lunes, 15 de agosto de 2016

Hornos de tiro directo, cerámica negra y virus

Las diarreas son, después de las neumonías, la causa de muerte más importante en niños, sobre todo en países en desarrollo. Una de cada cuatro diarreas, más o menos, están provocadas por virus. Rotavirus y adenovirus principalmente.

Los filtros de barro sirven para purificar agua en países sin acceso al agua potable. En países como Ecuador una de cada cuatro personas no tiene acceso a agua potable. Los filtros de barro, hasta ahora, sólo eliminaban bacterias y parásitos pero eran incapaces de eliminar virus, que son como 100 veces más pequeños que las bacterias.

El trabajo de investigación de Laura Guerrero (1) determinó que los filtros de barro también capaces de eliminar virus cuando se cocían en hornos de tiro directo. Estos hornos permiten conseguir piezas de barro de cerámica negra. El barro se cuece, en estos hornos, durante 24 horas. Se emplea leña. Una vez que las piezas están cocidas se cierra la salida de gases del horno. El humo se acumula e impregna el barro consiguiéndose piezas de cerámica negra. Esta cerámica elimina virus del agua. Bajan el número de virus mil veces, suficiente para que el agua no nos produzca diarreas.
La cerámica negra necesitan hornos que utilicen leña. El horno más básico es el horno de tiro directo, también llamado moruno. Es un horno de dos bóvedas. En la bóveda de abajo se mete la leña. En la bóveda de arriba se ponen las piezas de barro que se van a cocer. Es un horno que va a cocer entre 850 a 1050 grados.

En el horno vertical moruno que tienen en la Escuela de Cerámica de la Bisbal, en Girona, es un horno cuadrado. Las esquinas y las paredes del horno están reforzadas por unas guías de hierro. La función de esta “jaula” de hierro es evitar que el horno al calentarse se dilate demasiado y pueda romper. Si el horno está construido en la ladera de una montaña no hace falta que tenga esa “jaula” de hierro porque la propia montaña impide que las paredes del horno dilaten.

Los ladrillos aislantes de las paredes interiores del horno son de alúmina o de manta cerámica de fibra de vidrio. Los ladrillos de alúmina tienen tres ventajas: son muy aislantes del calor, resistentes a los golpes y no “sueltan” tanto aluminio como la manta de vidrio. En su contra está el hecho de que enfrían lentamente.

En la bóveda de arriba se colocan las piezas. Se llena todo el espacio. Esto es una forma de abaratar los costes. La leña que se suele utilizar es leña de poca calidad. Leña delgada, ramas… leña fina que queme muy bien. La boca del horno de arriba se tapa con una pared de ladrillos de alumina. Los ladrillos se montan en hileras sin mortero. Cuando se cierra esta pared de ladrillos, más exteriormente se ponen unas tablar. Entre la pared de ladrillos y las tablas se pone tierra mezclada con restos de carbón vegetal. En algunos lugares todavía se sigue produciendo carbón vegetal. Se ponen trozos de madera, se cubren de tierra y se queman en condiciones de bajo oxígeno. Finalmente se elimina la tierra y la madera está convertida en carbón vegetal. Cuando es acaba de recoger el carbón vegetal en el suelo queda mezclado el carbón con la tierra. Esta es la tierra que se pone para cerrar el horno superior. La tierra antes de utilizarse para cerrar el horno hay que tamizarla para que sea un polvo homogéneo. En el video no se aprecia pero los ladrillos de alúmina se acumulan en la entrada del horno cuando no está cociendo. El suelo delante de la boca del horno superior tiene unas plancas de hierro. Debajo de esas planchas está la tierra mezclada con las cenizas.

(1) Development of improved low-cost ceramic water filters for viral removal in the Haitian context
L. Guerrero-Latorre, M. Rusiñol, A. Hundesa, M. Garcia-Valles, S. Martinez, O. Joseph, S. Bo
fill-Mas and R. Girones.

lunes, 25 de julio de 2016

No se pudo ¡Muchos ya lo sabíamos!

El gobierno de Rafael Correa se embarcó en la tarea titánica de cambiar la matriz productiva del país. Para ello pretendía abrir cuatro ciudades del conocimiento, imitando la experiencia de Corea del Sur. La joya de la corona iba a ser Yachay, una ciudad del conocimiento enclavada en Urcuquí, a 40 min. de Ibarra, una ciudad de 200.000 habitantes en el norte de Ecuador.
Infografía de lo que iba a ser Yachay. ¡Qué bonito se ve todo en las infogrrafías!
La parte más importante de Yachay iba a ser Enfarma, un complejo industrial que abastecería a Ecuador de medicamentos genéricos. La idea era buena
Enfarma: la realidad (una inmensa explanada) y la infografía
Como decía el poeta, entre la ilusión y la realidad siempre cae la sombra. Ocurre en todas las facetas de la vida. La realidad es una mala copia de lo que nos imaginamos. En el caso de Enfarma, y de Yachay, es que se veía venir. El premio Nobel ecuatoriano, Arturo Villavicencio se cansó de decirlo en los medios. Nadie desde el gobierno le hizo caso, es más, personas afines a Alianza País trataron de silenciarlo.

El problema de base fue algo que ya está descrito en los libros del escritor ecuatoriano Jorge Icaza, para muchos el mejor escritor ecuatoriano y que no tiene calle ni plaza en Quito, sólo una pequeña calle de 100 m en Cumbayá. Para Jorge Icaza, que retrató magistralmente el problema del mestizo, un ecuatoriano es alguien que cuando se ve en el espejo no quiere reconocerse en lo que ve. Los impulsores de Yachay y de Enfarma (empresa que ha visto su acta de defunción el mes pasado) no vieron la realidad del país y prefirieron verse en el reflejo de las infografías que se pueden ver arriba.
Debemos evitar el derrotismo como el de este titular de la revista ecuatoriana 
Sin embargo se ha hecho algo importante: soñar. Soñar es el primer paso para conseguir algo. Mi hermana atendió a un ecuatoriano en su consulta en Madrid que cuando le dijo que yo estaba como investigador Prometeo en Ecuador, este señor le habló de Yachay y de que Ecuador iba a tener universidades entre las  mejores del Mundo. A mi ese sentimiento me parece muy importante. Hay que mantener ese espíritu pero aprendiendo a reconocernos en el espejo. Mientras tanto le podremos cantar a los gestores que no supieron llevar el proyecto a buen puerto:

jueves, 21 de julio de 2016

Vender periódicos no justifica el sensacionalismo

Hay buena divulgación científica y mala divulgación científica. Vender periódicos no justifica el sensacionalismo. En el artículo en El País de Manuel Ansede sobre un "lago asesino" se dan varios elementos de la mala divulgación científica. Vamos a verlos: habla en el título de "Hallado un ‘lago asesino’ en España" subtítulo "Una laguna andaluza esconde 80.000 m3 de gas que podrían liberarse de golpe" Cuando leemos ciencia y podría ya podemos empezar a sospechar. Comienza el festival escéptico. Seguimos leyendo la noticia "Una nube letal de CO2 brotó del agua, desplazando al oxígeno y asfixiando a todos a su paso. Las aldeas quedaron plagadas de cadáveres de personas y ganado" Tranquilos está hablando de Camerún. Luego nos cuenta que un investigador español ha encontrado un lago como el de Camerún en España "“un serio peligro para el público” Nos advierte este investigador. Más adelante, al final del artículo aparece: "“En Corta Guadiana (el presunto lago asesino) no va a ocurrir lo mismo que en Camerún, no hay que alarmarse. La nube se quedaría confinada en la Corta (en el borde del lago), pero hay gente que pasea por la zona”, advierte el geoquímico. O sea que si por lo que sea estás en el borde de un lago tóxico, después de saltar la valla, en una zona de escombreras y se unen una serie de factores y además eres gafe te puedes morir. Vamos, todo un señor asesino este lago.
El lago asesino

Filtros de barro a 4000 m y en el bosque nublado

Seguimos trabajando en el proyecto de los filtros de barro. Hemos visitados dos comunidades, una a 4000 m en Tixán, provincia del Chimborazo, una comunidad Puruway, kichwa hablante. La otra comunidad, Chacapata, en la parroquia de Nanegal, es de bosque nublado. Esta comunidad está atravesada por el Machángara, el río que atraviesa Quito y donde desaguan las aguas residuales de esta ciudad de 2.5 millones de personas.


sábado, 16 de julio de 2016

Cuando carecen de Akkermansia los ratones engordan más

En un artículo publicado en PNAS se ha demostrado el papel de una bacteria, Akkermansia, en la obesidad. Para ellos se cogieron dos grupos de ratones, uno con su flora intestinal normal y otro a los que se había eliminado esta flora a base de antibióticos, y se les alimentó con una dieta basada en manteca de cerdo. Se observó que los ratones que carecían de Akkermansia en su flora intestinal engordaban más que los que la tenían.

Las investigaciones en humanos han descubierto que la flora intestinal humana tiene entre un 3 y un 5% de Akkermansia muciniphila. Al vivir en la mucosa intestinal e interactuar hormonalmente con ella, se descubrió que eran capaces de equilibrar los niveles de insulina en sangre. De esta manera, Akkermansia controla la cantidad de nutrientes que pueden absorber las vellosidades intestinales. 

Supongo que no tardarán en aparecer negocios que se presten a comprobar si tenemos esta benéfica bacteria en nuestro intestino y a ofrecernos transplantes con heces equilibradas para reestablecer nuestro "equilibrio" intestinal.  


Videojuegos con paramecios

Pacman de paramecios

Videojuegos con paramecios.

Los mosquitos infectados de la bacteria Wolbachia no transmiten el zika

http://www.elmundo.es/salud/2016/07/01/57769d6322601d7c578b4599.html

Y ahora los brasileiros sueltan mosquitos transgénicos contra el dengue

http://elpais.com/elpais/2016/07/15/ciencia/1468601412_334027.html