Escribo para mí, para recordar algunas ideas que me interesan. Con el tiempo he descubierto que existe más o menos un nexo común en esas ideas. Aviso: Este blog no es un consultorio de salud.
Los pinchos de pollo de la calle mal asados. Ceviches directamente del mar al plato, con una cocción deficiente.Las contaminaciones cruzadas: ensaladas que se han realizado sobre la misma tabla donde antes se saló el pollo y que se pasan horas al sol…
La mayoría de las intoxicaciones alimentarias simplemente se resuelven en vómitos, diarreas abundantes e incluso fiebre, pero otras, combinadas con el calor y la deshidratación, pueden tener consecuencias trágicas, muerte incluida en el caso de niños y mayores.
No cualquier bacteria produce intoxicaciones alimentarias. De hecho, la mayoría de las bacterias no nos causan problemas... excepto las patógenas humanas. Ejemplo de alimentos con bacterias beneficiosas: el queso que se hace a partir de Lactococcus, Lactobacillus o Streptococcus. Los quesos gruyere o emmental, que tienen agujeritos, emplean bacterias Propionibacter shermanii, que producen burbujas de dióxido de carbono. Podemos hacer queso con las bacterias de los dedos de nuestros pies, como ya se ha hecho con las bacterias de los pies del futbolista David Beckham.
Sin embargo, las bacterias patógenas están especializadas para reproducirse en nuestro intestino y provocar diarreas para salir al agua para infectar a otros vertebrados. Como están especializadas en invadir humanos, con unas pocas bacterias ya podemos tener síntomas. Es lo que se conoce como dosis de desafío o infectante, que es la cantidad que bacterias por gramo capaz de producirnos síntomas de intoxicación o enfermedad. Como podemos ver en la tabla abajo, hay bacterias que en un número muy bajo como puede ser 10 bacterias por gramo, como el caso de Shigella dysenteriae, pueden provocar enfermedad, en el caso de esta bacteria, disentería. Por ese motivo, debemos controlar la higiene, que es una serie de prácticas que evitan la transmisión de estos patógenos.
La dosis infectante o dosis de desafío se refiere al número de microorganismos necesarios para causar enfermedades. Fuente
Listeria monocytogenes provoca dolorosas gastroenteritis y fiebre. En mujeres embarazadas puede llevar a la muerte del feto. Si bien la cantidad presente en alimentos suele ser frecuentemente baja, el verdadero problema reside en su rápida multiplicación durante el almacenamiento del producto, aún a temperaturas bajas de refrigeración, una de sus características más problemáticas. Además es bastante resistente al calor, acidez y concentración salina. Se puede encontrar en verduras demasiado tiempo almacenadas, así como en leche cruda, quesos blandos, conservas y ahumados, carnes crudas, etc., siempre que no se hayan respectado las normas de higiene.
Video de Listeria (en negro) infectando un macrófago y moviéndose de un lado a otro como cohetes impulsados por la polimerización de actina
La salmonela es una de las bacterias más mediáticas y conocidas. A ella se le atribuyen muchas de las intoxicaciones alimentarias, pero no siempre es la gran culpable. Es una bacteria que puede llegar a contaminar el agua y los alimentos de origen animal, sobre todo huevos, carne de ave y carnes rojas. Al multiplicarse en condiciones adecuadas de crecimiento durante el tiempo suficiente -pongamos carne picada expuesta al sol para hacer hamburguesas- alcanza una dosis tal que da lugar una intoxicación llamada salmonelosis, con abundantes diarreas y vómitos, así como riesgo de deshidratación.
Campylobacter jejuni está muy controlado en la comida que se comercializa, siempre conviene extremar las medidas cuando manipulamos los alimentos en verano, ya que el calor dispara su crecimiento (no crece por debajo de los 30°) y es la causa más común de diarreas en el ser humano, principalmente en niños, adolescentes y ancianos. Los síntomas aparecen al cabo de dos días e incluyen dolor abdominal, diarrea y fiebre. Los alimentos más relacionados con esta bacteria son las carnes y el pollo crudo o mal cocinado, así como la leche sin pasteurizar y el agua sin tratamiento.
Escherichia coli es la principal bacteria de nuestros intestinos. La mayoría de las cepas de E. coli son inocuas, pero algunas pueden causar graves intoxicaciones alimentarias ¿Por qué? Se trata de E. coli que han sido infectadas por virus que hacen de ellas bacterias patógenas. Es como si al infectarse con ese virus E. coli se pasase al lado oscuro. Estas E. coli patógenas pueden causar una inflamación del colon, ya sea porque las bacterias alteren la flora o porque produzcan una toxina. El resultado serán diarreas y dolor de tripa. Es la responsable de la llamada maldición de Moctezuma en México, ya que cada cepa local de E. coli puede tener efectos adversos en un intestino forastero. En Alemania hubo un brote de E. coli en 2011 en Alemania que afectó a 3.785 personas con un total de 46 fallecimientos. La causa fueron unos brotes de soja importados de Egipto. Posiblemente esa soja fue regada con las contaminadas aguas del Nilo y posteriormente empaquetadas. Como los brotes se usan sin lavar en ensaladas, la cantidad de E. coli era lo suficientemente alta para causar una fuerte intoxicación. Además, no se trataba de una E. coli cualquiera. Era de las que fabrican toxina y por lo tanto su efecto mucho más fuerte. Este brote causó muchisima alarma en la población.
E. coli pueden ser atraídas por el lado oscuro al adquirir genes de virus que se integran en su cromosoma. Estos genes viricos malígnos dirigen la producción de toxinas, por cierto, similares a las que produce Shigella.
Las bacterias que crecen en los intestinos de animales de sangre caliente como humanos, vacas, cerdos, tienen su vía a través de las heces, y de ahí a los alimentos que consumimos. Por ese motivo, se debe evitar regar los campos con purines, es decir, con los desechos de las granjas.
Los cultivos se deben de abonar con abonos curados, es decir, compostados. No se debe de regar con el abono crudo porque las concentraciones de E. coli son elevadísimas y una fuente de intoxicación para los futuros consumidores de esos productos.
Bacillus cereus solo causa problemas cuando se ingieren cantidades muy altas de esta bacteria que, una vez en el tracto intestinal, libera una toxina provocando una gastroenteritis, nauseas y vómitos. Es típica de postres de pastelería, arroz hervido que pasa mucho rato fuera de la nevera o pasta italiana en la misma situación o en el arroz del sushi
Staphylococcus aureus produce una enterotoxina que causa gastroenteritis al poco tiempo de ser consumida (de dos a cuatro horas) con vómitos, diarrea e inflamación de la mucosa gástrica e intestinal.Se trata un microorganismo muy resistente a las condiciones ambientales y extremadamente difícil de erradicar, de modo que los manipuladores de alimentos son los principales responsables de su rápido crecimiento. Sin embargo, el frío impide que la bacteria forme la toxina que desencadena la infección bacteriana en humanos, por lo que la refrigeración pararía su expansión y efectos nocivos. Por otro lado, los alimentos más implicados son sobre todo los ricos en proteínas como el jamón cocido, carne de aves y también productos de pastelería rellenos de crema.
Shigella está presente en la leche, las verduras como judías verdes o patatas, aunque se han visto también implicados en sus brotes atún, gambas, pavo y salsas preparadas.Tras su ingestión esta bacteria libera una endotoxina que afecta a la mucosa intestinal. Tanto el periodo de incubación como los síntomas son muy variables: dolores abdominales, diarreas, escalofríos, nauseas y cefaleas de diferentes grados de gravedad.
Vibrio Se trata de una bacteria muy habitual en el agua de mar, por lo que productos que sean tratados con este agua sin la adecuada higienización, ya sea lavando con agua dulce o con calor (cocinando el pescado), son sensibles a portarla. Por ser una bacteria halófila, es decir que necesita aguas salinas, puede encontrarse también en salazones mal elaboradas y conservas en salmuera. Es una de las bacterias más peligrosas.
La concha negra con la que se preparan los deliciosos ceviches puede filtrar 50 litros de agua diarios. Si el mar está contaminado pueden llegar a tener una carga elevada de Vibrio y E. coli que nos causará una intoxicación alimentaria
Yersinia enterocolitica es una bacteria que crece bien a temperaturas de nevera. Causa la yersiniosis, una enfermedad que provoca dolores de tripa, diarreas o vómitos, de un modo muy característico que recuerda una apendicitis. Los síntomas aparecen entre entre uno y un día y medio tras la ingesta del alimento contaminado. Se la relaciona con el consumo de alimentos de origen animal como carne de cerdo y otras carnes, leche cruda o cualquier alimento crudo o cocinado contaminado.
Clostridium botullinum, crece en alimentos envasados porque no le gusta el oxígeno del aire. Si una conserva está abombada o al abrirla tiene presión en su interior ¡Tírala! ¡No la comas!. Causa una enfermedad llamada botulismo que suele resultar mortal. Los síntomas, que se manifiestan entre las 12 y 36 horas, son de trastornos digestivos agudos, náuseas, vómitos, diarrea, dolores de cabeza, fatiga y desvanecimientos. La toxina botulínica (el famoso botox que se usa en concentraciones muy bajas para borrar arrugas) además, paraliza los músculos involuntarios, extendiéndose al sistema respiratorio y al corazón. La bacteria la produce, de todos modos, únicamente en ambientes altamente deficientes de oxígeno y cuyo pH no sea muy ácido (mayor de 4.6), razón por la cual es más frecuente encontrarla en alimentos enlatados o cerrados.
Conserva abombada por crecimiento interno de Clostridium botulinum
Para evitar la mayoría de las intoxicaciones alimentarias hay que seguir 10 pasos básicos que podéis ver en este video:
Cuando un médico ve a alguien tratando de encender una motosierra con la sierra entre sus piernas piensa que será alguien a quien curar. El biólogo pensará en los beneficios de la selección natural
Se pueden observar perfectamente en la respuesta de ambos cuando escuchan que un padre o una madre no quiere vacunar a sus hijos. El médico trata de convencerlo de las indudables ventajas de la vacunación. El biólogo se calla pensando en el bien que le hará a la evolución que los hijos portadores de esos genes se mueran y no los transmitan a la siguiente generación.
De hecho, a las personas que creen en estupideces se las deberían mandar a hospitales estúpidos para que se trataran exclusivamente con ese tipo de medicina estúpida:
Esas madres que llevan a sus hijos con diabetes al naturista que les dice que la insulina es veneno y que mejor lo trate con aceite de lavanda... esa opción es una maravilla para la selección natural que evita que la estupidez se pase a la siguiente generación... Ah por cierto, el niño diabético murió.
La mala educación se cargará a la sanidad pública
Una noticia reciente: Un paciente ingresa de urgencias a las 18:35 de la tarde con un
aneurisma abdominal roto, 100% de mortalidad si no se trata
inmediatamente. Viene en helicóptero porque su vida está en juego, con
todo el personal de urgencias preparado para subirlo a quirófano en 2
minutos de reloj, listo para ser intervenido. Es operado de urgencia; 2
cirujanos vasculares, 2 anestesistas, 2 enfermeras, 1 auxiliar y un
celador trabajan en quirófano. Se emplea para salvarlo una prótesis de
alta tecnología que cuesta 21.000€ en
total, usando un arco radiológico y una mesa especial con un coste de
600.000€. Tras la cirugía pasará 3 días en UCI, donde intensivistas, y
enfermería especializada seguirá luchando por su vida (esos 3 días de
lucha ascienden a 5500€). La semana en planta de hospitalización al
salir de UCI, “tan solo” requiere 21 turnos de enfermería, auxiliares y
celadores, además de un cirujano pendiente 24h diarias esos 7 días
(7300€).
El pobre médico que escribió esto concluye: “El principal problema no
lo tiene la sanidad, lo tenemos nosotros. Nos la vamos a cargar por
ignorantes. Es lo que hay. El tiempo nos pondrá en nuestro lugar”. Fuente.
Independientemente de la anécdota económica, el resumen es que
el paciente llega muriendo en un helicóptero a la puerta de urgencias y
sale caminando por su propio pie una semana después...
Su comentario al ser dado de alta fue: "Gracias señores, pero con lo que
pagamos en impuestos es vergonzoso que tengamos que compartir
habitación con otros enfermos".
La estupidez se retroalimenta a si misma: la falacia circular
Esto es el escenario que plantea la película "Idiocracia" que recomiendo ver encarecidamente.
En la película hay un momento muy gracioso en el que se celebra una reunión para determinar porqué se están muriendo las cosechas. Resulta que en EEUU en el año 2500 se riegan los campos con una especie de Gatorade, llamado Brawndo. Obviamente, las sales y electrolitos acaban matando a las plantas. Cuando el protagonista recomienda regar los campos con agua... el comité de expertos entra en bucle. Como no saben argumentar y, cuando se les presiona a que lo hagan, utilizan la falacia circular. Falacia circular:
Brawndo tiene lo que quieren las plantas
Brawndo tiene electrolitos
¿Qué son los electrolitos?
Es lo que usan para hacer el Brawndo
¿Por qué lo usan?
porque Brawndo tiene electrolitos
La labor de un profesor es ejercer cierta selección artificial, es
decir, dejar que vayan progresando sólo aquellos que demuestran cierto
grado de conocimiento. No se suspende por no tener corazón de padre. Se
suspende para hacer el papel que tienen los depredadores sobre el
rebaño: eliminar a los incapaces.
A pesar de que existe vacuna contra el tetanos producido por Clostridium tetani, un niño de 6 años en Oregón, agoniza durante 47 días en la unidad de cuidados intensivos. Los padres continuaron sin creer en las vacunas. Fuente
Ya se que esto suena
muy nazi. Y diréis: "Hay personas geniales que no son reconocidas por el
sistema académico" y tendréis razón. Es verdad. Sin embargo, prueba a
bajar el listón académico y ya veréis el desastre.
Hablar de responsabilidades es una agresión
Otras de las causas, aparte de bajar el listón académico, que genera idiotez en la población es el neolenguaje del poder que en el siglo XXI ha conseguido cambiar el "este trabajo es una porquería" por el "creo que todavía tienes mucho espacio para la mejora". El poder ha dejado de ser despótico a manejar un lenguaje lleno de doble vínculo. El poder te exprime pero te lo presenta como una nueva oportunidad. Muchos psicólogos ya están diciendo que la mayoría de las personas no necesitan terapia sino un sindicado. Uno de los mecanismo que utilizan los nuevos amos del siglo XXI es generar un discurso en el que la culpa se revierte en el explotado y nunca nunca se le habla de responsabilidad. En el mundo del neolenguaje todos tenemos derecho a algo y nunca tenemos responsabilidades. Es el famoso eslogan de la empresa de cosméticos de L¨Oreal "Por que tú lo vales"
Las consultas se sobrecargan de imbéciles que creen tener síntomas por estar leyendo blogs en internet. Y como nadie nos ha dicho que "Ud no puede ponerse en el lugar del médico" pues acudimos a solicitar nuestro tratamiento porque "Yo lo valgo".
Hoy en día a un alumno le hablas de responsabilidad y es como si lo estuvieses acusando de algo. Están tan acostumbrados a la neolengua que no queda más que aprender a dar palos en la cabeza utilizando un lenguaje positivo. Lo grotesco llega cuando les dices que un trabajo es una porquería (leer el primer comentario del post). Eso es una agresión. La sinceridad es agresión. Demandan ser mandados en neolengua, ser engañados con un discurso positivo que mienta sobre su propia responsabilidad en la porquería generada.
Niños y perros juegan en parques colonizados por una bacteria potencialmente peligrosa
Un estudio muestra la presencia de 'Clostridium difficile' en una veintena de jardines de Madrid
El artículo publicado en El País es el típico ejemplo de amarillismo científico. ¿Qué puede interesar a un lector de una bacteria? que sea peligrosa. Vamos a ver que dicen los especialistas citados en el artículo:
"No se trata de dejar de ir al parque con los niños o el perro", dice José Luis Blanco, profesor del departamento de Sanidad Animal de la Facultad Veterinaria de la UCM y uno de los autores del estudio "Pero sí queríamos llamar la atención sobre la necesidad de una mayor vigilancia del factor ambiental".
"Puede sorprender el alto porcentaje, pero era esperable", sostiene Emilio Bouza, jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y una autoridad en C. difficile. "Si cogemos cualquier tierra con material fecal, lo más probable es que tenga la bacteria"
Es más, Emilio Bouza disipa cualquier alarmismo con algunos datos: "De los 500 episodios de diarrea relacionada con C. difficile que tenemos en el hospital, solo el 5% de las infecciones vienen de fuera". Es decir, el 95% son infecciones nosocomiales, intrahospitalarias. "Y de ese 5%, es muy rara una diarrea en niños", añade. A los más pequeños, por debajo de los dos años, parece que la bacteria no les afecta.
Y para ya caer más en los tópicos se adjunta la típica foto de la colonia de bacterias en una placa petri... una foto que no informa de nada.
El cuerpo humano tiene dos reservas de energía: el glucógeno y
la grasa. El glucógeno es una reserva de energía de corta duración,
está compuesto de polímeros de glucosa que cuando se necesitan se
liberan y la glucosa entra en el ciclo de Krebs donde se “quema”
(oxida) liberando energía. Las grasas es una reserva de energía de
larga duración. Podemos vivir de las reservas de nuestras grasas
durante mucho tiempo sin necesidad de recurrir a otro alimento
Un dromedario puede durar hasta semanas sin digerir comida alguna, ya que se "alimentan" de la grasa acumulada en su joraba. En la fotografía se observa un dromedario que ha consumido sus reservas de grasa acumuladas en la joroba. Fuente: National Geographic y Wikifaunia.
Nuestro metabolismo no sabe convertir la grasa en glucosa. La
glucosa si que entra rápidamente en la glucolisis generando ATP. Sin
embargo, nuestro metabolismo si sabe cómo convertir glucosa en
grasa. Si comemos hidratos de carbono en exceso, los azúcares se
convierten en grasa que se acumula en los adipocitos (células
especializadas en las que el 80% de su contenido es grasa) del tejido
adiposo. Sin embargo, sí que puede convertir la grasa
directamente en ATP, primero oxidando
los ácidos grasos hasta tener acetil coenzimaA que si puede
entrar en el ciclo
de Krebs liberando ATP. Un subproducto de esta reacción son los
cuerpos
cetónicos. La mayoría de las células pueden usar
algunos cuerpos cetónicos como energía, en concreto el
acetoacetato y el ß-hidroxibutirato. El corazón y el hígado
funcionan mejor con los cuerpos cetónicos que con la glucosa. El
cerebro puede funcionar perfectamente sin glucosa y consumir cuerpos
cetónicos. Otro subproducto del metabolismo de las grasas es la
acetona, que no se puede usar como energía y el cuerpo elimina por
la orina. Las personas con dietas pobres en carbohidratos (culturistas) suelen tener aliento con olor a acetona.
Muchos microorganismos en determinadas circunstancias almacenan tambien materiales de reserva. Es decir, la energía sobrante la acumulan como hacemos los humanos con las grasas. En el caso de las bacterias se trata desustancias tales como: polisacáridos,
lípidos, polifosfatos y azufre. Esto sucede cuando las sustancias de
partida se encuentran en el medio, pero el crecimiento está limitado
por la falta de nutrientes determinados o por la presencia de
inhibidores.
Los materiales de reserva se encuentran en la célula en forma
osmóticamente inerte. Cuando es necesario, vuelven a ser
metabólicamente activos y sirven como fuente de carbono y energía,
prolongando la vida bacteriana en ausencia de aportes externos o bien
permitiendo la formación de esporas.
Polisacáridos
Entre los polisacáridos de reserva se han identificado (por su
reacción con la solución de Lugol) moléculas de almidón (color
azul) y glucógeno (color pardo), recuerde que a diferencia de los
polisacáridos de la pared celular el monómero en este caso es
alfa-D-glucosa y los enlaces en el polímero son alfa 1-4
glicosídicos. Una molécula similar al almidón distribuida en forma
de pequeños gránulos se ha encontrado en Clostridium y se la
denomino "granulosa". La presencia de glucógeno se ha
demostrado en hongos, (entre ellos en levaduras), y enterobacterias
(Salmonella, Escherichia etc.).
Se presentan como gotitas o gránulos teñibles con el colorante
Sudan Black B (y toman por ello el nombre de "sudanófilos").
En muestras sin teñir, observando con el microscopio óptico, se
reconocen por su gran refringencia.
En muchas bacterias están compuestos por un poliéster: el ácido
poli-beta-hidroxibutírico (PHB),entre ellas las aeróbicas, las
cianobacterias y en las fotótrofas anaeróbicas.
Célula con PHB como ( Glóbulos grandes dentro de la célula)
Se acumula cuando las bacterias entran en la vía fermentativa del
metabolismo y se reutiliza como fuente de energía en el metabolismo
aeróbico.
Se han encontrado, además, polímeros semejantes en los cuales
intervienen también el ácido propiónico o el beta
hidroxivaleriano, estos materiales obtenidos de cultivos de
microorganismos están siendo utilizados como materia prima en
fabricación de envases por la característica (a diferencia del
polietileno) de ser biodegradables.
Las levaduras y otros hongos almacenan lípidos en forma de grasas
neutras, que en algunos casos (Candida, Rhodoturola) pueden
constituir hasta un 80% del peso seco.
Las micobacterias pueden contener hasta un 40% de ceras
(las ceras se componen de cadenas largas de ácidos grasos unidas a
un polialcohol)
Polifosfatos
Se encuentran en forma de "gránulos" constituidos en su
mayor parte por polifosfatos lineales tipo sal de Graham, las
primeras observaciones se realizaron en Spirillum volutans, de
allí el nombre de gránulos de volutina, que también se conocen
como gránulos metacromáticos por el cambio de color en la tinción
con colorantes como el azul de metileno. Estos polifosfatos permiten
a la célula dividirse en ausencia de fosfato en el medio.
Azufre
Muchas bacterias, que viven en manantiales sulfurosos, oxidan
sulfuro a sulfato almacenan azufre liquido en forma de esferas
refringentes. El azufre pasa lentamente a la forma ortorrómbica.
Algunas bacterias (Thiobacillus) utilizan como fuente
energética los compuestos reducidos del azufre llevándolos a
sulfatos.
Algunas bacterias que como el Sulfolobus acidocaldarius,
crecen en ambientes extremos como las fuentes termales ácidas (
crece a pH entre 2-3 y a temperaturas de 70 a 75 C), son capaces de
oxidar el azufre elemental a ácido sulfúrico.
S-- + 2 O2-----> SO4 --
S + H2O + 1 1/2 O2------ > SO4 -- + 2 H+
S2O3-- + H2O + 2O2 --------> 2 SO4-- + 2 H+
Las bacteria rojas, fotosintéticas y anaeróbicas (Chromatium)
utilizan SH2 como dador de hidrogeno.
Bacterias acidófilas de la mina de Touro (Coruña)
También se deposita azufre como producto de desintoxicación del
SH2 del medio en las cianobacterias.
En las profundidades marinas, en los limites entre las placas
tectónicas donde aflora agua a 350 ºC, minerales y abundante SH2;
en los lugares donde el afloramiento entra en contacto con el agua
fría del mar pueden crecer bacterias oxidadoras de S o SH2 que
sirven de base alimentaria a moluscos, helmintos y cangrejos. Un
tubícola Riftia pachyptila tiene un órgano adaptado para que
vivan en forma simbiótica las bacterias oxidados del SH2. La sangre
suministra SH2 y oxigeno al órgano y las bacterias los productos de
síntesis necesarios para el tubícola.
El 29 de junio se celebró el Día Internacional del Barro. Una fecha para recordar los beneficios de jugar en el barro. Esto tiene que ver con que actualmente la ciencia está dando pruebas de que vivir en un contacto estrecho con la tierra nos previene de alergias y de enfermedades autoinmunes. El sistema inmune está dejando de considerarse como un sistema de defensa a un sistema que está en interacción con el medio. Cuando vivimos en un medio artificialmente limpio el sistema inmune no tiene como aprender lo que es propio de lo que es ajeno y por eso acaba siendo hipereactivo contra nuestras propias moléculas. La otra cara de este Día Internacional del Barro es lo que le ocurrió a Brittany Williams, la cual participó en una carrera sobre barro y se debió de arañar un ojo. Esa herida se colonizó con una bacteria. Fuente Brittany Williams/Go Fund Me
Al día siguiente de la carrera el ojo de Brittany amaneció ciego y blanco debido a una infección por una bacteria comecarne.
Las bacterias llamadas comecarne por los medios de comunicación sensacionalistas son en realidad bacterias comunes que muy raramente causan este tipo de reacciones. Son reacciones del sistema inmune muy agresivas y exageradas que acaban matando nuestro propio tejido. Es lo que en jerga médica se conoce como fascitis necrotizante. Las bacterias más comunes causantes de esta rara reacción inmunitaria son Streptococcus grupo A, Klebsiella, Clostridium, Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Acinetobacter baumannii y Aeromonas hydrophila, entre otras, aunque las bacterias Streptococcus grupo A suelen ser las más comunes. Brittany Williams, una ama de casa de Texas (EEUU) participó en una carrera sobre barro, con tal mala suerte que le debió entrar una piedrecilla en un ojo y esta herida se colonizó con una bacteria. Al día siguiente el ojo estaba blanco y ciego. Pero los problemas de Brittany Williams no acabaron con el hecho de perder un ojo. Después de dos semanas en el hospital Brittany, que no tenía seguro médico, algo habitual en los EEUU, acabó con una deuda de 100.000$ y la negativa de los médicos a seguir tratándolo porque no tenía dinero con que pagar.
Los transplantes fecales son ya una realidad en medicina. Se utilizan sobre todo para pacientes cuyos intestinos han sido colonizados por Clostridium difficile. Esta bacteria es muy difícil de erradicar con antibióticos. Al transplantarle al paciente heces de una persona sana lo que se hace es que estas bacterias "desplazan" a Clostridium reestableciendo el equilibrio ecológico bacteriano. Esa es la teoría, pero...
Esta noticia apareció en el Open Forum Infectious Diseases. Esta mujer que antes del transplante de heces pesaba 61 kg con un índice de masa corporal de 26 tuvo que someterse a un transplante de heces para tratarse de una infección por Clostridium difficile que le provocaba diarreas continuas. Esta mujer consiguió un transplante fecal de su hija obesa. La hija no padecía de Clostridium y sus heces fueron obtenidas por colonoscopia. Dieciséis meses después esta mujer era clínicamente obesa pesando 77 kg y un índice de masa corporal de 33. La pobre ganó peso a pesar de que los médicos supervisaron su dieta de proteínas líquidas y a pesar de haber hecho ejercicio.
El Dr. Collen R. Kelly, un analista de la Facultad de Medicina Warren Alpert de la Universidad de Brown se preguntaba en una rueda de prensa si alguna especie de esas bacterias "buenas" que le fueron transplantadas puede ser responsable de esta ganancia de peso. La paciente durante el proceso también estaba siendo tratada con antibióticos para otra infección estomacal de Helicobacter pylori. Toda esta historia hace que haya que prestar atención a la evolución de estos transplantes fecales, sobre todo para caracterizar correctamente las mezclas correctas de microbios importantes para restituir un buen equilibrio ecológico en el intestino.
Una jeringuilla con 50 ml de suspensión de heces de un paciente sano y problema arreglado
En este gráfico se explica cómo funciona la técnica, útil para infecciones con Clostridium difficile o colitis pseudomembranosa. Clostridium causa diarrea severa, inflamación y muerte celular debido a que libera toxinas. Los pacientes con Clostridium son tratados con antibióticos que matan tanto a Clostridium como al resto de bacterias. Si el antibiótico falla en erradicar completamente a Clostridium lo que tendremos es que Clostridium volverá a colonizar el intestino y a causar problemas. El transplante de heces de un paciente sano ayuda a reestablecer el correcto equilibrio ecológico. Abreviaturas: CDI Infección con Clostridium difficile; FMT transplante de microbiota fecal. Fuente Nature
Kim Lewis,
investigador deldepartamento de Biología del Centro para el Descubrimiento de
Antibióticos dela Universidad Northeastern, en Boston (EE UU), y sus
colegas han analizado 10.000 compuestos aislados de bacterias. Uno de ellos,
llamado teixobactina, ha mostrado una excelente actividad frente a bacterias
comoClostridium difficile, (la
causa más importante de colitis seudomembranosa),Mycobacterium tuberculosis(responsable de la mayoría de los
casos de tuberculosis en el mundo) yStaphylococcus
aureus(que provoca múltiples
enfermedades, como conjuntivitis, meningitis y neumonía).
Una
nueva técnica para crecer bacterias no cultivables
Este equipo utilizó una nueva tecnología que puede
ampliar el espacio de búsqueda de antibióticos. Hasta ahora, el número de
especies que se pueden cultivar en laboratorio suponen solo un pequeño
porcentaje de todas las que se pueden encontrar en el suelo. Por ejemplo de cada 10 especies que hay en el suelo solo crece una en placa. Para superar ese
problema, los investigadores emplearon unas membranas semipermeables en las que
podían introducir las bacterias para tenerlas en un entorno controlado,
manteniéndolas al mismo tiempo en contacto con su entorno natural para que se
desarrollen normalmente, de esta manera ahora son capaces de cultivar 5 de cada 10 especies que existen en el suelo.
Tras analizar 10.000 cepas de bacterias, y ver su
actividad antimicrobiana frente a la bacteriaStaphylococcus
aureus, responsable de enfermedades como la conjuntivitis o la meningitis,
encontraron una interesante. La bacteriaEleftheria
terraeproducía un compuesto,
la teixobactina, que mostró sus virtudes antibióticas contra patógenos comoClostridium difficile,
causante de diarreas, oBacillus
anthracis, que provoca el ántrax. Después, se probó, con éxito, la
efectividad de la teixobactina para combatir infecciones en ratones. Además,
los investigadores no observaron la aparición de resistencias significativas
ante el compuesto.
Los investigadores descubrieron el antibiótico utilizando una pequeña carcasa llamada ichip, que no es otra cosa que dos planchas perforadas de plástico que permiten mantener cultivos de bacterias entre dos filtros. Los filtros no dejan penetrar ni salir bacterias, pero si permiten el flujo de metabolitos. De esta manera se pueden crecer bacterias del suelo DENTRO del suelo, con lo cual esas bacterias que no crecen en placa porque les falta algún elemento, al estar en el suelo crecen perfectamente.
El ichip es la nueva placa de agarosa En 1881,Walther Hesse, se dio cuenta que la gelatina y budines que hizo su esposa no se derretían a temperatura elevada, preguntándole a que se debía ella le dice que al agar. Gracias a eso Walter comienza, el en laboratorio de Robert Koch, a fabricar las primeras placas de agar. Las placas de agar son un gran avance en la microbiología porque te permiten asislar colonias independientes. Cada colonia procede de una sola bacteria por lo que cuando se aisla una colonia de una placa de agar te permite estar seguro de que tienes un monocultivo de esa bacteria. El ichip es una revolución porque permite cultivar muchísimas bacterias que solo crecen en su ambiente. Bacterias que cuando las quieres crecer en una placa de agar con medio de cultivo de laboratorio no puedes.
Es la separación de un determinado microorganismo del resto de microorganismos que le acompañan. El método más usual es la siembra por estría sobre un medio. Cada una de las colonias individuales proceden de una simple bacteria, con lo que de esta manera aislamos un monocultivo de esa bacteria determinada
Cómo opera la teixobactina
El nuevo fármaco elimina las bacterias
atacando a sus paredes celulares, un modo de acción similar utilizado por otro
antibiótico, la vancomicina, y parece ser efectiva a través de la unión a
múltiples objetivos, que pueden retrasar el desarrollo de la resistencia.
Los autores señalan que transcurrieron 30
años para que apareciera la resistencia a vancomicina y creen que es probable
que la resistencia genética a este nuevo antibiótico se demore incluso más.
Así, la teixobactina ejerce sus efectos
bactericidas mediante la unión a dos polímeros que se encuentran en pared
celular de la bacteria: el lípido II (peptidoglicano) y lípido III (ácido
teicoico).
El hecho de que teixobactina actúe de manera
específica en estos dos lípidos explica la eficacia del compuesto contra las
bacterias gram positivas –uno de los principales grupos de bacterias–,
que tienen una capa de peptidoglicano –que constituye la estructura básica de
la pared celular de las bacterias– y que contiene ácido teicoico.
Por eso, también explica su falta de
eficacia contra la mayoría de bacterias gram negativas, que están rodeadas por
una membrana exterior impermeable que impide el acceso del lípido II, y que
carecen de ácidos teicoicos.
Los científicos han demostrado que el
tratamiento de ratones infectados conStreptococcus
aureusoS. pneumoniaeredujo con la teixobactina su
infección sin mostrar evidencias de toxicidad. Ahora queda hacer un ensayo
clínico y demostrar que este antibiótico tampoco es tóxico para humanos. Una
vez hecho este ensayo clínico se podrá vender en farmacias.
Una resistencia duradera
Para reafirmar la eficacia del antibiótico,
el equipo trató de encontrar bacterias gram positivas que produjeran inmunidad
contra la teixobactina, pero no encontraron ninguna. Creen que la razón es que
normalmente la resistencia se desarrolla con menos frecuencia contra los
antibióticos que se dirigen a las moléculas esenciales para la síntesis de la
pared celular, tal y como lo hace la teixobactina, que contra los antibióticos
dirigidos a proteínas de lípidos.
Ahora los investigadores tratarán de
investigar los mecanismos de resistencia contra la teixobactina que se puedan
generar en el medio ambiente, pero los hallazgos sugieren que el siguiente paso
requiere de una investigación sistemática para la producción de antibióticos
para el segundo grupo de bacterias, las gram negativas. Podcast do Circo de Bacterias do Programa Efervesciencia da Radio Galega (en galego)
Y en este grupo tan selecto habría que incluir a Clostridium difficile, una bacteria que coloniza el intestino delgado después de tratamientos prolongados con antibióticos y que como veis puede causar la muerte. Es precisamente sobre esta bacteria que se está realizando el primer ensayo clínico (pagado con dinero público europeo) de terapia con fagos.
Una investigación publicada este jueves en 'Plos Pathogens'
revela cómo los virus llamados bacteriófagos destruyen la bacteria
'Clostridium difficile' ('C. Diff'), que se está convirtiendo en un
problema grave en los hospitales y centros de salud por su resistencia a
los antibióticos. El estudio, realizado por científicos del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL, por sus siglas en inglés) en Hamburgo, Alemania, en colaboración con el laboratorio de Arjan Narbad,
en el Instituto de Investigación Alimentaria en Norwich, en Reino
Unido, podría ayudar a lograr una nueva forma de luchar contra esta y
otras bacterias diferente a los antibióticos.
"Nuestros hallazgos
nos ayudarán a diseñar efectivos bacteriófagos específicos, no sólo para
las infecciones por 'C. Diff' sino para una amplia gama de bacterias
relacionadas con la salud humana, la agricultura y la industria
alimentaria", afirma el director de este estudio, Rob Meijers, del EMBL. Las infecciones por 'Clostridium difficile', que pueden ser fatales,
resultan actualmente muy difíciles de tratar, ya que la bacteria es
particularmente insensible a muchos antibióticos. Una posible solución
sería no usar antibióticos y emplear en su lugar bacteriófagos, virus
que infectan sólo a las bacterias.
Los científicos saben que estos virus secuestran la maquinaria de lectura del ADN de una bacteria y la utilizan para crear muchos nuevos bacteriófagos y,
entonces, empiezan a demoler la pared celular de la bacteria. Una vez
que su pared comienza a romperse, la célula bacteriana ya no puede
soportar su propia presión interna y explota, de forma que los virus
recién formados se apresuran a encontrar nuevos huéspedes y la bacteria
se destruye en ese proceso. Para aprovechar el poder de los
bacteriófagos y desarrollar terapias eficaces contra bacterias como
'C.diff', los científicos necesitan saber exactamente cómo estos virus
destruyen las paredes celulares bacterianas. Se conoce la existencia de
las máquinas de demolición de los virus, las endolisinas, pero hasta ahora no estaba claro cómo se activan estas enzimas.
"Estas
enzimas parecen cambiar de una forma alargada tensa, donde un par de
endolisinas se unen entre sí, a un estado de relajación, donde las dos
endolisinas yacen una al lado de la otra", explica Matthew Dunne,
que llevó a cabo el trabajo. "El cambio de una forma a otra libera la
actividad de la enzima, que a continuación empieza a degradar la pared
celular", apostilla. Meijers y colaboradores descubrieron el cambio del
estado de 'espera' al modo 'demolición' al determinar la estructura de
endosilinas en 3 dimensiones utilizando cristalografía de rayos X y
pequeño ángulo de dispersión de rayos X (SAXS) en el 'Deutsches
Elektronen-Synchrotron' (DESY). Se compararon las estructuras de
endolisinas de dos bacteriófagos diferentes, que se dirigen a distintos
tipos de bacterias del género 'Clostridium': uno infecta 'C. Diff' y el otro destruye una especie de 'Clostridium'que causa defectos en la fermentación del queso.
Sorprendentemente, los científicos encontraron que las dos endolisinas comparten este mecanismo de
activación común, a pesar de ser de diferentes especies de
'Clostridium'. Esto, concluye el equipo, es un indicador de que el
cambio entre las enzimas de tensión a relajación es, probablemente, una
táctica generalizada y, por lo tanto, podría utilizarse para activar
otros virus aliados en la lucha contra otras bacterias resistentes a los
antibióticos.
En casos extremo los antibióticos pueden tener un efecto
altamente nocivo. Sólo en Estados Unidos, unos 14.000 pacientes
sometidos a intensos y prolongados tratamientos con antibióticos mueren
por una infección muy difícil de controlar. La causa una bacteria
llamada Clostridium difficile (C. difficile o C. diff), que forma parte del ecosistema microbiano que habita en los intestinos humanos.
En situaciones normales, está contenida y no
causa problemas, pero cuando el cuerpo es bombardeado con antibióticos,
muchas de la poblaciones de las otras bacterias que forman ese
ecosistema mueren y permiten que el número de C. diff crezca en forma desproporcionada.
Es exactamente lo que le pasó a Catherine Duff, una estadounidense de 57 años, que estuvo cerca de la muerte por esta causa. En total Duff pasó por ocho infecciones
confirmadas. "Me deshidrataba en forma severa frecuentemente, y eso
afectó a mis riñones". La infección con C. diff también provoca diarrea, fiebre y dolores abdominales, todos síntomas que pueden volverse severos y hasta ser fatales. Cada vez que ella tomaba antibióticos, por pequeña que fuera la dosis (aún en gotas para los ojos), volvía a ocurrir.
La solución para el problema de Duff llegó en la
segunda mitad de 2012, en la forma de un tratamiento cuyo nombre -y
ejecución- es poco atractivo: trasplante fecal, conocido en inglés
también como FMT, siglas de trasplante fecal de microbiota (que suele
usarse como sinónimo de micrombioma).
El FMT utiliza los microbios de otra persona para combatir la infección y normalizar la microbiota intestinal del paciente.
El procedimiento es relativamente sencillo,
aunque no del todo agradable (suele hacerse vía enema) y "prácticamente
cualquier humano sirve" como donante.
En el caso de Duff, el donante fue su marido. Y
ella asegura que todas las incomodidades valieron la pena: "A las pocas
horas empecé a sentirme mejor y al día siguiente tenía la energía para
salir de la cama, tomar una ducha y cambiarme, algo que no había podido
hacer por meses".
Quedó tan sorprendida con la eficacia del tratamiento que hasta estableció una fundación, The Fecal Transplant Foundation, para intentar ayudar a gente que se encuentra en su misma situación.
Sin embargo, la manipulación de la microbioma a través de la FMT todavía no está libre de controversia.
"La preocupación con los trasplantes fecales es
que esta gente que los recibe se recupere de la infección inicial pero
luego desarrolle otras enfermedades; reciben este microbio inoculado de
otra persona, y tal vez su sistema inmune no está fuerte o el mismo
microbio en mi cuerpo no es patógeno pero podría serlo en el tuyo", asegura Lita Proctor, coordinadora del Human Microbiome Project de Estados Unidos.
La bacteria Clostridium difficile causa infecciones intestinales que pueden ser corregidas con transplante fecal
Estoy convencido en que la fruición con la que olemos nuestros pedos en el fondo es una comunicación entre privada entre nosotros y nuestros microbiomas (flora intestina). La de los otros no nos dice nada y nos molesta pero la nuestra nos indica qué es lo que nos ha sentado bien. ¿A qué huelen nuestras deyecciones después de haber comido en un restaurante de nueva cocina? ¿Y después de un cocido?. ¿Podríamos comer todos los días en un restaurante de nueva cocina? no. Nuestros gases nos lo comunican sutilmente.
En la revista Nature están a vueltas con los transplantes fecales. Los autores han llegado a la conclusión de que un transplante fecal se debería considerar un transplante de tejido y no un medicamento. Tiene sentido si asociamos medicamento a un solo principio activo, pero ¿transplante de tejido? ¿Por qué tejido y no órgano ya puestos?. Haces un transplante de heces y estás jugando a ser cirujano. De hecho en el artículo sugieren que el microbioma es un órgano virtual. Pero ¿Puede ser una masa de heces con bacterias ser considerada un órgano más de nuestro cuerpo? ¿Estamos compuestos entonces de una simbiosis de miles de especies?.
Creo que los autores no están para nada preocupados de las implicaciones evolutivas de tales afirmaciones. Lo que subyace es subrayar el concepto "un medicamento un principio activo". Si considerásemos las heces medicamentos sería muy difícil definir los límites de la propiedad intelectual, el famoso copyright sobre el que se basan las patentes. Para que haya negocio tu tienes que tener lo que el otro no tiene. Si el otro es capaz de generar lo que necesita por si mismo no hay intercambio ni comercio. Para que el sistema siga funcionando hay que definir claramente lo que es mío para que tu sepas que no es tuyo. De hecho en el artículo se comenta sobre los riesgos del "haz tu mismo un transplante fecal".
Investigadores de la Universidad de Leicester han aislado fagos que se unen específicamente a Clostridium difficile, una bacteria que causa infecciones en el intestino que ha causado en Reino Unido 1646 muertes el año pasado. En el laboratorio los virus eran un 90% efectivos contra las cepas más virulentas de esta bacteria. El problema con esta bacteria es su alta capacidad para resistir todo tipo de antibióticos, por ello se están buscando métodos alternativos para tratar estas infecciones como lo es la terapia por fagos.
La Dra Martha Clokie, del Dpto de Enfermedades Infecciosas, Inmunidad e Inflamación de la U. de Leicester ha declarado que los fagos van a jugar un papel principal en las próximas décadas: "Las soluciones que proporcionan los antibióticos están disminuyendo a un ritmo que nadie había podido imaginar con más y más bacterias volviéndose multirresistentes, esto tiene que relanzar la búsqueda de nuevos tratamientos" ha declarado.
Los virus de bacterias, conocidos como bacteriófagos que significa comedores de bacterias, o fagos como también se les conocen se unen específicamente a la membrana de las bacterias e inyectan el contenido de su cápside (la cabeza) dentro de la bacteria. El ADN del fago se multiplica y fabrica las proteínas necesarias para volver a ensamblar virus nuevos. Una vez hay más de 200 copias del virus, rompen la membrana de la bacteria y se dispersan para buscar nuevas "víctimas"
Al contrario que los antibióticos los fagos generalmente solo infectan a una cepa de una especie de bacteria determinada. Son así de específicos. Esto los podría hacer particularmente efectivos para el tratamiento de infecciones deClostridium difficile que se vuelven peligrosas en los tratamientos con antibióticos ya que interfieren en el equilibrio con las bacterias beneficiosas del intestino. Clostridium vive en ambientes anaeróbicos, sin oxígeno, así que suelen ocultarse en pliegues de las vellosidades del intestino que son difíciles de alcanzar por los antibióticos. Cuando la mayoría de la flora bacteriana ha desaparecido entonces es su momento y colonizan en solitario el intestino cuando se ha cesa la ingesta de antibióticos.
Esta técnica con fagos se usó por primera vez en los años 20 del siglo pasado por el pionero Felix d´Herelle. Con la llegada de la penicilina fue dejada de lado en los países occidentales y sólo se continuó en el bloque soviético, especialmente en Polonia y en la República de Georgia.
Fases del ciclo de un bacteriófago
"Una enfermedad bacteriana comienza a ser problemática cuando nos quedamos sin antibióticos para tratarla, por eso se está viendo resurgir el interés por este campo" ha declarado la Dra Clokie. "Mis colegas rusos en la U. de Leicester todos recibieron fagos cuando eran niños por problemas que en UK hubiesen sido tratados con antibióticos" ha dicho. Una de las ventajas de los fagos es que no son efectivos contra las células humanas, solo atacan bacterias.
El trabajo de la Dra Clokie es la primera vez que los fagos se usan contra Clostridium difficile. El siguiente paso será desarrollar una mezcla que contenga los fagos más efectivos contra esta bacteria. Así si aparece una bacteria mutante resistente a un fago habrá otros que todavía puedan realizar su trabajo de exterminación haciendo que este producto se pueda mantener efectivo en el tiempo. Ahora se encuentra en fase I de los ensayos en personas financiado por la farmaceutica AmpliPhi.
Localizaciónes mayoritarias de las bacterias en la cocina. Fot. Flores et al.
Un estudio publicado en 2012 (ver referencia) analizaba la distribución bacteriana en las cocinas. Para el trabajo, publicado en 'Enviromental microbiology' se tomaron muestras de 80 superficies de las casas de cuatro familias de la localidad de Boulder, en Colorado y se encontraron bacterias potencialmente peligrosas como Salmonella spp., Clostridium perfringens y Escherichia coli. Las zonas de la cocina con mayor variedad de microbios eran aquellas que suelen limpiarse menos, como la campana extractora, la puerta del frigorífico y el suelo, mientras que las superficies metálicas (como el fregadero) estaban más limpias. Las principales fuentes de 'contaminación' bacteriana eran las comidas crudas (vegetales) y, como sucede en el resto de la casa, los propios humanos.
En otro trabajo de los mismos autores se tomaron muestras de 9 zonas de 40 casas de la zona de Raleigh-Durham en Carolina del Norte y los resultados ofrecen muchas pistas interesantes sobre lo que ocurre a nivel microscópico en una casa. El análisis de las muestras indica que las condiciones de humedad y temperatura condicionan la presencia de bacterias en distintos lugares y que la casa posee hábitats específicos donde se acumulan determinadas especies. En lascortinas de la ducha, por ejemplo, viven un tipo de microorganismos que raramente se encuentran en el resto de la casa. En laalmohada y en la taza del inodoro se acumulan el mismo tipo de bacterias procedentes de la boca y de los restos fecales, y las bacterias del suelo suelen encontrarse en lugares como los marcos de las puertas o la encimera de la cocina. Es en los lugares calientes en donde hay mayor presencia bacteriana. Por ejemplo los pomos de las puertas, las alfombras, la almohada, el retrete y la pantalla de la televisión. Por habitaciones, la cocina y el baño. Pero, a pesar de todo, la presencia de gérmenes patógenos apenas representa un porcentaje marginal y no supone una amenaza. Solo un 0.1% de los microorganismosque se encuentran en lugares como las alfombras, según algunas estimaciones, son infecciosos.
Esquema de donde se encuentran los mayores números de bacterias en una casa. Fot. Robert R. Dunn et al.