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domingo, 23 de septiembre de 2018

¿Son útiles los probióticos en todas las personas?

Una amiga muy querida se ha infectado comiendo hornado en el Mercado de Iñaquito. En el mercado, el cerdo casi entero está encima de unas bandejas que se recalientan todos los días. Cuando el mercado cierra el hornado se cubre y al día siguiente se vuelve a recalentar. Así, hasta que se acaba el hornado. Es fácil intoxicarse comiendo el hornado, especialmente cuando te dan hornado de los bordes de la bandeja, en esa parte la comida no alcanza los mismos grados de temperatura que la comida que está en el centro, debajo de los fogones.
Los síntomas de diarrea y malestar aparecieron 24 horas después de comer el hornado. Las tres personas que comieron hornado tuvieron los mismos síntomas. El médico le recetó un analgésico, un antiemético para que evitar las nauseas, sales para rehidratarse y un probiótico, Bacillus clausii.

¿Són útiles los probióticos? ya había escrito una entrada sobre lo inútiles que eran los yogures probióticos. Ahora, un trabajo científico publicado por el laboratorio de Eran Elinav en el Instituto Weizmann de Tel Aviv, Israel, resuelve la pregunta: los probióticos no son útiles, por mucho que la industria trate de convencernos de lo contrario.

El experimento es el típico experimento de control positivo y control negativo. ¿Qué pasa cuando nuestros intestinos carecen de bacterias después de un tratamiento antibiótico? lo que los investigadores comprobaron fue que si no tomabas probióticos la flora intestinal se regeneraba y más o menos volvía a ser la misma que antes del tratamiento antibiótico. Si después del tratamiento antibiótico se tomaban probióticos la flora intestinal ya no volvía a ser la misma porque los probióticos eran ahora una parte importante de la flora intestinal del paciente. El control negativo fue un autotransplante de heces, esto es, guardar tus heces antes del tratamiento antibiótico y después de los antibióticos inyectar las heces en el intestino.
Se descubrió que los probióticos colonizaron con éxito los tractos gastrointestinales de algunas personas, llamadas "persistentes", mientras que los microbiomas intestinales de "resistentes" los expulsaron
Otra de las conclusiones fue que los probióticos colonizaban los intestinos de algunos pacientes (llamados personas persistentes) y a otros pacientes los probióticos no colonizaban (personas resistentes). Este tipo de noticia no sorprenderá a aquell@s lector@s que sean aficionados a la jardinería. Hay suelos que permiten que crezcan ciertos tipos de plantas y otras tipos no crecen en ese tipo de tierras. Lo que vale para la jardinería también vale para la "flora" intestinal.

A mi siempre me dijeron que después de un tratamiento antibiótico era bueno tomar un probiótico para regenerar la flora intestinal. Cuando mis conocidos tomaban antibióticos, con tono de sapiencia, les recomendaba un probiótico. Ahora resulta que no, que es mejor dejar que la flora se regenere por si misma si es que queremos tener la misma flora que teníamos antes.

Conclusión: con respecto a la ciencia deberíamos de marcar unas escalas, lo mismo que la escala Richter de terremotos. En medicina, la escala más alta de importancia son por ejemplo las vacunas. Las vacunas y la higiene han demostrado su eficacia y por tanto se les debe de dar la importancia que tienen. Los estudios sobre las grasas, siempre controvertidos, deberían estar en la escala más baja.

La ciencia, como método de conocimiento, en medicina funciona bien cuando las variables son pocas. Las vacunas son un ejemplo, te vacunas y ya no te contagias de ese patógeno. Cuando se quiere hacer ciencia debemos tener todas las variables controladas. Los estudios en grasas son más controvertidos porque las grasas intervienen en muuuuchos procesos.Por ese motivo, en una década te hablan del colesterol bueno y el colesterol malo y diez años después te dicen que todo eso son chorradas.

Si, a todo esto, juntamos que la industria nos "educa" constantemente y en todas partes a través de la publicidad, haciéndonos creer que por haber leído un publireportaje ya sabemos de lo que hablamos, tenemos como resultado, una población que siente que su opinión cuenta. 
 Extracto de la película Idiocracia.
No, queridos lectores, por mucho que la publicidad, o los blogs de internet, te hagan creer que sabes, tu opinión es solo eso una opinión. Un médico puede hacer un diagnóstico después de examinarte y haberte hecho una serie de pruebas. Sólo un médico está capacitado para hacer un diagnóstico. Lo que diga la publicidad de probióticos, de electrolitos, de moléculas quemagrasa es solo un intento de venderte su producto.

Ah, y por supuesto, en cuestiones de medicina nunca hagáis caso a un biólogo, como yo, porque a nosotros solo nos interesa que la selección natural elimine de la población a los portadores de genes estúpidos.

https://www.newscientist.com/article/2178860-probiotics-are-mostly-useless-and-can-actually-hurt-you/#.W5KZnmAx_FU.twitter
https://www.genomeweb.com/genetic-research/gut-microbiome-studies-question-influence-probiotics?utm_source=addthis_shares#.W5KuOxgnY8p
https://www.theguardian.com/science/2018/sep/06/probiotics-not-as-beneficial-for-gut-health-as-previously-thought?CMP=share_btn_tw

sábado, 13 de junio de 2015

¡Qué sorpresa! ¡Hay científicos que son unos gilipollas!

Obviamente el tío es Sir
¡Qué sorpresa! ¡Hay científicos que son unos gilipollas!
En los resultados de una encuesta de Metroscopia publicada en 2013, el colectivo de los científicos era el que obtenía una mayor aprobación por parte de la población española, un 94%. En 2011 aparecen los resultados de una encuesta similar realizada en Mexico: el 84% de los mexicanos reconocen que confían mucho en la fe y poco en la ciencia. Un 57% de los mexicanos cree que los científicos son peligrosos porque tienen "poder". 

Los resultados parecen que favorecen a los españoles. Sin embargo en España un 25% de la población cree que la Tierra gira alrededor del Sol. 

La entrada de hoy trata sobre las declaraciones machistas del premio Nobel Tim Hunt. A Tim Hunt le dieron el premio por sus trabajos sobre el ciclo de división celular. Un gran trabajo sin duda. Ahora bien... ¿Ser capaz de realizar un trabajo de excelencia en ciencia te garantiza que tus opiniones en otras áreas sean igual de excelentes?

Se puede decir más alto pero no más claro
Un científico, sólo por el hecho de serlo, no está más autorizado que cualquier otro ciudadano para emitir una opinión o un juicio fuera de su campo. Obviamente si hablamos de física la opinión de Einstein cuenta. Lo mismo que si se trata de DNA la de Watson cuenta. Einstein y Watson eran unos misóginos recalcitrantes, lo mismo que Hunt. ¿Es su opinión sobre este tema relevante? pues no. Ninguno de ellos ha hecho estudios o alguna labor que legitime su opinión y la convierta en un referente o en un criterio de autoridad. Por lo tanto ¿A quién le importa que Tim Hunt sea un varón blanco machista?
Importa porque los científicos se han vuelto un referente social. Quizás incluso han desplazado a filósofos, sociólogos e intelectuales de "letras". En fin, un error. Las opiniones y criterios de autoridad deben de estar avalados por la trayectoria, por las reflexiones y trabajos previos de esa persona. Que seas un especialista en ciclinas de levaduras sólo te capacita para que opines de esos temas, de biología, de la célula y ¡YA!


Un 57% de los mexicanos cree que los científicos son peligrosos porque tienen "poder". Fuente: El Universal 5 enero 2011.


Encuesta del 10 de enero de 2013 publicada por el periódico español El País


domingo, 7 de diciembre de 2014

¿Se comprobó científicamente? pañuelos antibacterianos y antivíricos

Hay que agradecer al menos que no hayan dicho "Remueve el 99% de las bacterias".
Para que algo sea "científico" tiene que haber sido publicado en una revista acreditada y por supuesto debe de ponerse la referencia para que el que quiera pueda tener acceso a esa información. ¿Cómo se yo que lo que cuentan es verdad?.

Lo grave del asunto es que un pañuelo de papel es un pañuelo de papel y estoy seguro que los "ingredientes activos" que en esta casa le ponen al pañuelo no son en absoluto necesarios. ¿Un timo?, no porque desde luego un pañuelo impide que las bacterias y se propaguen si te suenas en ellos, o si estornudas en ellos, pero que ese 99% sea debido a que en este producto añaden "principios activos" pues la verdad, lo dudo no mucho sino muchísimo. Otro abuso más del concepto "comprobado científicamente".

sábado, 4 de octubre de 2014

Conoce la microbiota (con el yogur Toni)


Un estudio publicado por el grupo de Fernando Baquero, Jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid mostró que la influencia en la microbiota humana de los Lactobacillus ingeridos mediante yogures bebibles era insignificante. La mayoría se morían en el ácido del estómago y los que sobrevivían eran un número muy bajo comparados con los millones de millones de bacterias que ya existen en nuestro tracto intestinal. Beber yogures con Lactobacillus es muy beneficioso, sin embargo, después de un tratamiento antibiótico ya que ayudan a repoblar la flora intestinal.

http://www.nutricionhospitalaria.com/pdf/6540.pdf

Hoy en día los fabricantes de yogures echan mano de la microbiología para ayudar a vender su producto. Hace veinte años se anunciaban yogures con el reclamo de que tenían calcio, fosforo, proteínas y vitaminas. Estoy hablando de la publicidad de los Petit Suisse. El caso es vender y hoy la microbiota vende así que lo utilizan como reclamo. Comiendo verduras y fruta fresca también están dándole de comer microorganismos a sus hijos así que no se apuren si no tienen para pagar por el yogur Toni, cualquier otro alimento saludable servirá para que sus hijos estén bien alimentados.



martes, 22 de abril de 2014

La necesidad de publicar a toda costa: el timo de las editoriales rapaces

Jeffrey Beall, de pie en la foto en una de las bibliotecas de la Universidad de Colorado
Los mafiosos lo saben desde siempre. Sólo hace falta buscar una necesidad humana no satisfecha para encontrar un nicho de mercado lucrativo, sobre todo si este nicho de mercado es una estafa y por tanto es una actividad no lícita. Es el caso de la editoriales que se aprovechan de la desesperación de los científicos por publicar. En ciencia hay un dicho: PUBLICA O MUERE. Esta máxima ha creado un nicho de mercado: el de aquellos que se resisten a morir científicamente. Las editoriales rapaces por un precio te publican el artículo que ha sido rechazado en las revistas serias y todos contentos: ellos con tu dinerito en su bolsillo y tu contento con tu nombre en una revista que aparece indexada en el Pubmed y con la que podrás justificar el dinero invertido de tu proyecto o aplicar a una nueva beca... La competitividad es muy sana pero también cría sus monstruos.
La verdad es que en este entrada de el blog "los de abajo a la izquierda" está explicado perféctamente.

En wikipedia hay una entrada en inglés. Lo que haré es traducirla

En la publicación de revistas científicas algunas editoriales y revistas han intentado explotar el modelo de negocio de las editoriales de libre acceso (open-access) publicando los artículos con el único requisito de que el autor pague los gastos de publicación sin que la editorial proporcione los servicios que suelen proporcionar las revistas científicas legítimas. La lista de Beall es una lista de estas publicaciones que se actualiza regularmente por Jeffrey Beall el cual establece los criterios necesarios para incluir las publicaciones rapaces dentro de esta categoría.[1]

Historia de la lista de Beall

El término "predatory open access" (revistas rapaces de libre acceso) fue acuñado en la University of Colorado Denver por el bibliotecario e investigador Jeffrey Beall. Beall empezó a investigar este tipo de revistas rapace, después de recibir un gran número de correos electrónicos invitándole a que enviase artículos o bien invitándole a formar parte del comité editorial de la revista, en revistas que nadie conocía. Esto le llevó a crear la Lista de Beall de revistas rapaces ("Beall's List of Predatory Publishers").[2] Beall también escribió una serie de artículos sobre este tema en el la revista "The Charleston Advisor", una revista bien establecida en su campo y que sigue escrupulosamente el sistema de revisión de pares y que está dedicada a evaluar las fuentes de información en red.[1]

Antes que Beall denunciase este tipo de publicaciones, Phil Davis, un estudiante licenciado por la Universidad de Cornell, destapó este fraude enviando un artículo falso generado por ordenador el cual fue aceptado, pero que su autor retiró a tiempo, previo pago de una tarifa elevada. Hoy en día esa revista está incluida en la Lista de Beall.[3]

Características de las revistas rapaces

  • Aceptan artículos más rápido que las revistas serias con poco o ninguna revisión por pares y ningún control de calidad[4] esto permite que acepten artículos de broma y sin sentido.[3][5]
  • Te informan de los costes de la publicación solo cuando el artículo está aceptado.[4]
  • Hacen campañas agresivas por medio de correo electrónico para que los investigadores envíen sus artículos o para formar parte de su comité editorial.[2]
  • Incluyen a investigadores como miembros de sus comités editoriales sin su permiso,[6] y no les permiten abandonar estos comités fácilmente.[7]
  • Incluyen falsos investigadores en sus comités editoriales.[8]
  • Imitan los nombres o el estilo de las páginas web de revistas consolidadas.[7]
En 2013, la revista Nature informó que la Lista de Beall y su página web eran leídas por los bibliotecarios, investigadores y defensores del libre acceso, muchos de los cuales aplaudían sus esfuerzos por poner de manifiesto prácticas fraudulentas.[2] Beall ha sido amenazado con una demanda por una editorial canadiense incluída en la lista. Esta lista ha sido criticada por algunas organizaciones que representan a las editoriales de libre acceso por fiarse demasiado de las páginas web de las editoriales sin haber contactado directamente con los editores y por incluir en la lista a revistas fundadas recientemente, por tanto sin trayectoria consolidada pero que siguen todas las directrices de las revistas serias. Beall respondió a estas acusaciones publicando los criterios que utiliza para generar esta lista así como instituyendo una revisión por tres personas independientes a los cuales se puede dirigir los editores para tratar de sacar a su publicación de la lista.[2]


Referencias
  1. Carl Elliott (June 5, 2012). "On Predatory Publishers: a Q&A With Jeffrey Beall". The Chronicle of Higher Education.
  2. Butler, Declan (March 27, 2013). "Investigating journals: The dark side of publishing". Nature 495 (7442): 433–435. doi:10.1038/495433a. PMID 23538810.
  3. "Open-Access Publisher Appears to Have Accepted Fake Paper From Bogus Center". The Chronicle of Higher Education. June 10, 2009.
  4. Stratford, Michael (March 4, 2012). "'Predatory' Online Journals Lure Scholars Who Are Eager to Publish". The Chronicle of Higher Education.
  5. Gilbert, Natasha (June 15, 2009). "Editor will quit over hoax paper". Nature. doi:10.1038/news.2009.571.
  6. Beall, Jeffrey (August 1, 2012). "Predatory Publishing". The Scientist.
  7. Kolata, Gina (April 7, 2013). "For Scientists, an Exploding World of Pseudo-Academia". The New York Times.
  8. Neumann, Ralf (February 2, 2012). "“Junk Journals” und die “Peter-Panne”". Laborjournal.

miércoles, 12 de febrero de 2014

No es el Lactobacillus casei sino el marketing

Fuente: Scientia

Desde el blog Scientia nos aclara los trucos que hacen Danone y Hacendado para publicitar de manera engañosa sus yogures bebibles.
http://scientiablog.com/2012/06/18/la-verdadera-historia-del-actimel-ii-me-siento-enganado-por-danone/

Viene de antiguo aprovecharse de una noticia científica para darle a tu producto un reclamo del que antes carecía. Los yogures bebibles eran un producto más en el catálogo de Nestlé. Cuando se apuntaron al carro de lo probiótico sacando el Actimel consiguieron hacer de este producto una estrella, cobrándolo más caro, claro está, una cosa es que sea nutritivo pero si es que además mejora tu sistema inmune... eso ya es otra cosa y merece más  precio.

Lo cierto es que en la letra pequeña dicen que es la vitamina B6 la que mejora el sistema inmune. Estos yogures bebibles llevan el mínimo permitido para decir que llevan esta vitamina, así se zafan de la prohibición de asociar Lactobacillus casei con mejora del sistema inmune, cosa que no está probada y así siguen rentabilizando sus tremendas campañas publicitarias.

Cuando hago obras de teatro con niños y hablamos de bacterias siempre sale la palabra Actimel en todas esas conversaciones.

El grupo de Baquero en el Hospital Ramón y Cajal vio que la mayoría de las bacterias de los probióticos morían al entrar en contacto con un pH similar al del estómago. Algunas sobreviven, eso si, y esto puede ser importante para las personas que han eliminado su flora bacteriana después de un tratamiento intensivo con antibióticos. Estas bacterias supervivientes se encargarán de repoblar el intestino delgado y grueso. Sin embargo en personas normales con millones de millones de bacterias en su intestino, las pocas Lactobacillus que logren llegar intactas poca diferencia van a hacer en un colon saturado ya de bacterias.

viernes, 13 de enero de 2012

¿Por qué existen malas prácticas en ciencia?


Hablando hace dos días con Tracy, una editora de Nature, sobre la cantidad de pruebas que te exigen los referees de las revistas para publicar algún artículo hecho sólo con técnicas bioquímicas me confirmó lo que ya sabía: los centros americanos están llenos de postdocs extranjeros que quieren estar sólo dos años en el país y sacarle el mayor partido posible a nivel de publicaciones para volver a su país y conseguir una plaza de investigador. Y claro, cuando los experimentos no salen se los inventan. Si haces otro tipo de ciencia: proteómica, genómica que presentan unos resultados más robustos, más fácilmente reproducibles, por que la bioquímica depende mucho de "las manos" del investigador, es más fácil publicar porque el revisor se lo cree más. Personalmente he sufrido bastante para sacar mis artículos que son todos hechos con experimentos bioquímicos. He visto como mucha gente corría y corría y publicaba y publicaba. Mi pregunta era: vamos a ver, echamos las mismas horas en el laboratorio, yo soy bastante preciso realizando mis experimentos. Entonces como ellos publican 10 donde yo publico 1.

Os dejo una noticia de la agencia Reuters

La resolución del escándalo de Andrew Wakefield -el doctor que con datos falsos e incurriendo en serios conflictos de intereses vinculó la vacuna de la triple vírica con el riesgo de desarrollar autismo, síndrome de Asperger o epilepsia- parecía que iba a servir de escarmiento a demás investigadores a la hora de realizar sus estudios de forma más rigurosa. Pero no ha ocurrido así. Un estudio revela que más de uno de cada 10 científicos o galenos británicos ha pillado a sus colegas haciendo trampa en las investigaciones.

El trabajo, que contó con la participación de 2.700 científicos, muestra también que el 6% de ellos es consciente de que en su institución se incurren en malas prácticas que no son investigadas y quedan impunes. Aunque lo cierto es que ellos mismos tampoco hacen nada para denuciar esos casos, por miedo a represalias.

"Los resultados indican que la mala conducta investigadora está muy presente en Reino Unido, por lo que es imprescindible encontrar mejores mecanismos para detectar estos fraudes", escribe Fiona Godlee, editora del 'British Medical Journal' (BMJ), la revista que publica los datos.

Cuando estalló el caso Wakefield, "se pensó que no era un problema británico sino un escándalo global, que se apagaría y ya está. Pero los resultados de este estudio muestran una historia distinta", dice Fiona. Si los fraudes científicos van a más, el país podría enfrentarse a otro escándalo similar. Los datos se presentarán en una reunión conjunta con el Comité de Publicación Ética (COPE), con el objetivo de encontrar un consenso entre instituciones e investigadores para reducir estas malas prácticas, mucho más extendidas de lo que se pensaba.

La situación, añaden tanto desde BMJ como desde COPE, perjudica a los pacientes. El claro ejemplo es el de Wakefield, que creó una corriente de pánico hacia las vacunas que, a pesar de haberse demostrado falsa la relación, todavía colea. "La ciencia y la medicina merecen ser mejores. No hacer nada al respecto no es una opción", concluye Fiona.

martes, 21 de junio de 2011

Todo el mundo tiene derecho a pensar lo que quiera y a expresar su opinión




La frase estaría redonda si se le añadiese “y a no ser perseguido por ello, o ser acusado de deslealtad”. La primera parte de la oración es trivial y obvia. Cada uno en su cabeza es libre de pensar lo que quiera. Hasta ahora no tenemos una pantallita en la frente que revele qué estamos pensando a cada momento. La segunda parte es la que tiene más enjundia: “Todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión”. Esto es un derecho propio de sociedades democráticas. En donde se le da al individuo unos derechos básicos, entre los cuales está el derecho a expresar la opinión. Soy un firme defensor del derecho a poder expresar libremente la opinión de cada uno y que esta opinión, si es diferente, se respete.

Para aclarar esta cuestión es necesario distinguir entre el derecho a pensar lo que uno quiera, que todos tenemos, y el supuesto derecho a que lo que uno piensa sea verdad. En este punto como divulgador me he encontrado delante del problema de rebatirle a alguien su creencia en el horoscopo de una manera razonada y me encuentro con la contrarreplica “pero la luna afecta a las maréas” y explicarle que el efecto de la luna es porque está muy próxima y el mar es un “objeto” muy grande y que el efecto de las estrellas, muy lejanas, sobre los humanos, muy pequeños, es completamente despreciable. Además es imposible que dado que las estrellas son las mismas afecten de manera diferente a las personas por haber nacido en un mes u otro. Da lo mismo como se lo expliques, si esa persona ha decidido creer y tu sólo estás ahí para fastidiarla no te va a hacer caso. Caso de los Testigos de Jehová que rechazan la transfusión. Tu tienes tu paradigma y ellos tienen el suyo. El caso de los Testigos de Jehová es el ejemplo más radical que conozco. Siempre había pensado que los paradigmas dejaban de ser relativos en cuanto tocaban temas de la salud: “el jefe de la tribu le da una patada en el culo al brujo cuando prueba los antibióticos que le da el misionero”, pero los Testigos de Jehová consideran que incluso en este caso su paradigma es el único.

lunes, 20 de junio de 2011

La credibilidad de los científicos


Prueba de manipulación mediante Photoshop en un experimento genético

La opinión pública tiene en general y los medios de comunicación se encargan de difundir una imagen de la ciencia y los científicos beatífica. La ciencia aséptica, los científicos abnegados en su trabajo. En un mundo de caos y corrupción la ciencia permanece ajena… Simplemente compárese el colectivo científicos frente al colectivo políticos. ¿No hay política en ciencia? ¿no hay corrupción?. El prestigio de la ciencia es enorme. Todas las áreas de conocimiento humanistico y social quieren ser ciencias. Hay hasta facultades de “Ciencias de la Información”. Este prestigio cosechado por el avance de la ciencia hace que el colectivo científicos y la ciencia no se vean salpicados por las miserias humanas que existen en toda empresa colectiva y en todo grupo de personas. En la prensa aparecen de vez en cuando notas negativas que salpican esta imagen aséptica: los científicos alemanes culpando injustamente al pepino español de brote de E. coli; el científico Coreano que amañó los resultados de experimentos con células madre; los científicos americanos que inocularon sífilis en ciudadanos Guatemaltecos; científicos alemanes y japoneses realizando experimentos sádicos en prisioneros de guerra durante la 2ª Guerra Mundial. Los casos son pocos y su carácter de excepción ayudan a mantener esa idea beatífica sobre la ciencia. Sin embargo, en series, libros de ciencia ficción y dibujos para niños ya hace años que ha aparecido la figura del científico malvado que utiliza el poder de la ciencia para satisfacer su deseo de poder.

Hay tres colectivos de científicos que comienzan a estar asociados a actividades “malignas”: los que trabajan para las compañías farmacéuticas; científicos militares y los que trabajan para empresas de agricultura. Se perciben como peligrosos por que su finalidad es la de aumentar el beneficio de sus empresas a toda costa, o de garantizar su éxito en batalla, en el caso de los militares. Científicos que patentan remedios descubiertos por indígenas; plantas modificadas genéticamente que no se pueden resembrar; pruebas de medicamentos en países de tercer mundo; acumulación de arsenales biológicos.

Una de las bases del prestigio de la ciencia ha sido la independencia que proporcionaba la libertad de cátedra. Desde allí el científico podía criticar lo que él consideraba erroneo. Hoy en día los programas y laboratorios científicos son caros y ya no dependen de una sola persona. Son pequeñas empresas que necesitan mucha financiación. En este sentido el científico ha perdido independencia. Ahora necesita “cortejar” a los miembros de los tribunales que van a evaluar su trabajo, su petición de fondos etc. Además al trabajar en instituciones más grandes, este tipo de instituciones marcan cual tiene que ser la política de comunicación. Aparecen los gabinetes de comunicación que filtran las noticias adecuándolas a los intereses de la institución que paga al gabinete. De esta manera el científico ya no es un interlocutor para los medios de comunicación. Su voz está modulada por la política de comunicación de la institución a la que pertenece y de las agencias que financian su investigación. Como resultado la credibilidad de los científicos está empezando a leerse entrelíneas. ¿Cuántas curas para el cancer habremos escuchado ya?, ¿cuántas veces habremos escuchado “científicamente probado” en los medios de comunicación? ¿cuántas imágenes de personas vestidas de bata blanca vendiéndonos cualquier alimento o detergente habremos visto?.

Por lo tanto, la credibilidad de la ciencia se resentirá en años venideros por la pérdida de libertad del científico frente a las instituciones que los contratan y financian y también por el abuso de su imagen por los medios de comunicación.

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Por qué la biología es ciencia?

Artículo publicado hoy en El País por Alicia Rivera. Al final se ha demostrado que las conclusiones de Felisa Wolfe-Simon han sido precipitadas y chapuceras. Le ha podido el ego y las ganas de notoriedad. A su favor tengo que decir que me parece bien que se planteen hipótesis arriesgadas y que ha corrido su riesgo planteando sus conclusiones. Lo bueno de la ciencia es que es transparente. Se publica cómo y con qué se han hecho los experimentos. Las bacterias se prestan a otros laboratorios para que puedan repetir las conclusiones. Al final ha resultado todo un bluff. El nombre de la investigadora quedará siempre asociado a este caso. La NASA ha quedado con el culo al aire y la ciencia ha salido fortalecida. La capacidad que tiene la ciencia de reproducir resultados y probar la veracidad de sus conclusiones se ha escenificado en este caso. Los economistas e investigadores sociales no pueden desgraciadamente presumir de unos controles tan estrictos como los que tiene la biología, la química o la física. Sólo se puede hablar de ciencia cuando se publica en unas condiciones de transparencia, de reproducibilidad y supervisión realizada por expertos en el tema. Os dejo con el artículo de Alicia Rivera


El espectacular anuncio del descubrimiento de unas bacterias que abrirían el espectro de posibilidades de vida extraterrestre se ha venido abajo. Han tenido que recular los investigadores, liderados por el Instituto de Astrobiología la NASA, que hace seis meses presentaron en la prestigiosa revista Science unas bacterias en las que el normalmente tóxico arsénico sustituiría al fósforo en sus moléculas vitales, incluido en su ADN. Las duras críticas de los expertos han obligado a la revista a abrir un inusual debate al respecto y los autores del hallazgo han tenido que aguantar el chaparrón, contestar a sus colegas que han cuestionado el trabajo y poner muestras de sus bacterias libremente a disposición de quien quiera repetir los experimentos. Ellos sostienen que su "interpretación de la sustitución del arsénico, basada en múltiples líneas confluyentes de evidencias, es plausible", pero Science ha puesto ya en su resumen de aquel artículo de principios del pasado diciembre una advertencia destacada en tinta roja: "Este artículo describe una bacteria que sustituye por arsénico un pequeño porcentaje de su fósforo, pero no que vive enteramente de arsénico".

La presentación del artículo de las bacterias del arsénico, el 2 de diciembre de 2010, estuvo precedida por el anuncio de la NASA convocando una rueda de prensa que alimentó el suspense y las expectativas sobre un importante hallazgo de astrobiología que muchos quisieron interpretar, antes de tiempo, como anuncio inminente del descubrimiento de vida extraterrestre. Ahora el protagonismo recae en Felisa Wolfe-Simon, primera firmante del famoso artículo, y la propia revista Science que lo publicó tras superar el proceso habitual de revisión entre pares.

El trabajo en cuestión se basa en unas moléculas de la familia Halomonadaceae, obtenidas en el lago Mono de California -muy salado y rico en arsénico- que, una vez en el laboratorio, fueron cultivadas en un medio cada vez más rico en arsénico y más pobre en fósforo. Wolfe-Simon y sus colegas concluyeron que las bacterias habían acabado por vivir enteramente de arsénico y que incluso habían incorporado en su ADN ese elemento normalmente tóxico. Las implicaciones astrobiológicas se derivaban del hecho de que todas las formas de vida en la Tierra (las únicas conocidas) utilizan seis elementos básicos (oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre), por lo que añadir uno nuevo a la receta ensancharía la perspectiva de búsqueda de vida extraterrestre.

"Si fuera verdad, este hallazgo provocaría importantes cuestiones acerca de los requerimientos básicos de la vida", afirma ahora Science en una declaración sobre la revisión del trabajo original.

La revista reconoce que recibió "muchos comentarios técnicos, artículos y otras formas de correspondencia tras la publicación del trabajo de Wolfe-Simon". También en foros científicos, revistas especializadas y blogs se expusieron inmediatamente dudas y críticas acerca de esa investigación, cuestionando desde aspectos concretos de los experimentos y mediciones incompletas hasta la interpretación misma de los datos, pasando por las alertas sobre la contaminación en los ensayos.

Lo que ha hecho Science ha sido seleccionar las críticas argumentadas de ocho investigadores de todo el mundo que, en cierto modo, sintetizan las numerosas objeciones, publicarlos y dar a Wolfe-Simon y sus colegas la posibilidad de respuesta, debate y rectificación. Todo el proceso, destaca la revista, ha seguido los procedimientos habituales en ciencia de revisión entre expertos, algo que ha sido valorado positivamente en la comunidad científica. Pero el mismo hecho de que se produzca esta situación deja en mal lugar a los revisores del artículo original que direon luz verde para su publicación a un trabajo que tantas críticas ha suscitado, incluidas algunas muy fuertes sobre escasas explicaciones y detalles acerca de los pasos dados en el laboratorio con esas bacterias amantes del arsénico.

Las ocho críticas publicadas suscitan un amplio abanico de pegas a los experimentos del equipo de Wolfe-Simons y sus conclusiones. Uno de los comentarios técnicos seleccionados por Science plantea la posibilidad de que las bacterias a las que supuestamente no se aportó fósforo en el cultivo hasta convertirlas en dependientes del arsénico en realidad tomasen el primer elemento de pequeñas cantidades residuales e impurezas del entorno, y dichos microorganismos "sencillamente sobrevivieron con cantidades minúsculas de fósforo", como se sabe que hacen otros. También es posible que los porcentajes medios de presencia de los elementos en los análisis sean incorrectos. Los expertos argumentan varias pegas relacionadas con diferentes procesos bioquímicos que condujeron a interpretaciones erróneas de los resultados.

El trabajo de Wolf-Simon y sus colegas durante los pasados seis meses ha debido ser realmente duro para hacer frente a un aluvión de críticas y preguntas planteadas por especialistas mundiales en la materia que cuestionan o incluso descartan sus conclusiones. Ellos responden en Science a los ocho seleccionados. En unos casos proporcionan más detalles de cómo hicieron los experimentos y análisis, en otros defienden su trabajo básicamente, pero admiten que "es interesante hacer más experimentos" sobre algunas cuestiones; admiten críticas a sus cálculos, pero insisten en que se han repetido y que los resultados siguen admitiendo sus conclusiones iniciales.

Stefan Oeheler, por ejemplo, plantea en su crítica que el estudio original "presenta exclusivamente resultados preliminares y no los experimentos de confirmación que uno esperaría encontrar en apoyo de las conclusiones", y propone diferentes pruebas y análisis para verificar esa supuesta sustitución de fósforo por arsénico en las bacterias del lago Mono. A esto Wolfe-Simon y sus colegas responden que esperan trabajar con otros equipos de investigación para probar su hipótesis. Anuncian, además, que ponen a disposición de la comunidad científica muestras de la cepa de bacterias en cuestión, GFAH, para que otros puedan repetir los experimentos (principio esencial de la ciencia). De momento agradecen "la oportunidad de explicar mejor nuestros métodos y de tomar en consideración interpretaciones alternativas".

viernes, 16 de abril de 2010

Actimel ayuda a mantener las defensas de tus hijos, hecho científicamente probado

Danone cambia su política y anuncia una modificación de la publicidad de los mencionados productos a nivel europeo, dejando de elogiar los beneficios para la salud.

Aunque parezca difícil de creer y tras años de publicidad proclamando las virtudes saludables de sus productos, la compañía Danone da la espalda a Actimel y Activia. Danone ha anunciado que dejará de elogiar y alabar los beneficios para la salud de estos productos y lo hace ante la posibilidad de que la EFSA (Agencia Europea de Salud Alimentaria) invalide los argumentos y estudios presentados por Danone ante este organismo.
De momento, Danone da la espalda a Actimel y Activia y deja de luchar por reivindicar sus supuestas virtudes, argumentando la falta de transparencia de la EFSA sobre los requisitos para la solicitud de la connotación saludable y beneficiosa para el organismo. Si no se puede demostrar… hay que saber perder. Puedes conocer más detalles de la noticia a través de la publicación digital The Wall Street Journal.