lunes, 15 de abril de 2013

Chuparle el pene a un recién nacido directamente con la boca no es buena idea


Dos bebés de la comunidad judía ultraortodoxa de Nueva York han sido infectados con herpes en los últimos tres meses tras someterse a la circuncisión ultraortodoxa. Sólo en Nueva York más de 3.500 bebés se someten a este ritual cada año. Sólo en Nueva York más de 3.500 bebés se someten a este ritual cada año. El Departamento de Salud de la ciudad calcula que al menos 13 recién nacidos se han infectado por el virus de la misma manera desde 2000. En este tiempo, dos bebés sufrieron daños cerebrales por efecto del virus y otros dos murieron.

Los padres que estén considerando el ritual judío de la circuncisión necesitan saber que la circuncisión sólo debe ser realizada bajo condiciones estériles, como cualquier otro procedimiento que origina una incisión abierta”, explicó. Sus investigadores calculan que el riesgo de contraer herpes de los niños sometidos al metzitzah b’peh es 3,4 veces superior al resto.

El rabino Moshe Bendahan, de la sinagoga de Chamberí, en Madrid, ha circuncidado a un millar de bebés en España en los últimos 27 años. “Aquí no se hace la succión oral directa”, afirma. El Talmud, la obra que recoge las leyes judías transmitidas por tradición oral, explica que la circuncisión debe realizarse en tres fases, según detalla Bendahan: “Cortar el prepucio, recortar la membrana interna y absorber la sangre”.
“Nosotros usamos un tubo con una gasa en el interior en el que se mete el pene del bebé. Al absorber desde el otro lado del tubo, la sangre se queda en la gasa y no llega a la boca del mohel”, explica el rabino de Madrid. “El bebé puede tener el sida, o el propio mohel puede tener una enfermedad, así que no tiene sentido asumir un riesgo pudiendo usar un tubo desechable”, opina. Este método es el más habitual fuera de las comunidades ultraortodoxas.
En 2004, pediatras de la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Beeseba (Israel), ya alertaron de que el metzitzah b’peh, que es el nombre hebreo a esta práctica de que un rabino viejo le chupe la colita a tu hijo, “conlleva un grave riesgo de transmisión del herpes a los recién nacidos, lo que se puede complicar con infecciones prolongadas o graves”. Los pediatras habían detectado ocho casos de bebés con herpes genital tras ser circuncidados por cuatro rabinos infectados. Uno de los bebés sufrió una encefalitis herpética y se quedó con secuelas neurológicas de por vida
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viernes, 12 de abril de 2013

Epidemia: una exposición que hay que ver

Se ha inaugurado la exposición "Epidemia" en el Cosmocaixa de Madrid. La noticia ha aparecido en el periódico El Mundo. Os dejo las fotografías para que la valoréis










jueves, 11 de abril de 2013

Levaduras evolucionan a organismos pluricelulares en laboratorio

Es el tema elegido esta vez en la sección que mantenemos en el programa Efervesciencia de la Radio Galega. El programa está en gallego. Se entiende perfectamente en castellano.

miércoles, 10 de abril de 2013

Bacterias en las nubes: el vídeo






El de la gabardina y la boina es un servidor de ustedes. Muy buen trabajo el de Xavi en la edición del vídeo. He quedado encantado. Tenemos que hacer más cosas juntos.

martes, 9 de abril de 2013

Bacterias en las nubes (II). Una historia de altura.

La humanidad desconocía que existían bacterias en las nubes. Esto se debe a que no podemos crecer a la mayoría de las bacterias en condiciones de laboratorio. Muchas de estas bacterias son muy delicadas a la hora de comer y no le vale cualquier cosa. Y si no crecen no las podemos estudiar. Hasta ahora. Gracias a la técnica de secuenciación de ADN masiva podemos "leer" todos los genes de un ambiente determinado, por ejemplo, de las nubes y ¿Qué encontramos allí? pues hasta 1800 especies de bacterias distintas, que es lo que se encontraron unos científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en muestras de aire de Texas. Esta cantidad tan alta de especies distintas sitúa al aire al mismo nivel que el suelo en lo que riqueza microbiana se refiere. De estas 1800 bacterias las había procedentes de campos de heno, depuradoras de aguas residuales, fuentes termales y encías humanas así como procedentes de la pintura deteriorada.

El polvo del desierto del Sahara o de los desiertos de China recorre distancias enormes hasta dar la vuelta al mundo muchas veces. Esas nubes de polvo son portadoras de microbios (virus y bacterias) procedentes de los suelos en donde se originaron. Lo mismo sucede con el humo de los vertederos, o de la niebla formada sobre los mares. Cada vez que respiramos tomamos una muestra de esa diversidad microbiana.

Por encima del aire que respiramos, en la alta atmósfera en alturas de hasta 36 km de altitud, también hay microbios. Hay pruebas de que incluso son capaces de reproducirse en las nubes, a pesar de resistir unos niveles de ultravioleta altísimos. En estas nubes son capaces de contribuir a la formación de copos de nieve que cristalizan en torno a una pequeña partícula llamada por los expertos "nucleador". En 2008, Brent Christner de la Universidad Estatal de Luisiana demostraron que los microorganismos eran los nucleadores más eficaces presentes en la nieve. Como podéis ver la nieve está literalmente viva.

Los microbios no solo viven en el aire, sino que también lo crearon. Cuando apareció la vida bacteriana en la Tierra no había oxígeno. El oxígeno es un producto de deshecho de un tipo de bacterias, las cianobacterias, que empezó a aparecer hace 2500 millones de años (la tierra tiene 4600 millones de años). Las cianobacterias son responsables directas de la producción de la mitad del oxígeno producido actualmente cada año en la Tierra, e indirectamente de todo el resto ya que hace cientos de millones de años, las cianobacterias se asociaron (lo mismo que hacen hoy con los hongos en el caso de los líquenes) con otras bacterias para formar las primeras células con núcleo que darían lugar a las plantas. Posteriormente esas cianobacterias evolucionaron hasta llegar a ser cloroplastos, un orgánulo de la célula vegetal.

sábado, 6 de abril de 2013

¿Qué ocurre en nuestras narices?:Análisis de microarrays en biofilms de Neisseria


Tratan de establecer si los biofilms de Neisseria meningitidis crecidos, en un aparato de cultivo continuo “sorbarod” o en cultivo estático, podrían mimetizar a los biofilms que se forman y colonizan el epitelio humano.

Se utilizó un microarray de dos colores en donde se marcó con Cy3 el DNA genómico de una cepa tipo de N. meningitidis.

Por resultados previos los autores sospechan que tiene que haber una represión de los genes responsables de la producción de los azucares (LOS) que rodean la membrana externa de la célula para que se forme el biofilm.

Trabajan con dos cepas, una cepa tipo y una cepa mutante para la formación de LOS y las hacen crecer en dos tipos de cultivos, con flujo de nutrientes y en cultivo estático. Comprueban que se forman biofilms en estos cultivos por tinción violeta cristal y cuantificando con un espectrofotómetro. De esta manera se igualan las muestras. Posteriormente se extrae mediante un kit comercial el RNA. Las muestras de RNA se cuantificaron con el Nanodrop y se confirmaron mediante electroforesis. Se marcó el RNA y el DNA. El microarray se hizo siguiendo el protocolo disponible en la página del grupo de Microarrays bacterianos ( BµG@S) http://bugs.sgul.ac.uk/bugsbase/tabs/array.php?design_id=24&action=designs

Cada array se co-hibridó con una de las muestras problema marcadas con Cy5 y con el DNA genómico de la cepa tipo (control universal). Los microarrays se escanearon con GenePix-4000B y se analizaron con GenePix Pro 6.0. Los análisis estadísticos se llevaron a cabo con Genespring GX 7.3. Los ratios log-transformados fueron normalizados por la técnica de LOWESS usando un 20% de los datos para suavizar.

Los datos recolectados a partir de 5 réplicas del mismo experimento se trataron de la siguiente forma: los ratios log-transformados de las muestras recolectadas a las 48h renormalizaron a el valor de la mediana que se calculó de las muestras a tiempo 0, lo que dió un un ratio T48/T0. Los genes expresados diferencialmente se seleccionaron usando un test t-Student con un valor p = 0.01. Los resultados del microarray se validaron utilizando una RT-PCR cuantitativa.

El objetivo de este estudio era hacer un análisis transcripcional de los genes de N. meningitidis en biofilms ya que la bacteria se encuentra en la cavidad nasofaringea como comensal en este estado. Observaron que como sospechaban los genes asociados a la formación de cápsula estaban más reprimidos en los biofilms de la cepa salvaje. El resultado estrella fue observar que los genes que codifican para proteínas que se encuentran en las vesículas de membrana externa (son unas vesículas de entre 50 y 200 nm que se liberan de la membrana externa de las bacterias Gram-negativas al medio) están sobrexpresadas en los biofilms maduros. Esto es un dato muy interesante porque algunas de estas proteínas son actualmente consideradas los constituyentes más prometedores de las vacunas propuestas para la enfermedad causada por los meningococos serogrupo B.

Referencia:

Meningococcal biofilm growth on an abiotic surface - a model for epithelial colonization?
O'Dwyer CA, Li MS, Langford PR, Kroll JS. Microbiology. 2009 Jun;155(Pt 6):1940-52. 2009  
Esta publicación se ha realizado con un microarray generado por el grupo BµG@S, que es un servicio del The Bacterial Microarray Group at St George's (BµG@S) facility.



viernes, 5 de abril de 2013

Territorialidad en Proteus

Los microbiólogos, hace ahora 30 años, comenzaron a mirar a las bacterias como algo más que pequeñas células individuales e independientes. Los pioneros en este campo observaron que hay bacterias que son capaces de emitir luz sólo cuando han alcanzado un número de ellas suficiente. Es lo que se llamó el "Quorum Sensing", es decir, la capacidad de detectar cuando la población ha alcanzado un número elevado de individuos. Las bacterias al crecer liberaban una pequeña molécula, una feromona que cuando alcanzaba una concentración determinada hacía que ls población emitiese luz. Posteriormente se vio que la producción extracelular de enzimas o de antibióticos, es decir, productos que benefician a la población por entero, también se producían por este "quorum sensing". Otro comportamiento que ha sido últimamente estudiado exhaustivamente es el desarrollo de películas de bacterias, lo que se llaman biofilms. Los biofilms son bacterias que forman una capa, como pueda ser el famoso sarro de los dientes. Muchas bacterias se organizan en biofilms por ejemplo para protegerse de los antibióticos o para colonizar todo tipo de superficies entre las que se encuentran los catéteres de las vías que se utilizan en los hospitales etc.

El cultivo tiene en el medio una membrana anapora la cual permite pasar moléculas pero no permite el contacto de las bacterias. Los investigadores vieron que Proteus mirabilis necesitaba el contacto célula a célula para formar una frontera.


Proteus mirabilis desarrolla una frontera entre Proteus mirabilis de distintas cepas como se puede observar en la fotografía de arriba. A la izquierda se ve como se siembran dos cepas distintas de Proteus, la cepa ip1 y la ip2. A la derecha cuando las colonias crecen se ve como se forma una frontera entre ambas. Esto lo descubrió Dienes en 1946. La frontera es real, las células de una cepa respetan la frontera y no invaden el territorio de la otra cepa, de hecho la frontera es una brecha entre ambas colonias, como si fuera un valle. Cuando los investigadores introdujeron una membrana que impedía el contacto físico entre estas cepas no se producía la frontera. La membrana dejaba pasar hormonas o toxinas, pero por lo visto Proteus mirabilis no agrede con toxinas a la cepa distinta. Lo que parece es que la reconoce.
Gibbs y Greenberg publicaron en 2008 un artículo en Science en el que descubren unos genes responsables. Cuando quitan estos genes Proteus no crea frontera, y cuando se los vuelven a meter Proteus vuelve a crear frontera. El trabajo no es técnicamente novedoso, pero que unos genes controlen algo tan "intangible" como la capacidad para formar una frontera es alucinante y abre y expande el campo de la sociobiología en bacterias. Podéis escuchar el podcast sobre esta noticia aquí.

 2009 Jun;191(12):3892-900. 2009 Feb 27.The Dienes phenomenon: competition and territoriality in Swarming Proteus mirabilis. Budding AE, Ingham CJ, Bitter W, Vandenbroucke-Grauls CM, Schneeberger PM.

Gibbs KA, Greenberg EP. Territoriality in Proteus: advertisement and aggression. Chemical reviews. 2011;(1520-6890):188-94.

martes, 2 de abril de 2013

Bacteria se adapta a atmósfera similar a la de Marte

Una bacteria resistente común en la Tierra se adaptó sorprendentemente a una atmósfera con baja presión, frío y rica en dióxido de carbono similar a la de Marte, un hallazgo que tiene implicancias en la búsqueda de vida extraterrestre.

La bacteria, conocida como Serratia liquifaciens, se halla en la piel humana, el cabello y los pulmones, así como en los peces, sistemas acuáticos, hojas de plantas y raíces.

La Serratia liquifaciens posiblemente evolucionó a nivel del mar, por lo que fue sorprendente hallar que podía crecer en una cámara experimental que redujo la presión a 7 milibares como en Marte, dijo a Reuters el microbiólogo Andrew Schuerger, de la Universidad de Florida.

La presión atmosférica a nivel del mar en la Tierra es de aproximadamente 1.000 milibares.

"Fue realmente una gran sorpresa", aseguró Schuerger.

Además de preocupaciones sobre que microbios invasores puedan inadvertidamente contaminar Marte, el estudio abre la puerta a una amplia variedad de formas de vida con potencial para evolucionar de forma nativa.

Para sobrevivir, sin embargo, los microbios necesitarían ser protegidos de la severa radiación ultravioleta que continuamente llega a la superficie marciana, así como tener acceso a agua, carbono orgánico y nitrógeno.

El Curiosity de la NASA hace cinco meses llegó a Marte para una misión de dos años en busca de condiciones químicas y ambientales que podrían haber posibilitado y conservado la vida microbiológica.

Los científicos esperan saber si el planeta más parecido a la Tierra en el sistema solar tiene o alguna vez tuvo los ingredientes para la vida al analizar químicamente rocas y tierra en capas de sedimento en el sitio donde aterrizó el Curiosity.

Hasta ahora, los esfuerzos por hallar microbios terrestres que puedan vivir en las severas condiciones de Marte se han enfocado en los llamados extremofilos que se hallan solamente en ambientes fríos, secos o ácidos en la Tierra.

Un experimento de unos 10.000 microbios extraídos de entre 12 y 21 metros bajo la capa permafrost en Siberia halló seis especies -todas miembro del género Carnobacterium- que podrían sobrevivir y crecer en la cámara que experimental, localizada en el Laboratorio de Ciencias de la Vida Espacial adyacente al Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.

El próximo paso es ver cómo reaccionan los microbios en condiciones más hostiles, como niveles de sal más altos, más radiación y menos agua.