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jueves, 3 de febrero de 2022

Los borbones reinan en España gracias a la guerra biológica

Carlos II el hechizado, el último rey Habsburgo

La muerte sin descendencia del rey de España, Carlos II, dejaba en el aire el futuro del enorme poderío de la monarquía hispánica, con sus vastas posesiones de Europa y América. La elección del nuevo rey iba a cambiar el destino del mundo. Y todos los gobiernos europeos estaban en vilo.

Había dos opciones principales para relevar al “hechizado”. Por un lado, Felipe de Anjou, nieto del poderoso borbón que ocupaba el trono francés, Luis XIV, y nieto de su mujer, la hermana mayor de Carlos II, María Teresa de Austria. Por otro lado, José Fernando de Baviera, nieto de la hermana menor del rey, casada con Leopoldo I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, de la dinastía Habsburgo.

Las prostitutas madrileñas decidieron que las únicas que atenderían a los soldados austracistas serían las cortesanas contagiadas con sífilis y gonorrea.

Con un poco de ingenio consiguieron disimular los síntomas de la enfermedad. Y a los pocos días, todos los hospitales de Madrid estaban repletos de soldados con enfermedades venéreas. El ataque se cobraría unas 6.000 bajas en las filas enemigas.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Genitállica, lo divertido de tener una ETS

Bienvenidos a la fiesta de las ETS "enfermedades de transmisión sexual"
Durante los años 90 y principios del siglo XXI hubo mucho miedo al SIDA, lo que hizo que los jóvenes se concienciaran de la importancia de mantener relaciones sexuales con protección. También desde los gobiernos se hacían muchas campañas poniendo énfasis en protegerse no solo de los embarazados no deseados, sino también del contagio de alguna ETS.
Pero los datos estadísticos confirman que ese miedo ha pasado, y los jóvenes de hoy en día apenas se preocupan de las ETS. Así,  1 de cada 4 adolescentes españoles podría padecer una ETS antes de acabar el bachillerato.
Y es que los jóvenes se sienten invencibles. A menudo no utilizan preservativos en sus relaciones, y cuando lo hacen, muchas veces es de forma incorrecta. En general, están más preocupados por los embarazos no deseados que por los contagios y el miedo a contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) es prácticamente nulo. Como consecuencia de esta situación, las ETS han aumentado considerablemente en los últimos años.
Este aumento se da sobre todo en jóvenes de entre 15 y 24 años, los menos conscientes de los perjuicios y consecuencias que puede suponer contraer enfermedades como el VIH, la gonorrea, la sífilis, la Hepatitis A, B y C, el herpes genital o las infecciones por papilomas. Pero este problema no se reduce a esta franja de edad, 2 de cada 5 jóvenes de entre 25 y 34 años también se ven afectadas por ETS. Además, según los últimos datos conocidos publicados por el Ministerio de Sanidad hasta junio de 2016, se han notificado 3.428 nuevos contagios de VIH en España en 2015, que equivale casi a un nuevo caso de VIH cada hora. Aunque la mayoría de los nuevos diagnósticos de VIH se encuentran entre las personas de 30 a 39 años, el 11% de estos nuevos casos seda en chicos de entre 15 y 24 años.

jueves, 5 de abril de 2018

Neisseria gonorrhoeae, el rey del disfraz

La bacteria Neisseria gonorrhoea tiene una personalidad definida. Es un patógenos obligado humano, es decir, que si no está con nosotros no está con nadie, es más necesita del cuerpo humano para vivir porque no es capaz de vivir por sus propios medios en el medioambiente.
Esta bacteria va de dos en dos, por eso se llama diplococo (dos cocos). Se observa esa melenilla que es muy característica. Esos pelos, o fimbrias, le sirven para agarrarse a los epitelios, para intercambiar ADN, porque las fimbrias son huecas y pueden funcionar como penes bacterianos. Pero claro, son muy visibles y pueden ser reconocidos por las células del sistema inmune. Por ese motivo, N. gonorrhoea cambia la composición de sus pelos cada cierto tiempo. Es lo que se llama variación antigénica.

Los delincuentes hacen algo parecido. Por ejemplo, en la película "La Virgen de los sicarios" el sicario protagonista comete un crimen, da la vuelta a la esquina, se cambia la chompa y vuelve al lugar del crimen como si nada convencido de que nadie lo va a reconocer:


Cuando utilizamos analogías hay que ser muy cuidadoso porque en ciencia si hay algo que es necesario es el rigor, es decir, que lo que se dice se ajuste a lo que sabemos. Por ese motivo, en el siguiente video, a pesar de que la idea es buena, no se ajusta a la realidad:
No se trata de que unas tengan chalecos antibalas buenos y las otras no. Eso podría ser una buena analogía para bacterias que tengan cápsula antifagocitaria y otras no, pero la variación antigénica de N. gonorrhoea no se puede explicar así. La bacteria cambia la composición de su melena de fimbrias y así pasa desapercibida. Es una de las razones por la cual es muy difícil desarrollar una vacuna contra este patógeno.

lunes, 19 de febrero de 2018

Solo nos quedan dos antibióticos para curar la gonorrea

Solo nos quedan dos antibióticos para curar la gonorrea. Se trata de la azitromicina y la ceftriaxona. En China el porcentaje de Neisseria gonorrhoeae no para de subir. Malas noticias. Hemos pasado de curar en los años 40 del siglo XX la gonorrea en 4 horas a dentro de poco carecer de antibióticos para curarla. ¡En solo 75 años!

Referencias:
http://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1002499
https://www.theverge.com/2018/2/6/16975556/gonorrhea-std-untreatable-antibiotic-resistance-china-us

miércoles, 8 de abril de 2015

Las tasas de sífilis y gonorrea en el Ecuador dependen de presupuestos y de cómo se recolectan los datos



Las tasas de sífilis y gonorrea en el Ecuador dependen de presupuestos y de cómo se recolectan los datos Parece mentira que en 2015 todavía no se considere las enfermedades de transmisión sexual como una prioridad sanitaria. Necesitamos campañas de educación sexual, reparto de preservativos, concienciar de que las personas con síntomas DEBEN de acudir al médico y no automedicarse. Conseguir que estas enfermedades se consideren de "declaración obligatoria" esto es que cada vez que un médico diagnostique un caso de sífilis o gonorrea se reporte a un servicio nacional de epidemiología. Sólo de esta manera sabremos cómo es la distribución real de estas enfermedades en la población. En el artículo científico que acabamos de publicar vemos como esto no sucede así en el Ecuador. También comprobamos que no existen datos de la incidencia de Clamidia. ¿Esta el Ecuador libre de Clamidia? por supuesto que no, es una enfermedad común, sin embargo no tenemos datos a nivel nacional. Eso hace que no tengamos idea de si hay mucha, poca y de si estamos tratando correctamente esta enfermedad a nivel nacional.





sábado, 7 de febrero de 2015

La gonorrea y la sífilis aumentan en España por la falta de campañas de educación

Reproduzco este artículo de Sofía Pérez Mendoza publicado en El Diario

Las enfermedades de transmisión sexual han vuelto a las consultas médicas. En realidad nunca se fueron del todo, pero en estos últimos años el número de casos ha aumentado de forma sostenida en lo que es ya una tendencia. No hablamos del VIH/sida, la más conocida y grave, sino de otras infecciones bacterianas como la sífilis, la gonococia o la infección por clamidias.
Según un informe publicado hace unos días por  el Instituto de Salud Carlos III –dependiente del Ministerio de Sanidad– y basado en los resultados de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, los diagnósticos de sífilis, por ejemplo, se han duplicado entre 2006 y 2012: de 1.711 a 3.641. La multiplicación de casos también se aprecia en la tasa por cada 100.000 habitantes, que pasa de 3,91 a 7,89. Con la infección gonocócica, conocida comúnmente como gonorrea, las cifras son muy similares, aunque el número de casos se mantiene ligeramente por debajo. En el mismo periodo de tiempo, los casos aumentaron de 1.423 a 3.044.

Incidencia de infecciones de transmisión sexual, número de casos y tasas por 100.000 habitantes en España, desde 1995 hasta 2012. Fuente:
Fuente: Enfermedades de Declaración Obligatoria
Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Centro Nacional de Epidemiología
 De momento no se dispone de datos relativos a 2013 y 2014, pero las expertas coinciden en señalar un repunte cuya explicación se relaciona, al menos en parte, con los avances para tratar el VIH. "Observamos un aumento de las conductas de riesgo porque a raíz del buen funcionamiento de los tratamientos antiretrovirales [la terapia con tres fármacos de alta eficacia] el VIH se ha convertido en una enfermedad crónica. Ya no se muere por contraer sida y nos hemos relajado. Al mantener relaciones sexuales nos protegemos, y no siempre, del embarazo, pero no de las enfermedades de transmisión sexual", afirma Miren Larrazabal, psicóloga, sexóloga y presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología.
La conducta descrita por Larrazabal se traduce en datos en la  Encuesta sobre Salud Sexual realizada por el Ministerio de Sanidad en 2009. Según los resultados, el 44% de los hombres y mujeres no utilizaron ningún método de protección para evitar las ETS en su primera relación sexual. En el caso de parejas estables, cerca del 25% (el 23,5% de las mujeres encuestadas y el 25,2% de los hombres) prescinde –o al menos lo hicieron en 12 meses previos a la consulta– de métodos para protegerse de las enfermedades de transmisión sexual.
"Hubo una época en la que nos bombardearon con campañas de prevención, pero ya lo hemos olvidado", considera la sexóloga, que explica de este modo la ruptura de una tendencia a la baja en el número de casos que se invirtió en 2002.
 La higiene, algo que hoy en día no parece alta tecnología y poco "fashion", es sin embargo, de muchísima importancia para evitar las enfermedades de transmisión sexual.

Otra variable que participa de esta vuelta de la tortilla de los datos es, según las expertas, una cuestión puramente política: la educación sexual reglada. O más bien la ausencia total de ella en la escuela. "El desconocimiento de estas enfermedades dificulta mucho, también por la vergüenza –especialmente en los hombres– que no se acuda a una consulta médica. En muchos casos, la bacteria no da la cara y los síntomas apenas se perciben. Y en el caso de las mujeres, que son a las que yo veo, menos aún", describe Isabel Serrano, ginecóloga del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ayuntamiento de Madrid. Estas infecciones, recuerda Larrazabal, "también pueden transmitirse cuando practicas sexo oral, aunque muchas personas creen que solo es posible si hay penetración". 
De los casos diagnosticados en 2012, la mayoría son hombres. Si hablamos de sífilis, el porcentaje alcanza el 79,65% y tiene más incidencia en personas de entre 25 y 34 años. El mismo grupo de edad registra más casos de gonorrea, con pacientes masculinos en el 87,9% de los nuevos diagnósticos. Sin embargo, la clamidia –con 1.022 nuevos diagnósticos en 2012, según el informe del Instituto de Salud Carlos III– se desmarca y afecta casi por igual a hombres (527) y a mujeres (484).
Sí reconoce que ha notado algunos casos más en su consulta, pero "no es algo que deba alarmarnos". "Atiendo a mujeres que acuden con picores, con secreciones... pero que no saben muy bien a qué se deben estos síntomas", explica. Por lo general, estas infecciones, que pueden sobrevivir en el cuerpo durante bastante tiempo, no provocan síntomas muy evidentes. "Incluso en ocasiones son asintomáticas, de ahí que lo realmente importante para evitarlas sea practicar sexo seguro", señalan desde el Centro Epidemiológico Nacional del Instituto de Salud Carlos III.
 
En estadios avanzados, la infección gonocócica o por clamidias pueden provocar esterilidad si afecta a las trompas de falopio, en el caso de las mujeres. La sífilis –si llega a ser terciaria– causa alteraciones a nivel cardiovascular y/o neurológico. Unos extremos a los que Serrano, en 30 años de experiencia, nunca ha tenido que enfrentarse en consulta. "Es muy poco probable", reconoce.
Serrano también llama la atención un aumento en el número de diagnósticos de ITS víricas más desconocidas y también "más difíciles de tratar", como el virus del papiloma humano. "Las ya conocidas, que habíamos dejado de verlas, vuelven. Ahora se trata de que no sigan avanzando. Me parecería un error crear una alarma, pero sí es un buen motivo para hablar de ello y que se naturalice, y de esta forma cortar la cadena de transmisión", opina.

Enfermedades tabú

Porque el miedo al rechazo, el estigma, pone muros a las puertas de los centros de salud. "No es lo mismo hablar de hipertensión o de una erupción en la piel, que de una erupción en los genitales. Y esto pasa, en buena parte, porque estas enfermedades se asocian a la promiscuidad. En ocasiones se crea vergüenza y sentimiento de culpa en los pacientes, lo que les dificulta acudir a un profesional de la salud a contar lo que le ocurre", señala Larrazabal, que subraya que hay que romper con la idea de que "tener una ITS es moralmente reprobable".
 
En este sentido, Serrano advierte el "uso interesado" que pueden hacer de estos datos los sectores que plantean que "las prácticas sexuales actuales son demasiado liberales". "El enfoque para erradicar estos diagnósticos no es el represor, sino el del conocimiento y la responsabilidad, y también ser conscientes de que son enfermedades cuya detección está a nuestro alcance y cuyo tratamiento es sencillo y se hace con éxito. No hace falta ir a ningún centro especializado", recalca.
"La cuestión", resume Larrazabal, "en la que hay que focalizar el tema no es el sexo casual y esporádico. No podemos demonizarlo. Hablemos de salud: el problema no está en que te acuestes con alguien sin conocerlo, sino que alguno de los pilares del sexo sano (libre, responsable, seguro y placentero) se quede cojo".

Referencias:
 http://www.msssi.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/VigilanciaITS1995_2012.pdf

jueves, 11 de septiembre de 2014

Sífilis Vs Gonorrea

¿Quién puede más la sífilis o la gonorrrea?. Esta es una pregunta estúpida. Recuerda al sketch de Faemino y Cansado: ¿Quién puede más un charcutero o un neurocirujano?.


Evolución de las enfermedades de transmisión sexuales en Gran Bretaña.

jueves, 6 de febrero de 2014

Microbiología hoy. Estado de las cosas (1/2)

Si miramos a través de un telescopio potente podemos ver galaxias lejanas, ¿y si en vez de ver a lo lejos vemos “a lo cerca”? ¿Qué ocurrirá? pues que veremos el mundo microscópico de las bacterias.
El ser humano sabe de las estrellas prácticamente desde el inicio de su historia, recordemos que el conocimiento de las estrellas servía para tener conocimiento del tiempo, de en qué momento plantar la cosecha, predecir las crecidas del río. Sin embargo nuestra relación con las bacterias se asociaba a los caprichos de los dioses. Los dioses eran los que hacían fermentar el pan o la uva, o los que nos mandaban las enfermedades por haber despertado su ira.
Microscopio de una sola lente de Leeuwenhoek


Fue Leeuwenhoek el primero en observar unos animalitos microscópicos en una gota de su saliva. Fue la primera vez que un ser humano veía una bacteria cara a cara. Estamos en 1673. Tenemos que llegar al siglo XIX para ponerle nombre a las bacterias, varios miles de años después de que la humanidad pusiese nombre a los astros del cielo. Pasteur demostró en el siglo XIX que los alimentos se pudrían por efecto de microorganismos y que no había tal cosa como la generación espontanea de vida. Fueron Pasteur y Koch los que enunciaron y probaron, respectivamente, la teoría germinal de las enfermedades infecciosas y que no es otra cosa que el origen de la medicina científica en la que se demuestra que las enfermedades infecciosas están producidas por microorganismos y no por los cambios de humor de dioses caprichosos.


Prácticamente todos nuestros oyentes han nacido y se han criado en la era antibiótica. Cualquier problema infeccioso es atajado por un antibiótico milagroso que te libera de sufrir dolor de oídos, pneumonía etc. Todos hemos tomado antibióticos alguna vez en nuestras vidas y gracias a ellos la mortalidad infantil por enfermedades infecciosas es ya cosa del pasado en donde todas las familias tenían el caso de un niño que se había muerto antes de los 2 años por difteria, meningitis, pneumonía, tuberculosis, cólera... Desde que Fleming descubrió la penicilina y esta se empezó a encontrar en las estanterías de las farmacias a partir de 1944, la humanidad dejó de preocuparse, como hasta entonces lo había hecho, por las enfermedades infecciosas. Tal llegó a ser el grado de autoconfianza que el US Surgeon General William H. Stewart anunció en el senado americano en 1969: “It is time to close the book on infectious diseases” (Es la hora de cerrar el libro de las enfermedades infecciosas) y también: “The war against pestilence is over” (La guerra contra la peste se acabó). Según el médico de más rango en los Estados Unidos, los científicos debían reconducir sus investigaciones hacia el cancer en vez de hacia la tuberculosis y reemplazar el estudio del cólera por la investigación sobre los ataques al corazón. Estaban equivocados.


Es curiosa lo irreflexivo de esta euforia, sobre todo viniendo del el General Médico Jefe de los EEUU, porque las bacterias resistentes a los antibióticos ya empezaron a aparecer desde el principio del uso comercial de la penicilina. Por ejemplo, en 1944, algunos pacientes no se podían curar con la penicilina. Dos años antes de esta fecha un hospital de Londres ya anunciara que el 14% de los Staphylococcus eran resistentes a la penicilina. En 1949 este número ya había subido al 59%. En 1955 el 80% de todas las cepas de Staphylococcus ya era resistente a la penicilina.


Antibióticos y bacterias. Aquí tenemos una historia de evolución en vivo y en directo. ¿Hay todavía alguien que diga que la evolución es una “teoría”?. Los antibióticos mataban prácticamente al 100% de las bacterias. Hoy en día hay bacterias como Staphylococcus aureus o Enterococcus spp que prácticamente son resistentes a todos los antibióticos conocidos. ¿Cómo se llega a esa situación? pues por SELECCIÓN NATURAL. El antibiótico es capaz de matar a todas las bacterias en un principio, si la concentración es elevada. Pero siempre hay lugares de difícil acceso. Allí no todas mueren y las que sobreviven lo han hecho porque de partida ya eran capaces de resistir ciertos niveles de antibiótico, bien porque la molécula en la que hace blanco el antibiótico presentaba algún cambio, es decir, alguna mutación, bien porque eran más impermeables al antibiótico o porque tenían bombas para expulsar hacia afuera al mismo. Por si fuera poco cuando las bacterias crecen en estres, y el tratamiento antibiótico es un estres para ellas, tienen un mecanismo que hace que cuando copian el ADN cometen fallos a propósito para generar bacterias distintas y que al menos una de esas mutaciones distintas pueda hacer que la molécula que está atacando el antibiótico sea invulnerable y así la bacteria sobreviva convirtiéndose en resistente. Y no acaban ahí los trucos de nuestras amigas: son capaces de intercambiarse genes de resistencia a los antibióticos lo mismo que los niños intercambian cromos...


Vamos con una anécdota que ejemplifique cómo funcionan esta evolución en vivo y en directo:
En 1970, las cepas de Neisseria (la que produce la gonorrea) comenzaron a hacerse resistentes a la penicilina. Este aumento se debió a lo que ocurría en los prostíbulos del sudeste asiático. Durante la ocupación de los Estados Unidos en países como Vietnam o países satélites como Filipinas, a las prostitutas se les administraba penicilina como una medida preventiva para prevenir principalmente a sus clientes militares. Hoy en día muchos países están luchando contra esta consecuencia de la guerra de Vietnam. En el sudeste asiático el 98% de las cepas de Neisseria son resistentes, no solo a la penicilina, sino también a otros antibióticos.


Esta historia ilustra lo que algunos expertos vienen a llamar la “Era postantibiótica”, es decir, una era en la que los antibióticos ya han dejado de ser efectivos al 100% y debemos empezar a preocuparnos de nuevo por las bacterias. Donde primero se ha empezado a notar que vivimos en esta era en donde no estamos cubiertos por los antibióticos es en las unidades de cuidados intensivos de los hospitales. Ciertas bacterias típicamente medioambientales y que sólo causan enfermedades de manera oportunista se han adaptado al ambiente hospitalario. Se han acostumbrado a vivir entre desinfectantes y tratamientos prolongados de antibióticos en pacientes inmunodeprimidos, como es el caso de los pacientes sometidos a quimioterapia, enfermos de Sida, receptores de órganos transplantados, ancianos, accidentes severos... Es en estos pacientes con un sistema inmunológico en mínimos los que son colonizados por estas bacterias patógenas oportunistas. Hablamos de Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa, Enterococcus spp, Acinetobacter baumannii... Estas bacterias viven libres en el medioambiente y tienen una gran capacidad de adaptación a distintos medios, eso es lo que les ha permitido adaptarse al ambiente hospitalario.


Por ejemplo, Pseudomonas crece en las piscinas, independientemente del cloro que eches. Es esa especie de “verdín” que tiene la superficie si no se rasca. A veces en los parques acuáticos producen la urticaria de piscina que son unos granitos en las nalgas y piernas resultado de roces en los toboganes y colonización por esta bacteria. Al cabo de un día o dos estos granitos desaparecen porque tenemos un sistema inmune sano. Los pacientes con fibrosis quística, una enfermedad que provoca un exceso de moco en los pulmones, son colonizados por esta bacteria, en parte porque los macrófagos humanos encargados de digerirlas no pueden hacer su trabajo en esa capa de moco. Ahí crece Pseudomonas y el tratamiento prolongado con antibióticos hace que se seleccionen bacterias resistentes. Hoy en día la esperanza de vida de estas personas es de 30 años. Pero eso no es todo. Supongo que conoceréis el famoso Betadine. Bien, en los hospitales hay dispensadores de betadine como medida higiénica, pues los investigadores han encontrado Pseudomonas aeruginosa viviendo en estos dispensadores. Las vacunas que son una barrera eficaz contra las bacterias patógenas no lo son en el caso de estas bacterias medioambientales que causan daños en los pacientes inmunodeprimidos. Si tus defensas están bajas ¿Qué ventajas tiene estar vacunado frente a una de estas bacterias?.


La higiene es muy importante para evitar la dispersión de estas bacterias. Como nos hemos criado en una época de confianza absoluta en el poder de los antibióticos les hemos perdido el respeto. Si nos enfermamos ya habrá un antibiótico que nos cure. Al haber Staphylococcus aureus (el famoso MRSA en sus siglas en inglés) y Enterococcus fecalis resistentes a todos los antibióticos en los hospitales lo primero que hay que hacer es establecer barreras para evitar el contagio. Comparemos lo que ocurre en el Reino Unido con Holanda. En el Reino Unido entre un 5 y un 10% de todos los pacientes tratados en los hospitales se infectan en el mismo hospital, a menudo con bacterias resistentes a los antibióticos, unas 300.000 personas al año, de los cuales mueren 5000 personas debido a esa enfermedad infecciosa. Por ejemplo de los infectados en el año 2004 en Reino Unido por Staphylococcus aureus, el 40 lo era por MRSA, es decir, por un Staphylococcus resistente a todos los antibióticos. En Holanda, en donde la separación de enfermos con bacterias resistentes es muy estricta, el porcentaje es de un 1%. 40% de infectados por MRSA en Reino Unido frente a un 1% en Holanda. ¿Y cómo hacen los holandeses? lo que primero hacen los higienistas cuando entra un paciente es comprobar si éste es portador de bacterias multirresistentes. Si da positivo, por ejemplo, portando MRSA en la nariz, algo bastante frecuente, porque como he dicho si no estamos inmunodeprimidos esta bacteria no es patógena, lo primero es aislarlo en una habitación para él solo, la enfermera que lo atiende tiene que llevar obligatoriamente un mandilón, guantes y una máscara quirúrgica. Al paciente no se le permite utilizar la cafetería. Esta cuarentena no se levanta hasta que los médicos han conseguido erradicar el MRSA, lo cual ocurre solo a veces. En el Reino Unido hay hospitales con un 90% de presencia de MRSA. Por este motivo algunos de sus ciudadanos acuden a hospitales holandeses a tratarse. En un hospital de Munich examinaron la presencia de bacterias en los endoscopios que se suponen deben de estar estériles para la examen del aparato digestivo. La mitad de ellos estaban contaminados por bacterias. Una vez que se supieron estos datos se les dió a conocer y pasado un tiempo se volvió a hacer el mismo estudio: un 40% de los endoscopios continuaban contaminados.


¿Qué soluciones tenemos? Desarrollar nuevos antibióticos. Desde luego con la higiene esta es la solución más factible y en la que se está trabajando. Sin embargo ¿Por qué no aparecen más antibióticos?. Hay dos problemas que hacen que la aparición de nuevos antibióticos sea tan desesperadamente lenta. La primera tiene que ver con las dianas que atacan los antibióticos: que son limitadas. Me explico: los antibióticos tienen que ser tóxicos para las bacterias pero no para nuestras células. El problema es que la biología de las bacterias y la de nuestras células son muy parecidas. De hecho nuestras células provienen de las bacterias, pero eso es otra historia para otro día. Por lo tanto los antibióticos atacan aquellas dianas, es decir aquellas moléculas, que en las bacterias son distintas a nuestras clélulas y que por tanto las van a matar y a ser inocuas para nosotros mismos. Las penicilinas (o sus derivados sintéticos como la amoxicilina) atacan la malla que rodea las células bacterianas, malla que sólo está presente en las bacterias, los ribosomas bacterianos son distintos a los nuestros, pues bien, hay todo un grupo de antibióticos especializados en bloquearlos: los macrólidos (azitromicina) y los aminoglucósidos. Los cromosomas bacterianos son circulares y para enrrollarlos y desenrrollarlos tienen unas enzimas propias, pues bien, éstas son las dianas de las fluoroquinolonas como la ciprofloxacina. Y podría seguir hasta unos ejemplos más, menos de diez. A partir de ahí la biología de la bacteria y las de nuestras células es prácticamente parecida y claro está no podemos tomar algo que mate nuestras células.


Aparte de que los investigadores se estén devanando los sesos para encontrar nuevas dianas hay también otro actor en esta historia: las compañías farmacéuticas. Las compañías farmacéuticas tienen como misión última generar beneficios y esto en principio no es malo, ahora bien, que nadie se confunda con la publicidad hecha de adorables viejecitas y tiernos niños. Según las declaraciones del experto canadiense en antibióticos, Julian Davies, a la revista Science “Es aterrorizador pensar que una simple mutación en un gen que codifique una beta-lactamasa puede tirar por el desague 500 millones de dólares en el desarrollo de un nuevo antibiótico por una compañía farmacéutica”. Esto hace que si ya el tiempo del que goza una compañía famacéutica para explotar su patente no es muy dilatado, el que aparezca una mutación que haga inservible su producto es una auténtica pesadilla para los ejecutivos encargados de realizar estos trabajos. Por eso motivo muchas compañías han desatendido la producción de nuevos antibióticos. Y en ellas estamos.



martes, 29 de enero de 2013

La Supergonorrea resistente a los antibióticos ya está aquí


Imagen del simpático bichito al microscopio óptico.
El control de las enfermedades de transmisión sexual presenta una nueva amenaza: la cefixima, el antibiótico que se utiliza desde hace años para combatir la gonorrea, está empezando a no ser efectiva. La última voz de alarma viene de Canadá, donde un estudio realizado por un equipo capitaneado por la microbióloga Vanessa G. Allen muestra que el 7% de los pacientes tratados con este fármaco demostraron una resistencia al tratamiento, un porcentaje que crece en toda Norteamérica desde el año 2000. De los 133 pacientes que se sometieron a una prueba de curación tras el tratamiento en una clínica de Ontario, 13 de ellos mostraban aún la enfermedad tras el tratamiento con el antibiótico. Según los autores del estudio, el fracaso clínico ocurrió en 4 de 76 infecciones uretrales (5,26%), 2 de 7 infecciones faríngeas (28,6%), y 3 de 39 infecciones rectales (7,69%).
No es la primera vez que la gonorrea esquiva a los fármacos. En los años cuarenta se trató con sulfonamidas, en los años setenta con penicilinas y tetraciclinas, y en 2007, con fluoroquinolonas. Pero la gonorrea termina por hacerse inmune a los tratamientos. Las cefalosporinas son ahora mismo el único antibiótico recomendado para el tratamiento de esta enfermedad. “Sin embargo, la sensibilidad a las cefalosporinas orales está disminuyendo, y la eficacia de estos fármacos está amenazada”, concluye el estudio.
Ya en 2012 los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) actualizaron su recomendación para tratar la gonorrea. Aconsejaban sustituir la cefixima con otros antibióticos como azitromicina o doxiciclina.
Julio Vázquez, investigador experto en microbiología del Instituto Carlos III tiene la clave de por qué la gonorrea se vuelve resistente: “El gonococo es una bacteria muy promiscua, es decir, intercambia mucho material genético con otras bacterias de su especie y entorno. Los cambios son al azar, pero solo se estabilizan en su ADN aquellos que son una ventaja evolutiva para las bacterias”. Eso explica por qué la sífilis se trata desde siempre con penincilina y la gonorrea se escapa cada pocos años a su tratamiento. El gonococo es una población de bacterias “claramente sexual” remacha Vázquez.La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió ese mismo año de lacreación de una supergonorrea resistente al tratamiento. Se trata de cepas de esta enfermedad venérea que resisten a los antibióticos y que se están expandiendo por diferentes países desde que se descubriera en Japón en 2011. Ante la potencia de la bacteria y sin la ayuda de los fármacos, la única solución sería la detección temprana.

Cada año se estima que hay más de 700.000 casos de gonorrea en todo el mundo, es una de las infecciones sexuales más comunes. En países como Australia, Francia, Noruega, Suecia y Reino Unido no solo repunta el número de enfermos, sino los casos de resistencia. Lola Bou, de la Asociación Española de Dermatología y Venereología, explica que la pérdida de miedo ante el sida está haciendo que la gente se desproteja, por lo que aumenta el número de enfermedades de transmisión sexual y no solo la gonorrea. Para esta especialista, además de la protección son importantes dos factores más: “Hacer seguimiento a los enfermos para asegurar la curación y que no solo sea una fase asintomática y evitar automedicarse, fuente de la mayoría de las resistencias”.
Jorge Del Romero, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, dirige el Centro Sandoval de Madrid, el centro nacional de referencia en enfermedades de transmisión sexual en España. Confirma el aumento de casos en nuestro país: de los 91 casos que trataron en 2004 a los 369 durante el año pasado. Entre ellos ha aparecido un posible caso de resistencia al tratamiento. “Es un reto, porque las cepas resistentes suelen ser las que más se transmiten y de momento no hay más tratamientos que los conocidos. Esperemos que se descubra otro”, sentencia el doctor del Romero.Lola Bou explica que las enfermedades venéreas están aumentando también en España. Por ejemplo, en Barcelona reapareció con fuerza en 2011 el linfogramulona venéreo, una infección que llevaba más de 20 años sin afectar a nadie en nuestro país. La sífilis creció un 16% durante 2010. La gonorrea se diagnostica por sus síntomas: secreciones, dolor al orinar y en las gónadas o el bajo abdomen. A veces aparece sin síntomas, por lo que es más difícil de diagnosticar. Entre sus consecuencias más feroces están la infertilidad y la creación de otras infecciones como conjuntivitis o uretritis.

viernes, 3 de febrero de 2012

¡Qué cochinotes los hombres cuando pasan de los 50!


Si una mujer de 61 años se presenta en la consulta del médico aquejada de dolor abdominal muy probablemente a su médico no se le pase por la cabeza que la razón esté en una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Y todo a pesar de la creciente evidencia que indica un aumento de estas patologías en este sector de la población, y pese, también, a que su galeno sabe que los hombres y mujeres de 50, 60 ó 70 años no renuncian al sexo. Más del 80% de las personas de entre 50 y 90 años confiesa ser sexualmente activo.

Rachel von Simson, del Hospital San Tomás de Londres (Reino Unido), ha querido hacer una llamada de atención a la población, pero también a los profesionales sanitarios, sobre el elevado aumento de casos de ETS en personas de más edad. "En los últimos 10 años los casos a partir de los 50 años se han duplicado en Reino Unido", constata en un artículo de opinión que ha visto la luz en el último 'Student British Medical Journal'.

En declaraciones a ELMUNDO.es esta experta reconoce que "las personas que han sobrepasado la mediana edad no se perciben como de riesgo de ETS y este es el motivo por el que no se realizan campañas específicas destinadas a aumentar su concienciación sobre la necesidad de utilizar métodos de protección en las relaciones sexuales".

Se suma a este hecho, la "falta de investigación sobre qué tipo de campañas serían eficaces en este sector de la población, por lo que necesitamos desesperadamenteestudios en este sentido", recalca la doctora von Simson.

VIH, sífilis, clamidia y gonorrea

El informe recientemente publicado por la Agencia de Protección Humana del VIH del Reino Unido muestra que el 20% de adultos que acceden "a los centros de atención del VIH son mayores de 50 años, frente al 11% de 2001. Esto se debe en parte a la prolongación de la supervivencia, pero también a los diagnósticos tardíos. De hecho, el 62% de los nuevos casos en mayores de 50 años fue tardío con un recuento de <350 CD4 (células defensivas). Y este retraso en el dictamen se asocia a un mal pronóstico: los adultos mayores tienen el doble de probabilidades de morir que los adultos jóvenes diagnosticados también con retraso", documenta la especialista en su editorial.

Vicente Estrada, de la Unidad de VIH del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, reconoce que "aunque no tengo la percepción de que en nuestro país estén aumentando los casos de VIH entre personas de más edad, sí es cierto que los diagnosticos se producen de forma tardía y fortuita, bien porque se sometan a un intervención y en la análitica preoperatoria se detecte o porque tienen una infección oportunista".

Pero no sólo hay que hablar de VIH. Al otro lado del Atlántico, en EEUU, los Centros de Control de Enfermedades de Atlanta (CDC) registraron en el año 2000, 706 casos de sífilis en personas de 45 a 54 años y 179 en las de 55 a 64 años. Estos casos ya eran de 2.056 y 493, respectivamente en 2010.

En el caso de la clamidia, las cifras hablan de 5.601 diagnósticos en adultos de entre 45 y 54 años y 1.110 en el grupo de 55-64 en 2000, pero 10 años después fueron 16.000 y 3.523, respectivamente. Una situación similar está viviendo Canadá, donde los casos de gonorrea entre los de 49 a 59 años han pasado de 379, en 1997, a 1.502 en 2007.

El doctor Estrada reconoce, en cambio, que "sí estamos asistiendo a un aumento de las ETS, pero en todos los grupos de edad. Las personas no tienen percepción de riesgo y o no usan el preservativo o lo emplean mal".

Para la doctora británica, "aunque realmente no sabemos por qué están aumentando los casos de ETS y apenas existen estudios en este campo, sí sabemos que las mujeres más mayores son fisiológicamente más vulnerables que las más jóvenes. La posmenopausia produce cambios en la vagina, como el adelgazamiento de la mucosa, el estrechamiento y acortamiento de la vagina, y la disminución de la lubricación, lo que las hace más vulnerables a lesiones y microabrasiones en los genitales que facilitan la entrada de agentes patógenos".

Si estos cambios fisiológicos explican por qué ellas son más vulnerables a las infecciones, no aclaran "por qué los adultos están aumentando su exposición al riesgo. Una teoría es que los tratamientos para la disfunción eréctil han devuelto la actividad sexual, y por tanto, el riesgo a muchos hombres y mujeres", agrega la experta.

Sin embargo, un estudio de EEUU con hombres de más de 40 años que estaban solicitando sildenafilo a sus seguros médicos, "encontró que aunque los varones tenían más posibilidades de ser diagnosticados de ETS en el primer año de uso del medicamento en comparación con los varones que hicieron de grupo control. Estos últimos tuvieron más probabilidades de recibir el mismo dictamen médico el año antes de empezar a usar el fármaco, por lo que el producto no altera los comportamientos de riesgo, pero sí los facilita".

Sin evidencias que argumenten los motivos del aumento de ETS es difícil elaborar estrategias eficaces que ayuden a controlar estas infecciones. "Los autores del estudio de sildenafilo sugerían que los médicos tenían una oportunidad única de discutir con sus pacientes sobre sexo seguro cuando acudan a consulta a por fármacos para la disfunción eréctil".

Nunca se es demasiado mayor

Para la doctora von Simson "el mensaje que se debería dar a la población es que nunca se es demasiado mayor para contraer una infección. El hecho de que el embarazo ya no sea una preocupación, no debe ser el motivo para dejar de usar preservativos o tener miedo a preguntar por ellos. Y si tienen algún síntoma no tener vergüenza a consultarlo con el médico".

Y para reducir las infecciones, propone: "los médicos definitivamente deberían preguntar a sus pacientes mayores sobre su vida sexual, si hay o no síntomas, tal y como lo hacen con las personas más jóvenes. Deben usar sus consultas para proporcionar información sobre las ETS y poner enfásis en la confidencilidad con su pacientes para que éstos se sienta más seguros a la hora de discutir sobre sexo".