martes, 8 de mayo de 2012

Despilfarro en el centro de investigación Príncipe Felipe de Valencia

"EL CENTRO DE INVESTIGACION PRINCIPE FELIPE (VALENCIA) HA DESPEDIDO A
108 TRABAJADORES DE LOS 258 EMPLEADOS CON LOS QUE CONTABA, 79 SON
CIENTIFICOS, LOS QUE SE QUEDAN TIENEN UNA REDUCCION DE SALARIO. SE HAN
CERRADO 14 LINEAS DE INVESTIGACION, ALGUNAS ERAN SOBRE EL CANCER,
PARKINSON O ALZHEIMER.

PERO HAN GASTADO 3 MILLONES DE EUROS ORGANIZANDO UN CAMPEONATO DE GOLF
DE UN FIN DE SEMANA EN CASTELLON. 15 MILLONES DE EUROS EN UNAS TORRES
DE CALATRAVA QUE AL FINAL NO SE VAN A CONSTRUIR.
HAN COMPRADO "POR UN PRECIO SIMBOL ICO " LA EMPRESA VALMOR SPORTS ,
ENCARGADA DE LA ORGANIZACION DE LA FORMULA 1, PERO SE HACE CARGO DE 30
MILLONES DE EUROS DE DEUDA.
PODRIA SEGUIR ...

lunes, 7 de mayo de 2012

Los hongos juegan a poli bueno, poli malo con hormigas


DAVID HUGHES. Una hormiga zombi, con el parásito en la cabeza

Fantástico artículo de J. de Jorge en el ABC hoy. No me resisto a reproducirlo

Una curiosa investigación revelaba el pasado año la existencia en Brasil de cuatro especies de hongos del género Ophiocordyceps queinfectaban el cerebro de las hormigas para anular su voluntad como si fueran zombis y enviarlas a la muerte en una fosa común donde las esporas entran en erupción y pueden reproducirse, una escena que parece sacada de una película de alienígenas. Ahora, un equipo internacional de científicos ha descubierto que estos pequeños insectos pueden salvarse de la fatalidad. La investigación revela, por primera vez, cómo una colonia entera es capaz de sobrevivir a los ataques de los hongos. El salvador es, por extraño que parezca, un segundo hongo especializado en atacar al parásito que convierte a las hormigas seres . El estudio aparece publicado en PLoS ONE.

«En este caso, la biología es más extraña que la ficción», asegura David Hughes, de la Universidad Estatal de Pensilvania. Los hongos que infectan a las hormigas, descubiertos en la Zona da Mata, en el estado brasileño de Minas Gerais, anulan su voluntad, matándolas después de que hayan transportado sus esporas en la cabeza hasta una localización clave para su dispersión. Ahora, los investigadores han descubierto un segundo hongo hiperparásito (un parásito que vive a costa de otro parásito) que, efectivamente, «castra» al primer hongo para que no pueda esparcir sus esporas». De esta forma, menos hormigas se convierten en zombis.

Hongos «castrados»

Los científicos observaron detalles hasta ahora desconocidos de las interacciones entre las hormigas y los dos hongos, el «perverso» y el «salvador». Los científicos ya sabían que las hormigas defienden sus colonias de manera eficiente contra enemigos microscópicos, como las esporas de los hongos, acicalándose entre sí, pero desconocían que tenían un inesperado aliado. «Curiosamente, más allá del efecto bien conocido del comportamiento defensivo de las hormigas, nuestra investigación revela el efecto añadido de las acciones de «castración» de los hongos hiperparásitos, que pueden dar lugar a limitar significativamente la propagación del hongo de las hormigas zombis», dice Hughes.

En el estudio, solo alrededor del 6,5% de los órganos que producen esporas del hongo de las hormigas zombis eran viables y capaces de infectar a las hormigas sanas. Hughes asegura que su equipo está ampliando sus esfuerzos para seguir estudiando «el teatro más emocionante interpretado en el suelo de la selva tropical».

Periodo Cuescácico: Flatulencias y modelos matemáticos

Acabo de leer esta noticia de la Agencia Efe. ¿Realmente se creen que esto es relevante?. La palabra "modelo matemático" para algunas personas debe de operar como el "Ábrete sésamo" de Alí Babá y los cuarenta ladrones: es pronunciarla y bajar las barreras del escepticismo. Los dinosaurios siempre venden, y al autor del modelo matemático le viene muy bien la publicidad, pero ¿es necesario vender esto en un medio de comunicación de masas?. Lo gracioso ha sido leer los comentarios de los lectores: todo el mundo haciendo coñas de la noticia. Me encanta el "Pudieron producir...". Señores, la palabra pudieron no es ciencia. A ve si nos aclaramos.

El metano que los dinosaurios herbívoros emitían a través de sus flatulencias pudo causar el calentamiento del planeta hace 150 millones de años, según concluye un estudio divulgado este lunes en el Reino Unido.

La investigación, realizada por un grupo de científicos de universidades británicas y publicado en Current Biology, calcula que los dinosaurios gigantes herbívoros -saurópodos- podían emitir conjuntamente hasta520 millones de toneladas anuales del gas con efecto invernadero.

Para hacer el cálculo, los expertos analizaron la proporción de metano emitida por los herbívoros actuales, como vacas y otro tipo de ganado, según su biomasa.

Después, trasladaron esa relación a los dinosaurios herbívoros del mesozoico, como el Brontosaurio o el Diplodocus, que medía 45 metros y pesaba más de 45 toneladas. Se estima que en esa época prehistórica la temperatura del planeta era unos 10 grados superior a la actual.

Bacterias que generaban metano

Los autores del estudio creen que los dinosaurios, al igual que ocurre con las vacas, tenían en sus aparatos digestivos unas bacterias que les ayudaban a hacer la digestión y que generaban metano al fermentar las plantas.

"Pudieron producir más metano que todas las fuentes de metano actuales juntas"

"Un simple modelo matemático sugiere que los microbios que vivían en los dinosaurios saurópodos pudieron haber producido suficiente metano para tener un efecto importante en el clima del mesozoico", afirma el director del estudio, Dave Wilkinson, de la universidad John Moores de Liverpool.

"De hecho, nuestros cálculos indican que estos dinosaurios pudieron producir más metano que todas las fuentes de metano actuales juntas, naturales o creadas por el hombre", añadió.

Las actuales emisiones de metano se cifran en unos 500 millones de toneladas al año, frente a los 181 millones de toneladas que se calcula que se emitían antes de la era industrial, que empezó hace unos 150 años.

domingo, 6 de mayo de 2012

Legionella pneumophila, un monstruo almodovariano.

El monstruo con su víctima

Legionella (en verde) reproduciéndose en el interior de una ameba Dictiostelium (Fotogr. R. H. Kessin).

En la última película de Almodovar, “La piel que habito”, Antonio Banderas interpreta a Robert Ledgard, un monstruo que se vale de sus conocimientos de cirugía para convertir al hombre culpable de la muerte de su hija, en una mujer, a la que convierte en un sustituto de su esposa fallecida por suicidio. Lo que sobrecoge es la habilidad de convertir un cuerpo humano, un ser autónomo, en otra persona. Es el mismo grado de crueldad efectiva que tienen las avispas que sedan las larvas de mariposa induciéndoles un coma que las mantiene vivas mientras las crías de la avispa la van devorando poco a poco. Alimentándose de las reservas de grasa de la larva, respetando sus órganos vitales, obteniendo de la larva el alimento que no les puede procurar la madre de una forma directa, a la manera de los mamíferos. Esta crueldad humana y de los insectos ya se encuentra en el mundo bacteriano, como no. Las bacterias patógenas intracelulares nos muestran un amplio abanico de estrategias para alimentarse y reproducirse mientras van agotando poco a poco las reservas de energía de sus víctimas. Hablamos de Salmonella, Listeria, Legionella...

Legionella pneumophila, vive en las charcas de agua, nadando y esperando ser devorada por el gran depredador de bacterias: la ameba de agua dulce. Para nosotros una ameba es simplemente una célula individual de forma cambiante. La podemos ver moverse inocentemente bajo el un microscopio pero para una bacteria es un monstruo feroz. La diferencia de tamaño sería, si la ameba es una tienda de campaña iglú para 8 personas, la bacteria sería un pequeño globo de globoflexia. Normalmente la ameba atraparía la bacteria y la invaginaría englobándola en un pequeño saquito al que, ya en su interior, fundiría con otros saquitos que contienen agua oxigenada y otros venenos capaces de destruir bacterias en una especie de estómago primitivo. Legionella se deja atrapar y engullir por la bestia. Ya en su interior Legionella le corta la digestión a la ameba. Lo primero que hace es cambiarse la ropa: se quita su membrana, la que utiliza para vivir y nadar en agua libre por otra membrana, sin flagelo, que le permite reproducirse rápidamente en el interior del primitivo estómago de la ameba. Cuando Legionella alcanza un número alto de individuos, notan la necesidad de escapar del cuerpo exhausto de al ameba, lo que hacen es cambiar de nuevo de traje, y producen la membrana del principio, la que usan para nadar y vivir en agua libre. Una vez lista y acicaladas rompen a la ameba y salen a nadar en busca de una nueva presa. La víctima convertida en verdugo.


Para saber más: Fernandez-Moreira, E., J. H. Helbig, and M. S. Swanson. 2006. Membrane vesicles shed by Legionella pneumophila inhibit fusion of phagosomes with lysosomes. Infect. Immun. 74:3285-3295.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Genealogía del racismo

Casi todas las marcas que consumimos en el supermercado pertenecen a diez corporaciones.

Esta información hubiese sido oro en las manos del filósofo frances Michael Foucault. Sería oro porque descubriría que estas diez corporaciones están en manos de aquellos que en la edad media detentaban su poder no en la posesión de marcas de consumo sino en blasones y títulos nobiliarios. Hoy la genealogía se reviste de nuevos símbolos, pero permanece ligada a familias y grupos étnicos lo mismo que antaño. Recomendar por último el libro que podéis ver abajo. Un libro que permite a las personas de formación biológica entender el porqué de muchos hechos históricos.

En la imagen con la genealogía de las marcas resaltaría dos cosas. Si seguimos con el paralelismo de la heráldica, habría 10 príncipes que serían los accionistas mayoritarios de las diez corporaciones, los marqueses y condes serían los responsables de cada una de las marcas: Conde de Hugo Boss, Marqués de Tampax. Los siguientes en el escalafón, barones e hidalgos serían los altos directivos...
Otro concepto sería la sensación de proliferación de marcas. Algo parecido sucedió en las catedrales españolas. Una catedral un altar principal. Pronto empezaron a aparecer en los laterales las capillas, cada capilla daba de comer a un capellán y a un sacristán. Cada capilla estaba sostenida con los diezmos de alguna aldea o población. De ese modo, una catedral como la de Segovia llegó a tener 2000 personas "trabajando" en ella. 2000 personas que comían de las redes de poder que se tejían alrededor de la catedral  y las personas asociadas a ellas.

En este documental sobre obsolescencia programada se ve como estas marcas regulan nuestra vida más allá de lo que imaginamos, lo mismo que cuesta entender como una catedral, que en principio sólo es una iglesia grande, llega a dar de comer a 2000 personas.
En este documental muestran cómo en la antigua RDA no tenían el problema de la obsolescencia programada, tenían eso si una policia secreta represiva muy efectiva.

¿Funcionarán este tipo de estrategias en los mundos microbianos?. Los que me leéis desde hace tiempo sabréis que me interesa la explotación de las señas de identidad. Lamentablemente no es un tema en el que se haga demasiada investigación. Pero ¿No es una buena pregunta el 50% de la respuesta?

domingo, 29 de abril de 2012

¡Qué bacterias máis salgadas!


Que bacterias máis salgadas!
Bacterias sobre as pedras salinas de Atacama
As bacterias crecen enriba das rochas salinas do deserto de Atacama (Chile).
Os humanos somos unha especie colonizadora. Procuramos chairas máis verdes, caza máis abundante e mellores condicións de vida más aló dos límites coñecidos. Esa foi a motivación que levou os primeiros homes a alonxarse de África e colonizar novos continentes e a adaptarse a novos climas, faunas e floras. É a historia da humanidade. As nosas fronteiras son agora os planetas dos sistema solar. Marte é sin duda o reto para os próximos decenios. Como planeta é o máis parecido á Terra ainda que non tan acolledor: carece de atmósfera que o protexa dos rayos UVA e os rayos cósmicos; coma está máis alonxado do Sol fai máis frío e os panéis solares renderían menos enerxía que na Terra; ademáis a auga é escasa. Quen podería viver alí? Os científicos sospeitan que as bacterias. Bacterias marcianas, eso si. Terán o mesmo ADN, os mesmos compoñentes celulares cas da Terra?. Victor Parro, investigador do Centro de Astrobioloxía de Madrid acaba de publicar un artigo no que descubre unhas bacterias procedentes do deserto de Atacama en Chile, o máis extremo e seco da Terra, que viven a dous metros baixo terra, sen osixeno e sobre pedras de sal. O sal é altamente higroscópica, e dicer, que ten moita capacidade para captar a auga que existe no ar. Lembrade as bolsiñas de gel salino que veñen nas caixas dos aparatos electrónicos. Os fabricantes as colocan para protexer os aparatos da humidade do ambente. Ademáis o sal cando se mezcla con auga é un anticonxelante fantástico. Non se bota sal en inverno as estradas para evitar o xeo?. As bacterias de Atacama aproveitanse destas duas cualidades do sal: o empregan como anticonxelante e para captar auga, porque viven nun deserto onde non chove nunca, recibe menos de 1mm de auga o ano procedente do escaso orballo. A dous metros baixo terra estas bacterias viven sobre pedras de sal que capturan esa exigua humidade. A mezcla de auga co sal impide que as bacterias se conxelen nos fríos invernos. As investigacións que se levan a cabo nas comunidades bacterianas do deserto de Atacama continúan botando luz sobre as condicións de vida en Marte. Os humanos aprenderemos das bacterias cómo sobreviver e desenvolver a vida no noso próximo destino a explorar como especie. Un destino non tan lonxano.
Parro et al. “A microbial oasis in the hypersaline Atacama subsurface discovered by a life detector chip: implications for the search for life on Mars”. Astrobiology 11(10): 969-96, December 2011. Doi: 10.1089/ast.2011.0654.
Applied and Environmental Microbiology, 2009. DOI: 10.1128/AEM.01469-08
Geology, 2009. DOI: 10.1130/G25180A.1

As veas grises son colonias de bacterias crecendo nas rochas salinas
As veas grises son colonias de bacterias que crecen enmedio das rochas salinas do deserto, algunhas a dous metros baixo terra. Unhas condicións moi similares poderían atoparse en Marte.

sábado, 28 de abril de 2012

Las bacterias de Atacama nos dan lecciones sobre Marte

Las bacterias crecen y viven sobre la superficie de rocas salinas a dos metros de profundidad en el desierto de Atacama (Chile).

La colonización. Establecer pequeños asentamientos más allá de los límites conocidos. Buscar prados más verdes, caza más abundante y mejores condiciones de vida más allá de los límites conocidos. Esa fue la motivación que llevó a los primeros hombres a alejarse de las sabanas de África y adentrarse en nuevos continentes. Adaptarse a nuevos climas y nuevas faunas y floras. Es la historia de la humanidad. Las próximas fronteras son los planetas del sistema solar. Marte es sin duda el reto para los próximos decenios. Es el planeta más cercano a la Tierra, aunque no es tan acogedor como nuestro planeta. Carece de atmósfera, está más alejado del Sol por lo que hace más frío y los paneles solares rendirían menos energía que en la Tierra, además parece que el agua es escasa. ¿Quién podría vivir allí?. Los científicos sospechan que las bacterias. ¿Quién si no?. Víctor Parro del Centro de Astrobiología acaba de publicar un artículo en el que descubre unas bacterias que viven a dos metros bajo tierra, sin luz ni oxígeno sobre piedras de sal. Estas condiciones serían similares a las que se podría encontrar vida en Marte. Marte al no tener atmósfera tiene su superficie sometida a la radiación cósmica y a los cambios bruscos de temperatura. Vivir a dos metros bajo el suelo te protege de la radiación. La sal es altamente higroscópica, es decir, tiene la capacidad de captar el agua del ambiente (recordad las bolsitas de sal que vienen en las cajas de los aparatos eléctricos para protegerlos de la humedad). Además cuando el agua se mezcla con la sal es un anticongelante fantástico (¿No se le echa sal a las carreteras para evitar el hielo?). La investigación en el desierto de Atacama continúa arrojando luz sobre las condiciones de vida en Marte. Atacama recibe menos de 1 mm de agua al año, proveniente de la humedad en el aire. Es el desierto más seco de la Tierra. Las bacterias de ese desierto nos enseñaran cómo sobrevivir y desarrollar vida en nuestro próximo ecosistema a explorar como especie.

Parro et al. "A microbial oasis in the hypersaline Atacama subsurface discovered by a life detector chip: implications for the search for life on Mars". Astrobiology 11(10): 969-96, December 2011. Doi: 10.1089/ast.2011.0654.
Applied and Environmental Microbiology, 2009. DOI: 10.1128/AEM.01469-08
Geology, 2009. DOI: 10.1130/G25180A.1

miércoles, 25 de abril de 2012

Marte en el desierto de Atacama


A dos metros bajo tierra en el desierto de Atacama existe un “oasis” de microorganismos. Investigadores del Centro de Astrobiología y de la Universidad Católica del Norte lo han encontrado en sustratos hipersalinos gracias a SOLID, un detector de signos de vida que se podría utilizar en ambientes parecidos del subsuelo de Marte.

Bajo el desierto de Atacama crecen los microbios en los cristales de sal. Crédito: Parro y colaboradores/CAB/SINC.
Bajo el desierto más árido de la Tierra bulle la vida. Un equipo hispano-chileno de científicos ha descubierto bacterias y arqueas (microorganismos primitivos) viviendo a 2 metros de profundidad en sustratos hipersalinos deldesierto de Atacama, en Chile, según publican en la revista Astrobiology.
“Lo hemos denominado ‘oasis microbiano’ porque encontramos microorganismos desarrollándose en un hábitat rico en halita (sal común) y otros compuestos (anhidrita y perclorato) altamente higroscópicos, es decir, que atrapan agua”, explica a SINC Víctor Parro, investigador del Centro de Astrobiología (INTA-CSIC) y coordinador del estudio.
Además, los sustratos donde viven los microbios también favorecen fenómenos de delicuescencia, lo que implica que pueden atraer la escasísima humedad del aire y concentrarla alrededor de los cristales de sal. Así se forman unas diminutas películas de agua líquida con un espesor de unas pocas micras.
En este ambiente crecen los microorganismos subterráneos con todo lo que necesitan para vivir: agua y alimento. Las especies no son muy distintas a otras de entornos hipersalinos similares, pero lo peculiar es haberlas descubierto a entre 2 y 3 metros profundidad, en ausencia de oxígeno y luz solar.
Para realizar la investigación los científicos han utilizado un instrumento denominado SOLID (Signs of LIfe Detector), un detector de signos de vida desarrollado por el equipo con el objetivo de poderlo utilizar en las futuras misiones a Marte.
El corazón de SOLID es un biochip –denominado LDChip– que incorpora hasta 450 anticuerpos para identificar material biológico como ADN, azúcares y proteínas. De forma automática se pueden tomar las muestras, incubarlas, procesarlas y observar los resultados en una imagen con puntos brillantes que delatan la presencia de determinados compuestos o microorganismos.
Con esta técnica los investigadores han confirmado in situ la presencia de las bacterias y arqueas subterráneas del desierto, en colaboración con científicos de la Universidad Católica del Norte en Chile. También tomaron muestras a una profundidad de hasta 5 m y las llevaron al laboratorio. Allí consiguieron no solo fotografiar a los microorganismos con el microscopio electrónico, también que “despertaran” a la vida cuando se les proporcionó agua.
Lecciones para Marte
“Si hay microbios parecidos en Marte, o quedan sus restos en condiciones similares a las que hemos encontrado en Atacama, podríamos detectarlos con instrumentos como SOLID”, destaca Parro.
El investigador recuerda que se han descubierto depósitos salinos en el planeta rojo, por lo que es posible pensar en ambientes hipersalinos en su subsuelo. “La alta concentración de sal tiene un doble efecto: atrapa agua del entorno de los cristales y baja el punto de congelación, de manera que se pueden tener películas de agua líquida (en salmueras) a temperaturas de varios grados bajo cero, de hasta -20º C.
La elevada salinidad y escasez de agua líquida favorecen la preservación de moléculas biológicas, de manera que es posible encontrar productos biológicos en materiales de este tipo aunque ya no hubiera microorganismos vivos desde hace millones de años.