Escribo para mí, para recordar algunas ideas que me interesan. Con el tiempo he descubierto que existe más o menos un nexo común en esas ideas. Aviso: Este blog no es un consultorio de salud.
En 2010 escribí una entrada sobre el chiste de los remeros españoles, que ilustra uno de los males que lastra a la ciencia en España y también en los países latinos: pensar que necesitamos quien nos controle, que de esa manera nos vamos a corregir y a entrar en el buen camino. Desde los distintos gobiernos se piensan que el problema de que la ciencia no llegue a niveles de excelencia de otros países estriba en que los científicos están poco supervisados. En vez de encargarle a científicos que lideren proyectos se les encarga a gestores de todo pelaje. Pensar que un baremo, por muy sofisticado que sea, es el criterio de elección correcto -para evitar el enchufismo- también es un error. Cualquiera que haya dirigido personas sabe que es necesario tener en tu equipo a personas con distintas habilidades. Cuando se escoge bajo un criterio estricto se acaba escogiendo a personas muy homogeneas y esto complica la interacción de esas personas, todas cortadas por el mismo patrón.
¿Y qué vamos a hacer para acabar con la mala ciencia?
Exacto, crear una oficina de integridad de la investigación. No aprendemos
Os repito el chiste por tercera vez:
Cuentan las crónicas que en 1.994 se celebró una competición de remo entre dos equipos, uno compuesto por trabajadores de una compañía española, y el otro por sus colegas de otra empresa similar japonesa. Se dio la salida y los remeros japoneses se empezaron a destacar desde el primer momento. Llegaron a la meta y el equipo español lo hizo con una hora de retraso sobre los nipones. De vuelta a casa, la Dirección se reunió para analizar las causas de tan bochornosa actuación y llegaron a la siguiente conclusión:...
- Se ha podido observar que en el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros, mientras que en el español había un remero y diez jefes de equipo. Por lo que para el año próximo se tomarán las medidas adecuadas.
En el año 95, se dio de nuevo la salida y nuevamente el equipo japonés se empezó a distanciar desde la primera remada. El equipo español llegó esta vez con dos horas y media de retraso sobre el nipón. Dirección se volvió a reunir después del sonado rapapolvo de Gerencia para estudiar lo acaecido, y vieron que este año el equipo japonés se compuso nuevamente de un jefe de equipo y diez remeros, mientras que el español, tras la eficaces medidas adoptadas el año anterior, se compuso de un jefe de equipo, dos asesores de gerencia, siete jefes de sección y un remero. Por lo que tras un minucioso análisis, se llega a la siguiente conclusión: - EL REMERO ES UN INCOMPETENTE.
En el año 96, como no podía ser diferente, el equipo japonés escapó nada más darse la salida. La trainera que este año se había encargado al departamento de nuevas tecnologías, llegó con cuatro horas de retraso. Tras la regata y, a fin de evaluar los resultados, se celebró una reunión de alto nivel en la cuarta planta del edificio de la central, llegándose a la siguiente evaluación: - Este año, el equipo nipón optó una vez más por una tripulación tradicional, formada por un jefe de equipo y diez remeros. El español, tras una auditoría externa y el asesoramiento especial del departamento de organización, optó por una formación mucho más vanguardista, que se compuso de un jefe de equipo, tres jefes de sección con plus de productividad, dos auditores de Arthur Andersen, cuatro vigilantes jurado que no quitaban ojo a un único remero, al que habían amonestado y castigado quitándole todos los pluses e incentivos por el fracaso del año anterior.
Tras varias horas de reuniones, se acordó que: - En la regata del 97, el remero sería de contratación externa. No obstante, a partir de la vigesimoquinta milla marina, se ha venido observando cierta dejadez en el remero de plantilla, que roza el pasotismo en la línea de meta.
La producción de carne barata industrial ha permitido que mucha gente pueda comer carne. Para abaratarla se ha tenido que concentrar y estabular el ganado. Para evitar la dispersión de enfermedades se les administra antibióticos en el pienso. El resultado es la aparición de bacterias resistentes. La producción de carne barata industrial ha acabado con muchas granjas familiares.
Generar miedo ¿Aumenta los beneficios?
En el libro de Phillip K. Dick "Podemos recordarlo por usted al por mayor" que dio lugar a la película "Total recall", el autor nos muestra como los procesos industriales no buscan satisfacer la demanda de un producto. Buscan que ese producto tenga un valor de mercado. En la novela, los habitantes del planeta Marte tienen que pagar por su oxígeno. A veces hay escasez de oxígeno, con lo que su valor se mantiene o aumenta. Paradójicamente en el planeta existe una poderosa planta generadora de oxígeno levantada por una civilización extraterrestre. Los poderes públicos mantienen la planta cerrada bajo secreto porque intuyen que controlar el acceso al oxígeno es una manera efectiva de tener a la población bajo control.
Nos quieren consumidores, no productores, ni autosuficientes
No puede haber desarrollo sostenible si desde el estado se ataca a la
pequeña producción, al establecimiento de unidades familiares. Es un
ataque en toda regla. Hoy salió esta noticia: la Junta de Andalucía le
da 10 días a un pastor jubiliado, o sea pobre, para que sacrifique a
cuatro ovejas, tres chivos, una cabra y un carnero. Los animales se
llaman Cariñosa, Guapa, Niña, Vieja, Topacio, Carnero y los tres
Solitarios. En España tenemos las macrogranjas industriales más grandes
de Europa. Lo que contamina el 40% de los acuíferos del país.
Pero, obviamente, ese no es el problema. Tienen certificado
veterinario. Da igual que los animales estén en jaulas minúsculas,
estresados y cebados con antibióticos para evitar la dispersión de
enfermedades. El problema son los 9 animales de un pastor jubilado.En este video, Nel Cañedo, conocido pastor de los Picos de Europa, en Asturias, España denuncia de forma irónica la
clausura de un gallinero cercano a un hotel rural en Asturias porque los
gallos molestaban a los huéspedes. Su análisis es impecable: la culpa es del juez. Y tiene toda la razón.
Las leyes y los poderes públicos no pueden condenar que una persona
pueda ser autosuficiente, tener unas ovejas, o unas gallinas en un
pueblo. El desarrollo sostenible empieza por permitirle a la gente
solucionar sus problemas. Necesitamos menos legislación* y que el estado
deje de regular los asuntos propios de las personas. El estado está
para condenar a quienes hagan las cosas mal, no para decir que es lo que
tienes que hacer. Hay una diferencia. Tienen suficiente trabajo con las
multinacionales que ganan millones y no pagan impuestos
gracias a la ingeniería financiera. Es un sistema fuerte con los
débiles y débil con los fuertes, que además favorece que las personas
sean consumidoras y no productoras.
* Las legislaciones extensas hacen que los únicos que puedan pedir un
certificado de agrocalidad sean empresas grandes con abogados y expertos
trabajando a tiempo completo para conseguir esos certificados. Si tu
eres un pequeño productor, el esfuerzo por cubrir todas las
especificaciones que se piden en la ley no te compensa, por ejemplo,
conseguir el certificado para tu pequeña producción de pienso para
hamsters.
La industralización de la ciencia ha generado precariedad y miedo entre los científicos
Jerome R. Ravetz es un matemático y filósofo de la ciencia norteamericano es uno de los fundadores de la llamada ciencia post-normal. En 1971 publica un libro muy influyente: «Scientific knowledge and its social problems» con el que pretende refundir los aspectos sociales y éticos de la investigación científica con la filosofía de la ciencia y reflexionar sobre las limitaciones de la emergente, en ese momento, «ciencia industrializada»:
Raventz sugiere que para lograr resultados científicos valiosos se necesitan tres factores separados: 1 una comunidad de académicos con un conocimiento compartido de los estándares de calidad apropiados para su trabajo 2 un compromiso común por hacer cumplir esos estándares mediante las sanciones informales que la comunidad posee y 3 personas cuya integridad personal exija estándares por lo menos tan altos como los requeridos por la comunidad de pares.
Esta estructura artesanal y gremial, si se quiere, ha sido sustituida por el reinado de los gestores académicos, por el "publish or perish". La permanencia de un científico en una institución depende del número de artículos que sea capaz de producir y del número de proyectos que tenga, independientemente del valor o de la originalidad de la investigación que esté realizando. Esto lleva a la desmoralización de muchos científicos, e incluso al suicidio.
Se ha generado una industria de la publicación científica. El perfil de científico exitoso es aquel que es capaz de mantener un alto nivel de producción. La tentación de "relajar" los estándares de calidad, o de simplemente plagiar una y otra vez el mismo resultado forma parte de este juego de producir. Grandes científicos están siendo salpicados por este tipo de escándalos. Lo mismo que en la película Matrix, estamos frente a la disyuntiva de escoger la píldora azul o la roja.
Siempre me ha disgustado que cuando los grandes científicos en España piden más dinero para la ciencia hablen de más becarios y no en mejores condiciones. El tipo de contratos en ciencia, para los que no han llegado al rango de funcionarios, condena a aquellos que desempeñan este tipo de trabajos a tener unas pensiones exiguas y vivir muchos años con incertidumbre. Eso les afecta a la hora de formar familias.
El gran dibujante Forges se hizo eco de las tropelías que se cometían contra los becarios, especialmente los becarios de investigación en España, en un serie de viñetas. Fuente
Desgraciadamente, no son solo los becarios de investigación los que están sufriendo la precarización. Bárbara Ehrenreich, doctora en biología por la Universidad Rockefeller de Nueva York, tuvo que trabajar como reponedora de un supermercado, limpiadora y camarera de hotel. Recoje sus experiencias en el libro: Por cuatro duros, como no apañárselas en los Estados Unidos. Actualmente Bárbara forma parte del Partido Socialdemócrata de Estados Unidos, escribe en el periódico The Progressive y es una reconocida activista política
En salud, especialmente todo lo relacionado con enfermedades infecciosas, el sálvese quien pueda no funciona nada bien. Ya en el Decámeron de Bocaccio, publicado en 1351 en Italia, se describía lo ridículo de intentar escapar de una enfermedad infecciosa, como la peste negra, refugiándose en una casa aislados del mundo. O nos protegemos todos o no se protege ninguno. Es la lógica de apoyo mutuo reflejada en el concepto sudafricano de ubuntu.
Si todos ganan, yo gano
Si todos ganan, yo gano. Esta sería la aproximación correcta a las enfermedades infecciosas. Si en vez de esta lógica lo que impera es una lógica de maximización de beneficios no estaremos atajando el problema. Siempre habrá islas en donde los patógenos resistirán y serán seleccionados para volver con más fuerza.
¿Podemos ser felices si los que están a nuestro alrededor están tristes? Si la vacunación no es total no es eficaz, si los que fabrican un
antibiótico también lo venden para engorde en granjas será ineficaz en
breve periodo de tiempo, si un medicamento sirve para eliminar vello
facial y también para curar la ceguera de los ríos, pero no se vende en
África porque no hay mercado...Debemos incorporar la filosofía ubuntu a la sanidad. Fuente
El epidemiólogo Seth Berkley explica en esta breve charla el problema
principal en el desarrollo de vacunas y ya puestos también en el de
medicamentos: el libre mercado. Al haber dejado un tema tan importante
como es la salud en manos de la iniciativa privada, si no hay dinero
para pagar, entonces no hay producto.
Muchos hospitales están en manos de organizaciones religiosas. Por ser instituciones religiosas pagan menos impuestos pero la atención médica es privada. Este tipo de contradicciones se deberían de regular. Si funcionas como una institución movida por el ánimo de lucro, entonces no debes de figurar bajo ningún epígrafe caritativo o sin ánimo de lucro. Para saber más sobre este tema recomiendo el blog La ciencia y sus demonios
De
mi paso por laboratorios de América y Europa puedo decir que la viñeta
que se reproduce abajo es una gran verdad. El técnico, cuando está
motivado y trabaja bien, es el que salva el trabajo en un laboratorio.
Tiene contrato indefinido, conoce los equipos, conoce cuales son las
fallas del sistema y como puede hacer para encontrar soluciones. Un buen
técnico hace un buen laboratorio.
¿Cuál
es la clave de su productividad? la tranquilidad de un contrato
indefinido y los beneficios de una permanencia larga en su lugar de
trabajo que les hace conocer todos los entresijos del centro en donde
trabajan. Sin embargo, el sistema busca la precariedad, el estimular la
competencia al máximo. Los directores de grupo, normalmente personas con
un perfil sociópata bastante alto, buscan en sus esbirros-acólitos el
mismo perfil que ellos tenían en el momento de la tesis. Si no tienes
ese perfil es muy difícil que llegues a tener una buena relación con
ellos. ¿No era eso lo que se llamaba "kin selection"?.
UN SISTEMA QUE RECLAMA DINERO PERO NO MEJORAS LABORALES
Cada vez que se reunen los grandes capos de la ciencia, su mensaje es único: "Mamá manda dinero".
No les he escuchado ni una sola vez decir que el principal problema de
la ciencia es la mala gestión del capital humano y no la falta de
dinero. Si no hay dinero para la ciencia deberían restringir el acceso a
alumnos que no hayan demostrado una excelencia previa. Sin embargo, el
sistema está ávido de Umpalumpas que generen resultado con los que pedir
dinero y seguir aumentando el currículum. Que existe maltrato en la
ciencia no le sorprende a nadie que conozca un poco el sistema
académico. Es bueno que esto se sepa. Por eso recomiendo el cómic del
que se habla más abajo
En otro mundo, el del cómic, salió una
pequeña novela gráfica que trataba el asunto de los doctorados y lo
hacía reuniendo todo este tipo de quejas. Lo único es que Maldita Tesis (Grijalbo, 2016) -disponible en Kindle, de Tiphaine Rivière,
transcurría en Francia, país que consideramos un pelín más serio que el
nuestro. Y, muy concretamente, con una universidad más seria que la
nuestra, que debería ser analizada según la máxima de Pirandello de que
la realidad puede permitirse no ser verosímil, no así el arte. Un cómic
con entresijos de la vida académica española, si se realizase en clave
de realismo soviético, no se lo creería nadie.
Porque
parecería hiperbólico. Para que la gente se tomase en serio la historia
habría que rebajarla de personajes desequilibrados con poder,
acomplejados llenos de odio también con poder, gentes decentes con la
mirada del tigre de los veteranos de Vietnam y cuchilladas y navajazos
por doquier, amén de nombramientos digitales realizados a plena
obscenidad del día.
Lo que plasmó
Rivière no sabemos si define a toda la universidad francesa, pero sí que
reflejaba indirectamente muchos fenómenos habituales en la española.
Por ejemplo, el personaje de la secretaria que finge ser una auténtica
incompetente solo para que nadie le pida que haga nada a lo largo del
día. Incluso su carácter tampoco parece algo exclusivo de por ahí
arriba, ya que desmoraliza a los alumnos con comentarios hirientes y
críticas veladas a sus proyectos con un espíritu de hacia la alegría por
el mal.
El director de tesis de la
protagonista, en su primer encuentro, solo está pensando en cómo
instrumentalizar a la doctoranda y su trabajo frente a una compañera de
departamento que le hace la competencia. No escucha en absoluto a la
alumna porque está absorto en cómo machacar a su rival. Sí, son así.
Sueldos y becas de miseria solo si hay suerte
Y,
por supuesto, la vida de la doctoranda tampoco nos es ajena. La
protagonista del cómic se pasa las primeras semanas de doctorado no
haciendo absolutamente nada, permitiéndose licencias para vaguear, y
cuando tiene que dar clase gasta más tiempo preparándolas que si
trabajase a jornada completa por cuenta ajena. Todo ello para cobrar una
miseria y al semestre. Eso cuando cobra, porque luego recibir el
dinero, tal y como lo describe la autora, también en Francia puede
convertirse en un infierno burocrático digno del objeto de estudio e
investigación de su doctorado: Kafka.
El fuerte de Maldita Tesis
como tebeo es que el guión está establecido a partir de los
pensamientos íntimos de esa chica. Por eso es realmente gracioso cómo
está subyugada y sometida al director de tesis, al que en un principio
admira como si fuese una deidad y tras sus encuentros repasa mentalmente
todas sus palabras y miradas. Mientras tanto, la familia está
preocupada por una hija que se acerca peligrosamente a la treintena y
tiene unos ingresos de chiste.
Directores de tesis escurridizos
Ocurre
lo mismo con el director de tesis, que también sus pensamientos
aparecen desnudos y se muestra sin pudor cómo torea de mala manera a la
doctoranda solo con el único fin de que no le agobie con sus preguntas o
le haga leer la tesis mientras la escribe. El hombre, la eminencia, lo
que humildemente quiere es no dar ni chapa.
Por
lo demás, la frase "Podrás ponerlo en el currículum, aunque no lo
cobres, que es lo importante", motor de nuestra universidad y cada vez
más de las fases de entrada en el mundo laboral de cualquier persona,
también aparecen en el cómic.
Las
relaciones humanas, por otra parte, dentro de estos departamentos se
rigen por la desconfianza. Cuando le presentan a alguien, lo primero que
pasa por su cabeza es "¿amiga o enemiga?"
En casa, en pijama, meses
Lo
demás, la desesperación del que se adentra en una investigación de
calado con la premisa de aportar algo original no por obvia es menos
divertida. Aunque también es triste de ver. La protagonista de este
tebeo se pasa meses en casa, con su pijama viejo, enfrentándose al
ordenador con sus tacitas de té y un YouTube que la desconcentra
constantemente.
Autobiográfico
Aunque
sea un cómic sencillo, de humor blanco y a veces un poco naive, tiene
mordiente y sirve muy bien a su propósito. Parte de ello se deba
seguramente a que la autora, Rivière, pasó por este infierno en su día.
Hizo una tesis sin beca y tuvo que ocupar puestos de trabajo "monótonos y
repetitivos" en la Sorbona para ganarse la vida. El origen de esta
novela gráfica estuvo en que, desesperada y aburrida en esas tareas,
comenzó a colgar sus dibujos en un blog protagonizados por los
personajes, burócratas y fieras de departamento, que la rodeaban.
Al
estar de secretaria en el departamento de tesis, conoció a cientos de
doctorandos que le contaban sus penas. Tenía que resolver sus problemas,
a menudo complicaciones laberínticas o incluso choques de egos entre
sus directores de tesis. Todo ello es lo que plasmó en su obra y el
resultado es de gran ayuda, al menos para no llorar solo, para todos
aquellos que se han metido en semejante empresa. Y además, el tebeo
arroja un poco de esperanza. A su autora, la tesis, le sirvió para
odiarla, plasmar su odio en unas viñetas e iniciar una carrera como
historietistas. Sí, el doctorado no es tan inútil, como se puede
comprobar.
El mundo de los congresos científicos merece varias entradas. Anécdota: estaba yo en un congreso en Cold Spring Harbor, Long Island. Era un congreso importante. Durante el "Wine and cheese party", un momento del congreso en que invitan a vino y queso para que los participantes interactúen, se me acerca un profesor joven, un "Asistant Professor" y me empieza a dar conversación. Estaba hablando con él y de repente me deja con la palabra en la boca para irse a hablar con uno de los "Big bosses", los grandes jefes, en este tipo de eventos, son como tiburones rodeados siempre de personajes de menor rango que están intentando hacerse ver. Cuando llegaban rémoras más importantes que mi interlocutor y lo desplazaban entonces volvía donde estaba yo y me preguntaba cualquier chorrada para retomar la conversación. Mientras hablábamos el tenía un ojo puesto para ver en que momento alguno de los grandes jefes se desocupaba. Me dejó tres veces con la palabra en la boca. Obviamente a la tercera que me hizo esto se acabó la farsa y me fui a buscar por mi cuenta alguien con quien hablar. El tipo me estaba utilizando, sin ninguna vergüenza por su parte para evitar lo que en los EEUU llaman "muerte social", que no es otra cosa que andar en una reunión solo.
En los congresos los primeros en hablar son los grandes jefes con líneas potentes de investigación. Si tienes la suerte de ser joven y que te inviten a una charla, tu charla estará programada al final del congreso cuando ya la mayoría de personas se ha ido o está haciendo visitas turísticas.
La humorista gringa Wanda Sykes en uno de sus monólogos da su opinión de lo que para ella es la carrera científica: una ocupación espúrea para tener a los muy inteligentes ocupados y que no den el coñazo. De cierta manera tiene razón. Es curioso como el sistema académico es una máquina de procesar talento y trabajo por pequeños reconocimientos sociales que solo tienen significado dentro del propio sistema académico
El la página Altametric recopilan los 100 artículos más discutidos del 2016. El artículo que está segundo en el ranking nos informa que la tercera causa de muerte en los EEUU son los errores médicos. Podéis leer el artículo original aquí.
De un cirujano se espera que sus intervenciones tengan un éxito del 100%. Eso es imposible. No ocurre en ninguna profesión. En la profesión médica tampoco.
Los autores de este estudio, publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal, piden que, de alguna forma, se empiece a considerar el error médico como causa de muerte. El tema es controvertido porque todos sabemos de abogados que están a las puertas de los hospitales en busca de familiares de pacientes fallecidos que sospechan de mala práctica clínica para empezar a pleitear. Se supone que los médicos actúan con su mejor hacer en todas las ocasiones. Suponemos que no hay mala fe en el error médico. Que el error médico sea la tercera causa de muerte en los EEUU necesita un abordaje que va más allá de suposiciones. Necesitamos asumir que el error existe y debemos tratar de minimizarlo.
El experto en metainvestigación, un investigador que investiga a los investigadores :) John Ioannidis, de la Universidad de Stanford, alertaba de que el secretismo dañaba el esfuerzo en investigación biomédica. Este investigador declaraba que " la literatura biomédica publicada adolece de una falta de transparencia de grandes dimensiones”.
La ciencia se esfuerza por presentar su mejor cara, esconde sus resultados negativos y las universidades miden los resultados de los investigadores comparando los dólares gastados en relación al índice de impacto conseguido. La ciencia como un escaparate de excelencia y perfección. La práctica clínica se supone exenta del error, un 100% fiable. Es hora de asumir las imperfecciones.
La tercera causa de muerte en los EEUU es mucho. Ahora debemos de preguntarnos si esa desconfianza creciente que existe hacia los médicos y la proliferación de pseudoterapias tiene algo que ver con la negación del error en la práctica médica.
LAS SOCIEDADES EFICIENTES ELIMINAN ESPACIOS-TERRITORIOS A LAS PERSONAS QUE SE CONVIERTEN EN DESECHABLES
En el libro "La faim, pourquoi?" del economista francés Denis Clerc se encuentra el siguiente párrafo: "Los países del Sur para que todos coman es preciso que todos tengan un trabajo, aun si eso va en detrimento de la eficacia global. Una sociedad menos eficaz puede ser menos pobre que una sociedad más eficaz. Piensen en dos países: en uno, las herramientas y técnicas de producción modernas permiten que el diez por ciento de la población produzca un millón. El 90 por ciento restante sobrevive más o menos bien de las migajas que le reparte el estado. En el otro país, herramientas arcaicas solo permiten producir medio millón, pero esas herramientas son usadas por todos y requieren el trabajo y la colaboración de todos; les dan a todos de qué comer y vivir, pobres pero decentes. ¿Cuál de los dos países es más pobre?"
Este es un argumento potente. Hoy lo he utilizado con mis alumnos. Por ejemplo, el 40% de los japoneses entre 18 y 35 años son vírgenes, en Ecuador, afortunadamente, la cifra es mucho mucho más baja. La obesidad mórbida o la cantidad de homeless que se ven por la calle en una ciudad como Chicago exceden de lejos a los que se pueden observar en Quito. La educación sexual es más sana en Ecuador y respecto a la alimentación y pobreza extrema se está mucho mejor en este país. Obviamente Japón y EEUU son más eficientes a nivel económico y sin embargo, Ecuador, una sociedad menos eficaz es menos pobre a nivel sexual o alimenticio. Punto para Ecuador.
LA COARTADA SANITARIA ELIMINA LA VENTA AMBULANTE, EL DESECHABLE PIERDE SU TERRITORIO DE VENTA
Estuve viviendo en los EEUU desde enero 2001 hasta julio de 2006. Bromeaba con mis amigos acerca de hacer un documental en Ann Arbor. Se trataba de comprar un cerdo, criarlo y matarlo, en una casa, en los EEUU. Para empezar creo que debía ser ilegal hacer algo así. Debe estar regulado el que no puedas realizar una actividad de ese estilo en un área urbana. Todo está regulado. Sin embargo, en Ann Arbor, una ciudad de 100.000 habitantes el 2%, 2000 personas son homeless que viven en la calle. Recuerdo que hay nevadas durante 4 meses al año.
En A Coruña, la ciudad donde viví desde 2006 hasta 2014, si tu quieres ponerte a vender algo en la calle te encuentras con infinidad de problemas... y más si quieres vender comida. En principio está bien porque se trata de garantizar una serie de normativas higiénicas. Pero imaginemos que estás en paro y tienes un pequeño huerto en casa y quieres vender el excedente. No puedes hacerlo.
Mi abuelo Antonio, cuando los falangistas le "expropiaron" su taller de zapatería, tuvo que ponerse a cultivar la tierra, después de estar escondido y de pasar por una temporada en la cárcel por el único delito de ser de "izquierdas". En la planta baja de la casa, cuando la finca generaba excedentes, vendía a las personas que pasaban. Si viviese hoy en día no tendría la posibilidad de ese ingreso. Estas prohibiciones higiénicas favorecen la concentración de la distribución de alimentos a grandes marcas: Carrefour, Gadis, Mercadona...
La venta en la calle es poco eficiente e higiénica pero permite, en el Ecuador, a un montón de gente llevar un dinero a sus casas. Los negocios de comidas callejeros son poco higiénicos pero sostienen a muchos hogares. La poca eficiencia permite que no existan los pobres extremos.
Pero hay algo más: el que lleva un dinero a su casa es alguien digno. El que tiene un oficio, aunque sea un oficio poco cualificado posee un saber. Su saber, propio de su disciplina, le permite estar al mismo nivel que otros saberes. RENTA BÁSICA Y BUSCADORES DE BASURA: SOLUCIONES PARA DESECHABLES EN EL PRIMER Y EL TERCER MUNDO
La provincia de Ontario en Canadá ha anunciado que probará la renta básica. Cada residente cobrará 1000$ sólo por ser residente de Ontario. ¿Dónde está el truco? Elon Musk propone una renta básica para compensar la pérdida de empleos causados por la robotización. Una economía supereficiente tiene que subvencionar a sus pobres. Pobres del primer mundo que recibirán una paga de 1000$, pero pobres al fin y al cabo porque será un dinero insuficiente, porque vivirán de la beneficencia, porque no tendrán un oficio y carecerán de un saber e ir útil a la sociedad.
En el otromundo, los campesinos desplazados por la agricultura industrial y mecanizada escaparán a las grandes ciudades. Dejan de ser campesinos, de ser personas capaces de decir "mira que pimientos he cosechado" con orgullo y de tener una cultura agrícola, a vivir en villas miseria, chabolas, para rebuscar en las montañas de basura a ver lo que encuentran.
Los campesinos de Niger que han visto como no pueden competir contra los granos subvencionados de la agricultura Norteamericana y Europea. La agricultura de Níger ha sufrido la exposición al nuevo orden mundial contra el que no pueden competir. Cuando hay malas cosechas y la red de silos del estado ha sido desmantelada por recomendación del FMI vienen las hambrunas. Las ONGs proporcionan a los hambrientos el Plumpy'Nut. Steve Collins, un nutricionista irlandés que en 2003 comenzó a trabajar en suplemenos alimenticios para eliminar el hambre ha declarado "No querría ver un nuevo orden mundial donde los pobres dependieran de un suplemento alimentario que les mandan de Europa o los EEUU" (Extraído del libro "El hambre" de Martín Caparrós). EL DESECHABLE: CUANDO TU TRABAJO Y TU VIDA NO IMPORTAN A NADIE
El desechable es aquel que ha perdido su espacio. El campesino cuando pierde su tierra, el obrero cuando su fuerza de trabajo ya no es necesaria.
Hace 50 años nos suponíamos capaces de grandes proezas: Campesinos de O Porriño. Cuando uno de estas personas dejaba de trabajar sus cosechas se agostaban. En la sociedad moderna existen muchos trabajos inútiles uno cuya desaparición solo afectaría a la propia estructura donde ese trabajo se realiza. Sin un trabajo que nos defina como personas carecemos de horizontes y de proyectos vitales. Fotografía: José Moreira
Extracto del libro "El hambre" de Martín Caparrós: Los desechables tienen también su versión soft: los millones y millones que trabajan en trabajos perfectamente inútiles, entendido como trabajo inútiles uno cuya desaparición solo afectaría a la propia estructura donde ese trabajo se realiza. David Graeber, profesor de la London School of Economics, dice que "es como si alguien anduviera por ahí inventando trabajos inútiles con la sola intención de mantenernos a todos trabajando". Empleados -infinitos empleados- de todo tipo de empresas de servicios, empleados -infinitos empleados- de los cuerpos burocráticos estatales, gerentes de todo tipo, abogados diversos, relacionistas públicos, vendedores, recepcionistas, secretarios, periodistas y tantos más estamos ahí para que nadie se dé cuenta de que no tenemos lugar genuino en la cadena productiva, de que si ocupáramos un lugar genuino alcanzaría con que todos trabajáramos diez o quince horas por semana, de que somos tan desechables como un campesino del Bihar -solo que en ciertos países las cosas son más complicadas. Los desechables con empleo tienen la ventaja de que, en general, nadie les dice que lo son -y ellos mismos tratan de no decírselo. Y comen cuando quieren.
El párrafo me dejó la boca abierta. Tenía la sospecha de que la mayor parte del trabajo que he hecho en mi vida no valía para nada, al menos desde el trabajo científico. TRABAJOS INÚTILES QUE SÓLO SIRVEN PARA MANTENER UNA ESTRUCTURA, UN TERRITORIO
En ciencia un territorio es una plaza fija. Cuando tienes una plaza fija en ciencia es el momento de empezar a meter nuevos investigadores en tu territorio: predoctorales, postdoctorales, luego, cuando te vuelves más importante empiezas a meter a investigadores senior sin territorio: son los "Research asistant" en EEUU, los contratados Ramón y Cajal en España, Isidro Parga en Galicia, Prometeos en el Ecuador. Para ponerlo en dibujitos, podéis leer la página www.doctorandos.com El personaje que detenta el territorio es el Dr Ácula. Todos trabajan para el Dr. Ácula.
Cierto es que poco a poco, los que vamos escalando en la carrera científica, vamos ganando algo, la licenciatura, la tesis, haber dirigido a algún estudiante, participación en proyectos financiados... no se pueden considerar territorio. Son méritos para algún día poder acceder a un territorio.
Cuando era becario predoctoral me sorprendía que cuando se juntaban los jefes a hablar NUNCA hablaban de ciencia. El tema de conversación favorito eran las plazas de investigador, plazas fijas. Eso les emocionaba. Yo no entendía... si ellos ya tienen sus plazas fijas ¿Para qué se emocionan cuando salen otras plazas fijas? ahora lo se. Para aquel que conoce la importancia de un territorio, solo la presencia de que va a ver plazas fijas lo excita. Es porno para jefes que detentan un territorio. DEFINIR UN TERRITORIO IMPLICA DEFINIR QUIEN ESTÁ DENTRO Y QUIEN FUERA
Aquellos que son capaces de darse cuenta, desde jóvenes, de la importancia de tener un territorio suelen haberse criado en ambientes que desde siempre han hecho hincapié en la necesidad de tener un territorio. En la novela "El señor de las moscas" de William Golding, el personaje Jack lucha para tener un territorio. Para ello explota un signo, una cabeza de jabalí llena de moscas. Jack era alumno de los jesuitas.
Los jesuitas, como organización ambiciosa, siempre han estado muy atentos a este tipo de cuestiones. Es ejemplar cómo los jesuitas lograron construir su sede al lado de la sede del gobierno del Ecuador cuando ya no había espacio para ellos. Con el tiempo su iglesia de la Compañía ha eclipsado a las demás iglesias de Quito e incluso a la Catedral Metropolitana.
Tengo experiencia directa en ver como antiguos alumnos de jesuitas van copando el poder, en forma de plazas fijas, en instituciones. Por elegancia no voy a poner ejemplos porque algunos de ellos son amigos. Personas que simplemente por pertenecer a un grupo, independientemente de sus méritos, van subiendo en el organigrama como pedo de buzo. Acaban teniendo su territorio. Otros son desplazados.
LOS INVESTIGADORES QUE CARECEN DE TERRITORIO (PLAZA FIJA) SON EXPLOTADOS Y SU TRABAJO CARECE DE CONTINUIDAD EN EL TIEMPO
Las razones son varias. La gran cantidad de horas dedicadas al trabajo, el poco reconocimiento, la inestabilidad laboral... Es un colectivo laboral maltratado. Para mi lo peor ha sido empezar una línea de trabajo y tener que abandonarla porque me tenía que ir a otro laboratorio, a trabajar para otro jefe. La inestabilidad laboral y la inestabilidad de línea de trabajo. Esta es una opinión pero creo que la mayoría de investigadores sin plaza detectan en algún momento de su carrera que por distintas razones no van a conseguir una plaza fija, eso los expone a la inestabilidad laboral y a que su trabajo sea poco productivo en el tiempo. Son desechables. Somos desechables. Personalmente, hasta que he empezado a trabajar de profesor, el resto de tiempo todo el trabajo científico que he realizado hasta la fecha ha sido un trabajo inútil. Mi caso encaja perfectamente en la definición del Dr. Graeber.
Se habla de la competitividad como si fuese un valor en si misma. A mi nunca se me ocurrió pensar en la carrera científica en términos de territorio o de propiedad. Aviso a navegantes: las formas de propiedad dentro de una sociedad no son inmutables y pueden cambiar.
Para escuchar un testimonio-podcast sobre el desencanto de la ciencia de un científico, ahora profesor universitario, pincha aquí.
El gobierno de Rafael Correa se embarcó en la tarea titánica de cambiar la matriz productiva del país. Para ello pretendía abrir cuatro ciudades del conocimiento, imitando la experiencia de Corea del Sur. La joya de la corona iba a ser Yachay, una ciudad del conocimiento enclavada en Urcuquí, a 40 min. de Ibarra, una ciudad de 200.000 habitantes en el norte de Ecuador.
Infografía de lo que iba a ser Yachay. ¡Qué bonito se ve todo en las infogrrafías!
La parte más importante de Yachay iba a ser Enfarma, un complejo industrial que abastecería a Ecuador de medicamentos genéricos. La idea era buena
Enfarma: la realidad (una inmensa explanada) y la infografía
Como decía el poeta, entre la ilusión y la realidad siempre cae la sombra. Ocurre en todas las facetas de la vida. La realidad es una mala copia de lo que nos imaginamos. En el caso de Enfarma, y de Yachay, es que se veía venir. El premio Nobel ecuatoriano, Arturo Villavicencio se cansó de decirlo en los medios. Nadie desde el gobierno le hizo caso, es más, personas afines a Alianza País trataron de silenciarlo.
El problema de base fue algo que ya está descrito en los libros del escritor ecuatoriano Jorge Icaza, para muchos el mejor escritor ecuatoriano y que no tiene calle ni plaza en Quito, sólo una pequeña calle de 100 m en Cumbayá. Para Jorge Icaza, que retrató magistralmente el problema del mestizo, un ecuatoriano es alguien que cuando se ve en el espejo no quiere reconocerse en lo que ve. Los impulsores de Yachay y de Enfarma (empresa que ha visto su acta de defunción el mes pasado) no vieron la realidad del país y prefirieron verse en el reflejo de las infografías que se pueden ver arriba.
Debemos evitar el derrotismo como el de este titular de la revista ecuatoriana
Sin embargo se ha hecho algo importante: soñar. Soñar es el primer paso para conseguir algo. Mi hermana atendió a un ecuatoriano en su consulta en Madrid que cuando le dijo que yo estaba como investigador Prometeo en Ecuador, este señor le habló de Yachay y de que Ecuador iba a tener universidades entre las mejores del Mundo. A mi ese sentimiento me parece muy importante. Hay que mantener ese espíritu pero aprendiendo a reconocernos en el espejo. Mientras tanto le podremos cantar a los gestores que no supieron llevar el proyecto a buen puerto:
Dícese de determinados individuos execrables que pululan por los laboratorios que sin generar ninguna idea acaban yendo de coautores en los artículos científicos. Yo desgraciadamente tengo algunos coautores en mis trabajos que podrían calificarse de parásitos científicos. Por elegancia no voy a dar nombres.
-No veo mucho, la verdad. La tele la tengo rota y al
cine voy a ver cosas muy concretas. Sé que ahora se lleva mucho lo de
los castings, todo es muy estándar, se ha convertido en un circo donde
se coge a gente sin preparación solo porque da delante de la cámara...
Yo he hecho muchas pruebas y no las he pasado. No son tiempos para
actores que se han formado, son tiempos para gente más fresca que tienen
otra contextura de la que tenemos nosotros.
-Tu hija se dedica a la interpretación, ¿qué lección le puedes dar?
-Que lo deje lo antes posible. Pero ya sabes que los
hijos siempre hacen lo que quieren y hará al contrario de lo que le diga
yo. No me hace mucho caso, ella está metida en danza, teatro, canto... A
mí me da mucha pena que se dedique a esto porque he visto a mucha gente
hacer fracasar por la ilusión con la que defienden algo que les gusta. Y
bueno, tiene mi caso concreto: hace diez años me comía el mundo y ahora
no hago nada, tienes que hacer un montón de castings y te dicen que ya
no vales. Y eso no le pasa eso a un fontanero ni a un banquero. Es
contradictorio pero muy real".
Estas declaraciones podrían ser las de muchas personas que han trabajado en ciencia y que ahora encuentran que lo que saben no vale absolutamente nada. Aprovecho para dejaros el enlace de la entrevista a Pablo Castillejos que nos hablaba de ese desencanto de la ciencia, desencanto que es similar al de Carmelo Gómez por el cine.
"En ese entorno en el que todos querían sobresalir
y nadie quería ser visto como débil o inadecuado, se produjo una
dinámica peculiar que se retroalimentaba. La dirección no quería
escuchar más que buenas noticias (nada de problemas, dilaciones o
interferencias) de modo que los estratos intermedios se esforzaron en
dárselas. A menudo los informes no eran ciertos, pero eran lo que los
directivos querían escuchar, de modo que es lo que obtenían.
Esa actitud, además, se multiplicaba como efecto de la competencia interna. En
tanto los departamentos se esforzaban por aparecer como los más
brillantes y más eficaces, porque eso les permitía obtener más recursos,
más visibilidad y mayor posibilidad de promocionar, nadie quería
ejercer como mensajero de las malas noticias.
Su conclusión es clara: "Si
se construye una organización en la que se premia el saber venderse y
donde nadie quiere oír objeciones, no hay otro futuro que la decadencia"
¿No recuerda este tipo de dinámicas a lo que ocurre en prácticamente todos los centros de investigación?. Deberíamos de tomar nota. Una de las recomendaciones de los autores para evitar esta decadencia es:
“Para evitar que las cosas se deterioren es necesario mantener una
cultura de la honestidad, la humildad y la cooperación dentro de la
organización”. La ejecución de la estrategia, según el profesor del
INSEAD, tiene un 5% de técnica y un 95% de gestión de las personas y es a
este aspecto al que debemos dar prioridad.
Cambridge, una pequeña ciudad inglesa de 108.000 habitantes tiene en su haber 77 premios Nobel España: Ramón y Cajal en 1906 y Severo Ochoa en 1959, aunque este último realizó todo su trabajo fuera del país.
Conscientes de la necesidad de impulsar la cultura, nuestras autoridades deciden construir un mamotreto de 300 millones que nadie necesitaba: A Cidade da Cultura. Hoy en día, construida parcialmente las mismas autoridades no tienen ni idea sobre qué uso darle. Pero no sólo la cultura, también nuestros políticos han apostado por la ciencia, construyendo por un valor de 1282 millones, con unas pérdidas anuales de 52 millones, la famosa Ciudad de las Ciencias de Valencia, cuyo Director, el ínclito Manuel Toharia, declaró que en España sobran científicos.
¿Qué tiene una ciudad como Cambridge que no tengamos nosotros? ¿Sentido común, mesura? ¿Entender la política como un ejercicio de realidad y no una representación teatral? Creo que debemos aprender del concepto de "Task Force" anglosajón: dejar que sean los expertos los responsables y dejarles hacer dándoles autonomía operativa.
En el Mundo hay otros ejemplos de esta desmesura llevada a cabo por gobernantes de estilo prepotente y autoritario. Buscad, buscad. Llevan todos el mismo sello. Es el mandón, el que está arriba y tiene el saco de caramelos el que de repente se le ocurre que con uno de estos mamotretos sacará a su país del retraso. ¿Por qué no los mandamos una temporada a visitar un caso de éxito, como lo es Cambridge, a ver si aprenden un poco? Pero... que va... ¡Cuánto les cuesta dejar decidir a otros!
Ayer se ha acabado mi contrato Prometeo en Ecuador. El contrato duró un año. Durante este tiempo he realizado un trabajo en el que he aislado bacteriófagos líticos (que destruyen) bacterias (Escherichia coli) enteropatógenas (que provocan infecciones intestinales). Cualquiera que sepa de ciencia sabe que un año es un periodo de tiempo insuficiente para desarrollar cualquier proyecto de biomedicina. En Ecuador, debido a que ha bajado el precio del barril de petroleo de 100$ a 35$, hay en este momento recorte de fondos públicos.
Lo que prometía el programa era un periodo de tres años, renovable año a año, para desarrollar un proyecto. Bien, no ha sido así. La economía manda y el proyecto que justo comenzaba a dar frutos tendrá que quedar en el congelador ¿Cabe ser pesimista? No. El pesimismo es un estado mental perjudicial para iniciativas de este tipo. Debemos analizar cómo mejorar todo el proceso de la construcción de una cultura científica en el Ecuador y en América Latina por extensión pero no caer en el derrotismo.
Una de las cosas que se observan en el Ecuador es la visión negativa que se tiene del país en muchos aspectos. Se ha construido una visión nacional negativa en parte porque otros países son exitosos y éste no. Es cierto que EEUU, Alemania y otros países son mucho más desarrollados que el Ecuador, pero el éxito de estos países no menoscaba los desarrollos que se producen en esta sociedad. El hecho de que parezca que la brecha entre esos países y el Ecuador es insalvable y que incluso se acreciente hace que la percepción de nosotros mismos (y aquí me permito hablar como ecuatoriano, que no lo soy pero por lo pronto trabajo en este país) sea siempre en negativo. Cualquier iniciativa que se haga parece condenada al fracaso o claramente insuficiente.
Sería injusto criticar el sistema de ciencia que está tratando de construir el país. Es un intento necesario y valiente. Hay que apoyarlo. Obviamente es un proceso mejorable. Muy mejorable. Sobre todo porque las soluciones son fáciles. En este blog he hablado de la importancia de los "Task forces": grupos dotados de libertad operativa, donde una persona experta lidera y toma las decisiones sin intermediarios y donde la única evaluación es la consecución de objetivos. Las críticas, sin embargo, no deben de empañar el hecho de que apostar por el conocimiento es una decisión valiente y acertada que debemos apoyar.
Debemos proyectar una sensación de ilusión y éxito en el proyecto. Una sensación positiva basada en el análisis y en la reflexión y no en la propaganda. El optimismo es necesario pero encarna un riesgo grande: la decepción. El optimismo es necesario para revertir esa percepción negativa de nosotros mismos, una percepción que nos hace daño, que crea desánimo y que, a veces, también es excusa para evitar la reflexión y la autocrítica. Pero si el optimismo nos ciega y al final del camino vemos ha todo ha sido ilusión el efecto en el ánimo es devastador. Es la amargura del cuento "La vendedora de fósforos": una niña que en Navidades, con nieve, pasa frío en la calle vendiendo fósforos y enciende uno tras otro para tener sensación de calor e imaginarse que vivía en una casa rica con chimenea. Al final se le acaban los fósforos que tenía que vender y la niña se muere de frío. Es un cuento trágico que como siempre hacen los cuentos nos enseña algo: no debemos dejar que la ilusión no nos permita ver que nos estamos en el fondo muriendo de frío.
Respecto al dinero me gustaría recordar aquí una carta que había escrito una ama de casa inglesa al final de la Segunda Guerra Mundial. Esta señora había vivido las penurias económicas vividas en Europa después del crack del 29 del siglo pasado. En los años 30 no había dinero, había escasez y mucho paro. Cuando estalló la guerra el gobierno comenzó a construir armamento sin ningún tipo de restricción. Esta señora se preguntaba de dónde había salido todo ese dinero, dinero que unos años antes brillaba por su ausencia. Supongo que mucho de ese dinero salió de las expectativas de crecimiento que habría después de una guerra tan destructiva como la Segunda Guerra Mundial. Pero, ¿Qué hubiese pasado si el Reino Unido hubiese perdido esa guerra? ¿Iban los alemanes a pagar todo el esfuerzo bélico británico? No nos olvidemos del cartel "Stay calm and keep going" que las autoridades británicas habían impreso para pegar en las calles del Reino Unido el día después de ser invadidas por los alemanes. La invasión alemana era una posibilidad plausible. Afortunadamente los alemanes perdieron la guerra, la economía creció, parte de las deudas alemanas se condonaron al calor del crecimiento económico que vivió Europa desde el fin de la guerra hasta 1972.
“Mantén la calma y sigue adelante” (Keep Calm and Carry On) era un mensaje que se utilizaría solo si los alemanes llegasen a invadir el país. Fuente El País.
Me gustaría saber más de cómo funciona el dinero y de cuáles son las razones que lo sustenta. Visto desde fuera, el uso del dinero parece que obedece a razones que van más allá de ser una metáfora de algo valioso. A partir de la ruptura de los acuerdos de Bretton Woods en el año 1971, en donde se elimina la paridad dolar/oro, el dinero ya no está sostenido por una conversión al oro, al eliminarse esta convertibilidad los bancos tienen las manos libres para imprimir todo el dinero que necesiten. El dinero ya no basa su valor en las reservar de oro y su valor pasa a ser las perspectivas de crecimiento futuro. Estas perspectivas hace que lo financiero comience a crecer exponencialmente mientras que la industria de bienes y servicios lo haga discretamente. Se nos dice que mucho del dinero que hoy circula se basa en un futuro. Si ese futuro no se traduce en crecimiento entonces estamos dentro de una burbuja, una ilusión de valor que no es tal.
Puestos a que el valor es intangible y depende de qué queremos considerar valioso deberíamos replantearnos las bases de lo que consideramos importante. Es difícil pensar en sustitutos a la moneda porque es un concepto tan universal, omnímodo y necesario en nuestras sociedades, pero al menos debiéramos plantearnos qué es importante en nuestras sociedades, priorizar nuestros esfuerzos, definir si el proceso de creación de ciencia y conocimiento es un divertimento, algo a lo que nos podamos dedicar cuando las vacas gordas y prescindir cuando las vacas flacas. ¿Por qué la URSS pudo desarrollar un programa de ciencia y tecnología que le llevó desde el atraso a ser una potencia mundial? Recordemos que hubo 26 millones de muertos en la URSS debido a la Segunda Guerra Mundial, que el comunismo no era un sistema de producción tan eficiente como el capitalista, y a pesar de todo, llevaron el hombre al espacio, construyeron aviones de guerra sofisticados etc. Estas modestas reflexiones las hago porque creo necesario no quedarnos en "la escasez de dinero" para cesar los programas de investigación comenzados. Hay otras maneras y debemos de encontrarlas si realmente consideramos importante el proyecto y la aventura que hemos comenzado.
Uno de los problemas con las revistas de acceso abierto es que como no hay límites físicos (la revista no se publica en papel) se tiende a aceptar muchos más artículos científicos de los que sería conveniente. Esto hace que baje el índice de impacto, pero ojo, la bajada de índice de impacto se puede compensar con una mayor citación de los trabajos presentados. A más trabajos más posibilidad de que alguno se vaya citando, con lo cual la pérdida de calidad se compensa con la saturación en la red de artículos científicos.
No suelo poner enlaces a El País, pero hoy no me ha quedado otra. Se trata de un artículo firmado por Holm-Detlev Köhler sobre la socióloga Saskia Sassen y su reflexiones sobre nuestro sistema universitario, os dejo aquí el fragmento: "La tercera enseñanza de Saskia Sassen nos lleva a la futura quiebra de nuestro sistema académico-universitario. Una de las científicas más importantes de nuestra época no ha conseguido ningún sexenio, ninguna acreditación, frente a los criterios de nuestras agencias de evaluación, que anteponen siempre el mismo criterio: tres publicaciones JCR (Journal Citation Reports) en los últimos cinco años. Sassen no tiene ni una, sino que ha publicado libros e informes, fruto de proyectos de investigación de verdad y referencias fundamentales para académicos comprometidos, ha publicado numerosos artículos en medios de gran difusión, etc., pero se ha resistido a la práctica de inflar su currículum con artículos estandarizados sin interés ni lectores, más allá de círculos de amigos de citación mutua. Estamos entregando nuestra calidad científica a Thompson Reuters (la empresa gestora de los JCRs) igual que la calificación de nuestras economías a Fitch, Moody's y Standard & Poor's. La estandarización de nuestra enseñanza universitaria y de nuestra producción científica nos llevará a universidades sin debates, investigaciones sin compromiso y un sistema académico sin pensamiento".
Hoy me costará menos meter las 60 actas de congresos, cursos, docencia y varios en la p**a aplicación telemática (que ya rellené el año pasado y no se puede recuperar) Gracias Doctorandos.com por hacer humor de este mundo absurdo
Desde este blog vengo ya hace tiempo denunciando que la ciencia ha caído en manos de los "gestores". Es un error que pagamos caro. El gestor comete varios fallos: el primero pensar que la administración está por encima del proceso científico. Me explico: ¿Está el gestor por encima del cirujano en la mesa de operaciones? ¿Está el gestor por encima del capitán de barco en la toma de decisiones? en estos casos está claro que no. Pues en ciencia esto es lo que ocurre continuamente.
Los anglosajones han inventado el concepto de "Task Force" en el que unidades temporales organizadas alrededor de un experto, y con toda la autonomía operativa, trabajan para la consecución de un objetivo. Es un sistema de organización IMBATIBLE. Aquí, en Ecuador y en España, el gestor trata al investigador como: un niño pequeño que necesita ser guiado, un presunto defraudador, alguien que va a ser muy muy muy productivo independientemente de si tiene o no las condiciones materiales para esa productividad.
La transparencia es una manía de estos señores. En aras de la transparencia han adoptado, de forma muy entusiasta, una herramienta que consideran imprescindible: la aplicación telemática. Hace años para un puesto de investigador postdoctoral mandabas tu currículum, una carta de presentación y eso le servía al investigador para evaluar tu potencial como científico. Ahora no. Ahora muchas universidades obligan al investigador a rellenar los campos de la aplicación telemática, a subir los documentos acreditativos en PDF y tamaño inferior a los 5 MB, a explicar de qué se habló en una conferencia. Todo para presumir de que el proceso de selección es transparente. Todo este esfuerzo para nada si al final no resultas elegido. Cada universidad tiene su modelo. Pero ojo, ese esfuerzo no es para conseguir un contrato indefinido, no, ese esfuerzo es para contratos de uno, dos o tres años a los sumo, pasados los cuales estás de nuevo en la calle teniendo que pasar por el infierno de cubrir una y otra vez aplicaciones telemáticas.
Gracias a esta herramienta los gestores han desplazado a los expertos en el proceso de contratación de los investigadores. Un error que estamos pagando caro.
Hay becas en donde cada año tienes que volver a rellenar con todo tu CV la aplicación telemática de rigor. Les preguntas a los "gestores" si puedes recuperar lo que rellenaste el año pasado para añadir los documentos que hayas generado en ese año. La respuesta es NO. Cada proceso tiene que empezar de cero. Se supone que un archivo informático se podría recuperar, pero eso es mucho trabajo y como los gestores están por encima de los científicos un NO suyo es algo que no puedes apelar. Da igual que pierdas dos o tres días rellenando lo que has rellenado el año pasado. Los gestores han diseñado el organigrama, están arriba de todo y que el científico produzca o no les trae sin cuidado. Su misión es evaluar no producir. Evaluar, evaluar, evaluar, es lo que enseña nuestro sistema educativo. Pasamos más del 50% de nuestro tiempo de trabajo siendo evaluados. Todo para no ser excluidos del sistema. Una especie de organización medieval contraria a la producción y el avance, en donde lo único importante es pertenecer, estar dentro del sistema y escalar en su jerarquía.
La función del gestor es evaluar no producir. Por esa razón no les importa que los investigadores pierdan el tiempo. Son un poco como el mono toca cojones del vídeo.
¿Para qué la aplicación telemática?
La aplicación sirve para que la selección del investigador la hagan los gestores y no los expertos científicos. ¿Por qué? pues porque los gestores con esa herramienta tan sofisticada llamada "aplicación telemática" pueden elegir de forma objetiva e informatizada (que bonita palabra que suena tan científica) mucho mejor que el experto. Señores: gracias a este tipo de cosas España y los países latinoamericanos estamos donde estamos. No hemos aprendido nada de Trafalgar, de la Armada Invencible y un montón de empresas militares en donde al no estar a cargo de las decisiones los expertos la hemos cagado bien cagada.
El mundo de la academia es así. Ahora estás contenta con tu poster o tu presentación oral. Una muesca más en tu revolver académico. Sin embargo, si no consigues un puesto fijo tendrás que ir renovando tu posición precaria y estarás obligada a introducir los datos de este congreso una y otra vez. Te sentirás como Sísifo subiendo la piedra por la montaña para que al final del día vuelva rodando al punto de partida.
No suelo poner enlaces al periódico El País de España, pero esta entrevista es oro puro. Abajo podéis leer algunas de las declaraciones de Peter Lawrence. Hay tanta sabiduría en ellas.
"Al mismo tiempo, los administradores, los gestores políticos, los funcionarios adventicios como los de recursos humanos, relaciones públicas y especialistas bibliométricos, han ganado seguridad, confianza, tiempo y salarios, y han ganado poder sobre los científicos, y desde que esto lleva en marcha no ha habido transparencia, de modo que no sabemos cuánto está gastando la universidad en administradores ni cuánto ha crecido ese cuerpo, pero es obvio que tanto en el Reino Unido como en España, el número de administradores ha crecido mucho a expensas de los profesores y los investigadores, tanto en número como en salarios. Incluso los fondos gubernamentales han reflejado esto en ambos países". "Nos hemos vuelto la gallina de los huevos de oro. En las universidades británicas, se espera de los científicos que traigan dinero a la institución para pagar al personal administrativo". "En ambos países (Reino Unido y España), solicitar dinero se ha convertido en la principal ocupación de los investigadores. Los proyectos financiados son cada vez menos, más cortos y más exiguos, de modo que necesitamos solicitar cada vez más. En una estancia posdoctoral típica de tres años, los científicos jóvenes tienen que pasar la mitad de su tiempo intentando negociar su futuro, entonces ¿cuándo investigan?" "Los investigadores han invertido la forma de hacer ciencia: ahora tienen que confeccionar sus publicaciones, hacer a medida su trabajo para que los artículos encajen en los parámetros bibliométricos adecuados. Esto tiene un efecto dañino sobre los temas elegidos, porque si haces un trabajo original nadie querrá publicarlo; y también daña los artículos en sí mismos, transformándolos de informes científicos en meros anuncios publicitarios. Los científicos tienen que dar bombo a su trabajo, fingir que han hecho cosas que no han hecho, y la ciencia se ha pervertido en sus mismos fundamentos". "Irónicamente, se está desviando hacia los que administran las subvenciones, de modo que hay un montón de gente nueva cuyo principal propósito es rechazar las solicitudes. Cada vez más gente se dedica a representar a la universidad ante el mundo exterior o ante las agencias gubernamentales, y –lo que es aún más extraño— hay gente que se dedica a manipular los informes bibliométricos para persuadir al Gobierno de que les dé más dinero"
¡Qué sorpresa! ¡Hay científicos que son unos gilipollas!
En los resultados de una encuesta de Metroscopia publicada en 2013, el colectivo de los científicos era el que obtenía una mayor aprobación por parte de la población española, un 94%. En 2011 aparecen los resultados de una encuesta similar realizada en Mexico: el 84% de los mexicanos reconocen que confían mucho en la fe y poco en la ciencia. Un 57% de los mexicanos cree que los científicos son peligrosos porque tienen "poder".
Los resultados parecen que favorecen a los españoles. Sin embargo en España un 25% de la población cree que la Tierra gira alrededor del Sol.
La entrada de hoy trata sobre las declaraciones machistas del premio Nobel Tim Hunt. A Tim Hunt le dieron el premio por sus trabajos sobre el ciclo de división celular. Un gran trabajo sin duda. Ahora bien... ¿Ser capaz de realizar un trabajo de excelencia en ciencia te garantiza que tus opiniones en otras áreas sean igual de excelentes?
Se puede decir más alto pero no más claro
Un científico, sólo por el hecho de serlo, no está más autorizado que cualquier otro ciudadano para emitir una opinión o un juicio fuera de su campo. Obviamente si hablamos de física la opinión de Einstein cuenta. Lo mismo que si se trata de DNA la de Watson cuenta. Einstein y Watson eran unos misóginos recalcitrantes, lo mismo que Hunt. ¿Es su opinión sobre este tema relevante? pues no. Ninguno de ellos ha hecho estudios o alguna labor que legitime su opinión y la convierta en un referente o en un criterio de autoridad. Por lo tanto ¿A quién le importa que Tim Hunt sea un varón blanco machista?
Importa porque los científicos se han vuelto un referente social. Quizás incluso han desplazado a filósofos, sociólogos e intelectuales de "letras". En fin, un error. Las opiniones y criterios de autoridad deben de estar avalados por la trayectoria, por las reflexiones y trabajos previos de esa persona. Que seas un especialista en ciclinas de levaduras sólo te capacita para que opines de esos temas, de biología, de la célula y ¡YA!
Un 57% de los mexicanos cree que los científicos son peligrosos porque tienen "poder". Fuente: El Universal 5 enero 2011.