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miércoles, 5 de octubre de 2022

Hormigas arrieras: Mata a los indeseables y mantén vivos a los beneficiosos

Una de las características más atrayentes de los bacteriófagos es que permiten matar a las bacterias indeseables mientras mantienen con vida a las bacterias beneficiosas. Esta estrategia es también la que han elegido las hormigas arrieras.
Estas hormigas arrieras se pueden observar fácilmente en todo el Ecuador. Las hormigas cortan hojas para introducirlas en sus nidos. Allí, en ciertas cámaras que tienen una temperatura y una humedad adecuada, sirven de alimento a una clase de hongo. El hongo degrada la celulosa de las hojas ya que las hormigas no pueden degradarla por si mismas. Los humanos hacemos lo mismo con las vacas. Como no podemos degradar la celulosa ponemos a las vacas a comer la hierba. Las bacterias del rumen de la vaca, que si tienen celulasa, degradan la celulosa por nosotros.

Las hormigas arrieras cultivan el hongo adecuado y mantienen a raya a hongos oportunistas que podrían contaminar sus cultivos ¿Cómo? Las hormigas arrieras poseen en sus cuerpos cultivos de Actinobacteria que producen productos antifúngicos específicos para los hongos contaminantes.

Fig. A Las hormigas en su huerto de hongos, observad los puntos blancos en el torax de las hormigas. Esas son las colonias de Actinobacterias. Fig. B Los puntos blancos en el cuerpo y cabeza de la hormiga son bacterias productoras de productos antifúngicos. Fuente

viernes, 10 de octubre de 2014

Gloria Blanco descubre actinomicetos productores de antibióticos y tumorales en el Cantábrico
















Investigadores de la Universidad de Oviedo han descubierto bacterias productoras de fármacos en ecosistemas de algas y corales del mar Cantábrico. El trabajo del equipo liderado por la profesora Gloria Blanco se publicará próximamente en la prestigiosa revista Microbial Ecology. El estudio se enmarca dentro de las líneas de investigación del recientemente creado Observatorio Marino de Asturias (OMA) sobre la exploración de la vida marina del Cantábrico y la explotación de sus recursos naturales. El OMA se inscribe dentro de las iniciativas puestas en marcha desde el Campus de Excelencia Internacional.
El equipo científico está centrado en el estudio de  los actinomicetos, unos microorganismos esenciales para la vida en nuestro planeta y la salud humana, ya que son los principales productores de antibióticos, antitumorales y otros fármacos que se utilizan en medicina. Aunque tradicionalmente se han considerado bacterias de suelo, en estos últimos años se ha hecho evidente su presencia en ambientes marinos y en simbiosis con otros seres vivos como animales y plantas.
“Los océanos son en la actualidad una fuente alternativa de aislamiento de nuevos géneros de actinomicetos", explica Gloria Blanco
“Los océanos son en la actualidad una fuente alternativa de aislamiento de nuevos géneros de actinomicetos, cuyo estudio se ha hecho muy atractivo debido al creciente número de nuevos y potentes compuestos de interés farmacológico que producen”, explica Gloria Blanco. Esta línea de investigación se incluye así dentro de las nuevas tendencias de la comunidad científica internacional para el descubrimiento de nuevos medicamentos.
La hipótesis de trabajo se basa en la exploración de nuevos hábitats, a fin de obtener nuevas especies o cepas que produzcan moléculas naturales con potencial farmacológico. Los trabajos previos llevados a cabo por los expertos han permitido encontrar en el Cantábrico una gran diversidad de actinomicetos productores de moléculas con actividades antibióticas y antitumorales, y que se encuentran asociados a distintos organismos  en diferentes  ecosistemas.
Los primeros hallazgos de actinomicetos se realizaron en algas intermareales recogidas en diferentes playas de Gijón desde 2010. En este último año también se han podido aislar poblaciones muy variadas de estas bacterias actinomicetos a partir de algas submareales recogidas en distintas estaciones del litoral asturiano, un trabajo que se realiza en colaboración con el Centro de Experimentación Pesquera del Principado de Asturias y el Departamento de Organismos y Sistemas de la Universidad.
Identificada una nueva especie
La nueva especie de actinomiceto vive asociado a corales y estrellas de mar y ha sido denominada como Myceligenerans cantabricum
El equipo de Gloria Blanco también ha tomado parte en una de las campañas realizadas en el Cañón de Avilés dentro del proyecto de DOSMARES, donde fueron descubiertos actinomicetos capaces de vivir en los arrecifes coralinos hasta 4.700 metros de profundidad. Las muestras recogidas a 1.500 metros de profundidad han permitido identificar una nueva especie de actinomiceto que vive asociada a corales y estrellas de mar, que ha sido denominada como Myceligenerans cantabricum y que ya ha sido depositada en las  Colecciones de Cultivos Tipo española (CECT) y alemana (DSMZ).
“Dado el gran número de actinomicetos productores de compuestos bioactivos que se han aislado y, conociendo las necesidades clínicas actuales de disponer de nuevos medicamentos, se hace prioritaria la  profundización en este estudio para determinar la posible novedad de los compuestos obtenidos, elucidar su estructura química y valorar su más que posible interés médico-farmacéutico”, señala la profesora de Microbiología. Un grupo de especialistas en enfermedades infecciosas del HUCA y el Hospital de Cabueñes colabora en el análisis de las actividades antibióticas de los productos naturales obtenidos en este estudio. El carácter multidisciplinar de la investigación ha implicado a biólogos, químicos, médicos y biotecnólogos.