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viernes, 18 de mayo de 2018

Examen Actinomyces, Bacterioides, Treponema, Borrelia, Mycoplasma y Chlamydia

Examen tipo de la asignatura Microbiología Médica sobre Actinomyces, Bacterioides, Treponema, Borrelia, Mycoplasma y Chlamydia.

1) Un paciente acudió a su dentista por presentar un absceso en la boca, el mismo que fue drenado por el médico. Los bordes de la zona del absceso mostraban unas lesiones como granos de sal amarillentos. La tinción Gram del pus mostró algunos bacilos Gram positivos filamentosos. ¿Cuál es la causa más probable de la enfermedad?

RESPUESTA Actinomyces israelii genera abscesos como granulos de sal. Alli se encuentran las bacterias causantes de la infección.

2) "Se trata de paciente masculino, lactante menor de dos meses de edad,  parto normal. Quien fue traído por la madre a consulta por presentar múltiples pápulas y placas numulares, eritematosas  con descamación seca, que afectan toda la superficie corporal a predominio del cuello (nuca) y extremidades afectando palmas y plantas desde la segunda semana de nacido. Con un desarrollo pondo-estatural y psicomotor adecuado para su edad, sin evidencia clínica de hepatomegalia.
•Antecedentes: Producto de embarazo controlado, parto natural a término, esquema de vacunación completo para su edad. Rinorrea anterior desde el nacimiento. Lactancia materna exclusiva hasta la actualidad.
•Interrogando a la madre sobre los antecedentes maternos y paternos, se encuentra que la misma presenta pápulas y placas eritematosas con descamación en collarete a nivel de palmas y plantas, desde el cuarto mes de embarazo.  La madre del paciente tiene estudios realizados en el primer trimestre del embarazo en los cuales no se reporto alteraciones en hemograma, ni en la química sanguínea, VDRL (prueba no treponémica) no reactivo y VIH negativo, no se realizó exámenes de control en el resto del embarazo. Padre sin lesiones cutáneas y sin exámenes de laboratorio."
(Por razones de evaluación se ha omitido la fuente de éste caso).
¿Qué tipo de sífilis encontramos en el niño y en la madre?

RESPUESTA El niño sufre de sífilis congénita y la madre de sífilis secundaria (exantema maculopapular generalizado).


3) Que tipo de tejidos o epitelios son vulnerables a la infección por C. trachomatis?

Células del epitelio cilíndrico no ciliado (Correcto)

Células cuboidales (Correcto)

Células de transición (Correcto)

El espectro de células que puede infectar C. trachomatis es limitado. Los receptores para los cuerpos elementales (forma infectiva) se restringen fundamentalmente a las células del epitelio cilíndrico no ciliado, cuboidal y de transición que se encuentran en las membranas mucosas de la uretra, el endocervix, el aparato respiratorio y la conjuntiva


4) ¿Qué es los característico en relación con la mayoría de las infecciones por Actinomyces?

RESPUESTA Infecciones producidas por Actinomyces son normalmente crónicas, requiriendo semanas a meses para manifestarse. Estos organismos crecen lentamente en medios de cultivoy responden con lentitud al tratamiento antibiótico

5) ¿Qué reservorio y vector son los más importantes para la transmisión de las infecciones por Borrelia burgdorferi en los humanos?

B. burgdorferi es el agente etiológico de la enfermedad de Lyme en los Estados Unidos y los reservorios son el ratón de pié blanco y los ciervos de cola blanca.

6) En una infección intraabdominal, las bacterias anaerobias son las más frecuentemente aisladas, qué bacteria es la más importante en estas infecciones?

RESPUESTA Bacterioides fragilis

7) ¿Qué enunciado es correcto?

falso El tracoma es una infección urogenital que puede complicarse con infertilidad.

correcto El tracoma puede transmitirse por gotitas, manos, ropa infectada, moscas.

falso La conjuntivitis neonatal es producto de una disemninación transplacentaria de C. trachomatis (de madre a hijo).

falso El síndrome de Reiter es más frecuente en mujeres afrodescendientes.

falso A Mycoplasma la pared celular le protege de la acción de los antibióticos.

8) ¿Por qué en muchos pacientes con sífilis se desarrollan infecciones crónicas a pesar de que la penicilina sea uniformemente activa contra Treponema pallidum?

La sífilis primaria se caracteriza por una úlcera (chancro) indolora en el sitio de la penetración de la espiroqueta. Si este chancro se localiza en la genitalia externa la lesión es obvia. Sin embargo, si es en el interior de la vagina, la infección puede que pase desapercibida. Además, si la úlcera desaparece espontaneamente quizás el paciente tenga una falsa sensación de alivio. En la sífilis secundaria aparece un sarpullido diseminado que también desaparece espontaneamente. Las manifestaciones tardías ocurren meses o años después de la infección, en ese momento puede que haya daños irreversibles


9) ¿Qué miembros de la familia Chlamydiaceae causan enfermedad respiratoria? ¿Enfermedad ocular? ¿Enfermedad genital?

Enfermedad respiratoria está causada por C. trachomatis, C psittaci y C. pneumoniae; la enfermedad ocular y genital están causadas por C. trachomatis.

10) ¿Qué bacteria tiene un ciclo celular basado en este diagrama? ¿Puedes describir las dos fases del ciclo vital? ¿En qué consiste en grandes líneas la estrategia patogénica de esta bacteria?

jueves, 12 de enero de 2012

Los antibióticos siguen dando alegrías


Esta vez es la azitromicina que se ha revelado eficaz contra una enhttp://www.blogger.com/img/blank.giffermedad, el pian, que presenta 5000 casos anuales, en los años 90 había 2.5 millones de casos en el mundo. El plan de la Organización Mundial de la Salud es acabar con esta enfermedad en el mundo, con lo sería la segunda enfermedad erradicada mundialmente después de la viruela, una enfermedad vírica. De esta manera una espiroqueta, la Treponema pallidum pertenue, desaparecería de la faz de la tierra. ¿Será esto posible?. Podéis ver este blog con algunas fotos de los estragos que causan estas bacterias parásitas humanas.

Ver noticia en El País.

sábado, 26 de marzo de 2011

Científicos de EEUU inocularon sífiles en guatemaltecos en los años cuarenta


A Marta Orellana le inocularon la bacteria Treponema pallidum causante de la sífilis

Los campesinos guatemaltecos Federico Ramos Meza y Manuel Gudiel fueron arrancados violentamente del surco para obligarlos a prestar el servicio militar en 1946. Tras seis meses en el cuartel, su unidad fue trasladada para prestar apoyo a tropas norteamericanas allí acantonadas. "Al día siguiente fuimos llamados a la enfermería de los gringos. Nos pusieron unas inyecciones. Empezaba el experimento del diablo", narra Ramos con la mirada perdida. Él y su compañero acababan de ser víctimas de las prácticas de eugenesia puestas de moda por los nazis unos años antes.

Entre 1946 y 1948, un grupo de médicos estadounidenses, dirigidos por John Charles Cutler, bajo el patrocinio directo de la Secretaría de Salud del Gobierno estadounidense, inoculó con sífilis y gonorrea, sin darles ninguna información, a soldados, prisioneros, prostitutas y hasta a niñas de un hospicio . Fueron 696 los guatemaltecos infectados para probar con ellos los efectos curativos de la penicilina en el combate a estas enfermedades venéreas.

Durante décadas, nadie se acordó de las víctimas ni de sus familias, que sufrieron siempre los efectos de las enfermedades. Pero el pasado otoño la investigadora estadounidense Susan Reverby encontró los archivos del ya fallecido Cutler y se destapó el escándalo. El presidente estadounidense Barack Obama se disculpó por teléfono con el mandatario guatemalteco, Álvaro Colom.

"Es el abandono en que las víctimas han subsistido, luchando día a día por ganarle el pulso a la miseria, lo que nos animó a poner la demanda", dicen los abogados del bufete guatemalteco Hiram Sosa Castañeda que, junto a una firma norteamericana (Henry Dell, especializada en casos de lesa humanidad) ha denunciado al Gobierno de EE UU, y luego hará lo mismo con el de Guatemala y una farmacéutica.

Ramos, que hoy tiene 86 años, y Gudiel (85) han sobrevivido durante todos estos años en la frontera de la miseria, y en las condiciones más adversas todos, cuentan en su pueblo, Las Escaleras, una recóndita y humilde aldea al Este del país. El primero asegura que nadie le explicó qué les estaban haciendo cuando les ponían las inyecciones. "Habría que estar loco para aceptar ser parte de un experimento de esa naturaleza. En el cuartel, ya se sabe, solo se obedecen órdenes".

Los efectos de la enfermedad empezaron a manifestarse a los tres meses. A partir de entonces, cada 15 días eran llevados a la clínica, para una revisión. "A pesar de las molestias y dolores cada vez más intensos, jamás fuimos relevados de nuestra rutina de soldados", apostilla Gudiel. Tras licenciarse (el servicio militar duraba dos años) les abandonaron a su suerte, mala, por las consecuencias que siguen padeciendo hoy.

Ramos sufre dolores frecuentes de cabeza y tiene problemas en las articulaciones. Todavía supura y orina sangre. "Nunca me curaron. A lo más que llegaron fue a procurarme un alivio pasajero". Añade que sus hijos y nietos están pagando las consecuencias. Su hija mayor perdió la vista siendo niña. Gudiel está casi ciego, padece de incontinencia urinaria y tiene llagas en las piernas. Al ignorar la naturaleza de su enfermedad, contagió a su mujer. Un tercer compañero de infortunio, Celso Ramírez Reyes, murió en 1997. Su hijo, del mismo nombre, cuenta que una de sus hermanas y su hija mayor son ciegas, mientras el más pequeño de sus niños sufre de ataques epilépticos. Él padece permanentemente de dolor de cabeza y músculos. "Como uno es muy pobre y no puede pagar médico, se tiene que conformar con remedios caseros", se lamenta con un gesto de impotencia absoluta.

La memoria puede haber perdido fidelidad. Han transcurrido más de 65 años, pero Ramos y Gudiel recuerdan que algunos de sus antiguos compañeros sufrieron amputaciones del pene, lo que llevó a muchos de ellos al suicidio.

Los abogados explican que tienen confianza en que el Gobierno de Washington indemnizará a las víctimas -recuerdan que los afroamericanos sometidos al mismo experimento en Alabama fueron indemnizados-, pero vaticinan un proceso lento y complicado. Si se llega a un acuerdo extrajudicial, el caso podría resolverse en nueve meses; si van a juicio, puede tardar años.

Al Gobierno de Guatemala le denunciarán por haber permitido los experimentos y abandonar a las víctimas. "No tenemos muchas esperanzas en la justicia local, lo que nos obligará a recurrir ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", anticipan los letrados.Y finalmente irán a por una compañía farmacéutica de la que no citan el nombre. "Sabemos cuál es y que ha ganado mucho dinero con la comercialización de la penicilina", aseguran.

Los niveles de infamia sobrepasan cualquier límite, al grado de extender los experimentos a niños de corta edad, con el agravante de cebarse en los huérfanos. Marta Lidia Orellana, de 74 años, recuerda cómo, siendo una niña de 10, fue sacada del patio de recreo del hospicio y llevada a la clínica del orfanato. "Me obligaron a desvestirme. Con lujo de fuerza me separaron las piernas y empezaron a manipular mi vagina. Fue muy violento. Todavía tengo pesadillas y me despierto gritando, bañada en sudor", cuenta ruborizada.

Insiste en que tampoco a ella le explicaron nunca el porqué de tales exámenes, cuando en toda su vida había padecido enfermedad alguna. Dice creer que los médicos eran estadounidenses, "porque eran muy altos y rubios". Las veces en que se atrevió a preguntar sobre el tratamiento, le contestaban con violencia -"tú te callas", gritaban- y la amenazaban con golpearla. "Sí, había un doctor guatemalteco, de apellido Cofiño, que era muy grosero", confiesa.

Añade que, tras abandonar la inclusa, con 17 años, no recibió ningún tipo de seguimiento. "Mi gran problema fue que no me extendían la certificación de sanidad exigida para cualquier trabajo, con un único argumento: "Tienes mala sangre". Y recuerda que, embarazada de su hija menor, eran inyectada con penicilina, sin importar el riesgo que ello implicaba para su bebé. "¡Dios los perdone!", exclama, antes de perderse en el recuerdo con las lágrimas asomándose a los ojos.