jueves, 28 de noviembre de 2024

Tiña en Ecuador

Autoras: Melanie Guaranda, Emily Crespo, Eleonor Álvarez

Taenia solium y epilepsia

 Autores: Oscar Romero, Arianna Zambrano, Liz Gudiño y Rafael Pinto

Metronidazol

Desde el tratamiento de protozoos, la vaginosis bacteriana o erradicar el famoso Helicobacter pylori hasta producir un efecto conocido como disulfiram

Autores: Alena Ledea, Daina Campuzano, Fiorella Hidalgo y Luis Gutiérrez


Parasitosis genitourinarias

 https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1761331017860539

Autores: Mia Proaño, Ricardo Alvarado, Paola González y Ney Coveña

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Pie de atleta

 Autoras: Yamell Flores, Madeleyn Cajas

El problema de la Candida resistente a antifúngicos

 Autoras: Priscila Moyà, Dashiell Fonseca, Roxana Trujillo y Renata Contreras

Cuando tu piel se convierte en un lienzo: el lado colorido de la Pitiriasis versicolor

 Autores: Samantha Vera, Nickol Valverde, Luis Torres

La piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo, actúa como barrera de protección ante distintas situaciones, a veces decide dar un giro inesperado y convertirse en algo más: un lienzo de manchas que cuenta su propia historia. La pitiriasis versicolor es una de esas condiciones que, aunque inofensiva, puede transformar nuestra piel en un mosaico de tonos desiguales que no siempre queremos exhibir.
¿Qué es la pitiriasis versicolor?

La pitiriasis versicolor, también conocida como tiña versicolor, es una infección superficial de la piel causada por un hongo llamado Malassezia furfur. Este hongo, que forma parte de la microbiota normal de la piel, en ciertas condiciones puede proliferar de manera excesiva, dando lugar a las características manchas de esta afección.

Las manchas suelen ser de color más claro o más oscuro que la piel circundante, dependiendo del tipo y tono de piel de cada persona (Figura 1). Estas áreas pigmentadas suelen aparecer en el tronco, los brazos o el cuello y pueden extenderse si no se tratan. Aunque no son dolorosas ni contagiosas, suelen causar preocupación por su aspecto.
Figura 1: Ejemplo de un paciente con Pitiriasis versicolor.

¿Qué causa este desequilibrio?

La proliferación del hongo Malassezia es un proceso complejo que puede desencadenarse por una variedad de factores, cada uno de los cuales contribuye a la alteración del equilibrio natural de la microbiota de la piel. Uno de los principales factores es la presencia de climas cálidos y húmedos, que ofrecen un ambiente ideal para el crecimiento de este hongo. En estos entornos, la humedad favorece la proliferación de microorganismos como Malassezia, que se alimenta de los aceites naturales de la piel, creando un ciclo de crecimiento y acumulación.

El exceso de sudoración también juega un papel importante en la aparición de este desequilibrio. Las personas que tienden a sudar mucho, ya sea por la actividad física o por la predisposición genética, crean un ambiente cálido y húmedo en su piel, lo que facilita el desarrollo de la Malassezia. El sudor contiene agua, sales y otras sustancias que, al mezclarse con los aceites naturales de la piel, sirven de alimento para este hongo.

Además, los cambios hormonales que ocurren en momentos como la adolescencia, el embarazo o durante el ciclo menstrual pueden alterar las glándulas sebáceas, aumentando la producción de sebo en la piel. Este aumento de sebo proporciona más alimento para Malassezia, favoreciendo su proliferación. Las fluctuaciones hormonales también pueden afectar el pH de la piel, creando condiciones más propicias para el crecimiento de este hongo.

Otro factor clave es un sistema inmunológico debilitado, que tiene un impacto significativo en la capacidad del cuerpo para controlar la proliferación de microorganismos. Cuando el sistema inmunológico está comprometido, ya sea por enfermedades crónicas, medicamentos inmunosupresores o el estrés prolongado, el organismo pierde su capacidad para regular adecuadamente la flora microbiana, lo que facilita el crecimiento de Malassezia y la aparición de afecciones relacionadas, como la dermatitis seborreica o la caspa..
¿Cómo reconocerla?

La pitiriasis versicolor se presenta con manchas desordenadas y sin una forma definida que pueden ser blancas, rosadas, marrones o incluso amarillentas. Estas manchas pueden causar una leve descamación y, en ocasiones, picazón.

Si tienes dudas, un dermatólogo puede confirmar el diagnóstico mediante un examen clínico o el uso de una luz de Wood, que hace que las áreas afectadas brillen con un tono amarillo verdoso (Figura 2).

Figura 2: Aspecto de las manchas causadas por pitiriasis versicolor, usualmente confundidas con vitiligo cuando son claras y con acantosis nigricans cuando son más oscuras

Tratamiento: devolviéndole el lienzo a tu piel

La buena noticia es que la pitiriasis versicolor tiene tratamiento. En la mayoría de los casos, se utilizan agentes que matan los hongos, como champús, cremas o geles a base de ketoconazol o sulfuro de selenio. En casos más severos, el dermatólogo podría recetar medicamentos antimicóticos orales.

Es importante tener en cuenta que, aunque el hongo puede eliminarse con tratamiento, las manchas pueden tardar semanas o incluso meses en desaparecer por completo. Este es un recordatorio de que la paciencia también es parte del proceso de recuperación.
Prevención: cuidando tu lienzo

Si has padecido de pitiriasis versicolor anteriormente, existe la posibilidad de que reaparezca, especialmente en condiciones favorables para el crecimiento del hongo. Sin embargo, puedes reducir significativamente el riesgo de recurrencia (Figura 3).

Figura 3: Recomendaciones para prevenir la recurrencia de la pitiriasis versicolor.

La pitiriasis versicolor puede ser un recordatorio de que nuestra piel tiene su propia forma de expresarse. Aunque pueda resultar un tanto frustrante, también es una oportunidad para conectar con nuestro cuerpo y aprender a cuidarlo mejor. Al final del día, cada mancha, por más molesta que sea, también forma parte de nuestra historia.

Epidemiología

La pitiriasis tiene una prevalencia alta en regiones tropicales, donde se encuentra afectada hasta al 40% de la población (Figura 4). Por otro lado, en áreas de clima templado, aunque es menos común, sigue siendo significativa, representa hasta el 3% de las consultas dermatológicas. Su incidencia aumenta durante los meses de verano, lo que sugiere una mayor relación con ambientes cálidos y húmedos.

Figura 4: Distribución de pacientes con pitiriasis versicolor según grupos de edad. Diversos estudios abarcan personas de 7 a 61 años independientemente del género, en los cuales se observó una prevalencia alta entre 11 a 20 y 21 a 30 años con una mediana de 24 años.

En recopilación de datos Sobre la pitiriasis versicolor en Ecuador, no se encontraron hallazgos clínicos, informes o registros que nos permitieran analizar el desencadenamiento de la infección, especie involucrada, factores desencadenantes, grupos etarios afectado y tratamientos utilizados, por lo que no se ha reportado una incidencia en nuestro país. Sin embargo, al ampliar la búsqueda, se logró identificar casos, informes y estudios epidemiológicos relacionados con la pitiriasis versicolor en otros países de Latinoamérica, destacándose Argentina y Paraguay.

Se encontraron dos estudios realizados en diferentes partes de Argentina para analizar la distribución de las diferentes especies de Malassezia y su distribución según la localización de lesiones en el cuerpo.

El primero tuvo lugar en la ciudad de Rosario, donde se evaluaron a 264 pacientes con sospecha de PV con un rango de edad que se encontraba entre los 5 y 60 años, mostrando que el 87% de las muestras dieron positivo, cabe destacar que la prevalencia más alta está en grupo de 25 a 45 años siendo el tronco y la cara las áreas más afectadas. Como se mencionó anteriormente, era un estudio de las diferentes especies de Malassezia encontrando a Malassezia furfur en tercer lugar con un 7%.

El segundo estudio fue en la ciudad de Resistencia donde se incluyó a 218 pacientes que tenían PV, a pesar de no haber encontrado relación entre las especies y sitio corporal afectado, encontraron que en grupo de edad de 31 y 40 años tenía una mayor predominancia. Como el primer estudio, la Malassezia furfur estuvo en el tercer lugar con un 21,3%.

También se encontró un estudio reciente en Paraguay el cual buscaban saber qué especies de Malassezia eran la causante de la PV y las áreas más afectadas. Incluyeron a 102 pacientes con sospechas el cual 94% salieron positivos, el rango de edad predominante fue de 11 a 20 años, seguido de 21 a 30 años. Sin embargo, a diferencia del anterior estudio, en este país se encontró la Malassezia furfur causante de la PV en segundo lugar con un 24,5% y con mayor afectación en el dorso, tronco y brazos, además señala la forma clínica hipocrómica (48%), hipercrómica (30,4%) y mixtas (21,6%).

Para reflexionar, a pesar de que en el contexto ecuatoriano los casos de la infección de este parásito son escasos, en otros países como se menciona anteriormente es posible encontrar la presencia de esta enfermedad, por lo cual, entre paises deberian hallar la forma de actuar y ayudarse de manera colectiva para poder erradicar enfermedades infecciosas como esta.

Referencias

Dermatología Cosmética, Médica y Quirúrgica - Pitiriasis versicolor y Malassezia spp: una revisión [Internet]. dcmq.com.mx. Available from: https://dcmq.com.mx/edici%C3%B3n-enero-marzo-2014-volumen-12-n%C3%BAmero-1/228-pitiriasis-versicolor-y-malassezia-spp-una-revisi%C3%B3n

‌Ypanaqué SAM. Actualización sobre el tratamiento farmacológico de la Ptiriasis versicolor. Journal of American Health [Internet]. 2023 Feb 24;6(1). Available from: https://jah-journal.com/index.php/jah/article/view/173

‌Łabędź N, Cristián Navarrete‐Dechent, Honorata Kubisiak-Rzepczyk, Bowszyc‐Dmochowska M, Pogorzelska-Antkowiak A, Pietkiewicz P. Pityriasis Versicolor—A Narrative Review on the Diagnosis and Management. Life. 2023 Oct 22;13(10):2097–7.

‌GRECO V, MEGNA M, LUCIANO MA, FABBROCINI G. Pityriasis versicolor with uncommon localizations. Giornale Italiano di Dermatologia e Venereologia. 2021 Feb;155(6).

Saunte DML, Gaitanis G, Hay RJ. Malassezia-Associated Skin Diseases, the Use of Diagnostics and Treatment. Frontiers in Cellular and Infection Microbiology. 2020 Mar 20;10.

Vest BE, Krauland K. Malassezia Furfur [Internet]. PubMed. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2020. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK553091/












Aspergilosis y HIV en Ecuador

 Autores: Pamela Gálvez, Anek Morales, Ana Polanco y Alberto Román

En Ecuador las infecciones por Aspergillus en pacientes con VIH son infradiagnosticadas

En Ecuador, más de 36,000 personas viven con VIH y se reportan 14 casos nuevos por día; y como si no fuera poco, un porcentaje significativo de esta población enfrenta riesgos graves debido a infecciones oportunistas como la causada por el hongo Aspergillus. Lo que realmente llama la atención y es de gran preocupación médica es que, hasta hace menos de una década, muchas de estas infecciones por Aspergillus en pacientes con VIH se lograban diagnosticar solo después del fallecimiento de los pacientes, revelando un sistema de salud que llega tarde a brindar respuestas (1).

De las personas con VIH/SIDA en Ecuador, se estima que unas 10,000 tienen recuentos de células CD4 menores a 200 (normal: 500-160/ul), lo que las coloca en alto riesgo de infecciones fúngicas graves (2). Las células CD4, también conocidas como linfocitos T cooperadores, son un tipo de glóbulos blancos esenciales para el funcionamiento del sistema inmunitario, ya que participan activamente en la respuesta inmune frente a infecciones. Entre estas personas, se calcula que más de 476 pacientes podrían desarrollar aspergilosis invasiva cada año, y solo el 3% recibe un diagnóstico inicial adecuado. El resto permanece en un peligroso limbo, donde los síntomas avanzan sin ser detectados hasta que ya es demasiado tarde (1)(2).

La problemática es clara: la falta de atención y los diagnósticos tardíos convierten a estas infecciones en una amenaza letal para los pacientes con VIH. Mientras estas cifras reflejan una crisis silenciosa, la pregunta que surge es: ¿qué estamos haciendo mal y cómo podemos cambiar esta realidad?

Actuación de Aspergillus spp en el paciente con VIH


El Aspergillus, un hongo ambiental común, generalmente no representa un peligro para las personas con sistemas inmunológicos saludables gracias a todas las defensas que existen en nuestro cuerpo. Los pulmones cuentan con mecanismos muy importantes los cuales van a eliminar rápidamente las esporas inhaladas, también tiene estructuras como los cilios y el moco, que evitan que el hongo se adhiere o crezca (3). Sin embargo, en pacientes que su sistema inmune se encuentra bajo o débil, como aquellos con VIH avanzado, la situación cambia drásticamente. Con niveles bajos de células que van a combatir todas las infecciones oportunistas, el sistema inmune pierde su capacidad de combatir todo aquello que trate de hacernos daño eficientemente dando así paso a que el hongo pueda infectar de manera más fácil. Además, condiciones pulmonares previas, como cicatrices o infecciones crónicas, generan un ambiente propicio para que el Aspergillus invada, causando enfermedades graves como la aspergilosis invasiva. Este caso destaca cómo el debilitamiento del sistema inmunológico puede convertir un hongo aparentemente inofensivo en una amenaza letal (4).

Retraso en el diagnóstico de aspergilosis

En pacientes con VIH, que presentan infecciones oportunistas es común la búsqueda de infecciones causadas por: toxoplasmosis, por Rhodococcu equi, mucormicosis, Candida spp, Criptococo spp y por posible desarrollo de cáncer (5). Pero ¿Será considerado la posible infección por aspergillus. La aspergilosis es una infección micótica común en pacientes con las defensas bajas (6).

Al ser aspergilosis una infección causada por Aspergillus spp, que se la considera comúnmente cuando el paciente presenta un conteo bajo de unas células llamadas neutrófilos, en estado avanzado, entonces ¿Porque solo esperar a llegar a este estado avanzado?

Es curioso como en la mayoría de casos los pacientes VIH + con aspergilosis son diagnosticados +50% cuando han desarrollado lesiones múltiples y daño cerebral (ver caso 1), esto por su diagnóstico difícil por su similitud con otros hongos, en cuanto a microscopia.

Es difícil saber si la persona tiene una infección por Aspergillus spp, porque las pruebas para su diagnóstico temprano suelen dar resultados negativos, igualmente tampoco se recomienda realizar procedimientos como biopsia (examen donde se toma una muestra del pulmón) por sus bajas defensas (7). En Ecuador en 2016 por la incidencia de casos de aspergilosis en pacientes VIH +, se implementó diagnóstico Galactomanano para su diagnóstico, sin embargo la sustancia“β-D-Glucano”, necesaria para la prueba.(8)

Por ello se opta por realizar PCR, pero la falta de material, el sistema sobrecargado de hospital hace más lento el proceso y el conseguir la muestra de tejido en el paciente con inmunodeprimido (defensas bajas); dificulta el diagnóstico.

En Ecuador, la escasa cantidad de reportes sobre infecciones por Aspergillus spp en pacientes con VIH no significa necesariamente que estos casos no existan, sino que probablemente no los estamos identificando correctamente. Este problema puede deberse a tres factores principales:

Falta de capacitación específica: Muchos profesionales de la salud pueden no estar suficientemente entrenados para reconocer los síntomas de infecciones oportunistas como la aspergilosis en pacientes con VIH.

Limitaciones en el acceso a pruebas diagnósticas avanzadas: El diagnóstico de aspergilosis requiere herramientas especializadas, como cultivos específicos o pruebas moleculares, que no siempre están disponibles en todos los centros de salud.

Baja vigilancia epidemiológica: La ausencia de sistemas robustos para registrar y analizar estos casos impide conocer la verdadera magnitud del problema.

¿Cómo cambiar esta realidad?

Capacitación continua: Es urgente capacitar al personal médico para que pueda identificar tempranamente los signos de infecciones oportunistas.

Mejorar el acceso a diagnósticos especializados: Es fundamental invertir en tecnología y recursos que permitan detectar la aspergilosis de manera rápida y precisa.

Fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica: Registrar adecuadamente cada caso permitirá entender la verdadera dimensión del problema y tomar medidas preventivas.

Enfrentar este desafío no solo salvará vidas, sino que también fortalecerá nuestro sistema de salud y nos preparará mejor para futuras crisis sanitarias.

Referencias bibliográficas

1. Castro Yaguana CA, Bordes Cobos AE. Diagnóstico de aspergilosis pulmonar en pacientes VIH con adherencia al TARV en un Hospital Público de Infectología período 2019-2023. 2024 [citado el 22 de diciembre de 2024]; Disponible en: https://repositorio.ug.edu.ec/handle/redug/74610

2. Infecciones Fúngicas Graves en Ecuador – Sociedad Ecuatoriana de Infectología – Núcleo Pichincha [Internet]. 2023 [citado el 22 de diciembre de 2024]. Disponible en: https://seipichincha.com/2023/01/20/infecciones-fungicas-graves-en-ecuador/


3. ¿Qué es una infección oportunista? | NIH [Internet]. [citado el 22 de diciembre de 2024]. Disponible en: https://hivinfo.nih.gov/es/understanding-hiv/fact-sheets/que-es-una-infeccion-oportunista


4. Lasso B M. Diagnóstico y tratamiento de infecciones oportunistas en el paciente adulto con infección por VIH/SIDA. Rev Chil Infectol. octubre de 2011;28(5):440–60.


5. Vázquez E, Messina F, Santiso G, Metta H, Negroni R, Vázquez E, et al. Aspergilosis cerebral como causa de lesión cerebral focal asociada al SIDA. A propósito de un caso y revisión de la literatura. Rev Chil Infectol. octubre de 2017;34(5):502–6.


6. Infecciones oportunistas neurológicas en pacientes con SIDA [Internet]. [citado el 22 de diciembre de 2024]. Disponible en: https://www.medicosecuador.com/articulos-cientificos-medicos-salud-estudiantes-medicina/infecciones-neurologicas-y-sida.htm


7. Tapia PD, Terreros JD. Diagnóstico de Aspergilosis Invasiva mediante la aplicación de la Técnica Molecular Nested-PCR en sangre de pacientes inmunodeprimidos en el Hospital de SOLCA. Oncol Ecuad [Internet]. el 31 de diciembre de 2006 [citado el 22 de diciembre de 2024];16(3–4). Disponible en: https://roe.solca.med.ec/index.php/johs/article/view/367


8. www.zuritalaboratorios.com, Zurita J. Infecciones micóticas: esas enfermedades relegadas de la salud pública. Bionatura. el 15 de agosto de 2017;2(3):344–7.