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domingo, 8 de junio de 2014

Tonterías espaciales. Un filón sin fin

El periodista escribe: "Científicos consideran actualmente la posibilidad de enviar material genético a planetas distantes como un método de exploración espacial"




http://www.lr21.com.uy/tecnologia/1178719-humanos-nasa-colonizar-espacio-planetas-adn

viernes, 30 de mayo de 2014

Chapuzas interplanetarias: donde está Mr Proper cuando se le necesita

Tersicoccus phoenicis, bacteria aislada en un  lugar que su supone debiera ser el más limpio de planeta: la sala ensamblaje de naves espaciales
 Esta bacteria, Tersicoccus phoenicis, se ha encontrado sólo en las habitaciones que se utilizan para el ensamblado de naves espaciales. Obviamente también se han encontrado otros tipos de bacterias, pero lo que hace que la Tersicoccus sea única es que sólo se ha podido aislar en el Centro Espacial Kennedy de la Nasa  y en el Centro Espacial Europeo en Kourou en la Guayana Francesa. ¿Por qué solo en estos dos sitios separados por 4000 km?
La pregunta es: ¿Está la humanidad preparada para mandar naves espaciales estériles a otros planetas?. En caso de que no existiera vida en Marte ¿Podría esta bacteria haber colonizado el planeta rojo?. En caso de existir vida bacteriana, como sugieren algunos datos: ¿Sería prudente permitir una contaminación terraquea?
¿El frotar se va a acabar?

Fotografías: http://www.dailygalaxy.com/my_weblog/2013/11/newly-discovered-extremophile-points-to-survival-during-deep-space-missions.html

martes, 18 de febrero de 2014

A vueltas con la vida proveniente del espacio


¡Qué cansinas pueden ser algunas líneas de investigación. Un trabajo elaborado por científicos de la NASA ha determinado que el polvo espacial contiene dos componentes esenciales para la vida en la Tierra tal y como se conoce. Concretamente, los investigadores han descubierto componentes de ADN y de aminoácidos en una pizca de una roca espacial que cayó hace años en Australia. Para los expertos, este estudio da más credibilidad a la idea de que la vida llegó desde fuera de la Tierra.
   Estudios anteriores realizados a este meteorito descubrieron materia orgánica, pero las muestras examinadas entonces eran mucho más grandes, ahora se ha realizado el análisis a trozos realmente pequeños. "A pesar de su pequeño tamaño, estas partículas de polvo interplanetario pueden haber proporcionado mayores cantidades y un suministro estable de materia orgánica extraterrestre a la Tierra primigenia", ha apuntado uno de los autores, Michael Callahan.
   El tipo de meteorito estudiado es extraño en el cosmos. Se trata de una condrita carbonácea que suponen apenas el 5 por ciento de los meteoritos encontrados en la Tierra, según ha explicado la NASA. Además, las moléculas descubiertas en esta roca espacial están, por lo general, en concentraciones minúsculas.
   En este estudio, publicado en 'Journal of Chromatography A', encontraron 'bloques de construcción de la vida' en una muestra que pesaba casi lo mismo que un par de pelos de ceja. La muestra de 360 microgramos es alrededor de 1.000 veces más pequeña que una muestra típica analizada por los investigadores, hasta ahora.
   Esta micro-muestra requiere una técnica más sensible de lo habitual para extraer la información necesaria. Los científicos utilizaron un instrumento de cromatografía líquida de nanoflujo que organiza las moléculas, que luego fueron ionizados con un nanoelectrospray para su análisis en un espectrómetro de masas.
   "Esta tecnología también será muy útil para buscar los aminoácidos y otras firmas biológicas químicas posibles en muestras que se puedan traer de Marte", ha apuntado otro de los autores, Daniel Glavin, quien ha apuntado que también se podría realizar con restos de lunas como Encelado o Europa.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Ya hemos contaminado Marte con bacterias


NUÑO DOMÍNGUEZ / MATERIA 
Antes del lanzamiento del Apolo 16 en abril de 1972, aún en plena Guerra Fría, un enviado especial de la NASA estuvo supervisando al detalle los trabajos de Gerda Horneck en Frankfurt. Por entonces, Horneck era una joven investigadora alemana a la que muchostomaban por "loca".
Trabajaba en un campo nuevo y marginal que después se llamaría astrobiología. Era una disciplina que intentaba entender si la vida pudo surgir en otros planetas igual que había surgido en la Tierra y saber si esta evoluciona igual que lo hace en nuestro planeta. Su primer estudio de calado era un experimento para estudiar el impacto de la radiación en microbios terrestres que iría a bordo del Apolo 16.
Mientras su grupo preparaba el experimento, con 200 pequeñas bandejas llenas de microbios que recibirían el bombardeo de las partículas solares y cósmicas, un enviado de la NASA estuvo presente en todo momento. Cuando por fin se terminó el ensamblaje, aquel hombre metió el experimento en el maletín, se lo ató a la muñeca con unas esposas y se lo llevó a EEUU, según recuerda Horneck más de cuatro décadas después.
Desde entonces la astrobiología se ha convertido en una disciplina respetable para las agencias espaciales y la comunidad científica que busca lugares aptos para la vida en otros mundos dentro y fuera del sistema solar se ha multiplicado. Horneck ha contribuido a este campo con importantes descubrimientos, como que los microbios pueden sobrevivir a la radiación espacial si les cubre con una capa de polvo de apenas un centímetro.
Aunque lleva nueve años retirada, Horneck sigue siendo asesora de varios grupos científicos en el Instituto de Medicina Aeroespacial del Centro Aeroespacial Alemán, donde desarrolló gran parte de su carrera y del que fue vicedirectora durante siete años. También es una acérrima defensora de crear parques nacionales en la Luna y en Marte para preservarlos de la actividad humana. De paso por Madrid para impartir una conferencia en la Fundación BBVA, Horneck explicó a Materia su visión sobre la búsqueda de vida en otros planetas, las futuras colonias en la Luna o Marte y las misiones sin retorno al planeta rojo, que no ve viables hasta dentro de 100 años.
¿Qué posibilidades hay de que una misión espacial humana extinga la vida en Marte?
Es un problema serio. En los 70, cuando se envió la misión Viking a Marte, se esterilizó toda la nave. Fue puesta en un horno para reducir la carga de microbios residuales cuatro órdenes de magnitud. Tenían unas 300.000 esporas bacterianas (etapa inactiva de algunas bacterias) y lo redujeron a 30. Ese es el número mínimo que probablemente no se pueda reducir. Viking mostró que Marte no tiene tantos microbios en la superficie como se pensaba. Y aunque aún hay algo de discusión sobre el tema, la visión mayoritaria es que no se encontraron microbios en las muestras analizadas. Por eso se pensó que no había razón para ser tan cuidadosos y la NASA fijó unos niveles de esterilización menos estrictos que con Viking. Así quecada nave que ha ido a Marte desde entonces tiene hasta 300.000 esporas bacterianas.
¿Ya hemos contaminado Marte con vida terrestre?
En principio sí. Pero si no perforas el subsuelo o vas a zonas muy concretas donde crees que hay muchas posibilidades de que haya agua bajo la superficie, el ambiente de Marte es tan tóxico que probablemente no hayan sobrevivido. Esto con suerte. Hay zonas especiales de Marte que se llaman regiones en las que podrían propagarse organismos terrestres, por ejemplo, zonas donde hubo flujo de agua. Si vas a visitarlas con una nave tienes que esterilizar ciertas partes. Por ejemplo, Phoenix tenía un brazo robótico que se esterilizó y se envolvió para preservarlo hasta después del aterrizaje.
¿Esa contaminación puede suponer que la vida que se encuentre sea terrestre?
Correcto. Pero todo está muy limpio. Si miras los análisis, siempre hay un control para poder saber si lo que estás viendo es terrestre o no. Creo que por el momento estamos bien. Además ha habido experimentos que han demostrado que con los niveles de presión que hay en Marte los organismos terrestres no podrían crecer en la superficie.
¿Podremos traer de vuelta formas de vida de Marte a la Tierra?
Si hay vida en Marte, creo que hay que estudiarla allí mismo. Cuando traes una muestra de vuelta a la Tierra, haya o no formas de vida en ella, tienes que asegurar que hay varios niveles de aislamiento para que nada de la atmósfera de Marte o de las rocas pueda propagarse en la Tierra. El límite es que nada mayor que 0,1 micras pueda escapar. El análisis hay que hacerlo en un laboratorio BSL4, del tipo donde se analizan los virus más patogénicos. Si hay pruebas de que existe vida en Marte, no creo que la traigamos a la Tierra de esta forma. Hay además razones éticas, morales y médicas que nos dicen que hay que analizarlos in situ. Es demasiado peligroso. Podrían ser virus. No creo que hubiera peligro para la salud humana. Sería más peligrosa para la microflora de la Tierra, por ejemplo.
¿La radiación ya no es un impedimento para mandar humanos a Marte?
Hay dos tipos de radiación. Una es la cósmica galáctica, que es continua y de dosis muy, muy bajas, 10 o 20 veces más que en la Tierra. Esta radiación probablemente no sea un problema. El límite para la radiación es que la dosis no aumente en más de un 3% los riesgos de morir de cáncer. Hay un estudio hecho por un colega japonés estudiando el efecto cancerígeno de la radiación. Se ha hecho en India, en Kerala, donde los niveles de radiación natural también son 10 veces más altos que en el resto de la Tierra. Se ha visto que las dosis no aumentan la incidencia del cáncer en esa zona. Es diferente si consideras gente que sufrió Hiroshima o supervivientes del cáncer a los que se trató con radiación. En esos casos las dosis son altas y muy frecuentes.
Pero aquí tienes dosis bajas en periodos de tiempo muy largo, unos tres años. Probablemente haya que reconsiderar los cálculos sobre el cáncer porque el cuerpo siempre puede reparar parte del daño en el ADN de dosis bajas Por esto creo que hay que reconsiderar los umbrales para misiones tripuladas a Marte. Después están lastormentas solares. Estas pueden aportar dosis altas que podrían ser como Chernóbil e incluso ser letales.
¿Cómo se puede proteger a los astronautas?
Primero, necesitamos predicción vía satélites que orbiten el Sol. En las erupciones solares siempre hay primero un incremento de la luz solar y después llegan los protones (radiación). Eso te permite avisar a los astronautas. Y después necesitas un refugio. Este puede ser un refugio mecánico. Por ejemplo poner todo el agua que tengas almacenada en torno a un habitáculo pequeño donde puedas refugiarte por un día, por ejemplo. Cuanto menos masa atómica, mejor. Si lo haces de plomo generarás mucha radiación secundaria, en cambio el agua absorbe la radiación. Así que puedes usar todo el agua que necesites para beber y el resto de usos en torno al refugio.
La otra opción es generar un escudo electromagnético, aunque habría que saber si eso puede tener un efecto en la salud de los astronautas.
La empresa Mars One planea en crear la primera colonia en Marte en 2023 ¿Cree que es viable?
A veces todo va muy rápido. Creo que no hay problemas que no se puedan resolver, pero hay que hacer mucha investigación. Hacerlo en 10 años es muy improbable. Necesitas crear una infraestructura en Marte, necesitas dos o tres misiones previas. Nadie sabe lo que puede suceder si la industria se pone al mando.
¿Cree que habrá minas en Marte o la Luna?
Hay un tratado de la ONU que dice que hay que evitar la contaminación de otros planetas. También está el tratado de la Luna, que no ha sido firmado por muchos países, incluidos Rusia y EEUU. El tratado quiere que la Luna sea como la Antártida, que no pertenezca a nadie. Junto a otro científico he desarrollado el concepto de los parques planetarios, parques nacionales en la Luna y en Marte que deberían ser protegidos por razones naturales o históricas. Pero creo que con el tiempo no podremos evitar que la industria explote los recursos si los hay.
China, que acaba de tener éxito enviando un robot de exploración a la Luna, dice que su objetivo es buscar minerales ¿Cree que se podría evitar que no cumplan los tratados?
China no ha firmado el tratado de la Luna. No creo que podamos evitar la contaminación de la Luna. Depende de si lo hace un Gobierno o una empresa, pero en China las dos cosas son lo mismo, todo está en las mismas manos.
¿Qué opina de las misiones sin retorno a Marte?
A largo plazo es viable pero no como primera misión, es imposible. Es muy difícil mantener toda la infraestructura para una estancia de largo plazo. Yo quiero ir a Marte y tengo la edad adecuada porque para cuando aumente mi riesgo de cáncer ya estaré muerta. Pero creo que es posible hacer una misión de ida y vuelta y por eso deberíamos hacerla. No iría en una misión de solo ida. Hacerlo en condiciones solo será viable en 100 años.
¿Cuándo habrá una misión que pueda encontrar el primer ser vivo extraterrestre? Por ejemplo, ‘Curiosity’ no podrá hacerlo aunque la haya
Si una misión va a buscar vida tiene que estar completamente esterilizada. Eso lo haremos con ExoMars, buscaremos vida extinta o viva porque taladraremos dos metros bajo tierra. Curiosity solo investiga habitabilidad. Es una simple cuestión de dinero porque la esterilización cuesta unos 200 millones de euros. Pero por ahora no hay ningún proyecto activo para encontrar actividad microbiana en sí, como hizo Viking. Esos experimentos fueron excelentes y tuvieron lugar en los setenta.
¿Por qué acabaron en vía muerta?
Fue una decisión de la NASA. Primero se dijo que habían encontrado vida pero después un análisis demostró que no había compuestos orgánicos en las muestras. La percepción pública fue tan mala que se redujo a cero la financiación de proyectos de ciencias de la vida por dos años y redujeron la exploración de Marte. A cambio se hizo la Estación Espacial Internacional y el programa shuttle. La única manera de buscar vida presente es buscar indicios de actividad microbiana. Los sofisticados instrumentos de hoy como espectrómetros buscan minerales y moléculas orgánicas. Pero eso no basta para decir que hay vida, debes probar que hay microbios activos. Ni siquiera ExoMars podrá hacer eso y no hay planes más allá de esta misión. Quizás los chinos lo hagan porque tienen más coraje y además son fiables.
¿Cree que China será el primer país en encontrar vida extraterrestre?

Puede ser. Ahora hay colaboraciones entre Europa y China. Quizás se pueda recuperar la competición de antaño e intentar derrocar el dominio actual de la NASA.
Para saber más:

http://danielmarin.blogspot.com.es/2013/08/como-se-esteriliza-una-nave-que-debe.html

sábado, 14 de diciembre de 2013

Lago marciano pudo contener agua durante cientos de miles de años


Mosaico construido a partir de imágenes de la MastCam de la formación Yellowknife Bay. / AAAS-Science


Las muestras recogidas por el Curiosity prueban la existencia de un antiguo lago en la superficie de Marte, probablemente con agua dulce y con unas condiciones propicias para albergar vida, aunque fueran simples microbios. Así lo ha constatado el equipo de científicos de la misión Mars Science Laboratory (MSL) tras analizar los datos enviados por el rover de la NASA. 
En las seis investigaciones, publicadas en la revista Science, los científicos han analizado sedimentos de roca procedentes de una zona denominada Yellowknife Bay en el cráter de Gale, cerca del ecuador marciano. Este cráter de 150 kilómetros de ancho, lugar en el que aterrizó el Curiosity en 2012, fue la cuenca de un lago de hace 3,6 millones de años que pudo permanecer con agua durante cientos de miles de años, indican los investigadores. 
Los resultados muestran que esta balsa de agua, probablemente dulce, estaba en calma y tenía elementos biológicos como carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, esenciales para que microbios simples, como los quimiolitoautótrofos -que obtienen energía de la oxidación de compuestos inorgánicos- pudieran vivir. En la Tierra, estos organismos habitan en cuevas, en fuentes hidrotermales y se alimentan descomponiendo rocas y minerales para obtener energía.
"Es importante señalar que no hemos encontrado indicios de vida en Marte, lo que hemos encontrado es que el cráter Gale mantuvo un lago en su superficie con condiciones que podrían haber sido favorables para la vida microbiana hace miles de millones de años", explica Sanjeev Gupta, miembro de la MSL, investigador del Imperial College de Londres y unos de los autores de estos estudios. 

Un lago calmado 

Gracias al sistema de perforación del Curiosity, coordinado de forma remota por el equipo de MSL desde Pasadena (EE UU), los científicos analizaron las muestras recogidas por el robot. En concreto, se estudiaron las lutitas, unas rocas formadas por compactación de sedimentos muy finos en condiciones de aguas tranquilas. "Es emocionante pensar que millones pudo haber existido vida microbiana en las tranquilas aguas del lago", comenta Gupta.
El investigador señala que estos hallazgos son "un gran paso adelante" en la exploración de Marte y que los estudios continuarán en esta línea. "La siguiente fase de la misión, en la que exploraremos los afloramientos más rocosos en la superficie del cráter, podría ser la clave para saber si hubo vida en el planeta rojo", añade Gupta. 
En estudios anteriores, los científicos del MSL ya habían encontrado evidencias de agua en la superficie de Marte en otros sedimentos como rocas conglomeradas. Sin embargo, los nuevos datos obtenidos aportan las pruebas más claras hasta ahora de que Marte pudo haber sido lo suficientemente habitable para que la vida se pudiera afianzar. 

Misión tripulada a Marte 

Además, en uno de los seis estudios, en el que participa el español Javier Gómez-Elvira, director del Centro de Astrobiología asociado a la NASA, los investigadores también han realizado mediciones detalladas de la radiación cósmica y el ambiente de la superficie de Marte.
Según los científicos, los datos recogidos proporcionan nueva información sobre los peligros de la radiación en el planeta rojo que afectarían a una posible misión tripulada. Estos análisis permitirán averiguar los tiempos de supervivencia de cualquier posible forma de vida existente y la preservación de firmas biológicas orgánicas del antiguo ambiente marciano.

martes, 11 de junio de 2013

¿Bacterias fotosintéticas para la radiación infrarroja?


Un artículo publicado por tres científicos cubanos explora la posible vida fotosintética infrarroja incluso en ausencia total de luz solar. Si se corroboran estos resultados se abrirá una nueva vía para explorar la terraformación de Marte, es decir, convertir el inhóspito planeta rojo en un planeta parecido al nuestro. Hace ocho años cuando J. Thomas Beatty (University of British Columbia) descubrió bacterias del azufre en el entorno de las fuentes hidrotermales observó que éstas bacterias, pese a vivir en las profundidades del Océano Pacífico donde nunca llega el Sol, poseían la maquinaria de la fotosíntesis. Estas bacterias son fotosintéticas, y obtienen el hidrógeno del sulfuro de hidrógeno, en lugar del agua, como hacen las cianobacterias. Como subproducto generan azufre elemental en lugar de oxígeno. A estas bacterias se las conoce por las bacterias púrpuras del azufre y son los organismos fotosintéticos más antiguos de la Tierra.

Si viven donde no llega la luz del Sol ¿Cómo hacen la fotosíntesis? Parece ser que las fuentes hidrotermales, de origen volcánico, producen luz. Rolando Cardenas y sus colaboradores han realizado ahora un modelo matemático que permite saber el éxito de este tipo de bacterias. Estas bacterias no todavía no se pueden cultivar en laboratorio, por lo que para conocer cómo estas bacterias lidian con la escasez de luz sólo se puede hacer con estos modelos partiendo del conocimiento previo de los genes de estas bacterias. De la secuenciación del genoma de estas bacterias sabemos que tienen un aparato molecular para captar luz mayor que las bacterias que viven en la superficie, por lo tanto, si no hay luz solar y la única disponible es la infrarroja que emite la lava incandescente de las fuentes termales... ¿blanco y en botella?. Es ahí donde el modelo matemático de estos científicos cubanos concluye que estas bacterias utilizan los rayos infrarrojos de 1100 nm para realizar la fotosíntesis. Una conclusión sorprendente y un paso más en el conocimiento de la vida en ambientes extremos, lo que nos abre y excita la imaginación cara a la colonización marciana.


Referencia: The potential for photosynthesis in hydrothermal vents: a new avenue for life in the Universe?. Noel Perez, Rolando Cardenas, Osmel Martin, Leiva-Mora Michel. Astrophysics and Space Science. May 2013.

sábado, 8 de junio de 2013

Terraformar Marte con bacterias


Terraformar Marte con bacterias. En este artículo veremos cómo la ciencia puede elucubrar una fantasía para mayor gloria de unos egos desatados y presentarla como esperanza de la humanidad, reto ineludible y proyecto ilusionante. ¿Qué nos importa a nosotros Marte?. Después de este artículo posiblemente nos decantemos positivamente hacia esta quimera. Como especie somos así: pensamos que la hierba más verde está siempre en el valle de al lado.
La tecnología la tenemos y el conocimiento de las condiciones geoquímicas de Marte también. Entonces podríamos inocular el planeta Marte con bacterias, especialmente bacterias extremófilas capaces de crecer en ambientes difíciles y comenzar (o recomenzar) la vida en el planeta rojo. Este podría ser el mayor y más audaz experimento científico de toda la historia. Para aquellos que buscan la gloria y la trascendencia estas últimas palabras son golosas y apetecibles: ¡Crear toda una biosfera! Ver como se produce la evolución de la vida en un planeta distinto al nuestro, poner las condiciones para una futura colonización humana del planeta, y más allá...
Antes de comenzar con los datos no estaría de más recordar todos esos ejemplos, la mayoría desastrosos, de introducción de especies en nuevos hábitats: conejos en Australia, cangrejos americanos en España, uña de gato sudafricana en las dunas etc. La mayoría de esas experiencias hicieron realidad la fábula del Aprendiz de Brujo, al cual se le escapa de las manos el conjuro y acaba haciendo un desastre.
Hace cuatro mil millones de años la tierra era un erial sin vida. Volcanes por doquier, impactos de asteroides día si y día también, mareas de 300 metros arriba y abajo y una atmósfera sin oxígeno y tóxica. Más o menos el mismo panorama desagradable que reina en el resto de los planetas del sistema solar. Pero de repente y sin que sepamos muy bien como la vida apareció y apareció a lo grande: conquistó todo el planeta y lo cambió para siempre.
Las primeras bacterias eran quimioautótrofas, es decir, sólo necesitaban azufre y hierro para crecer, y de eso había en abundancia. Algunas de estas bacterias desarrollaron un mecanismo en el cual utilizando la energía de la luz solar producían unas reacciones que liberaban oxígeno. El oxígeno mataba a las bacterias que no estaban acostumbradas a este elemento con lo cual les daba una increíble ventaja. Estas bacterias se llaman cianobacterias y están todavía con nosotros, presentes en las películas de verdín, en simbiosis con los hongos en los líquenes, en el agua verde de la charca de los patos etc. Al liberar enormes cantidades de oxígeno las cianobacterias relegaron a sus predecesoras a grietas y lodos en donde el oxígeno era escaso y además causaron la primera era glacial del planeta creando un nuevo panorama en la Tierra: atmósfera rica en oxígeno y una capa de ozono protectora. En este nuevo ambiente las bacterias ensayan distintos tipos de simbiosis entre ellas dando lugar a las primeras células con nucleo, nuestras células y las de las plantas y los hongos. Es lo que se vino a llamar la explosión Cámbrica, un periodo en el que aparecieron prácticamente todos los tipos de bichos y plantas que actualmente conocemos.
La NASA envió al espacio la sonda Kepler en 2009 y desde entonces ha estado explorando el espacio para encontrar planetas similares a la Tierra capaces de tener vida. Hasta ahora ha encontrado a más de 100 candidatos. Una de cada seis estrellas, de media, albergan un planeta con condiciones para desarrollar vida. Y mientras que estas estrellas están a varios años luz de nosotros tenemos la suerte de tener en nuestro sistema solar a Marte, un planeta capaz de albergar vida a tan sólo 225 millones de km.
Pero... ¿Hubo alguna vez vida en Marte?. La mayoría de los esfuerzos de los investigadores para resolver esta pregunta se dirigen a intentar saber si alguna vez hubo agua líquida en Marte, asumiendo que el agua líquida sea una condición imprescindible para el desarrollo de vida, al menos como la conocemos e imaginamos.
En 2008 la misión Phoenix confirmó que existe agua líquida en Marte en el interior del suelo marciano. Otro robot, el Curiosity, recientemente ha demostrado que en el pasado había grandes cantidades de agua líquida en Marte. Ahora bien, si hablamos de pruebas directas de vida en Marte hay que reconocer que no las tenemos, que además la presencia de altas radiaciones de rayos ultravioleta y de compuestos oxidantes no invitan a la presencia de vida, al menos en la superficie marciana. Futuras misiones de robots podrán proporcionarnos nuevas pistas o quizá la confirmación de la vida en el planeta rojo.
Pero ¿Por qué esperara a que los robots hagan todo el trabajo?. Más discretamente aquí en la Tierra los científicos pueden utilizar sus placas petri para simular como sería las condiciones en Marte e intentar hacerlas más similares a las de la tierra empleando microbios. ¿Qué hace falta para convertir a Marte en un planeta con unas condiciones capaces de albergar vida humana?. Esta pregunta ya ha dado lugar a un nuevo término: Ecopoyesis que en griego significaría algo así como “producción de una nueva casa”.
Para volver a la vida a un planeta muerto necesitamos la semilla adecuada y el terreno apropiado. Por lo que conocemos del planeta Marte las únicas criaturas que podrían vivir en semejante infierno serían, como no, las bacterias. ¿Cómo serían esas bacterias pioneras?

¿Candidata para terraformar? La bacteria WN1359 aislada en el permafrost, crecida en el medio TSBYS a 0ºC y atmósfera y presión igual a la terrestre (círculos); atmosfera similar a la marciana y presión como la terrestre (triángulos) y atmósfera y presión como la de Marte (cuadrados).
Estas bacterias pioneras deberían realizar algunas taréas hercúleas como aumentar la presión atmosférica y la temperatura media, fundir hielo para crear charcas de agua líquida, aumentar los gases de efecto invernadero y proporcionar un escudo atmosférico contra la radiación ultravioleta. Y por supuesto tiene que hacer esto en la situación actual marciana. ¿Cuáles serían las características que debiera tener una excelente bacteria pionera? Debieran ser tolerantes al frío y capaces de crecer sobre hielo; capaces de crecer en ausencia de oxígeno; tener fotosíntesis y alta resistencia a los rayos ultravioleta y capacidad para utilizar distintos sustratos para vivir. Casi nada. Actualmente la ciencia tiene varios candidatos terrestres incluídas las cianobacterias.
La cianobacteria Chroococcidiopsis es una habitante de las rocas, altamente resistente a la desecación, hipersalinidad y capaz de vivir entre los fríos y calores más extremos. La bacteria Carnobacterium spp. crece en el permafrost a presiones atmosféricas muy bajas y sin oxígeno. Las arqueobacterias metanogénicas son capaces de crear un efecto invernadero rápido. Muchas de estas bacterias funcionan mejor como miembros de una comunidad con bacterias de distintas especies que aisladas por lo que los biólogos debieran inocular consorcios bacterianos donde unas especies proporcionasen elementos que fuesen necesarios para otras para así partir de ecosistemas bacterianos complejos capaces de proporcionar distintas soluciones metabólicas y energéticas.
Con los datos que nos proporcione la sonda Curiosity en los próximos cinco años se podrán desarrollar nuevos candidatos bacterianos a terraformar Marte. La sonda Curiosity tiene un vida estimada de 14 años así que poco a poco iremos conociendo más y más acerca de la fisicoquímica de la superficie marciana. En 2020 se espera mandar una nueva misión de acompañamiento de la Curiosity.
Mientras tanto aquí en la Tierra la búsqueda de nuevos candidatos continúa. La secuenciación masiva de ADN hace que aumente año a año el número de especies bacterianas y de arqueobacterias extremófilas conocidas. Nuestro conocimiento sobre comunidades de microbios en ambientes extremos está aumentando exponencialmente, ahora tenemos que aprender a manipularos genéticamente igual que hemos hecho con bacterias que son bien conocidas en los laboratorios como la famosa Escherichia coli. De esta manera tendremos en cada bacteria las herramientas genéticas necesarias para sobrevivir las duras condiciones climáticas marcianas. Un próximo paso ineludible será la creación de consorcios microbianos sintéticos, es decir, grupos de bacterias en que las diferentes bacterias contengan todas las herramientas químicas para transformar la superficie de Marte. Las arqueobacterias extremófilas pueden proporcionarnos un comienzo pero posiblemente necesitamos que estas bacterias evolucionen para adaptarse a Marte. Los virus seguramente jugarán un papel importante en las reorganizaciones genéticas necesarias para esa adaptación.
Algunos se preguntarán sobre los aspectos éticos de mandar bacterias terrestres para colonizar Marte. Hay que recordarles que hay científicos que postulan que la vida en nuestro planeta empezó gracias a bacterias que como autoestopistas viajaban en meteoritos que impactaron con nuestro planeta. Quizás algún día un cohete saldrá de nuestro planeta cargado de minúsculos bichitos con la misión de hacer del planeta rojo un lugar habitable y nuestra primera parada en el viaje de la humanidad hacia las estrellas.
Referencias:
Graham, J. (2004). The Biological Terraforming of Mars: Planetary Ecosynthesis as Ecological Succession on a Global Scale Astrobiology, 4 (2), 168-195.

Friedmann EI, & Ocampo-Friedmann R (1995). A primitive cyanobacterium as pioneer microorganism for terraforming Mars. 
Advances in space research : the official journal of the Committee on Space Research (COSPAR), 15 (3), 243-6.

Nicholson WL, Krivushin K, Gilichinsky D, & Schuerger AC (2013). Growth of Carnobacterium spp. from permafrost under low pressure, temperature, and anoxic atmosphere has implications for Earth microbes on Mars. 
Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 110 (2), 666-71.


martes, 29 de enero de 2013

Los periodistas son tontos. Este es el titular y no el fullereno

Para mear y no echar ni gota: descubren una molécula compleja en forma de balón de fútbol y lo relacionan con la exobiología:

http://www.abc.es/ciencia/20130129/abci-cientificos-espanoles-hallan-moleculas-201301290815.html

Pero vamos a ver, alma de cántaros, esto no es ciencia. Ciencia es demostrar que tienes la molécula, pero que esta molécula tenga forma de balón no te permite sacar un titular diciendo que podría haber traído la vida a la tierra. Por poder también podría ser el balón de dios, o de los Pokemon, pero eso es indemonstrable, lo mismo que decir que la vida "podría" haber venido de fuera dentro de estas estructuras. ¿Por qué les cuesta tanto aceptar que la vida se ha producido al azar en este planeta?, pues sencillo, les cuesta porque prefieren pensar que vino de fuera, que "algo o alguien" la fabricó en el espacio estelar... Todo para mantener la ficción de un dios que dirige nuestra evolución y nuestros pasos. No amigos, el fullereno es una molécula interesantísima y lo vamos a dejar ahí.

lunes, 9 de julio de 2012

La bacteria "arsénica" depende del fosfato para vivir


Fin de la historia. La bacteria que resiste el arsénico de Felisa Wolfe-Simons necesita fosfato para vivir. Felisa bonita hay que tener menos prisa para publicar los experimentos. En el link de abajo se puede leer el artículo completo


lunes, 2 de mayo de 2011

Mars Rover


Este vídeo sobre el Mars Rover es espectacular. Desgraciadamente con la tecnología que llevaba el Mars Rover no pudieron descubrir si hay bacterias en Marte, pero haberlas seguro que hailas.

martes, 22 de marzo de 2011

Panspermia en PNAS: el meteorito con amoniaco


El meteorito con amoniaco usado en el estudio proveniente de la Antártida.

Los investigadores de la Universidad del Estado de Arizona en Tempe (Estados Unidos), dirigidos por Sandra Pizzarello, estudiaron un meteorito que contiene materiales orgánicos pertenecientes al grupo de la Tumba de Nunataks, hallado en la Antártida. El equipo de Pizzarello trataba de comprobar si el complejo material que forma el asteroide contenía alguna huella de la evolución química que siguió el meteorito.
Imitación de la Tierra primitiva

Para ello imitaron las condiciones ambientales que había en la Tierra antes de la aparición de la vida. Siempre con escalas temporales de laboratorio (sería imposible recrear los tiempos reales), emularon la actividad hidrotermal, la temperatura y la presión de la Tierra primitiva.

Y los resultados mostraron, para la sorpresa de los investigadores, que aquel meteorito liberó una enorme cantidad de ion amonio (NH4), un importante precursor de las moléculas biológicas complejas, como los aminoácidos o el ADN.

Para descartar la posibilidad de que el amonio proviniera de contaminación en el laboratorio, analizaron la composición isotópica del nitrógeno y descartaron esa posibilidad, ya que es muy diferente de la que existe en la atmósfera actual. De esta forma, Pizzarello y sus colegas lanzan en su trabajo la idea de que la llegada de estos meteoritos pudo acelerar, o desencadenar, la evolución de las moléculas que dieron lugar a la vida.

¿Vienen las bacterias del espacio?: falso

Un investigador de la NASA ha anunciado el descubrimiento de restos bacteriano en un meteorito http://journalofcosmology.com/Life100.html. La noticia parece extraordinaria, pero es falsa. Recordamos al menos una falsa alarma de hace tiempo relacionada con el meteorito marciano ALH 84001, este mismo autor ya ha presentado estos resultados durante varios años.


Estructura descubierta en un meteorito que Richard Hoover interpretarse como una cianobacteria fósil. © Richard Hoover

Editado y publicado online por la Journal of Cosmology, esta revista aunque se ampara en el nombre de «Journal», como muchas otras revistas especializadas en diferentes campos de la ciencia, no es precisamente de gran confianza, ya que sus responsables son partidario confesos de la teoría de la Panspermia y proclives a publicar cualquier cosa que suscriba que la vida llegó a la Tierra en un meteorito, aunque no esté confirmado. La propia NASA se ha desvinculado de este estudio y en un comunicado remitido a la agencia Efe asegura que no puede apoyar la investigación hasta que sea confirmada por otros científicos.

Estos fósiles de cianobacterias en los meteoritos carbonosos CI1 que el exobiólogo de la NASA Richard Hoover afirma haber demostrado que las estructuras que se encuentran en varios meteoritos de tipo condritas carbonáceas son microfósiles de bacterias extraterrestres.

Sin embargo, Hoover ha publicado artículos muy similares por lo menos desde 2004. Además, de ese descubrimiento, se publican habitualmente noticias similares en revistas como Science o Nature. La existencia de estudios que sugieren la presencia de microbios alienígenas en el interior de meteoritos no es nueva, y ha suscitado ya agrias polémicas entre los investigadores, que se preguntan cómo esos organismos podrían haber sobrevivido en el espacio y cómo y dónde pudo surgir la vida en el universo. Sin embargo, este artículo no debía haber salido a la luz, aunque la capacidad profesional de Richard Hoover no se pone en duda.

Recuerda que hace tiempo las estructuras descubiertas en el meteorito marciano ALH84001 fueron presentadas oficialmente por la NASA en otra ocasión como evidencia de vida pasada en Marte. Más tarde se ha demostrado lo contrario…


Este meteorito pertenece a un tipo muy raro en la Tierra. Conocidos como condritas carbonaceas son, basicamente, piedras desprendidas de grandes asteroides con mas de 4500 millones de años.

Desde hace tiempo se cree que las condritas carbonaceas son el origen de la vida terrestre, no necesariamente porque la trajeran consigo, sino porque tienen todos los elementos orgánicos necesarios para formarla, y muchos de ellos deben necesariamente provenir de otros planetas o planetoides, ya que no podrian formarse sin atmosfera ni agua. Dicho esto, es fácil imaginar que estos meteoritos pueden haber pasado por algún planeta con vida, trayendo consigo bacterias de dicho planeta, aunque por ahora esta es SOLO una hipótesis no demostrada. Sospecho que detrás de esta teoría de la panspermia está la incapacidad de algunos científicos de aceptar que el origen de la vida es terrestre, organizado según las reglas de la selección natural y que no es en absoluto un proceso guiado por ninguna mano inteligente.