra la malaria, ya sea participando en eventos o involucrándose en campañas de sensibilización, la iniciativa proporciona información detallada sobre la malaria, sus causas, síntomas y métodos de prevención.
En conclusión, el Ministerio de Salud Pública del Ecuador (MSP) ha realizado una gran labor durante estos últimos años, pues ha manejado la malaria a través de estrategias de prevención, control y tratamiento, como la implementación de programas de fumigación y distribución de mosquiteros con insecticida en áreas endémicas; las campañas de sensibilización y educación comunitaria para promover prácticas preventivas, entre otras. El gobierno del Ecuador a través del MSP no sólo ha implementado las medidas ya mencionadas, pues también se ha asegurado de que Ecuador participe en múltiples programas internacionales, y haga unión con otros países que buscan erradicar la malaria. Aunque se han logrado avances significativos en la reducción de casos, el Ministerio enfrenta aún desafíos continuos, ya sea por falta de recursos económicos, factores ambientales que favorecen la transmisión de la enfermedad, condiciones inadecuadas de vivienda de las personas, entre otras.