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sábado, 5 de septiembre de 2015

Sci-hub: una página para descargarse artículos científicos de pago

http://www.scihub.org/

A descargar papers pues Sci-hub ha regresado y ahora se ancla al gestor de búsqueda de scholar google. 

http://scholar.google.com.sci-hub.org/

http://sci-hub.club/

 Reproducido del blog Manzanamecánica:

Sci-Hub es uno de los sitios que más ha ayudado a liberar artículos científicos que están “secuestrados” por editoriales. El siguiente texto es una traducción de un artículo publicado en TorrentFreak, donde su fundadora explica las motivaciones que la impulsaron a crear y mantener el sitio que ahora afronta problemas judiciales en Estados Unidos.

En una demanda interpuesta por Elsevier, una de las editoriales académicas más grande del mundo, Sci-Hub.org está enfrentando el pago de millones de dólares en daños. Sin embargo, el sitio no tiene intenciones de echar pie atrás y continuará su lucha para mantener el acceso al conocimiento científico gratuito y abierto. “Creo que el modelo de negocios de Elsevier es ilegal en sí mismo”, dice Alexandra Elbakyan, fundadora de Sci-Hub.

Con utilidades de más de un millón de dólares, Elsevier es una de las editoriales académicas más grandes del mundo. La compañía tiene los derechos de muchas publicaciones académicas donde los científicos publican sus últimos avances. La mayoría de estas revistas están bloqueadas por muros de pago (paywalls), lo que hace imposible para investigadores menos afortunados acceder a ellas.

Sci-Hub.org es uno de los principales sitios que elude esta barrera artificial. Fundado por Alexandra Elbakyan, una investigadora nacida y graduada en Kazajistán, su principal objetivo es proveer de acceso a la ciencia y al conocimiento a las personas menos privilegiadas.

El servicio no es como el típico sitio pirata. No fue creado para compartir los últimos estrenos de Hollywood, sino para ganar acceso a importante conocimiento que investigadores requieren para trabajar.

Fuente imagen: imgur: “No leemos la mitad de los artículos que citamos porque están bloqueados por barreras de pago”.
“Cuando estaba trabajando en mi proyecto de investigación, encontré que todos los artículos científicos que necesitaba estaban bloqueados por muros de pago. En ese tiempo yo era estudiante en Kazajistán y nuestra universidad no estaba suscrita a nada”, dice Alexandra a TorrentFreak.

Luego de buscar en Google por un tiempo, Alexandra encontró varias herramientas y servicios para eludir estos muros de pago. Con su nuevo conocimiento adquirido, empezó a participar en foros de internet donde otros investigadores solicitaban artículos científicos.

Cuando ella notó lo agradecidas que estaban las otras personas de los artículos que ella compartía, Alexandra decidió automatizar el proceso desarrollando software que permitiera a cualquiera buscar y obtener acceso a artículos científicos. Es ahí cuando nació Sci-Hub, en el año 2011.

“El software inmediatamente llegó a ser popular entre investigadores rusos. No había gran idea detrás del proyecto, como «hacer toda la información libre» o algo así. Solo necesitábamos leer todos esos artículos científicos para hacer nuestras investigaciones”, dice Alexandra. “Ahora, el objetivo es recolectar todos los artículos científicos publicados y liberarlos”, agrega.

Por supuesto que Alexandra sabía que el sitio podría enfrentar problemas legales. En ese sentido, la demanda interpuesta por Elsevier no llega por sorpresa. Sin embargo, está más que dispuesta a luchar por el derecho de acceso al conocimiento, como otros lo hicieron antes que ella. “Gracias a la demanda de Elsevier pasé el punto de no retorno. En este punto, tengo que probar que tenemos todo el derecho de hacer esto o arriesgar a ser ejecutada como otros «piratas»”, dice, haciendo alusión a Aaron Swartz como un ejemplo.

“Si Elsevier logra cortar nuestros proyectos o los fuerza a irse a la darknet, eso demostrará una idea importante: que las personas no tienen derecho al conocimiento. Tenemos que ganar a Elsevier y otras editoriales, y mostrar que lo que estas compañías comerciales están haciendo está fundamentalmente equivocado”.

La idea que una estructura comercial pueda explotar el trabajo de los investigadores, quienes normalmente no reciben dinero por sus contribuciones, y lo esconda de una gran parte del mundo académico es algo que ella no acepta: “Cualquier persona debería tener acceso al conocimiento sin importar su salario o su afiliación. Y eso es absolutamente legal. También la idea de que el conocimiento puede ser propiedad privada de alguna compañía comercial es muy extraño para mí”.

La mayoría de las instituciones de investigación en Rusia, en países en vías de desarrollo e incluso en Estados Unidos y Europa no pueden costear las caras suscripciones. Esto significa que no pueden acceder a investigación crucial, incluyendo investigaciones biomédicas como estudios sobre el cáncer.
Aparte del público en general, Sci-Hub también es una herramienta esencial para los académicos. De hecho, algunos investigadores usan el sitio para acceder a sus propias publicaciones, porque están bloqueadas por muros de pago. “Lo más divertido que me han dicho muchas veces los investigadores es que tienen que descargar sus propios artículos publicados desde Sci-Hub.

Incluso los autores no tienen acceso a su propio trabajo”, dice Alexandra.
En vez de verse a sí misma como culpable, Alexandra cree que las grandes editoriales académicas son las que están equivocadas. “Creo que el modelo de negocios de Elsevier es en sí mismo ilegal”, dice, señalando el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU que indica que «toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten».

Ella cree que los muros de pago de Elsevier y otras editoriales violan este derecho. El mismo artículo 27 también permite a los autores proteger sus trabajos, pero las editoriales no son los «autores», ellos simplemente explotan los derechos de autor.

Alexandra insiste que su sitio web es legal y espera que futuros cambios en leyes de derecho de autor reflejen esto. En cuanto a la demanda de Elsevier, no teme luchar por sus derechos y aquí mismo hace una confesión: “Desarrollé el sitio Sci-Hub.org donde cualquiera puede descargar artículos científicos solicitándolos. También subí al menos la mitad de más de 41 millones de artículos científicos detrás de muros de pago a la base de datos de LibGen y trabajé activamente para crear sitios espejos de ella”.
“No tengo miedo de decir esto, porque cuando tú haces lo correcto, ¿Por qué deberías esconderte?”, concluye.

Nota: Sci-Hub está temporalmente usando el nombre de dominio sci-hub.club. El .org estará operacional nuevamente la próxima semana.

viernes, 31 de julio de 2015

¿Son las publicaciones "open access" las favelas de la ciencia?

http://scholarlyoa.com/2015/07/30/is-scielo-a-publication-favela/

Uno de los problemas con las revistas de acceso abierto es que como no hay límites físicos (la revista no se publica en papel) se tiende a aceptar muchos más artículos científicos de los que sería conveniente. Esto hace que baje el índice de impacto, pero ojo, la bajada de índice de impacto se puede compensar con una mayor citación de los trabajos presentados. A más trabajos más posibilidad de que alguno se vaya citando, con lo cual la pérdida de calidad se compensa con la saturación en la red de artículos científicos.

martes, 22 de abril de 2014

La necesidad de publicar a toda costa: el timo de las editoriales rapaces

Jeffrey Beall, de pie en la foto en una de las bibliotecas de la Universidad de Colorado
Los mafiosos lo saben desde siempre. Sólo hace falta buscar una necesidad humana no satisfecha para encontrar un nicho de mercado lucrativo, sobre todo si este nicho de mercado es una estafa y por tanto es una actividad no lícita. Es el caso de la editoriales que se aprovechan de la desesperación de los científicos por publicar. En ciencia hay un dicho: PUBLICA O MUERE. Esta máxima ha creado un nicho de mercado: el de aquellos que se resisten a morir científicamente. Las editoriales rapaces por un precio te publican el artículo que ha sido rechazado en las revistas serias y todos contentos: ellos con tu dinerito en su bolsillo y tu contento con tu nombre en una revista que aparece indexada en el Pubmed y con la que podrás justificar el dinero invertido de tu proyecto o aplicar a una nueva beca... La competitividad es muy sana pero también cría sus monstruos.
La verdad es que en este entrada de el blog "los de abajo a la izquierda" está explicado perféctamente.

En wikipedia hay una entrada en inglés. Lo que haré es traducirla

En la publicación de revistas científicas algunas editoriales y revistas han intentado explotar el modelo de negocio de las editoriales de libre acceso (open-access) publicando los artículos con el único requisito de que el autor pague los gastos de publicación sin que la editorial proporcione los servicios que suelen proporcionar las revistas científicas legítimas. La lista de Beall es una lista de estas publicaciones que se actualiza regularmente por Jeffrey Beall el cual establece los criterios necesarios para incluir las publicaciones rapaces dentro de esta categoría.[1]

Historia de la lista de Beall

El término "predatory open access" (revistas rapaces de libre acceso) fue acuñado en la University of Colorado Denver por el bibliotecario e investigador Jeffrey Beall. Beall empezó a investigar este tipo de revistas rapace, después de recibir un gran número de correos electrónicos invitándole a que enviase artículos o bien invitándole a formar parte del comité editorial de la revista, en revistas que nadie conocía. Esto le llevó a crear la Lista de Beall de revistas rapaces ("Beall's List of Predatory Publishers").[2] Beall también escribió una serie de artículos sobre este tema en el la revista "The Charleston Advisor", una revista bien establecida en su campo y que sigue escrupulosamente el sistema de revisión de pares y que está dedicada a evaluar las fuentes de información en red.[1]

Antes que Beall denunciase este tipo de publicaciones, Phil Davis, un estudiante licenciado por la Universidad de Cornell, destapó este fraude enviando un artículo falso generado por ordenador el cual fue aceptado, pero que su autor retiró a tiempo, previo pago de una tarifa elevada. Hoy en día esa revista está incluida en la Lista de Beall.[3]

Características de las revistas rapaces

  • Aceptan artículos más rápido que las revistas serias con poco o ninguna revisión por pares y ningún control de calidad[4] esto permite que acepten artículos de broma y sin sentido.[3][5]
  • Te informan de los costes de la publicación solo cuando el artículo está aceptado.[4]
  • Hacen campañas agresivas por medio de correo electrónico para que los investigadores envíen sus artículos o para formar parte de su comité editorial.[2]
  • Incluyen a investigadores como miembros de sus comités editoriales sin su permiso,[6] y no les permiten abandonar estos comités fácilmente.[7]
  • Incluyen falsos investigadores en sus comités editoriales.[8]
  • Imitan los nombres o el estilo de las páginas web de revistas consolidadas.[7]
En 2013, la revista Nature informó que la Lista de Beall y su página web eran leídas por los bibliotecarios, investigadores y defensores del libre acceso, muchos de los cuales aplaudían sus esfuerzos por poner de manifiesto prácticas fraudulentas.[2] Beall ha sido amenazado con una demanda por una editorial canadiense incluída en la lista. Esta lista ha sido criticada por algunas organizaciones que representan a las editoriales de libre acceso por fiarse demasiado de las páginas web de las editoriales sin haber contactado directamente con los editores y por incluir en la lista a revistas fundadas recientemente, por tanto sin trayectoria consolidada pero que siguen todas las directrices de las revistas serias. Beall respondió a estas acusaciones publicando los criterios que utiliza para generar esta lista así como instituyendo una revisión por tres personas independientes a los cuales se puede dirigir los editores para tratar de sacar a su publicación de la lista.[2]


Referencias
  1. Carl Elliott (June 5, 2012). "On Predatory Publishers: a Q&A With Jeffrey Beall". The Chronicle of Higher Education.
  2. Butler, Declan (March 27, 2013). "Investigating journals: The dark side of publishing". Nature 495 (7442): 433–435. doi:10.1038/495433a. PMID 23538810.
  3. "Open-Access Publisher Appears to Have Accepted Fake Paper From Bogus Center". The Chronicle of Higher Education. June 10, 2009.
  4. Stratford, Michael (March 4, 2012). "'Predatory' Online Journals Lure Scholars Who Are Eager to Publish". The Chronicle of Higher Education.
  5. Gilbert, Natasha (June 15, 2009). "Editor will quit over hoax paper". Nature. doi:10.1038/news.2009.571.
  6. Beall, Jeffrey (August 1, 2012). "Predatory Publishing". The Scientist.
  7. Kolata, Gina (April 7, 2013). "For Scientists, an Exploding World of Pseudo-Academia". The New York Times.
  8. Neumann, Ralf (February 2, 2012). "“Junk Journals” und die “Peter-Panne”". Laborjournal.

martes, 12 de junio de 2012

Primavera académica

Winston Hide era editor de la revista científica Genomics, parte de la criticada editorial Elsevier, hasta que optó por renunciar a su cargo. En The Guardian explicó que no concebía seguir trabajando para un sistema en donde importa más el beneficio económico de la editorial que el acceso a las investigaciones.

El mismo Hide experimentó como un problema el elevado costo para acceder a publicaciones científicas. Mientras estudiaba en Sudáfrica, pedía los artículos a los propios autores vía e-mail, en lugar de optar por la solución que otros colegas usaban: gastar parte de los dineros destinados a investigación en costear el acceso a las diferentes revistas. Ambas prácticas son las usadas por los investigadores que no tienen acceso a publicaciones científicas a través de la institución en la que trabajan.

Tal vez son muchas las universidades que cuentan con acceso a las revistas científicas de interés de sus investigadores. Sin embargo, Hide está en conocimiento de que así como existen instituciones en todo el mundo que pagan significativos aranceles para obtener acceso a revistas como Genomics, existen muchas que no pueden hacerlo, siendo las más afectadas aquellas pertenecientes a países en desarrollo.

Rápidamente, Alicia Wise (directora de Acceso Universal de Elsevier) replicó a Hide, informando que muchos países tienen acceso a revistas como Genomics, así como a todas aquellas dentro de las áreas de salud y ciencias sociales de Elsevier a través de Research4Life, un conjunto de iniciativas para dar acceso gratuito, o a "bajo costo", a revistas de distintas áreas. Por supuesto, la lista sólo incluye a los países más pobres y no a países en desarrollo donde el financiamiento a la investigación científica existe, pero es muy limitado. Tampoco se incluyen revistas de tecnología, aunque sí incluye al programa ARDI, coordinado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

Sin duda, la renuncia de Hide está influenciada por la denominada "Primavera académica". Él ve al movimiento de acceso abierto como un cambio (o al menos una promesa de ello) en el ámbito de la publicación científica. Es por esto que optará por continuar su trabajo en una revista de acceso abierto, que permita a los investigadores acceder a la información de forma gratuita.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Cómo se publica en ciencia? preguntas y respuestas

Cuando mandas un artículo a publicar, primero lo mandas con una carta al editor de la revista que creas más conveniente, preferiblemente con un índice de impacto majo. El editor le echa un vistazo a tu artículo y se lo manda a dos revisores dentro de una lista de revisores que tiene la revista. Lo que hace el editor es escoger de su lista de revisores las dos personas que puedan saber de tu tema. Los revisores la leen (o sus becarios) y hacen una lista de objeciones y un comentario final. Si los dos comentarios son favorables a la publicación del artículo entonces estás de enhorabuena chaval, tu artículo se va a publicar. Si uno de los revisores está a favor y el otro no, entonces el editor se lo manda a un tercero. Ahí ya no hay problema, al menos dos estarán de acuerdo en publicarlo o en rechazarlo. Normalmente si aceptan a publicarlo es con la condición de que hagas los experimentos para contestar a su lista de objeciones. El editor te transmite los comentarios de los revisores que siempre serán anónimos. Tu decides si los experimentos los puedes hacer o no y si te decides a hacerlos entonces tienes un plazo para mandar de nuevo el nuevo manuscrito. Cuando el editor lo recibe se lo manda a los mismos revisores que consideran si los nuevos experimentos sirven para demonstrar la hipótesis de tu artículo. Si finalmente te lo aceptan pasa a corregir detalles de forma sin importancia y Voila! tienes una publicación.

Como científico ¿por qué te sometes al jucio de unos desconocidos? Si quieres dar a conocer tu trabajo a la humanidad, ¿no habría otros modos más directos, como publicarlo en un periódico o en tu blog? ¿Es que te pagan los de la revista o algo así?

Son desconocidos para el científico que quiere publicar, pero no para el editor de la revista. Son desconocidos para mi para poder hacerme todas las críticas necesarias sin tener en cuenta mi enfado o mis represalias.
Hay la posibilidad de publicar sin pasar por el sistema de pares. Es lo que hizo el matemático ruso Grigori Perelmán, que resolvió la conjetura de Poincaré y que publicó sus artículos en una revista online sin revisión de pares. El trabajo era tan incontestable que tuvo repercusión mundial.
En otros campos, como las ciencias experimentales, a un científico no le vale que le cuenten lo que ha hecho, tiene que demostrarlo. Sólo expertos que trabajen en tu área pueden certificar que las pruebas que presentas para afirmar lo que afirmas son ciertas. Posteriormente si otros científicos validan tus resultados continuando tu trabajo con trabajos propios la solidez de tu laboratorio va ganando prestigio y eso es un plus en ciencia.

Y respecto a lo de ganar dinero con publicar en las revistas científicas olvídate. El científico paga de sus propios proyectos la publicación en la revista. Si pones fotos en color pagas más por ejemplo. Es el gran negocio, primero porque el autor paga por publicar, segundo porque los revisores no cobran por su trabajo, es prestigio para ellos, tercero porque la editorial vende las revistas a suscripción y nunca tiene devoluciones. Ahora hay revistas online gratuítas para el lector y también para el científico que quiere publicar en ellas como por ejemplo PloS.


- ¿Podemos concebir hoy un documento científico ajeno a la revisión por los pares?

Por supuesto. Uno de las ventajas del sistema de pares es verificar la rigurosidad de lo publicado. Hasta ahí todos de acuerdo. El sistema de publicaciones en revistas de impacto es muy popular porque permite poner un valor al trabajo publicado que así se puede valorar en el mundo académico, bien para conseguir una plaza, una promoción, una nueva financiación para un proyecto. Tenemos el ejemplo de Craig Venter. Craig trabaja para su propia empresa. Genera datos para hacer dinero. Los publica, si, pero no es su principal motivación. Por cierto, su trabajo sobre el metagenoma del Mar de los Sargazos ha tenido un impacto en el mundo científico impresionante. Creo que la ciencia en el futuro próximo saldrá de los laboratorios a los garajes. Un poco lo que pasó con los ordenadores, y en ese caso perderemos una de las ventajas que tiene la ciencia tal como la entendemos, que es su universalidad y su acceso a todo el mundo. Sin embargo, se avanzará mucho en el conocimiento, porque habrá intereses económicos detras y el mundo académico no podrá dar la espalda a esta realidad. El mundo académico y la universidad son muy medievales en el funcionamiento. Craig Venter es un capitalista que busca invertir y hacer dinero con el conocimiento. ¿Un nuevo modelo de hacer ciencia?

Me gusta mucho esta respuesta, pero no he entendido si esa publicación de Craig Venter no pasó por la revisión de pares, y si es así, como ha llegado a tener ese impacto.

Si, la revisión de Craig pasó la revisión por pares, pero creo que si la hubiese publicado en abierto hubiese sido aceptada igualmente. La metodología era irreprochable, la misma que utilizó para la secuenciación del genoma humano. Con esa publicación Craig Venter duplicó el número de genes conocidos por la ciencia. ¿Quién puede desestimar esa cantidad ingente de información?
Ver
Venter, JC; Remington K, Heidelberg JF, Halpern AL, Rusch D, Eisen JA, Wu D, Paulsen I, Nelson KE, Nelson W, Fouts DE, Levy S, Knap AH, Lomas MW, Nealson K, White O, Peterson J, Hoffman J, Parsons R, Baden-Tillson H, Pfannkoch C, Rogers Y, Smith HO (2004). "Environmental Genome Shotgun Sequencing of the Sargasso Sea". Science 304 (5667): 66–74. doi:10.1126/science.1093857. PMID 15001713. .


El sistema de revisión por pares ¿Tiene algo peculiar, característico de la ciencia? ¿Hay ejemplos similares fuera de la ciencia?

Desde luego garantiza el rigor de lo publicado. Siendo la materias científicas muy diferentes unas de otras incluso dentro del mismo campo sería fácil dar gato por liebre. Sólo alguien que trabaja en lo mismo que tu tiene el “ojo clínico” para ver si lo que estás diciendo es verdad, está bien razonado, si hay fallos en el procedimiento experimental, si no citas el trabajo ya publicado etc. Todo este cuidado se resume en una palabra RIGOR. El sistema de revisión por pares garantiza el rigor científico. Además, cuando publicas, cada aseveración se exige que esté o bien corroborada por trabajos precedentes que se citan en la bibliografía para que todo el mundo pueda leerlos, o bien apoyados por experimentos realizados para la publicación del artículo. Los experimentos se explicarán metodológicamente, los resultados obtenidos y su discusión en base a la opinión de lo que se conoce sobre el tema y los trabajos de otros autores. Esto garantiza el acceso a todo el mundo sobre el proceso completo de la creación del artículo. Esta universalidad es una de las características de la ciencia. Universalidad y transparencia. Un ejemplo similar a la revisión por pares es lo que ocurrió en el mundo del Alpinismo con Miss Oh y Edurne Pasabán, ambas conquistaron los 14 ochomiles del Himalaya. Sólo Edurne presentó pruebas concluyentes de que había pisado las 14 cumbres, y pese a coronar su 14 cumbre después de Oh ha sido coronada como ganadora al no probarse que la escaladora coreana había realmente subido una de las cumbres que había dicho.