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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Aprendiendo por las malas: se les muere la hija de 18 meses por tratarla con homeopatía

Bebé de 18 meses fallece a causa de una meningitis que sus padres no trataron por estar a favor de la homeopatía. Los padres, Ebed Delozier y Christine Delozier de Pensilvania trataron con remedios homeopáticos y terapias de hierbas naturales la infección de oído de su hija, Hope Elisabeth, por no creer en la medicina moderna. Cuando la condición física de la pequeña empeoró, la llevaron al hospital, donde no se pudo hacer nada por salvarle la vida. Quien la atendió dijo que la infección de oído se había transformado en una meningitis y que con un tratamiento de antibióticos a tiempo, se hubiese curado. Ambos, acusados de homicido por imprudencia y estupidez galopante, lo cual me parece excesivo: bastante estarán sufriendo ya los padres para encima enfrentarse a una pena de cárcel. El castigo en sí es la pérdida de su hija y nada podrá superar eso. A mi personalmente me gustaría que acusen también de homicidio al laboratorio que fabrica el agua con azúcar que le estuvieron dando a la niña, por hacerles pensar que eso era un medicamento.
Parents ... Ebed Delozier, left, and Christine Delozier have been charged with manslaught
Los padres de Hope Elisabeth no creían en la medicina moderna, como si este tema se tratase de una cuestión de fe. Fuente de la foto: Facebook

No creían en la medicina moderna, como si fuese una cuestión de fe. He llegado a escuchar de uno de estos creyentes en lo mágico, energías, auras y demás que el cáncer se puede curar ¡Comiendo naranjas! supongo que lo leyó en alguna página de internet y como estaba de acuerdo con sus creencias no hizo falta ninguna prueba más. Discutir con ellos es muy divertido pero no deberían tener hijos ni perro.
La homeopatía se basa en mentiras como que el agua tiene memoria.

viernes, 29 de mayo de 2015

Menos mal que nos queda Portugal: vacuna contra la meningitis



En Galicia cientos de padres están yendo a Portugal a vacunar a los niños contra la meningitis. Lo normal es que si puedes prevenir que tu hijo contraiga. La meningitis puede ser una enfermedad mortal. Pocas cosas hay tan baratas y que ahorren tanto sufrimiento como las vacunas. ¿Por qué la Xunta de Galicia no vacuna? ¿Por qué existen altos cargos en sus coches oficiales si no son capaces de proteger eficazmente a los niños de una manera tan segura y tan barata? El cargo no es para sacar dinero y presumir señores. Uds están ahí para cumplir una función. Si los padres gallegos se van al norte de Portugal es que algo mal están haciendo y es su responsabilidad.

martes, 2 de octubre de 2012

Los estragos de la meningitis

Noticia aparecida en El País.


"¿Eso es una ceja, unas gafas o el ojo? ¡No veo, no me puedo mover!". Estas fueron las dos primeras frases que dijo Esther Chumillas cuando despertó en la UCI del hospital madrileño del Niño Jesús después de sufrir una meningitis. "Por poco me mata con 13 años", afirma con voz temblorosa. Esther padece agnosia visual. Apenas se conocen ocho casos como el suyo en el mundo de las aproximadas 7.000 enfermedades raras diagnosticadas por laOrganización Mundial de la Salud (OMS).
Cuando salió de cuidados intensivos comenzó a divisar bultos pero no sabía quien era esa chica del espejo. No se reconocía. "Era un espectro. Me miraba y solo veía rasgos difuminados como si fuesen estelas. Solo veía un fantasma perdido en un espejo. No sabía si lo que tocaba era mi boca, mi oreja o la nariz. Nada". A pesar de los años transcurridos —hoy tiene 29— la angustia sigue apoderándose de ella cuando lo recuerda.
Lo que le ocurre a esta joven, según la médica María José Ibáñez, del Hospital de la Paz, encargada del caso de Esther, es que "sus ojos hablan un idioma y su cerebro otro". "De ahí que es casi imposible que se pueda orientar" explica la neuróloga y agrega: "Además la meningitis redujo su campo de visión. Esther solo puede ver de frente, como si viese a través de un tubo".
“Una parte de mi cerebro murió con 13 años, todo por
la meningitis”
Tras salir de la UCI y ser trasladada a planta poco a poco su vista fue mejorando pero seguía sin reconocer a esa joven de pelo castaño delante del espejo: "Algo seguía fallando dentro de mi cabeza". Su familia le repetía que eran ellos. "Yo les tocaba pero nada, no les identificaba. Solo veía trozos de cosas mal pegadas". “Una auténtica pesadilla” con la que tendría que convivir toda su vida.
"Iba y venía al hospital pero ningún médico me decía lo que me pasaba exactamente". Intentaron explicarle por qué no identificaba los objetos, las calles y por qué sí era capaz de ver los números, las letras y los colores. Fue entonces cuando María Concepción Fournier, del hospital madrileño Niño Jesús, dio con la enfermedad. "Me dijo que una parte de mi cerebro había muerto por culpa de la meningitis". Esta había atacado su lóbulo occipital, es decir, el que se encarga de descifrar los impulsos eléctricos que manda el nervio óptico al cerebro para identificar las imágenes.
Con el tiempo y mucho trabajo, Esther ha aprendido a cuidarse sola dentro de lo que puede (tiene reconocida un 85% de minusvalía). Cuenta con el apoyo de un GPS que le indica por dónde debe ir, aunque cuando se queda sin cobertura "es una odisea". "Siempre me acabo perdiendo y mis padres o mi novio tienen que venir a recogerme".
A su pareja, Manuel, solo le reconoce por su perilla. "Su madre dice que se la quite, pero si lo hace me hace la pascua a mí… No sabría si es él u otro" comenta entre risas. A pesar de hablar con "mucha guasa" y "tomarse la vida con mucha filosofía" para Esther no ha sido nada fácil aceptar su enfermedad.
"Casi me dan por muerta dos veces. En el colegio mis compañeros se reían de mí porque no sabía ni multiplicar" comenta la joven. "Se corrió, en el instituto, el bulo que el herpes que me salió a raíz de la meningitis era contagioso". Todos estos factores y 33 pastillas diarias, tres veces al día, la sumieron en una profunda depresión y a "tener pavor a salir de su casa". A todo ello hay que añadirle un estimulador con una pila de 6 centímetros de diámetro y dos de grosor que absorbe el exceso de electricidad cuando le va a dar un ataque de epilepsia. "Por eso no puedo no beber alcohol, ni tampoco ir a discotecas, las luces me producen convulsiones".
Según la OMS solo existen ocho casos en el mundo de agnosia visual. Esther es una.
 Cumplió los 14, llegaron los 15, y seguía igual sin saber quién era la chica del espejo. Tampoco su familia, ni sus amigos. "Comer era una odisea. No sabía distinguir una cuchara de un tenedor o de un cuchillo".
Hasta que le diagnosticaron su agnosia, los profesores veían que iba bien en matemáticas y lengua —ya que puede reconocer los números y las letras— pero que no discernía las obras de arte. “Me decían que era paranoia mía”. Acudió a la ONCE, que reconoció su enfermedad, y fue cuando decidió invertir su tiempo con los libros. Sus esfuerzos se vieron recompensados. Aprobó selectividad con un 8,2, estudió educación especial y se sacó la oposición de pedagogía terapéutica. Desde entonces da clases "a chavales con problemas". Ahora tiene a su cargo dos hermanas ciegas y un chico con autismo, "es el más rebelde pero bueno" comenta mientras sonríe y se coloca sus modernas gafas rosas.
Manuel la observa desde el sofá y espera a que acabe de hablar. Cuando termina, este diseñador gráfico de 32 años, toma la palabra: "Ojalá todos fuesen como ella". "Tiene una vitalidad envidiable. Siempre es agradecida, a su lado nadie tiene derecho a quejarse". "Es tan gratificante poder ayudarla. Es más lo que da de lo que recibe".
Con el tiempo su vista ha mejorado, aunque nunca ha visto las casas colgadas de Cuenca. "Sé que están en un entorno verde, que pasa un río porque lo oigo y hay un puente con piedras. Así es como me imagino que son, pero no lo sé".

domingo, 18 de septiembre de 2011

Pequeños monstruos que segregan una bacteria mortal


Apareció hoy en el diario El Mundo esta noticia que os dejo abajo. Es curioso, las tortugas de Florida que venden como mascota también son reservorio de bacterias peligrosas, nada menos que de Salmonella, una bacteria que puede provocar tifus. Sin embargo se venden como mascotas para niños. Hoy son los caracoles con meningitis. Fijaos en la frase: "en busca de estos pequeños monstruos que segregan una bacteria mortal que provoca la meningitis y conduce a la muerte, especialmente de niños." No puede ser más amarillista y sensacionalista. Una pena. En África si que se están muriendo de enfermedades evitables y no pasa nada. ¡Ah! y no se lo pierdan, lo caracoles vienen de África los muy malvados. Su forma de entrar en EEUU revela también su malignidad: "Los investigadores sospechan que los caracoles encontrados en su poder ingresaron a Miami por el aeropuerto, escondidos en la falda de una mujer que vino de África." Lo gracioso es que los investigadores "sospechan" que han entrado escondidos en una falda. El periodista dice sospechan porque los investigadores no deben de estar seguros de si entraron en el dobladillo, en la combinación si la hubiera, un bolsillo quizás. Además, y en la noticia se subraya en negrilla: "los caracoles son hermafroditas". El acabose.

El artículo

Las florestas de Miami, esos inmensos barrios residenciales adinerados, lugares de inmensos jardines con frondosos árboles que contrastan con la jungla de asfalto y cemento del resto de la ciudad, se encuentran amenazadas por un enemigo pequeño, silencioso pero mortal: el caracol africano gigante.

Es una especie muy común en África pero rara en Estados Unidos, aunque no constituye propiamente una novedad en Miami, donde apareció a fines de los años 60 y le costó a las autoridades casi diez años erradicarla. Ahora, está de regreso.

"Hasta ahora hemos atrapado alrededor de 1.000 caracoles y esto es apenas el inicio", dijo a un canal de televisión Denise Feiber, portavoz de la División de Florida de Plantas.

Empleados municipales han comenzado a escudriñar decenas de jardines de la zona de Coral Gables, en el área de las concurridas calles Coral Way y Bird Road, en busca de estos pequeños monstruos que segregan una bacteria mortal que provoca la meningitis y conduce a la muerte, especialmente de niños.

Misteriosa aparición

Las autoridades no saben cómo comenzó esta plaga. A finales de los años 60 lograron descubrir que algunos caracoles llegaron a Miami de la mano de un joven que viajó a África y los crió como animales domésticos, hasta que su abuela se cansó y los dejó sueltos en el jardín de su casa.

Los caracoles pueden crecer hasta 8 pulgadas y consumen unas 500 variedades de plantas. Se reproducen a una velocidad vertiginosa (un ejemplar puede producir 1.200 huevos por año) y destruyen algunos materiales de construcción menos resistentes, como el plástico o el yeso.

"Dejan un rastro de excremento en las paredes exteriores de las casas. No son caracolitos pequeñitos y graciosos", agregó la portavoz.

Veloz reproducción

Esta vez, la plaga fue descubierta por dos hermanas que llamaron a un exterminador para acabar con los caracoles de su jardín. Cuando se dio cuenta de lo que se trataba, el hombre llamó a las autoridades. "Cuando los vio, reconoció al instante que se trataba de caracoles africanos gigantes", agregó Feiber.

La plaga parece estar creciendo porque los especialistas están volviendo a casas y jardines previamente inspeccionados y han encontrado nuevos caracoles. "Vamos allí un día y limpiamos todo, pero días después, cuando volvemos, todavía hay más", dijo la portavoz.

El problema se agrava porque los caracoles son hermafroditas, tienen órganos reproductores de ambos sexos, por lo cual no hace falta el apareamiento. "Se reproducen más rápido que los conejos. Es increíble. Hay miles en mi jardín", dijo a la cadena ABC Suzanne Howland, una de las mujeres que descubrió la plaga.

Posible origen en la santería

Según Feiber, las autoridades sospechan que el origen de los caracoles en esta zona está en un incidente ocurrido el año pasado que está bajo investigación.

El año pasado, las autoridades comenzaron a investigar las actividades de un hombre llamado Charles Stewart, sacerdote de la religión africana Ifa Orisha, que acostumbra a usar caracoles en sus prácticas de santería.

Los investigadores sospechan que los caracoles encontrados en su poder ingresaron a Miami por el aeropuerto, escondidos en la falda de una mujer que vino de África.

Los caracoles gigantes africanos son muy apreciados en los rituales de santería y en Miami, la santería –aunque todavía vive en la clandestinidad, porque está prohibido sacrificar animales– es muy popular dentro de la comunidad cubana.

viernes, 12 de agosto de 2011

El Trován es una fluoroquinolona de cuarta generación. Es uno de los cuatro antibióticos pertenecientes a la clase de las fluoroquinolonas en los que hice mi tesis doctoral. Ahora salta a las páginas de los periódicos por la millonaria indemnización de la compañía que lo producía a las familias de los niños participantes en un estudio clínico realizado en Nigeria. La ceftriaxona es un antibiótico perteneciente a la clase de las cefalosporinas. Os dejo el artículo publicado por Ángel Díaz publicado en el periódico El Mundo.

La farmacéutica Pfizer ha comenzado a entregar las compensaciones a 200 familias nigerianas por haber participado en un polémico estudio de un tratamiento experimental contra la meningitis. El ensayo se realizó hace 15 años, durante una fuerte epidemia de esta enfermedad, y ha sido objeto de un prolongado litigio que se saldó en 2009 con el pago de 75 millones de dólares (casi 59 millones de euros) por parte de Pfizer.

De esa suma de dinero, 35 millones de dólares (24,5 millones de euros) fueron destinados a un fondo para las familias de los niños que participaron en el ensayo. Sin embargo, sólo ahora se han podido entregar estas compensaciones a las cuatro primeras familias, cada una de las cuales ha recibido 175.000 dólares (123.000 euros), mientras que el resto deberá seguir esperando.

El motivo de esta tardanza, que se suma a los años de litigio entre el Gobierno de Kano y Pfizer, es que se han presentado 547 solicitudes, por lo que está siendo necesario comprobar escrupulosamente -incluidos análisis de ADN- quiénes son los auténticos padres de los niños que participaron en el estudio. En plena epidemia, Pfizer administró a 100 de ellos un fármaco en fase experimental llamado Trovan, y a otros tantos un tratamiento ya establecido, ceftriaxona.

El resultado fue que murieron cinco de los niños que tomaron Trovan y seis de los que recibieron ceftriaxona. Otros varios sufrieron daños cerebrales, parálisis o problemas del habla. A esta circunstancia, se añadieron las sospechas de que Pfizer no había informado debidamente a las familias de los niños que probaron Trovan, por lo que ni los padres ni las autoridades habrían dado el consentimiento requerido para que se administrara un fármaco experimental.

La farmacéutica siempre ha mantenido, a pesar del acuerdo económico al que ha llegado con las autoridades, que los daños fueron causados por la propia meningitis, y no por los antibióticos que administró a los niños. Trovan fue aprobado como medicamento en 1998 y posteriormente retirado de la circulación, tanto en Europa como en EEUU. Pero en ambos casos se debió a problemas hepáticos, y no a daños en el sistema nervioso central como los sufridos por los niños del estudio.

Las autoridades de Nigeria, por su parte, sostienen que Pfizer violó la normativa internacional al realizar ensayos con un fármaco sin obtener los permisos necesarios por parte del Gobierno del país.

Partes iguales

Los 35 millones de dólares serán ahora repartidos a partes iguales entre todas las familias que participaron en el estudio, tanto si sus hijos murieron, quedaron gravemente afectados o salieron beneficiados del tratamiento, según fuentes de Pfizer, aunque otras informaciones apuntan a que la cuantía que recibirá cada afectado es decisión de la Fundación Healthcare/Meningitis, encargada también de contrastar la veracidad de las reclamaciones.

En cualquier caso, los cuatro reclamantes que han recibido ya su compensación han cobrado la parte correspondiente de dividir la suma total -35 millones- entre el número de afectados -200 familias-.

Del resto del dinero que recibió el Gobierno de Kano en 2009, se destinarán 30 millones de dólares a distintos programas de salud, y los 10 restantes fueron abonados por la farmacéutica en concepto de costes asociados al litigio.

El padre de una niña que murió después de participar en el ensayo, y que no ha recibido aún su dinero, ha declarado a la prensa que la tardanza en el pago se debe a disputas locales y que aún no le ha dicho nadie cuándo podrá cobrar. "Nuestros hijos están muertos y otros están incapacitados. Pero algunos están siendo oportunistas con el dinero", ha comentado este padre afectado, según informa el rotativo británico 'The Guardian'.